jueves, 11 de mayo de 2017

¿DÓNDE NO ESTÁS MAMÁ?

Por: Miguel Godos Curay

Las mamás son expertas en ternura, maestras en renunciamiento, doctoradas en psicología, economía, educación, derechos humanos y democracia genuina. Por eso escuchan a los pequeños y a los grandes y autoritarios ni bola. Siendo pobres su mayor riqueza son los hijos en los que atesoran con dignidad lo más elevado de la grandeza humana. Antes de la invención de las cajas de ahorro y los bancos, con una lata con ranura se enfrentaban al futuro. Levantando los muros de la casa dieron una lección de arquitectura. Bordando la bandera de la escuela, el Perú, brotó en su esencia más pura.

Son verdaderos genios de la creatividad en todo lo que tocan. Elaboran preciosidades con retazos, bordan telas modestas para darles un encanto superlativo, tejen a croché sus buenos deseos. No hay mensaje de aliento tan poderoso e intenso como el de una madre que acomete con sus hijos esa empresa inagotable de hacerlos valiosos en la vida. Cuando recorriendo las librerías encuentran preciosas ediciones de precios inalcanzables las encuentran por bagatelas en el mercado. Ellas inventaron esa prédica que dice: Un libro roto es una alma llora. Un libro cerrado es un amigo que espera. Un libro abierto es un maestro que enseña. Su mejor plan de lectura se llama ejemplo.

Por eso en la soledad de su hogar junta todos los libros que sus hijos ya no usan y desinteresadamente los entrega a otros que los necesitan. Antes de inventarse las ediciones resumidas aprendieron una versión muy personal de la biblia y don Quijote. Su lección cotidiana de narrativa es como un caleidoscopio deslumbrante. La enseñanza del idioma es su primera tarea. Las mamás inventaron las sílabas y la contabilidad amontonando pepas de tamarindo. Memorizaron los poemas de Martí, Sarmiento y Campoamor del Almanaque Bristol. Sólo para demostrarnos que la consonancia de las rimas tiene una tonalidad perfecta.

Con sólo una mirada leen el rostro de sus hijos y se dan cuenta perfecta cuando se hacen los chanchos rengos y vislumbran en todas sus aristas las mentiras del carcamán. Su filosofía aborda los problemas de la existencia con generosa profundidad metafísica. La vida es como un río, repiten, pues se anticiparon a Heráclito. La sustancia del amor es la misma que la del sueño pues son expertas en soñar con los ojos abiertos. En su astronomía asombrosa descubrieron la armonía sideral contemplando el cielo. Y deslumbradas al fulgor de la luna, en silencio, emprenden imaginario vuelo.

Conversar con mamá es mucho más que un buen deseo. Es una sintonía humana frente a la que nada son  los bienes materiales. Joven, madura, remadura y vieja.  Una madre querendona siempre tiene una estatura enorme. Es un rascacielos de inmensidad. Una escalera para subir al cielo y descubrir la inmensidad de Dios. Con esa infinita humildad, haciéndolo todo en su casa, desde el filo de la madrugada, responden a la encuesta nacional de hogares. “Yo no trabajo, trabajan mi esposo y mis hijos”. Y la injusticia declarada ignora que la economía del país son sus mamás eternamente ignoradas.

En el Ministerio de Economía distribuirían mejor el presupuesto y no perderían de vista a los desposeídos. Con todo derecho les corresponde el Ministerio de Educación pues, en horario corrido, cimientan con su magisterio la heredad de la patria. Escuchando confesiones son una irreductible caja fuerte a prueba de intrigas. En el ajedrez de la vida sus jugadas son siempre maestras para cumplir con sus propósitos. Los pentagramas de la música más bella se los saben de memoria. Los repiten para conciliar el sueño de los críos tristes. En la jardinería del hogar seleccionan siempre las mejores semillas. Es tal su extraordinario talante que mezclando, papas, cebollas y otras coloridas verduras sucumben a la repetición del plato de sus hijos.

En puntualidad ganan por goleada a todos los funcionarios de la República. En voz de mando, frente a sus órdenes, el general más entorchado tiene voz de pito. En aseo se llevan de encuentro a la zafia Ministra de Salud. Si han conjurado todas las epidemias que abatieron a sus hijos. Si conocen las dosis  necesarias para sanar el alma. Si enseñan con lo que hacen. Escúchelas, convóquelas señora Ministra. Su receta prescribe mucho más que una hospitalización de emergencia, la mejor medicina es siempre la olla y la cebolla.

Son deportistas natas pues inventaron la pelota de trapo. Cuando no existían los drones fabricaban cometas con cimbreantes colas de trapo y surcaban los cielos. Por supuesto, muchas veces, arbitraban con silbato las contiendas del torneo inter barrios y con soberanos lapos hicieron del Perú una potencia de vóley. Son campeonas de lectura veloz. Leen los diarios cuando tú no los lees. Memorizan detalles con asombrosa fidelidad y con raptos de lucidez e inteligencia a todos nos sorprenden. Su inasible belleza es tan dulce como su compañía. Sus rorros tienen ese efecto milagroso de estremecernos y volvernos niños. 

miércoles, 10 de mayo de 2017

RECONSTRUYAMOS PIURA CON VIGILANCIA CÍVICA Y DIGNIDAD


Por: Miguel Godos Curay

 Pablo de la Flor designado por Resolución Suprema 055-2017-PCM
Entre las experiencias históricas de reconstrucción de un país tras una debacle. Está la del Plan Marshall o Programa de Recuperación de la Europa Occidental, emprendido por el gobierno de los Estados Unidos, tras la Segunda Guerra Mundial. El plan  duró cuatro años, desde 1948 hasta 1952. Y significó levantar de sus escombros lo que quedó de Europa. La primera tarea: activar la economía eliminando barreras comerciales, abierto impulso a la industria y el empleo incentivando la productividad. Un total de 18 países se beneficiaron del plan. Las ayudas económicas sumaron 13 mil millones de dólares.
Los japoneses han aprendido también a convivir con desastres. La Agencia para la Reconstrucción en Japón reedificó, con proverbial esfuerzo y disciplina, zonas devastadas tras un sismo que desencadenó un tsunami el 11 de marzo de 2011. A lo que se sumó el accidente nuclear de Fukushima, dejando 16 mil muertos y miles de damnificados y desaparecidos. Según los registros del gobierno japonés  130 mil casas quedaron destruidas por el terremoto, posteriormente un tsunami y luego el accidente en la planta (nuclear). El escenario: 600 kilómetros seriamente afectados.

LA LECCION DE JAPON
¿Qué hizo el gobierno? En primer lugar, tras una exhaustiva evaluación, estableció un plan de diez años para la  reconstrucción de la zona afectada. Los planificadores establecieron plazos claramente determinados. Cinco años para el restablecimiento de servicios básicos y los cinco años restantes para culminar los trabajos de reconstrucción. La inversión: 26.3 billones de yenes (aproximadamente 302,713 millones de dólares). Un común denominador de esta tarea titánica. Es la ética japonesa sustentada en el honor  y su laboriosidad diaria extendida a 12 o 14 horas de trabajo efectivo.
Pese a la rigidez burocrática, los funcionarios siguen al pie de la letra las normas escritas. El cumplimiento de plazos es indefectible. La impuntualidad, las ampliaciones y postergaciones son impensables. El Ministro de Agricultura Toshikatsu Matsuoka, interpelado por el Parlamento, se suicidó horas después de recibir el citatorio. En el Perú la interpelación congresal es un saludo a la bandera. Un deporte de la lengua y el exceso verbal. Los oradores inteligentes son una especie extinta.

El proyecto de reconstrucción contempló nuevas viviendas seguras para las familias afectadas, subsidios especiales a los gobiernos locales y recursos suficientes para atender el desastre de la planta nuclear Tokyo Electric Power Co Fukushima Nº 1. La Agencia de Reconstrucción, creada por el gobierno tras la tragedia, es  responsable de la tarea de reconstrucción, la misma  tiene una función temporal. En caso de un nuevo desastre se crearía otra entidad.

¿Qué funciones cumplió la Agencia de Reconstrucción del gobierno japonés? En primer 
lugar coordinó la acción de los diferentes ministerios evitando la duplicación de esfuerzos y eventuales conflictos. También recoge la opinión de los damnificados y las propuestas de las municipalidades para mejorar sus jurisdicciones.

El plan de ejecución la agencia se centró en las siguientes acciones: 1) Ofrecer una alternativa inmediata para que el afectado pueda volver a vivir bien; 2) la restauración de los daños a la estructura pública; 3) la reconstrucción de casas y comunidades; 4) revitalizar la industria de las zonas afectadas activando la economía y 5) revitalizar y reconstruir Fukushima.

ATENCION A LA SALUD MENTAL UNA PRIORIDAD
Un aspecto prioritario de la Agencia para la Reconstrucción fue la atención a la salud mental de los damnificados sometidos a un desalojo prolongado. Se construyeron 53 mil viviendas temporales y se alquilaron 70 mil para los momentos más críticos. La tarea fue titánica. Se evacuó a 470 mil pobladores, se recogieron 29.3 millones de toneladas de escombros en las zonas afectadas. Al esfuerzo del Estado se suma la ejemplar disciplina cívica de los ciudadanos y vecinos.

Según los pobladores, tras la tarea de reconstrucción, la mayor amenaza no es la radiación nuclear sino los “rumores dañinos” que se repiten de boca a oreja en las zonas afectadas. Rumor dañino es una ola interminable de amenaza y desconcierto cuyo mejor antídoto es la información oportuna y el contacto directo con los afectados. A este esfuerzo contribuyen los educadores, comunicadores sociales y eventualmente artistas.

En las zonas afectadas los impactos económicos son cuantiosos no sólo en pérdida de vidas humanas. La producción pesquera cayó en un 65%, el turismo se desplomó en un 9.4%. La economía quedó en el suelo. Zurcir el tejido social de la economía familiar demandó oportuna atención de necesidades, estímulo a las iniciativas y logros.

Para generar confianza se activaron los mecanismos de alerta temprana en previsión de nuevas tragedias. Instituciones humanitarias y personas sensibles acogieron a los niños que perdieron a sus padres y a su hogar. Como señala el monje budista Kimura Kouzen, responsable del Centro de Servicios Infantiles y Familiares de la ciudad de Ishinomaki, la verdadera reconstrucción no es la de los bienes materiales perdidos y ahora reconstruidos. 
El bien más preciado es la reconstrucción personal. La normalidad material y psicológica que borra las cicatrices tras largos años. Sanar el cuerpo requiere esfuerzo humano, sanar el alma es la búsqueda personal de sí mismo.

¿CÓMO RECONSTRUIR LA REGIÓN PIURA?
Una evaluación aproximada de los daños causados por “El Niño Costero” hasta el momento suma pérdidas del orden de los mil 179 millones de soles. Los mayores impactos están en el sector salud, agro, viviendas, vías vecinales, escuelas y carreteras. En vías de transporte 272 millones, en agricultura 400 millones, en establecimientos de salud más de 7 millones, vías urbanas destrozadas 500 millones. En toda la región no hay escuela que no haya sido afectada.  El director regional de Transporte, Jaime Saavedra, estimó que se necesitan aproximadamente 272 millones de soles para rehabilitar las vías departamentales (52 millones), nacionales (60 millones) y vecinales (160 millones).

Mario Laberry, director Regional de Agricultura de Piura, sostiene que la zona más afectada es el Bajo Piura, en donde cerca de 5 mil hectáreas se han perdido completamente, siendo el 90% de arroz y un 10% de algodón. Laberry, estimó pérdidas del orden de los 200 millones de soles tras las lluvias e inundaciones.
Para el ex ministro de Agricultura, Juan Manuel Benites, el principal problema económico post Niño es la destrucción de las carreteras. Así no salen los productos agrícolas de las chacras. Para Macroconsult, los daños a las áreas de cultivo por El Niño suman 243 millones de dólares, mientras que en canales de riego los daños llegan a los 38 millones de dólares.

En Sechura  las pérdidas superan los 70 a 90 millones de dólares (297 millones de soles). La causa principal: la muerte de más del 90% de producción de conchas de abanico a causa del calentamiento de las aguas. La actividad acuícola es el soporte de la economía familiar en Sechura.

El comercio una floreciente actividad en la zona aledaña a la margen izquierda del río Piura sufrió severos impactos. Los doce Malls distribuidos a la largo de la faja costera, desde Piura hasta Chimbote, mueven  anualmente 3 mil millones de soles al año. La tarea de rehabilitación fue ardua. Las cicatrices se han curado. Los escaparates redistribuidos evocan un pasado mejor. En Piura, las ventas de  los minoristas decrecieron al 40% desde que empezaron las lluvias, según Ricardo Álvarez, presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Piura. Los comerciantes del Anexo del Mercado Central, ya afectados por un incendio, han tenido que soportar y resistir a la intemperie la temporada de lluvias.

Según el Presidente de Agrobanco Richard Hale, 632 clientes con créditos comprometidos por 6,2 millones de soles se han visto seriamente afectados en cultivos de banano orgánico, arroz, uva, ajo, olivo y cochinilla. El presidente de la Caja Municipal de Sullana, Joel Siancas, advierte que los damnificados son mucho más que las Pymes. Las pérdidas generan desempleo. Los sectores más afectados son los que mueven la economía informal. Rímac Seguros y Pacífico Seguros, han registrado siniestros a causa de lluvias y huaicos por cerca de 30 millones de dólares. La Positiva Seguros ha desembolsado más de 237 mil soles, a través de su seguro agrícola.

El Ministerio de Salud de Perú (MINSA) realizó la declaratoria de Emergencia Sanitaria,en los departamentos de Tumbes, Piura, Lambayeque, Cajamarca, La Libertad, Ancash y Lima Provincias, En Piura los afectados por dengue superan los 10 mil. Los muertos suman dieciseis con una desgarradora estadística de jóvenes, madres y niños  fallecidos. Los brotes y las epizootias están a la orden del día. Malaria, dengue hemorrágico, leptospirosis y el cólera amenazan las poblaciones producto de la descomunal acumulación de basura que a duras penas se logra evacuar.

UNA LECCION NO APRENDIDA
Según el CIPCA-Piura, desde 1899 hasta el 2017  se registraron 26 fenómenos El Niño. El denominado Niño costero es el vigésimo sexto. La realidad revela con desencanto que no hemos aprendido nada de lo acontecido. Ninguna autoridad, hasta el momento, ha podido dotar a la ciudad de un drenaje pluvial. Tampoco hay reservorios suficientes para almacenar el agua de lluvia que finalmente se va al mar que es el morir. Después de la abundancia de agua languidecemos con las sequías.

EL IMAGINARIO DE LA DESCONFIANZA
Los puentes desbordados por las crecientes son parte del imaginario de la desconfianza y el temor de los vecinos. El cauce estrangulado del Río Piura se ha poblado en sus márgenes de grifos, venta de vehículos, vivanderas, floristas, estacionamientos y cevicheros en la margen izquierda. En la derecha los cimientos de un hotel carcomidos por la erosión, y nuevas zonas residenciales inundadas son un monumento a la  negligencia.

La Ley de Recursos Hídricos para el manejo de las cuencas de los ríos es terminante pero no se cumple. La Autoridad Nacional del Agua (ANA) organismo responsable de la planificación de la cuenca de río, conforma los consejos para cada cuenca. Según la ley la ANA tiene la potestad legal para que no se hagan edificaciones que alteren los cursos de los ríos. El cauce estrangulado del Piura es una potencial amenaza de alto riesgo. La autoridad tiene que intervenir en previsión de mayores impactos cara al futuro.

El 3 de febrero se declaró estado de emergencia a las regiones de Tumbes, Piura y Lambayeque. A la fecha según el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) en Piura suman los 19 mil damnificados, 225 mil 492 afectados y 2 mil 250 viviendas colapsadas. Pasada la temporada de lluvias e inundaciones, la rehabilitación demora aún. La mendicidad, el tráfico de ayuda es hoy parte del escenario cotidiano.

¿LOS PIURANOS AFECTADOS O DAMNIFICADOS?
Pedigüeños sospechosos asaltan los buses pidiendo ayuda. Advierten desembozadamente ¿o quieren que les roben sus celulares? Otros, ayer dedicados a la agricultura pululan en busca de trabajo. Polos coloridos, pantalones a la rodilla merodean por centros de abastos pidiendo alimentos. Los edificios del Fondo Mi Vivienda invadidos por presuntos damnificados amenazan la propiedad en zonas residenciales privadas. La seguridad ciudadana enfrenta ya las consecuencias del impacto social. La mendicidad en las arterias céntricas ha crecido explosivamente. Los pedidos de ayuda avalados por Tenientes Gobernadores abundan  en instituciones públicas y privadas.
En el glosario del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) afectado es aquel que “sufre perturbación en su ambiente por efectos de un fenómeno. Puede requerir de apoyo inmediato para eliminar o reducir las causas de la perturbación para la continuación de la actividad normal”.

A contrapelo el damnificado es aquella “persona afectada parcial o íntegramente por una emergencia o desastre y que ha sufrido daño o perjuicio a su salud o en sus bienes, en cuyo caso generalmente ha quedado sin alojamiento o vivienda en forma total o parcial, permanente o temporalmente, por lo que recibe refugio y ayuda humanitaria temporales. No tiene capacidad propia para recuperar el estado de sus bienes y patrimonio”. La mayor parte de los piuranos soporta esta condición.

En Miraflores, otrora zona residencial de Castilla los desagües afloran en los domicilios. Las
excretas discurren haciendo la vida  imposible. Jubilados que brindaban servicios de pensionado a estudiantes se han  quedado sin su fuente de ingresos. Miraflores  tiene aún en carne viva los estragos de las inundaciones. Situaciones similares se observan a lo largo de la vía canal en Sullana y en el zanjón de Paita. Las vías a la sierra de Morropón, Ayabaca y Huancabamba se han rehabilitado a duras penas. Pero el itinerario de  nuevas quebradas y potenciales riesgos se incrementó

Piura carece de  una buena ingeniería urbana y rural para enfrentar a futuro lluvias  e inundaciones. La mayor parte de las nuevas edificaciones tiene techos planos y el uso intensivo de tabiquería deleznable es inadecuada para Piura. Las aguas no son correctamente canalizadas al río, o a embalses temporales para tiempos de sequía o finalmente al mar. El desmonte y la  basura en los drenes de evacuación son un serio problema. Los drenes nuevamente están colmatados de basura. Los impactos del cambio climático y el calentamiento global serán muy severos para los próximos años. Lamentablemente nuestros esfuerzos no apuntan a la previsión. La reconstrucción con cambio apunta  a desplazar de una vez por todas, la improvisación. La realidad nos enmienda la plana.

RECONSTRUCTOR CON RANGO DE MINISTRO
El economista Pablo de la Flor fue designado como director ejecutivo de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (RCC), tras las lluvias, inundaciones y huaicos registrados por efecto de El Niño costero. Según el Defensor del Pueblo  Walter Gutiérrez,  como director ejecutivo de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (RCC), debe priorizar la restitución de los derechos de las personas afectadas por los desastres naturales en diversas zonas del país. Según la Resolución Suprema 055-2017-PCM,  este funcionario tiene rango de ministro. Tiene una función coordinadora y ejecutiva con los gobiernos regionales.

INVERSION PUBLICA CON ESTRICTA VIGILANCIA DE LA SOCIEDAD CIVIL
Se estima que la reconstrucción demandará una inversión de 20 mil millones de soles, 6 mil 400 millones de dólares, cuya ejecución de gasto tendrá que ser estrictamente vigilada no sólo por los órganos de control del Estado sino especialmente por los afectados. Según de la Flor en un portal se publicarán los avances de la reconstrucción y se activarán los mecanismos de observancia para que la ciudadanía se informe a detalle de las obras que se emprendan. La tarea resulta menudamente complicada.
Las experiencias a la vista recomiendan las siguientes acciones. Piura tiene que reconstruirse con vigilancia y dignidad.
1) Una evaluación total y detallada de los daños cuantificados. Priorizando servicios públicos básicos. Provisión de agua y energía, habilitación de vías, equipamiento de establecimientos de salud que atienden actualmente la epidemia de dengue. Activación de las redes de la alerta temprana.

2) Un Plan de Reconstrucción Nacional, Regional, Provincial, Distrital para una distribución equitativa de recursos con estricta vigilancia del Estado y la sociedad civil, el espacio público que no es Estado. El plan comprende un cronograma con plazos que debe cumplirse estrictamente. El mapeo y el registro de impactos es una herramienta que facilita la tecnología digital.

3) Los recursos destinados deben apuntar a una tarea de reconstrucción con impacto social promoviendo la activación de la economía regional. Las necesidades individuales desbordan la capacidad de atención del Estado. Prioridad de la acción del Estado son los niños, madres y ancianos.

4) Urge un registro de damnificados cruzando información de los municipios, Reniec, parroquias, sectores educación y salud. Los flujos migratorios se subordinan a la oportunidad de nuevas invasiones para asentamientos humanos en las periferias urbanas replicando vulnerabilidades. La mendicidad crece explosivamente.

5) La reconstrucción debe ejecutarse en un plazo razonable frente a la posibilidad de registro de un nuevo fenómeno El Niño a inicios del próximo verano.

6) La Autoridad de Cuenca debe inmediatamente emitir informe sobre la situación de las cuencas Piura y Chira determinando   zonas de riesgo.

7) Promover acciones de reforestación urbana y rural que generan empleo temporal y mejoren el paisaje deteriorado.

8) Las Fiscalías Especializadas del Ambiente deben intervenir para sancionar a los municipios responsables de las acumulaciones de basura y disponer su inmediato tratamiento y evacuación.

9) Debe evaluarse las potenciales nuevas áreas urbanas atendiendo de modo preferente al bien común que es la primera tarea del Estado frente a la arremetida de las mafias inmobiliarias.

10) La Sociedad Civil debe organizarse para ejercitar una estricta vigilancia de lo que se haga. La sociedad civil cumple una función mediadora entre la ciudadanía y el Estado. ¿Quiénes conforman la Sociedad Civil?  La conforman las asociaciones barriales, sindicales, deportivas, de padres de familia, iglesias, cofradías religiosas, cooperativas, clubes de madres, colegios profesionales, la comunidad científica y académica, las cámaras de comercio, los colectivos sociales de diverso orden sin exclusión de mujeres, jóvenes y ancianos.

11) Urge movilizar la energía cívica de los piuranos para erradicar la basura acumulada, ordenar servicios públicos y eliminar los hospederos de los mosquitos propagadores del dengue. Como señalan  los japoneses cualquier esfuerzo de reconstrucción  de un país o de una región empieza con la reconstrucción personal que crea conciencia frente a las vulnerabilidades y los desastres. El peor mal: los rumores dañinos que desunen, crean falsas expectativas y siembran el desaliento. ¡Advertidos estamos!.

sábado, 6 de mayo de 2017

CARTA PARA ANGIE

Angie Ortega Lescano, joven voluntaria y estudiante 
de la UDEP murió de dengue.

Por: Miguel Godos Curay

Que dolor  sin  el dolor siquiera puede decirnos que te arrancó la vida
en la flor de la edad, 
tu ausencia no puede será ya más la estadística del Ministerio de Salud
Van 9  muertos en Piura y más de ocho mil casos de la epidemia letal
y  es la voz que los de arriba -no escuchan o no quieren escuchar-
y los diarios no saben explicar porque ya no hay aguas
en el Río Piura

¡Señora Ministra la salud está enferma en Piura!
No hay palabras de consuelo para decir se fue Angie….
Y la desolación inunda  el mundo de sus sueños
Con dolor te sentimos todos, simbolizas a los miles de anónimos
de esta tierra con su salud a cuestas,
con las defensas indefensas,
Piura ya no tiene lágrimas para llorarte pues la lluvia
las consumió todas.

Ahora, en tu viaje a la estrellas, te acompañen las alegrías
-y no estás sola-
en el recuerdo de los que más te aman.

Que Abril tan cruel nos dio esta noticia
junto a tu rostro, la dulzura, de la belleza esencial se aferra a la vida
y desborda de amor todo lo que toca.

Que dolor sin el dolor siquiera puede decirnos, la más bella flor
fue arrancada de la tierra,
así te sentimos, las nubes de polvo,
recorren las calles de la ciudad
como en los tiempos de la carreta
y  la guadaña marcha en caravana por la ciudad.
Y el susurro se hace grito en la conciencia del que quiere
reclamar

¡Señora Ministra de Salud la saluda está enferme en Piura!
Y la muerte acampa entre los arenales de Piura,
brutal, desgarrando los nobles sentimientos,
nuestras lágrimas son como una tenue lluvia que  corre por el rostro
dulce criatura en tu imagen vital estás presente.

Te vas con abril y la noticia resuena como en los días de lluvia
en esta hora de soledad que nos  da tregua.
Una inmensa ronda colectiva de Piura junto a tu lecho se congrega.
¡27 de marzo nunca más!  No entienden tras la silla gestatoria
los que la calienten con sus decisiones y la indiferencia.
Miramos en el face la vitalidad arrancada a esta niña
y quisiéramos decirle -a los que más la quieren- no están solos.

A nosotros también nos duele el corazón,
como si un ogro insensible
nos hubiera arrancado los libros de cuentos,
como si se hubiese
apagado la reproducción del jingle favorito,
como si nos hubiésemos quedado solos sin soledad
aquí  frente a tu rostro,
niña a la que podemos decirte eres ahora ya parte del coro angelical
junto a Dios desde lo alto nos contemplas
No podríamos preguntar  al Señor
si te escogió en la flor de la edad
porque tu belleza espiritual, irrepetible dejará huella.
Nos sacude el zarpazo de la ausencia.

Que dolor sin el dolor siquiera puede decirnos que la más bella flor
fue arrancada de la tierra.

lunes, 24 de abril de 2017

EL ESPIRITU DE LOS RIOS DE MARCO MARTOS


Por: Miguel Godos Curay

Marco Martos: La poesía como pasión.
“El espíritu de los ríos” es un poemario caudaloso. Así lo advierte el autor. “A lo largo de varios años, poco a poco, me he ido relacionando con la selva del Perú, con sus espacios y su gente. He ido conociendo algunas ciudades y sus alrededores: Iquitos, Moyobamba, Tarapoto y los ríos majestuosos: el Amazonas, en Loreto y el San Francisco en la selva de Ayacucho. He apreciado el arte de los pintores, la sencillez de los pobladores, su don de gentes. Y se fue generando en mí un profundo aprecio por todo el territorio y por las personas. Los poemas para la selva fueron apareciendo de modo espontáneo y, de pronto, se hicieron un plan que ahora, culminado, puedo ofrecerlo a los lectores”.

El poeta confiesa a Caretas  su vocación irrenunciable. “Soy un loco en la escritura y tengo el delirio de la escritura. A lo largo de los años he ido descubriendo que lo que mejor hago es escribir poesía. Ahora tengo dos poemarios más terminados que serán publicados el próximo año. Voy a preparar también otras cosas que puedan salir. Voy a hacer un pequeño libro sobre Vargas Llosa y un libro de meditación sobre la poesía en la línea de Octavio Paz o de Rilke”. La poesía es un río desbocado, indetenible. El río corre como si lo arriara un tropel imaginario de ninfas. Nadie se baña dos veces en la misma agua del río  preñado de meandros  que son los vaivenes de la vida misma según Heráclito de Éfeso.

Los ríos de Piura tienen nombre propio. El veleidoso  Río Piura al que trovó tonderos Miguel Correa Suárez. Río bondadoso en tiempos de sequía. Enloquecido y furioso  con la creciente. Otrora mantuvieron vivo su cauce los tallanes con el indestructible Tajamar de Tacalá. El Chira, es el sultán de Sullana, nace en el Ecuador. Ahí se llama  Catamayo, Calvas, Macará en tierras nuestras. Al Chira lo recorrió desde la naciente Rosendo Melo. Y junto a sus aguas cananeas, advierte Porras, Pizarro fundó San Miguel en 1532. Cuando no existían puentes de fierro sus orillas estaban pobladas de totorales y canoas. Algunas ocasiones de caimanes daban que daban pie a viejas leyendas. Los canoeros conducían,  por pesetas,  de una orilla a otra los productos del comercio, viandantes y pasajeros. En grandes balsas, las bestias. El Chira luce el esplendor del valle verde. Y hoy cautivo su cauce se puebla de lirios. Sullana es la perla del Chira. Lame el Chira los arenales formando oasis para ir a desembocar al mar que es el morir. Ahí se diluye amenazado por la extracción de crudo.

Dice Martos en su poema: El pintor y las serpientes: /Te veo en una piragua por el Amazonas,/con tus pinceles que son flechas de amor para las sirenas,/mientras los monos aulladores hacen muecas/ y se deslizan pitonisas las serpientes bajo las lianas. No pudo ser mejor el homenaje al Día del Libro. Martos presentó su hídrico poemario en Marcavelica entre sorbos de agua de coco y piqueos donde La Barahona. Salchicchas, chifles y carne seca.

Marcavelica, rodeada de cocoteros, vianderas y notarías sospechosas. El topónimo Marcavelica surgió del nombre propio de  Maizavilca el señor de Poechio que no teniendo nada que regalar a Pizarro entregó como  don a su sobrino. El inteligente rapazuelo asumió el nombre cristiano de Martín con el gentilicio “de Poechos” y se fue con la hueste perulera. Decía llamarse Martín como los Pizarro. Martinillo de Poechos, dominaba la lengua  tallana y algo de runa simi. Su adolescencia lo privó de ser faraute entre los españoles y Atahuallpa. Felipillo el indio huancavilca, ex profeso, tradujo mal perversamente para quedarse con una de sus hermosas concubinas. El epílogo,  la muerte del señor del dorado imperio.

Marco, retorna a Piura después de mirar con desolación y desencanto el desplome de la casa paterna en el jirón Libertad. El río Piura está registrado en el inventario del asombro por los daños que perpetra. En el descubrimiento de los seductores encantos de la Roca del diablo donde los remolinos atrapan a los churres confiados y perecen ahogados. Y el sexo furtivo en las covachas debajo del puente. El malecón Eguiguren por donde transitó Vargas Llosa en compañía de doña Dora, su madre, para conocer al ánima viva de su padre. Aquí esta Marco Martos con su recado de recuerdos y emociones memorables y esas ganas indetenibles de escribir. Aún estamos buscando el árbol que perennizará su nombre frente al nuevo pabellón de la Facultad de Educación. Lo plantará con sus manos y el estará siempre presente en su tierra entre el cielo de Piura, el sol, la luna y las estrellas.



miércoles, 5 de abril de 2017

A SIETE DIAS DEL DESMADRE DEL PIURA


Por: Miguel Godos Curay

César Augusto Casariego Gutiérrez, El Greco
El campus de la Universidad Nacional de Piura en Miraflores muestra aún los daños del cauce desbocado del Río Piura el pasado 27 de marzo. El desmadre del río Piura nos deja sin aliento. Los daños a las catorce facultades son cuantiosos. El agua alcanzó casi los dos metros e inundó laboratorios, bibliotecas, aulas y arrasó con equipos de cómputo, mobiliario e inutilizó redes de alcantarillado, instalaciones eléctricas. Se ha perdido cuantioso acervo documentario. En deplorable situación están los auditorios, el Hospital Universitario, el Centro de Preparación pre-universitaria, la Escuela Tecnológica y el Colegio de Aplicación Carlota Ramos de Santolaya. Poner en pie la UNP cuesta mucho esfuerzo. Sangre, sudor y lágrimas.
El lodo arcilloso endurece sus huellas. Las 103 hectáreas del Campus están hechas agua y lodo. Pero, poco a poco, docentes, estudiantes y los servidores administrativos recuperan los ambientes con mucho esfuerzo. El trabajo es arduo. El Rector Reyes Peña, recorre las instalaciones multiplicando tareas. No hay tiempo que perder. Los estudiantes universitarios proceden mayoritariamente de las provincias del interior. Muchos se han quedado sin pensión. Según señalan los costos se han elevado ostensiblemente fuera de su capacidad de pago. Según el INEI en Lima la inflación de marzo fue de 1.30% la tasa más alta en 19 años. En Piura fue de 2.92% y en Trujillo de 2.17. Dos de las ciudades más golpeadas por El Niño costero.

En efecto, Piura, se ha encarecido enormemente. El transporte, alimentos, hospedajes, provisiones, los pasajes a las zonas afectadas están por las nubes. Muchos estudiantes de Huancabamba, Ayabaca, Talara y el Bajo Piura sobreviven a duras penas. Como indican “nuestros familiares no nos pueden acoger, ellos también, la están pasando muy mal”. Los ayer hotelitos para el sexo furtivo son  hospedaje transitorio de damnificados con capacidad de pago. Familias enteras viven hacinadas y hacen denodados esfuerzos por retornar a sus hogares. Lo servicios de agua potable y alcantarillado están averiados hasta en las propias zonas residenciales se reponen lentamente. Y las instalaciones eléctricas sumergidas son un riesgo perenne. Las calles del entorno son un cementerio de artefactos inutilizados, colchones ensopados en lodo. Objetos inservibles y basura se acumulan por todos lados. La iniciativa de una campaña de limpieza para este fin de semana quedará corta.

Las instalaciones vecinas del Open Plaza, Sodimac y otros negocios ahí instalados. Permanecen en febril trabajo de escobas y trapeadores, baldes y volquetes cargados de lodo y productos arrasados por las aguas. Las pérdidas son cuantiosas. Muchos negocios caminan al cierra puertas definitivo. También se han reducido las cuadrillas que laboran en las empresas agroexportadoras. Todo están afectados pero nadie se cruza de brazos. Ante el incremento de precio de un almuerzo de 7 a 10 y 15 soles. Apareció la solución del taper económico de tres cincuenta. Sí hay que comer todavía pero menudea el hambre. Los que no han subido el precio han achicado el plato.

Vivimos entre plagas de zancudos, grillos y pedigüeños  que han tomado por asalto Piura. Aprovechados, unos y desgraciados, otros piden caridad a boca de jarro. Los vendedores de bolsas para desperdicios del Centro Victoria se la rebuscan para subsistir. Los familiares de los pacientes internos en el Hospital Regional comparten un plato. Ya no alcanza para el menú individual. La tarifa de los mototaxis menudea entre  cinco y diez  soles. Los más caminan hasta el mercado convertido en un pedregal de productos caros.

Piura, Castilla, Catacaos, Paita, Sullana y Talara están llenos de basura y de huecos. De carreteras destrozadas. De barrios insalubres. Los rostros desencajados. Las miradas ocultan la intranquilidad interior, en algunos, indiferencia, en otros, esperanza. La carta pastoral del Arzobispo Metropolitano Monseñor Eguren Anselmi: “Con el corazón en la mano les escribo esta carta en estos momentos dramáticos y de emergencia que estamos viviendo en nuestras queridas Piura y Tumbes. Sean mis primeras palabras para darles a todos ustedes un mensaje de esperanza: ¡El amor de Dios no nos abandona nunca y está con nosotros en estos momentos difíciles!
Tras el embate implacable de la naturaleza necesitamos ánimo. Solidaridad colectiva a manos llenas. Los diarios son un inventario de desventuras y desgracias. Y en las notas sobre ocurrencias policiales se registran con el detonante de la depresión: suicidios. Aunque el Senamhi y el Imarpe señalan que la Temperatura Superficial del Mar desciende progresivamente y las mañanas son frescas. Los piuranos son escépticos e incrédulos. Agoreros a no más. Y esperan los últimos cordonazos de agua del jueves y viernes santo. Los lectores asiduos del Almanaque Bristol suman lluvias. ¿Y los siete potajes? ¿Qué nos quiere decir Dios? Algunos observan que las iglesias mormonas no tienen ni gota de agua. Fueron concebidas a dos aguas en previsión de lluvias. Dicen unos: tienen hasta pararrayos. Capillas inundadas hay en todo el Bajo Piura. Las que no, son refugios temporales por la emergencia.

La ayuda se apila frente al acceso al Gobierno Regional. Los únicos diarios que no han dejado de circular en Piura son El Tiempo y La Hora de los Helguero. Los otros, impresos en Chiclayo, la están pasando mal. Unos días aparecen. Otros, desaparecen dependiendo del río la Leche y de las quebradas. Los periódicos capitalinos hace tiempo no llegan. Los pocos que tengo vinieron de Lima en manos de pasajero. Piura, está conectada e informada por radio. RPP con Juan Nunura y Vanessa Jiménez. También se escucha Cutivalú, la voz del desierto hoy convertido en vergel.

Sin embargo, los corresponsales capitalinos ignorantes de la geografía local inventaron nuevos distritos. No distinguen costa de sierra. Piura, es la Plaza de Armas y el puente. Para ellos, Catacaos es una provincia y Pedregal un distrito. En el reporte de aforos unos hablaban de litros y otros de metros cúbicos. Unos reportaban anécdotas del unicornio. Otros buscaban a los muertos de la inundación de Catacaos. ¿? Finalmente nadie los identificó. La noticia inverosímil salió del COEN. 


César Augusto Casariego Gutiérrez, El Greco, convertido en símbolo mediático desplazó al Gobernador Hilbck y al Alcalde Miranda, en la radio, los diarios y la televisión. El gran sueño del salvavidas: “una llantita de camión para deslizarse en las temibles aguas del río”. Luz Esperanza, la niña símbolo, nacida entre las aguas, es robusta bebé y no esta desnutrida. Un motivo de legítimo orgullo y ánimo. Ahí estamos en plena tregua. Las mañanas están frescas. La Temperatura Superficial del mar desciende. En los campamentos al filo de la carretera la población damnificada es atendida. Ese polvo, biznieto del humo, el inolvidable yucún que se impregna en los ojos y forma adobes en las fosas nasales nos acompaña a diario. Y no se irá hasta que todos en un solo esfuerzo lo coloquemos en su sitio. Otro es el limo que nos dejó el río. Un lodo espeso cargado de arcilla  que requiere energía para sacarlo. La convocatoria cívica ya cobró forma. Teo Zavala hizo con cuatro palabras: ¡Piuranos nosotros si podemos! Ese milagro vivo de devolver la energía a los vecinos. A pesar de los pesares ¡Gracias a  Dios estamos de pie!.

viernes, 31 de marzo de 2017

¿PIURANOS QUÉ HACEMOS? ¿CÓMO RECONSTRUIMOS PIURA?


Por: Miguel Godos Curay
Universidad Nacional de Piura

Pobladores del Bajo Piura padecen hambre y sed a consecuencia de las inundaciones
El hormiguero humano no cesa. El letargo cojudo se ha convertido en una inusual prisa, nervio puro, angustia, miedo y desencanto al mismo tiempo. Los vendedores de agua, los verduleros, los acaparadores, los restaurants, los transportistas hace rato subieron los precios. El costo de vida en Piura crece como el río. La ayuda llega por personal iniciativa a las aldeas miserables en que se han convertido aquellos parajes retorcidos por la  euforia del carnaval. La Universidad Nacional de Piura tiene pérdidas cuantiosas aún no cuantificadas. Computadoras bajo el agua, proyectores multimedia arrojados  al azar por la furia de las aguas. Laboratorios tomados por asalto, equipos costosos de ingeniería y sísmica, inutilizados  Lodo pestilente por todas partes. Agua de lluvia y agua de alcantarilla, mezcladas salvajemente. Todo registrado pormenorizadamente porque los esfuerzos para el licenciamiento se hicieron lodo. Bibliotecas envidiables están bajo las aguas. Así está la universidad, así están también las ayer zonas residenciales respetables. Miraflores, Monterrico,  Los Cocos, Country. Sumemos El Chilcal  e Ignacio Merino tantas veces inundados con contumacia. Las zonas exclusivas  de los avisos de periódico son hoy propiedad de las aguas. Las zonas residenciales no inundables son hoy una estafa colectiva imperdonable. La plusvalía inmobiliaria está por los suelos. Los ayer marginales del oeste. Están mejor y agradecen a Dios, a pesar de los pesares, estar húmedos pero no sumergidos como la Atlántida.

El desconcierto mayor de las hormigas es que caminan incontroladamente sin que aparezca alguien que con  ejemplar liderazgo les señale el camino. Hemos globalizado nuestra tragedia. Hay que comer pero todo está caro. Ayer en el cortejo final de Octavio hemos constatado que Santa Isabel, la hoy próspera zona comercial, despide un hedor insoportable de comida descompuesta y de basura. Camino al Cementerio Metropolitano se expande el mercado  rodeado de basura. El asfalto, arrancado de cuajo deja ver las ayer piedras soldadas por la brea. Hoy andan sueltas a su antojo. Somos una ciudad selenita por los cráteres enormes que a duras   penas pueden cubrir con tierra los tapa huecos. Nuestro parque automotor se hace añicos.

San Miguel de Piura está desecha. Y su peor tragedia es la falta de autoridad. Muchos voceros para anunciar las crecientes y una anomia superlativa para enfrentar la realidad. El mando no tiene mando. Y los pobres pueblos arrasados por las crecientes  del Piura sufren con dureza ese río desbocado,  sedimentado en horas, porque el engaña tontos del refuerzo de los diques con arena a un  costo millonario, fue el detonante de la tragedia. No se hagan cojudos los que se comieron el presupuesto, los volqueteros millonarios, las horas máquina multiplicadas  por la  voracidad de la plata fresca. ¡Piurano abre los ojos!

¿Quién manda aquí? ¿Quién consiente que una hora de vuelo de helicóptero que en Colombia está por los 2 mil 500 dólares y 3 mil dólares en Chile se consuman para rescatar la mascotita de la hijita del Prefecto? El desconcierto es terrible. Las hormigas van y vienen. Doblan las campanas de Catacaos, no alertan. Narihualá y Pedregal ya están inundados. El único valeroso frente al río es el Greco. Salvavidas de larga data. Hasta el propio Hospital  Regional Cayetano Heredia apena con sus innumerables goteras. Con kilos de historias clínicas remojadas. Con rostros desencajados que van y vienen.

¿Quién convoca  a las universidades, a los municipios a la sociedad civil en pleno para consensuar  un plan de emergencia previo al plan de reconstrucción urgente  necesario?  Eso no lo resuelven ni los ministros asignados voluntariosamente, que van y vienen, ni a puertas cerradas el gobierno regional. En 1983, surgió el Frente Cívico de Piura. El liderazgo moral fue del Arzobispo Cantuarias Pastor. El liderazgo político de las cabezas prominentes  de los diversos partidos. La izquierda, la derecha y el centro. Pero también estuvieron de pie la vigorosa Federación Agraria de Piura y Tumbes. Así con voz en alto, la sociedad civil de Piura, conquistó el Canon Petrolero.

Piura roncó para exigir  lo que por justicia y derecho le corresponde. Hoy, hemos crecido económicamente pero nos hemos encogido institucionalmente. Al paso que vamos nuestras corporaciones maúllan como en un club de gatos techeros. “Miau, miau, Piura esta mojado”. Después nada. Otros creen que llegó la piñata de la rehabilitación. Otros, los muchos, están desarticulados  por el cabildeo y la mermelada. No hay dirigentes vecinales  para que en reclamo unánime exijan la limpieza de la ciudad. Las escasas iniciativas, hasta el momento, parecen el té de un club de señoritas.   Y de nuestros representantes congresales tampoco tenemos  la eficiencia esperada. Como dicen en el Bajo Piura “con esos no salen ni las lagartijas de su huecos”.

Pero ahí estamos con alcaldes  ahuevados que con candor  de santo de estampita esperan que PPK baje del helicóptero a pisar la tierra. Alcaldes que no disponen de los recursos asignados porque temen a la contraloría como pericote al gato.  En este mar de incertidumbre la luz de la esperanza son los jóvenes. Su voluntarismo y  generosidad no tiene color político. Eso es bueno por la impecable pureza de las intenciones. Pero al mismo tiempo terrible porque son los ciudadanos que mañana elegirán a sus gobernantes. Ayer en el cortejo final de Octavio al Metropolitano, me contaron sus compañeros de colegio, que a los 14 años leía y se sabía de memoria los apotegmas  del Apra y el socialismo. Y su mayor proeza fue reclamar levantando su mano en el aula.  Pero así como sabía doctrina, y articulaba demandas era un buen atleta y adoraba las matemáticas. Hoy un jovencito de 14 duerme bajo las sábanas con un  celular que le captura la conciencia y no se desprende  de los audífonos para desconectarse  de la realidad. Su mundo es pajota cuando la pasa  bien y comparte mensajes sincopados. Tiene celular de última generación, no lee porque en su casa nadie lee. Su vida es chévere. Y su sueño, son los culitos que le arroban en Internet. Esa es nuestra comedia y tragedia. Una sociedad  invertebrada que se desmorona a pedazos y nos duele.


¿Qué hacemos? ¿Cómo reconstruimos Piura? ¿Qué futuro nos espera? La primera reconstrucción es la de  nuestra arquitectura moral en una sociedad sin valores y sin paradigmas. Queremos una sociedad donde el éxito no sea la conquista de los oportunistas y de los despojados de pensamiento crítico, de propuestas y de ideas. Alguna vez conversando con Monseñor Cantuarias, a propósito de un escrito, me dijo – Tiene usted razón- el piurano tiene una fe polar. Venera a Dios pero no tiene escrúpulo en acudir a los aquelarres de Las Huaringas e invocar al diablo. Y para confirmar el aserto me refirió que de los 800 soles que  se colectaban en las alcancías de la catedral. 799 eran falsos. Los piuranos son falsos. Necesitan una reconstrucción moral como paso previo a la reconstrucción de su ciudad con decencia, dignidad y decoro. Sin amarres, sin coimas, sin latrocinios. La experiencia dura de 1983 nos sirva de ejemplo. Para que el próximo diluvio no tenga que acompañarnos Noe.

jueves, 30 de marzo de 2017

OCTAVIO SE FUE CON LA LLUVIA

Por: Miguel Godos Curay
Universidad Nacional de Piura

En el concierto de homenaje a Octavio,  Octavaio, Miguel Godos en primer plano Mario Navarro. Una noche inolvidable.
Una lluvia profusa lo llora en el cielo de Piura. Octavio Ubaldo Zapata Albán (Piura, 30.08.1948- Piura, 30.03.2017), mangache de pura cepa se fue sin hacer ruido, el cáncer se lo llevó. Partió con dignidad y proverbial decoro, ciudadano de la calle producto del extravío de su mente. Contradictoriamente sutil inteligencia en el tablero de ajedrez.  Sincero y ameno en la conversación. Políglota, enterado de los acontecimientos del mundo en las páginas de los diarios. El inquieto zahorí descansa ahora, retorna a la tierra acompañado del puro afecto entrañable de sus amigos. Los que no escatimaron esfuerzos para zurcir su dignidad humana. El paciente psiquiátrico en el Perú vive el olvido de su entorno familiar y de la propia sociedad agresiva y hostil.

El que en 1983, recién llegado de Alemania, vino con el candidato Alan García con ayuda para Piura. Se fue silencioso escuchando el sonsonete de la lluvia y el vehemente rumor del río. Quijote insomne, poblador  de los rincones de la ciudad  en busca de un lecho tibio. Al fin lo encontró. Una aguatinta de Mario Navarro lo pinta con su vitalidad a borbotones. Lo miro y los recuerdos nos asaltan. Octavio enseñó alemán en la Universidad Nacional de Piura y sostenía una tertulia inagotable sobre temas económicos en el local del Apra en  la calle Ica. Dialéctico, admirador de Haya, evocaba que siendo niño le lustró los zapatos al viejo. No se fueron de su memoria las clases irrepetibles de matemáticas en el San Miguel. Estuvo en Chile apoyando Allende, hasta que con pasaporte alemán la dictadura lo devolvió y retornó al Perú.

En Alemania estuvo en Bremen Haven y frecuentó  el mundo académico y universitario. Garra negra, como repetía entusiasta, se sumergía en la antimateria, en una explosión cósmica cuyo choque de neutrones supera en capacidad al mayor arsenal nuclear de la tierra. Octavio tenía una cultura basta. Algunas veces resolvía problemas de  matemáticas  a estudiantes universitarios con tiza sobre el pavimento. Deslumbraba entonces su genialidad. Otras veces, cuando se daba la ocasión, en varios idiomas, conversaba con extranjeros.

Era amigo personal de Mariano Calero y Pipo Rodríguez ex –Rector de la UNP. Con Mario y Lourdes Navarro cumplimos la proeza de descubrir su  conmovedora humanidad en la Concha Acústica. Aún recuerdo esa noche en la que con el lenguaje universal de la música, los amigos de la orquesta sinfónica interpretaron para él su universal repertorio. Habló entonces de la necesidad de proteger a los niños. Todos se quedaron admirados. El mismo se  contempló en las vigorosas pinceladas de un óleo de Mario.  Octavio presente fue ovacionado  por una multitud de jóvenes. El concierto, cumplió su cometido, hizo visible al invisible en una noche inolvidable.


De propia confesión Octavio recordaba que una noche mientras dormía vándalos ebrios le arrojaron una descomunal piedra sobre su cabeza para matarlo. El traumatismo le hundió parte de frontal su cráneo, pero sobrevivió, a la salvaje agresión que alimentó su temor. El comer algunos días sí y otros no hizo estragos en su cuerpo. Convaleciente, con su fina ironía proclamó su renuncia al humo. Limpio, con el rostro transformado, asomó otro Octavio de sueños irrepetibles que cuidaba los detalles de la cortesía y el ¿cómo están tus hijos?, ¿qué hacen?, ¿qué estudian? El agua de colonia refrescante le devolvía el ánimo. Pero Octavio estaba herido de muerte. El cáncer lo minaba  silenciosamente. Hoy ya no está. En el epílogo de su vida recibió amor humano, solidario, audaz en ese esfuerzo de devolver la dignidad a quien el maltrato de la sociedad margina impunemente. Con palabras no se puede deletrear la ausencia de un amigo. Un amigo ha partido con la lluvia. ¡Adiós garra negra! No te olvides de hacerme un ladito ahí en donde la felicidad perdurable siembra sueños.