viernes, 10 de octubre de 2008

LA MUERTE DEL PERIODISTA HEREJE


Por Miguel Godos Curay

Hugo Garavito Amézaga (1948-2008) murió en plena conmemoración de Angamos. Como Grau, sucumbió luchando. La vida se le fue en el hospital Rebagliati en un combate sin tregua contra una insuficiencia renal producto de un coma diabético y una severa pulmonía. El ex secretario de Ideología de Perú Posible. “Estaba desahuciado, era un final que se esperaba pronto.” dijo apenado Marcial Ayaipoma, ex congresista y dirigente de Perú Posible.

Garavito, realizó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio de los Sagrados Corazones Recoleta e ingresó a la Facultad de Letras de la Pontificia Universidad Católica. Posteriormente viajó a España para continuar estudios en la Universidad de Navarra( España) en donde ingresó al Instituto de Periodismo. Se graduó en 1969, obteniendo la calificación de sobresaliente, para una tesis sobre Historia Política del Perú.

Luego fue profesor de política internacional de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de Piura. Garavito, agudo y polémico, murió a los 60, la misma edad que tenía al partir sin retorno Mariano Amézaga, precursor del radicalismo anticlerical en el Perú a quien estudió profundamente. Garavito, intelectualmente controvertido, incursionó en política con una agrupación política de su creación llamada "Movimiento Humanista Peruano" de donde extrajo las ideas esenciales de Perú Posible. Por su inteligencia se aproximó a los líderes políticos de la última década.

Lo encontramos en 1972 en la Universidad de Piura. Diez años después,en 1982,nos sorprendió en la Dirección de Correo de Lima exponiendo sus audaces ideas liberales, con una peinado “african look” a lo Santana ante Mario Castro Arenas.Posteriormente reapareció en el entorno próximo a Alan García durante su primer mandato y últimamente como asesor de la campaña electoral de Alejandro Toledo. Era todo un personaje. Un Quijote langaruto con bigotes a la mexicana. Un lector incansable e insobornable. Un disidente empedernido e inconsolable. Y un personaje para las despistadas humoradas de la televisión. En sus venidas a Piura recurría a Segundo Infante para interminables tazas de café y conversaciones sobre política.

Garavito mantenía una solapada identidad con Marino Amézaga un liberal anticlerical hasta el tuétano,aantepasado suyo, cabeza de una ilustre familia de inconformes entre los que se contaba él como heredero próximo. Riva Agüero denominó con frase afortunada a Mariano Amézaga “santo hereje”. Como anota Basadre: “Amézaga dio a sus ideas el respaldo de la austeridad y de la pureza moral de su vida. Y como también atacó los manejos con la hacienda pública que él consideró censurables y los errores y pecados que creyó encontrar en altos personajes, resulta a su manera, un precursor genuino de González Prada.

Hugo Garavito estudioso de Mariano Amezaga. Lo hizo visible. Recordó la seria denuncia del “santo hereje” contra García Calderón que quería la paz para el Perú después de la infausta guerra del pacífico "para proteger las fortunas privadas y mantener el orden social existente". Como periodista y perspicaz crítico fue redactor de el Dominical de El Comercio, también estuvo durante el gobierno aprista en el Instituto Nacional de Comunicación Social, en Radio y Televisión Peruana. Actualmente se desempeñaba como regidor del Concejo de Lima. Antes de incursionar en la política peruana estuvo de asesor en México, donde vivió aproximadamente una década. Con él, una rara avis, se cierra el último capítulo del periodismo bohemio entre cigarrillos y tazas humeantes de retinto café.

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