sábado, 28 de julio de 2012

EL CAMINANTE Y EL MENSAJE PRESIDENCIAL

Por: Miguel Godos Curay

Presidente Ollanta Humala.
Humala, decidió ayer caminar el trecho de dos cuadras entre Palacio y el Congreso. El poeta le hubiese susurrado al oído “caminante no hay camino se hace camino al andar”. El presidente lo hizo a paso firme y su porte fue destacado por la prensa que lo siguió en su anual trajín del 28 de julio. El mensaje presidencial tiene una sustancia declarativa importante. Lo demás es un recuento de lo que se hizo y se dejó de hacer en un año de gobierno. La hora y 56 minutos que duró el discurso pueden resumirse en cinco anuncios relevantes. La masificación del uso del gas natural para lo cual se iniciará la construcción del polo petroquímico del sur. En este extremo Humala abandona Proyecto de Gasoducto y Petroquímica del Sur y pretende entregar la Petroquímica del Etano al Consorcio Camisea (Hunt-Repsol) sin sancionar el fraude en la exportación del Gas del lote 56. Queda en manos del Congreso ahora la responsabilidad histórica de definir un asunto crucial de la soberanía nacional.

La puesta en marcha de un plan nacional de desarrollo docente (¿?) sostenido en la meritocracia. Medida que se complementa con el retiro de la actividad docente de los sentenciados por el delito con terrorismo y autores de delito contra la libertad sexual y acosadores. La mayor parte de ellos reasignados con ligereza en otras jurisdicciones y áreas administrativas. El colmo es que perciben remuneración puntualmente y en muchos casos sin hacer nada.

Otra medida plausible es el seguro oncológico que beneficiará en especial a los peruanos de bajos recursos. Otras medidas complementarias son los programas referidos a la atención de enfermedades terminales y trasplantes. La salud en el Perú cuesta un ojo de la cara y quienes sufren con crudeza los embates de una enfermedad terminal son los no asegurados que tampoco pueden acceder a los costos onerosos de una clínica privada.

A ello podemos sumar el pedido de facultades extraordinarias para combatir el delito y el crimen. El tema de la seguridad ciudadana es una preocupación seria tratada aún con agua de malvas. Mejorar las comisarías pero sin las herramientas disuasivas y técnicas necesarias no garantiza un eficiente desempeño. Otro aspecto relevante es la propuesta de incorporar a la constitución el derecho al agua. El asunto es sumamente controversial y afirma el carácter prioritario del agua para las poblaciones frente al ímpetu de la minería.

A contrapelo Humala anunció que tiene comprometida una inversión en la canasta minera del orden de los 30 mil millones de dólares. En el mensaje presidencial no hubo ninguna mención a Conga que sigue siendo una papa caliente para el gobierno. Frente a los conflictos sociales no son suficientes los llamados al diálogo y tolerancia. La creación de nuevas dependencias, con este propósito, en el Consejo de Ministros no resuelve finalmente problema.

Otro anunció fue la simplificación de los trámites del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP). La mayor parte de los gobiernos regionales y locales a duras penas logra la aprobación del SNIP y la inversión pública se contrae peligrosamente. Respecto a la corrupción. Mal nacional, que merodea en los gobiernos regionales y municipales, Humala anunció la inhabilitación de los defraudadores y los registros de corruptos y de las reparaciones civiles no pagadas. Humala fue enfático en pedir la colaboración ciudadana a través de las denuncias para “limpiar al Estado” La “muerte civil” se convertirá en una dura sanción para los defraudadores en cuya legión no faltan los propios allegados al entorno presidencial.

Respecto al tema pendiente de la delimitación marítima con Chile. Humala dijo que el Perú acatará la sentencia del Tribunal de la Haya. Mientras tanto el militarismo de Chile prosigue pese a la convocatoria a la concordia de intelectuales como Vargas Llosa y Jorge Edwards. Humala mencionó los logros obtenidos en los programas sociales del gobierno como Pensión 65, Juntos, Beca 18, Cuna más… entre otros cuyo objetivo es la inclusión social.

No hubo ninguna mención a la universidad peruana. En desarrollo vial anunció 500 kilómetros de nuevas carreteras. Con relación a Piura la única referencia fue a la modernización de la refinería Talara tantas veces anunciada. La novedad está en la participación de Petroperú en las próximas licitaciones de Perupetro. El anuncio del retorno de los peruanos que hoy la están pasando mal en Europa permitirá que muchos compatriotas se incorporen a la economía nacional.

Con respecto al narcotráfico anunció que se continuará con el control de insumos. El narcotráfico y el blanqueo de activos sigue siendo un serio problema. Para nadie resulta extraño que el narcotráfico se asocie con la minería informal y la trata de personas. Esta es una práctica extendida en la mayor parte de los enclaves mineros del país. Las medidas de protección social son buenas pero dejan de serlo cuando se convierten en una forma de vida para muchos que dejan de trabajar y de producir para vivir sin mayor esfuerzo del Estado.

La crisis económica internacional marcha al galope. Aunque los coletazos del monstruo aún no nos estremecen. Siempre es bueno anticiparse a las eventualidades de un impacto indeseable. El optimismo es bueno pero en política requiere la suficiente cautela para enfrentar cualquier eventual turbulencia. Hoy la estamos pasando bien pero la prudencia aconseja siempre guardar pan para mayo. Humala mismo, cambió ayer su estilo y decidió caminar desde Palacio de gobierno al Congreso. Eso mismo tendría que hacer el presidente con las regiones y provincias en donde su ausencia es notoria y su presencia es necesaria. Ayer los grandes ausentes en el congreso fueron los padres del jefe de Estado. Hilar fino es un deber de cualquier estadista sobre todo cuando tiene que marcar distancias y ordenar la casa frente a los raptos impetuosos del populismo.

domingo, 22 de julio de 2012

¡NO A LA IMPUNIDAD! PRESERVEMOS LA LIBERTAD

Por: Miguel Godos Curay

Entre la premeditación criminal de James Holmes que a sangre fría victimó a doce personas e hirió a otras 60 que concurrían al estreno cinematográfico de la novísima versión de Batman, cerca de Denver (EEUU) y la reducción de la pena a los integrantes del Grupo Colina hay marcadas distancias pero un solo denominador común. El desprecio por la vida humana. La controvertida sentencia es una anticipada “gratificación a los asesinos”. Los atropellos a los derechos humanos resultan intolerables en cualquier nación en donde se preserva la justicia y la democracia como valores fundamentales de la sociedad. La impunidad lesiona la justicia.

La decisión de la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema peruana de reducir la pena a los integrantes de este escuadrón de la muerte sienta un mal precedente. En la matanza de Barrios Altos, murieron quince personas, ultimadas salvajemente por integrantes del grupo paramilitar Colina. Una fuerza paramilitar creada durante el gobierno de Fujimori e integrada por militares reclutados, por el asesor presidencial Vladimiro Montesinos, brazo derecho del entonces presidente.

El vocal supremo Villa Stein puntualizó que en estricta interpretación del derecho (¿?) se dispuso la disminución de las penas aplicadas a los integrantes de “Colina”, condenados por haber cometido los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta. La sala judicial que ventila el caso declaró también nula la imputación de asociación ilícita para delinquir contra los cabecillas, resolviendo que no cometieron delito de lesa humanidad y dispuso la liberación de uno de sus integrantes. Las heridas aún permanecen en carne viva mientras por elemental sentido de justicia no se repare el daño a las familias agraviadas por estos hechos criminales.

Una reflexión abierta en la proximidad del día patrio nos obliga a reconocer el respeto elemental a la vida y a los derechos de las personas. Los derechos humanos son irrenunciables e imprescriptibles. Por eso, lesionan también derechos fundamentales el crimen organizado, el narcotráfico, la delincuencia, la corrupción, la trata de personas, la intolerancia, la violación del derecho a la propiedad y todas esas malas prácticas que provocan el desborde de las expectativas de poblaciones desinformadas sobre sus recursos naturales y su mejor aprovechamiento con beneficios para las familias de menores recursos.

Reviste primordial importancia la defensa de la democracia frente a quienes entroncados con grupos violentistas se presentan hoy con piel de cordero y enervando el respeto a la pluralidad predican a los cuatro vientos. Vale la pena recordar que el terrorismo demencial nunca perdonó vidas ni respetó las conciencias de quienes con dignidad les hicieron frente en medio de las organizaciones populares. No nos vengan pues con una discurso maquillada pues como bien se dice aunque la mona se vista de seda mona se queda. Sólo han cambiado el rollo y el floro, los métodos violentistas siguen intactos. El cambio de piel es sólo una estrategia para engañar a los imbéciles.

Bien advertía Savater que hay que tener sumo cuidado con aquellos imbéciles que saben lo que quieren pero acaban haciendo lo que no quieren o que otro sibilinamente les ordena. También existen imbéciles que en su estrechez mental creen que el mundo no ha cambiado y con su ricino ideológico repiten viejos y manidos discursos ininteligibles. Se colocan un libro bajo el sobaco para parecer intelectuales en el fondo no lo son. Tienen rostro de carnero pero sólo es una máscara que oculta las fauces de las viejas lobas. Cuidado con ellas porque andan en busca de espacios donde apoltronarse y continuar con ese juego miserable de contaminar con su ideología la sesera de algunos pelotudos. Seamos libres, con una serena convicción de respeto a la justicia y lealtad a los valores democráticos.

lunes, 16 de julio de 2012

MARCO MARTOS: PIURA EN EL CORAZON Y LA PALABRA
Marco Martos Carrera ( Piura,1942)

Por: Miguel Godos Curay

Marco Martos sostuvo en la presentación de Poesía Junta, antología personal, en la UNP, una conmovedora declaración poética: “La mitad de mi corazón está en Piura y la otra mitad en el resto del mundo”. El poeta huye de la estridencia de la fama pero no se regodea al posar para la eternidad ante las cámaras fotográficas de los jóvenes estudiantes. La mañana del pasado viernes fue propicia en la UDEP para la presentación de las actas del Congreso Internacional de Lexicografía y Lexicología en homenaje a Carlos Robles Rázuri. Martos recordó la sensible vocación humanística de Robles en las aulas y en los pasillos del Colegio San Miguel donde los alumnos podían nutrirse de su conocimiento y cultura. También evocó la biblioteca paterna, dos mis volúmenes ordenados meticulosamente, por don Néstor Martos su padre, en donde pudo leer y despertar su vocación literaria. Martos aún recuerda aquella noche inolvidable, en la Plaza Merino, en la que el poeta Joaquín Ramos recitaba ante dos amigos a Goethe y Heine en perfecto alemán. No entendía pero sentía el ritmo, la sonoridad, la música de estos versos, evocó.

La mañana fue de la UDEP la noche para la UNP. La primera una jornada de la Academia Peruana de la Lengua y la segunda, la presentación de los dos primeros volúmenes de Poesía Junta editados pulcramente por editorial San Marcos gracias a la perseverancia de Aníbal Paredes. La jornada de la noche con concurrida presencia de estudiantes se inició con las palabras de Sigifredo Burneo. Puntual, fino y memorioso. Gladys Flores dio cuenta de la diligente tarea de editar a Martos. Lo hizo con entrañable admiración al maestro y al poeta. También anunció un libro de poemas de Marco para los niños del Perú. Federico Schopf, poeta chileno, recordó que en la lectura de los versos de Martos descubrió una proximidad de Piura al mar, a su inmensidad en la que navegan los sueños de los poetas. El propio poeta reconfirmó en su poema dedicado a Telésforo León que en los acantilados de Yacila resuenan con vitalidad las olas. Y en la noche frente a los lamparines se reflejan las sombras mientras los vientos danzan con las arenas.

Los estudiantes aplaudieron al poeta y sintieron en carne propia el esplendor de la palabra. Todos quedaron prendados de los versos recitados por el poeta. Cada recuerdo de Piura en Martos es una mirada profunda y un asomo al príncipe interior oculto en el zarrapastroso que comulga con la belleza universal cada mañana. Fue una noche íntima en el auditorio Moncloa y Ferreira. Martos, presidente de la Academia Peruana de la Lengua, dijo que cada día escribe más poemas. Y eso es bueno para quienes creen aún en cada palabra. En la noche se confundió el poeta con los algarrobos del campus en donde ululaban con regocijo las lechuzas.

Una curiosidad de Martos fue la dualidad tan piurana con la que confrontamos nuestras emociones y sentimientos. Amor-odio, belleza-fealdad, frío-caliente, alegría –tristeza, presencia-ausencia, riqueza-pobreza. ¿Cuál es el antónimo perfecto para la palabra envidia inquirió? La envidia del latín “invidĭa” es la tristeza o pesar del bien ajeno. Decía don Alfonso Reyes que la envidia es una señora que muerde sin comer. El envidioso devora con los ojos y el alma lo que no tiene. Puede envidiar un bien preciado pero también la felicidad ajena. La envidia es algo feo y terrible que desnaturaliza al extremo animal la naturaleza humana. Bien se dice: la envidia no es buen pesebre para engordar camarones. El envidioso y la envidiosa están enteramente poseídos de ese deseo vehemente de tener lo que otros tienen.

El envidioso se alimenta de ese ejercicio maledicente de descalificar a quien tiene lo que él no tiene. La envidia es sinónimo de ambición desbocada, anhelo crispado, ansia incontenible, apetito insaciable, codicia exacerbada, deseo vehemente, querer extraviado, incitación malévola, resentimiento soterrado, disgusto rabioso, rivalidad gratuita. Un antónimo podría ser la indiferencia del que acepta resignadamente lo que tiene. Otra fórmula que conjura la envidia es la admiración que despierta el respeto y la emulación. “La sana envidia” es una consolación para las conciencias aturdidas que se han percatado de las dimensiones de su hiel y veneno. El envidioso inconsolable depreda y hace la vida cuadritos del prójimo a quien convierte en víctima de sus pasiones. Otro antónimo poco conocido es altruismo que es la diligencia en procurar el bien ajeno a costa del propio. Su mayor recompensa es hacer el bien por el bien mismo. Martos, sonríe, es un señor de la palabra. El itinerario de este encuentro entre dos universidades resultó nutritivo y sabroso como un tamal verde, un majado de yuca, un chabelo o un cebiche que nos conectan con la magia sorprendente del recuerdo y el cariño entrañable a Piura. Tierra con alma propia y ante la que las capitales de mundo se encogen porque Piura ¡guá!. Es cosa seria.

viernes, 6 de julio de 2012


Vicente Rodríguez Casado, inolvidable profesor
 de la Universidad de Piura

¿CÓMO SER BUEN MAESTRO Y NO MORIR EN EL INTENTO?


Por: Miguel Godos Curay
El ser maestro es una tarea apasionante. Sin pasión el maestro es un robot que repite lo que tiene que decir pero no enseña. El maestro sabe desprenderse de lo que más valora: su conocimiento y sabiduría, para compartirla como si desgranara un choclo en la boca de sus alumnos. Aquel que practica la avaricia cognoscitiva y la vende al mejor postor es un retórico mercachifle no es un maestro. De mercachifles tiene que sacudirse el mundo. Mucho ruido y pocas nueces. Guabas secas, pura pepa sin carne. El maestro es un curioso empedernido e inconsolable que se nutre de la vida en cada una de sus experiencias. El maestro genuino refresca todos los días sus conocimientos sin la rigidez mortuoria del entierra muertos. Tiene la capacidad suficiente para colocarse en los zapatos de sus alumnos. Los conoce a todos con su psicología natural. No los expone ni los somete al chantaje de sus irrefrenables pasiones viles y rastreras. El que no valora y ama a sus alumnos no se ama a sí mismo. Es una bestia parda que arrastra por el mundo la indigencia de su desamor y la desventura de su desgracia inhumana.

El maestro genuino y de vocación sabe que el apostolado del aula es lo primero y que su deber sindical es atropello cuando lesiona a sus alumnos. El maestro resentido es el fracaso andando y un peligroso veneno para las conciencias de sus alumnos. El maestro quejumbroso es un hato de miserias humanas y un profeta del ojalá que nunca vislumbra futuro porque vive sumergido en el ayer tarde me he mirado en el espejo. De él no se puede esperar nada porque no se proyecta a nada y vive sumergido en un nihilismo perverso y sin sentido.

Hay maestros sabios, en apariencia desordenados, porque viven para la ciencia y la hacen simple y deliciosa como helado. Otros la complican finalmente se pierden en su propio laberinto. Otros se sumergen en su vanidad de pavo. Pura pluma brillosa que se repliega como el colorido del abanico. En el fondo conocimiento fresco y exquisito no hay para nada. Entonces los alumnos sufren la peor de las decepciones. La que provoca un cerebro hueco y vacío. Nada por aquí, nada por allá.

El maestro amable no es un ogro filantrópico del saber para sus alumnos. Es un encantador que transmite energía y deseo de aprehender con su palabra. Enseña con su ejemplo y está dispuesto con solicitud en todo momento porque su magisterio no se angosta en una fecha y en un calendario. Un maestro es una criatura feliz pese a sus limitaciones. Es un rico feliz en el sentido filosófico del término porque sus tesoros no son de este mundo terrenal donde a la riqueza dineraria se la consume la codicia y el orín. Sabe vivir y enseña a otros a vivir serenamente con los sueños y la propia soledad interior. Se emociona cada tarde con el progreso de sus alumnos y siente, algunas, veces que no pronunció su última lección a esos estudiantes rebeldes que son sus hijos.

Aún recuerdo a mis primeros maestros y maestras. Esas tías señoronas que deletreaban el silabario Mantilla con denuedo. Pero también a esa legión humana de maestros que orientaron nuestra existencia en la escuela, el colegio y en la propia universidad. Son una continuidad humana gloriosa y exultante. No podemos dejar de sentirnos orgullosamente gratificados con muchos maestros extraordinarios en las Aulas de la Universidad de Piura don Gonzalo de Reparaz Ruiz geógrafo lusitano que develó las danzas misteriosas de los vientos y las dunas. El Padre José Navarro Pascual que con diligente y oportuno desinterés corrigió nuestras primeras cuartillas y las empujó con audacia a la imprenta. A César Gutiérrez Muñoz, paleógrafo y archivero, que enseñaba los secretos de la enrevesada caligrafía de los infolios coloniales. Resuena en el recuerdo y la memoria la sonora y vital carcajada de don Vicente Rodríguez Casado historiador erudito e inolvidable maestro. Y la mirada de mar serena de don Javier Cheesman Jiménez en los vericuetos de la lingüística románica. Y hay muchas maestras entrañables como las doctoras Luz Gonzáles, Carmela Aspillaga y Tere Truel quienes con fecundidad asombrosa han dejado indeleble huella entre los ayer arenales y hoy umbríos bosques de algarrobos de Piura.

sábado, 23 de junio de 2012

PIURA: 500 AÑOS DESPUES



Por: Miguel Godos Curay

San Miguel Tangarará, cumplirá el 2030 quinientos años de
fundada
El 2032 la ciudad de San Miguel de Tangarará cumplirá medio milenio. Quinientos años de existencia no son poca cosa. El plan de desarrollo urbano de la Municipalidad de Piura al 2030 tiene una pata coja. Necesita ser consensuado, apropiado y aplicado al crecimiento de la ciudad. El horizonte 2032 es un hito esclarecido porque se ancla en la identidad de una ciudad, la primera fundada por españoles en el Pacífico Sur. Un plan al 2032 se conecta con el origen desconocido por los técnicos. El horizonte milenario nos recuerda que los piuranos tenemos un enorme capital simbólico que no podemos desdeñar. El tener la capacidad de construir una imagen territorial susceptible de ser proyectada en el espacio y en el tiempo no es poca cosa en una Piura en donde quedan pocas huellas visibles de su pasado. Y en donde la arremetida del capital trastorna la tranquila vida de los habitantes de la ciudad.

No queda nada de la Piura rural, agreste con su mirada puesta en el río. Los piajenos y las cabritas desaparecieron del paisaje advierte Vargas Llosa. La expansión urbana se traga los ayer espacios verdes de las haciendas y da pie a la voracidad inmobiliaria y especulativa. Poco a poco devoramos las huertas en donde ayer su cultivaban los camotes y verduras. Los asentamientos humanos extienden esa mala práctica de los traficantes de tierras y el crecimiento explosivo de urbe hacinada y con mala calidad de vida. En este escenario las inversiones en servicios básicos imprescindibles son cuantiosas. El populismo y el clientelismo político pueden consumirse presupuestos municipales sin llegar finalmente a resolver las crecientes necesidades del crecimiento inorgánico horizontal.

Piura sigue creciendo a un ritmo vertiginoso y seguirá creciendo cuando los impactos del proyecto Olmos conviertan a Chiclayo en una urbe hacinada por la migración y afectada por la inseguridad que acompaña los períodos de bonanza económica. Entonces los que busquen universidades y espacios tranquilos para vivir dignamente vendrán a Piura. Piura tiene futuro si se planifica y se interpretan con lucidez las dinámicas de su economía. Piura tiene que crecer verticalmente. No podemos darnos el lujo de destruir el poco suelo habitable que tenemos a los alrededores y movernos a las expensas de los especuladores. Piura necesita orden, control urbano y preservación de su río y las escasas fuentes de agua que tiene.

Actualmente las pérdidas del agua potable producida son cuantiosas. El 60% del agua potable que se produce no se logra facturar y es una pérdida cuantiosa. La recuperación de pozos salinizados es muy onerosa y no se cubre con lo que pagan los usuarios. El simple incremento del 25% del costo de la tarifa a los usuarios que tienen tanques de almacenamiento permitiría disponer de un fondo para la recuperación de aguas grises y aplicarlas al riego de áreas verdes. El agua potable que se usa en los lavatorios y en las duchas se mezcla con el agua de alcantarilla y el desperdicio es realmente impresionante. Mucha de esta agua “gris” podría convertir a Piura en una ciudad verde y con extensos jardines. Ahora no todo se arroja inmisericordemente.

Otra preocupación sensible en Piura son los cables aéreos de la empresa eléctrica que trastornan el paisaje y nos convierten en una gran aldea en donde se destrozan los árboles para dar paso a los cables de alta tensión. La tendencia actual en el mundo son los cables subterráneos que permiten que el espacio urbano luzca mejor y en armonía con el ambiente. La energía es importante y necesaria pero al respeto a la persona humana está por encima de estos ímpetus de progreso. Ya es hora que Piura se vea mejor. El culto a los postes de alta tensión tiene que dar paso a un necesario respeto de los espacios urbanos y hacerlos propicios para la vida.

Piura tiene futuro. Pero este futuro exige un municipio vigoroso que exija el cumplimiento del orden necesario para que la ciudad sea propicia para la vida. En donde el control urbano se ejercite con sanciones efectivas para quienes hacen a su antojo lo que quieren con el espacio urbano. Piura sufre una crisis profunda de identidad de los vecinos que no respetan a su ciudad. La identidad es producto de la buena educación y el civismo. El respeto al espacio en el que se vive bien. La agresión a la ciudad finalmente atropella el bien común. Convierte a las áreas verdes en bocado apetecible de los traficantes de tierras y negociantes que sólo buscan maximizar sus ingresos a precio del hacinamiento, el abuso y el negociado salvaje.

Los piuranos queremos una ciudad digna, limpia, hermosa no para los grandes negocios comerciales sino para los piuranos. Y los piuranos somos todos usted, yo y ellos. Todos necesitamos un escenario apacible para nuestra vida, deseos y sueños. Una ciudad sin rejas y exclusiones en la que podamos plantar árboles tan gratos como los algarrobos y en donde el ruido y la intranquilidad no acaben con nuestra cortesía y amabilidad. Lamentablemente muchas veces las autoridades que elegimos pretenden por el pervertido afán de modernidad vender la tranquilidad de la ciudad con un inoportuno y torpemente vehemente afán de votos. No es así. Piura siempre Piura para los piuranos.

sábado, 16 de junio de 2012

José y el niño Jesús
IMÁGENES DE PAPA

Por: Miguel Godos Curay

Invocan los católicos a San José “nuestro padre y señor”. José fue el padre putativo de Jesús y según consta en la historia sagrada fue un señor de luenga barba y manos encallecidas. La docilidad de José no anidó nunca la desconfianza. Su fidelidad a María fue extraordinariamente ejemplar. Educó al niño Jesús para el trabajo en su taller de carpintero. José fue un hombre casto. Un ejemplo proverbial de pureza. Yo lo recuerdo en uno de los altares laterales de la antigua Iglesia de la Merced con un lirio blanco en la mano y sus ojos vidriosos. Un padre es un héroe con nombre propio para sus hijos. Miguel Grau peregrinó hasta Valparaíso para recoger los despojos de su padre don Juan Manuel Grau Berrio. Juan Manuel Grau, un siete oficios impenitente, llenó los callejones de Piura con aventuras que quedaron registradas en la numerosa prole en los cuatro extremos de la ciudad. Lo que no fue motivo para que sus hijos dejaran de venerarlo.

Padre llamaban los estudiantes a don Jesús Santos García el inolvidable cura filatelista y profesor de religión en el Colegio San Miguel en la narrativa inolvidable de Mario Vargas Llosa. La jaculatoria milagrosa para aprobar el curso de religión decía: “Jesús, José y María que viva el padre García”. Y problema resuelto. Cura memorable fue don Lucio Marcaaide, muerto de infarto celebrando misa en la iglesia matriz de Paita. De él me legaron algunos libros de filosofía en donde encontré algunas anotaciones en menuda caligrafía. Padre también le llaman al doctor Eduardo Palacios Morey los feligreses de Talara. También a Jorge Dedios Morán párroco de Las Lomas.

Tengo en mi memoria la presencia fugaz de mis abuelos José de la Rosa Godos y Miguel Curay. Mi abuelo José se santiguaba a las doce del día y seis de la tarde religiosamente y donde estuviese. Entonces se detenía y se sacaba el sombre de paño gris. En navidad y año nuevo se remangaba sus camisas largas para amasar con arte la masa del pastel de fuente conforme a una fórmula transmitida de boca a oreja por su padre. Mi abuelo Miguel partió poco antes de que yo naciera. Pero la foto que se conserva en su lápida recuerda que fue un hombre dedicado al comercio y a afortunadas andanzas.

Junto a ellos recuerdo a muchos papás. A don Félix Flores, un fotógrafo que con admirable lealtad dedicó su vida a su familia y a cumplir con la palabra de Dios. A don Darío Miranda un peluquero amable que siempre nos maravilló por su sentido del orden para los turnos y su conversación sobre los acontecimientos cotidianos. A don Moisés Farfán un pulcro maestro de capilla con voz sonora que para calentar en los momentos previos de los solemnes oficios religiosos interpretaba fragmentos de los clásicos. Hay en todos ellos una devoción por el trabajo como herramienta digna para el progreso humano. Aquí está la impronta del trabajo bien hecho.

Engelberto Ramírez era un pintor virtuoso que para resolver sus urgencias económicas pintaba noche y día rodeado de sus discípulos. Entonces los lienzos se llenaban de rostros iluminados con espátulas y pinceles. Todo lo que quería o necesitaba lo conseguía con sus cuadros y para ello derrochaba energía. Se marchó cuando mucho se esperaba de él. Sus hijos prosiguen con su entusiasta tarea creadora. Otro artista apasionado es Oscar Aquino, artista sencillo, bueno como el pan. Oscar abre los ojos de sus alumnos del Colegio San Miguel al arte, la belleza y la creatividad y pese a las dificultades y a la adversidad su desinteresado servicio por el arte no tiene límites.

Luis Córdova Rumiche es el papá de “Piajeno”. Lucho crea con su calenturienta imaginación y habla por la boca de su hijo de lo que diariamente acontece en Piura. Piajeno tiene la rara virtud piurana de decir mucho con pocas palabras. Mientras unos despulgan sus desazones con rabia y pesimismo. Piajeno lo hace con fino humor. Su eficacia comunicativa es arrolladora en Piura.

Don Félix Montúfar, fue un maestro de prédica y firmeza invariable. En Paita dejó huella. Mi padre fue un hombre de trabajo que dejó un impecable ejemplo. Su gran preocupación fue la educación de sus hijos. Una de sus advertencias repetía que si uno no se educa se vuelve un carcamán, una persona de muchas pretensiones y poco mérito. En otras ocasiones mostraba su repugnancia por los autoritarismos. La última vez que pude conversar con él me recordó que en la vida lo más importante es que una persona sea íntegra, firme y leal con sus propias convicciones. Lo demás es siempre lo de menos. Y tenía razón.

sábado, 9 de junio de 2012


Para los pesimistas predomina el mal al que buscan
 inconsolablemente.

OPTIMISMO Y PESIMISMO A LA PIURANA


Por: Miguel Godos Curay

Los pesimistas voluntariosos aquellos que sostienen que en el mundo predomina el mal y se afirman en la imposibilidad de perfeccionar el mundo no son esencialmente malos. Sucede que al desajustárseles el tornillo del sentido común. Sólo ven el mal y lo buscan a toda costa en donde su aguda capacidad de sospecha les indica que lo pueden olfatear. Así se convierten en huaqueros de soterradas emociones interiores en donde les brota un aparente afán de justicia. En el fondo su contagioso pesimismo se convierte en una desgarradora insatisfacción que les acompaña toda la vida. El colmo del pesimismo exacerbado es el escepticismo y finalmente el cinismo.

No se trata de un café amargo cotidiano sino de una terrible busca de todo aquello que a su criterio les parece torcido. Y por ello mueren y sufren. En Piura bien podemos hablar de optimistas y pesimistas. Optimistas los que piensan que se pueden hacer mejor las cosas y pesimistas los que creen con vehemencia que Piura no mejora sino empeora. Por ello administran desgracias, opresiones, culpas, ignorancia, rabia, desconcierto, desaliento, frustraciones, amenazas, ansiedad, indignación, impaciencia y amargura. Y el resultado de este puré insoportable no puede ser otro que el desánimo. El desaliento. Esa sensación de impotencia que mina los esfuerzos de mejora personales.

Piura tiene enormes potencialidades que no son otra cosa que acontecimientos provistos de futuro. Piura tiene futuro. Pero este futuro es una construcción en la que tienen que involucrarse el Estado, el sector empresarial y la sociedad civil que somos todos. Los esfuerzos individuales son iniciativas que al replicarse se convierten en un valioso capital sinérgico que hace visibles y profundos cambios en la sociedad. Si cada uno de los piuranos como tributo a la tierra en la que nacieron plantaran un algarrobo frente a su casa. Una brisa fresca sería como una amable caricia de la tarde. Piura tiene un millón 800 mil habitantes. Si la mitad de los piuranos plantara un árbol. Piura no necesitaría ventiladores.

Iniciativas tan sencillas nos asomarían al cambio. Si los vehículos del sector público movilizaran diariamente a estudiantes a la escuela sentiríamos que el Estado no está ausente. Nos hemos acostumbrado al uso de los bienes del Estado como si fueran una prenda onerosa para provecho propio. Mucho podríamos conseguir si fuéramos solidarios y humanos. Nos parece irracional, por ejemplo, que las salas de cine durante la semana sirvan para el solaz de cuatro gatos. Cuando a precios económicos, muchos podrían disfrutar de una buena película. El cine también alivia frustraciones.

Piura ha crecido gracias a las dinámicas del crecimiento poblacional y la migración. Sin embargo, el territorio que debería ser un espacio de inclusión se convierte en espacio de exclusión. El piurano distingue la “urba” del “asentamiento humano”, “el pueblo joven”, “la barriada” y “la invasión”. También hay distingos entre la escuela pública y la privada. En donde con erróneo criterio se afirma que “privado” es bueno y “público” es malo. En verdad no todo lo privado es bueno ni todo lo público es malo.

Recientemente el Gobierno Regional anunció los estudios para el “Parque Científico y Tecnológico” que permitirá que los emprendimientos y la inversión tengan un espacio seguro para convertirse en fuentes de empleo y engranajes del desarrollo. La iniciativa es plausible y merece el compromiso de las universidades, empresarios e inversionistas. Sin embargo, esperamos que no suceda lo mismo que con la Zona Industrial de Piura convertida en un consentido puterío gigantesco con establecimientos dedicados al aparente servicio de relax y expendio de alcohol. Si eso sucede con la denominada zona industrial corresponde a la municipalidad exigir el cumplimiento estricto del plan de desarrollo urbano de la ciudad.

Basta un recorrido nocturno por este sector para darnos cuenta que la papa caliente está en el corazón económico de Piura y que los regidores no hacen absolutamente nada por el desarrollo y seguridad en la ciudad. Los optimistas creemos que nada impide a la comuna que se esfuerce por cambiar el rostro de Piura. Para los pesimistas de siempre los regidores amarran la chiva, cobran dieta y bien gracias. A ellos corresponde con firmeza ocuparse de los problemas de Piura. Caso contrario el pesimismo, aquel señor que cuando aparece siembra el desaliento, sentará sus reales entre nosotros.