martes, 19 de septiembre de 2017

CORREO DE LOS 55

Por: Miguel Godos Curay

Cuando los diarios cambian de dueño les sucede lo mismo que a los inmuebles recién alquilados o con nuevo propietario. Primero les cambian el rostro con algunas manos de pintura. Y posteriormente los transforman de acuerdo al personal interés del nuevo propietario. Es la misma impresión que le provocó a Mario Vargas Llosa la visión de la casa donde vivió junto a su abuelo convertida hoy en un concurrido chifa. Es lo que ha sucedido con Correo el proyecto periodístico de Luis Banchero Rossi puesto en marcha en Piura en 1962  por Raúl Villarán. La visión no puede ser más distante que un espejismo de recuerdos. El taller de impresiones en cuya rotativa alguien dejó la falange de sus dedos. Ya no existe. La placa inaugural del nuevo taller en la zona industrial en donde Correo confirmaba su apuesta por la regionalización es una reliquia de un pasado fascinante. Un sumergirse en la vida de un combatiente de causas imposibles nunca vencido. Una gloria tejida con recuerdos de ilusión pertinaz y de trajinada bohemia. El diario frecuentado por don Pedro Miguel Arrese el inolvidable compositor de Alma Mía. Ya no existe. La redacción trajinada por el P. Lau don Augusto Feijoó Sánchez en busca de los “jodedores de pruebas” - así llamaba a “los correctores”- que  a diestra y siniestra hacían puré de las rimas consonantes de sus versos es un recuerdo entrañable. Los reporteros de libreta y pluma. Los sabuesos de carne y hueso Los lectores insobornables y empedernidos. Los analistas destetados con jarabe de política. Los cronistas con vuelo de literatura y de novela. Los apasionados insobornables. Los soñadores con los ojos abiertos. Los dueños de las sonoras carcajadas a mandíbula batiente de felices ocurrencias. Los protagonistas del rito de la amistad en el café Zelada. Los asiduos concurrentes de la Mas-carita por su cerveza helada. Los devotos del sancochado y el caldo de pata de toro. Ya se fueron. Los amigos inolvidables que alimentaron el vehemente  afán por la lectura y   permitían a los novicios asomarse a las huellas de su trayectoria humana.  Ya no existen son dulce compañía de viejos recuerdos. Son más los muertos que los vivos como si fuera una contabilidad de los ausentes. Ayer el jirón Ica concentraba al pueblo en inolvidables serenatas. Hoy todo es silencio. Como si se tratase de un adiós a las armas. Como si en el estadio los del viejo equipo se hubiesen quedado sin camisetas.

Tantas anécdotas deshojadas.Poco o nada queda del ayer por esa conspiración negligente del fuego que consumió la hemeroteca y los archivos fotográficos. De Correo sólo quedan los ejemplares que conserva y preserva la Biblioteca Municipal y la hemeroteca del Cipca. Rescatar esta memoria de historia piurana es un desafío. Los nuevos redactores son una legión desmemoriada que con sus abrumadores y aburridos textos ignora que Correo siempre fue un diario de texto corto, ágil, ameno como el Daily Mirror. Con una titulación sugerente que animaba la lectura. Diario de campañas por la industrialización del departamento, la modernización de la agricultura. Su principal batalla fue el Proyecto Chira-Piura. Siempre estuvo a primera hora junto con el pan  en los villorrios de Piura y Tumbes. Hoy se imprime en Chiclayo por el prematuro vaivén de la modernidad. Y en eso le aventajan sus competidores que cierran la edición más tarde. Requejo advierte que su mayor pecado fue en algún momento el de ser un “diario a control remoto”. Las pretensiones  empresariales desbordan muchas veces el interés por los lectores. El profesor Carlos Soria señaló con reiteración que un diario de Piura y para los piuranos debe tener el sabor de un seco de cabrito. No el de un menú insípido del apuro. Como se dice en perfecto piurano “bueno es culantro pero no tanto”. Debe asumir con pasión las causas de esta Piura provinciana que reconstruye sus canales de riego y que aporta ingentes beneficios a la economía nacional. No quiere un diario que camine a pie juntillas, complaciente y timorato. Sino un genuino huracán en la opinión pública que despierte del ensueño a sus autoridades y ciudadanos. La Piura de Grau se ha convertido en un eufemismo medallero  para el lucimiento muy distante de la Piura que se coloca de pie ante un Estado que la mira desde lejos y a la que le exige lo que por justicia y derecho le corresponde.

Correo tiene invicta esa dignidad de diario popular voceado en todos los callejones por sus batallas de papel y tinta. Por el escozor que  provocaba en políticos y la indignación de sus lectores. Por el gracejo de sus comentarios con sal y pimienta. Por sus aciertos en los anticipos de la noticia. Por su servicio indeclinable a la cultura. Por su identidad a manos llenas con los de abajo que muchas veces repetían “a mí en el desayuno me bastan mi pan de Cotos, mi café de olleta y mi diario Correo” La redacción de Correo tenía el esplendor y la vitalidad de una olla de grillos. Sus causas irrepetibles fueron siempre nobles. Ahí el día a día, en las viejas Remington, con las cuartillas borroneadas se escribió la historia de Piura. La gramática habitaba la memoria y la ortografía era una consulta obligada a los viejos redactores. La redacción silenciosa de hoy es como una unidad de cuidados intensivos de hospital. La vieja redacción era nervio, latido y grito, Pasión y garra al mismo tiempo por la primicia. El silencio de las PC no tiene el ritmo del tecleado de una redacción en plena ebullición. La noticia se perseguía con los cinco sentidos. La letra impresa, la nota firmada daba cuenta de la audaz pluma. En la soledad reflexiva con el silencio mañanero llegaban los redactores ahí surgía el editorial en la dirección del diario. Correo del jirón  Ica 772 era un avispero. Un panal de curiosidad humana. Los talleres, los crisoles, las tituladoras Ludlow, los linotipos, las insoladoras, herramientas de esa alquimia de la palabra son un vaporoso memorial de aquel tiempo en que una cámara fotográfica era como un fusil con 36 tiros administrados por el cazador de noticias. Los periodistas no padecían ese mal del amaneramiento y las pestañas rizadas. Mañas de señoritas torturadas por la dieta y el deporte cojudo de pedalear bicicleta hasta la extenuación sin  desplazarse. Eran señores con una indescriptible capacidad humana de no sentirse pequeños con los grandes ni grandes con los pequeños. Caminaban  para sentir el aire de la calle.  Su encuentro cotidiano con las noticias era una gimnasia viva. La noticia compartida en aquel entonces  nunca fue noticia. La genuina noticia era la primicia que ocupaba las primeras planas. Las notas de prensa servían para secarse las manos. Y las conferencias de prensa un ritual desacomedido, un atropello a los periodistas zahorí que huían de los bocaditos. Los cazadores de noticias son hoy una especie extinta. Los condecorados por el decoro ya se fueron. Correo cumple 55 años me lo recuerdan con sincera gratitud los  viejos lectores que aún no olvidan esta hazaña inolvidable.

lunes, 11 de septiembre de 2017

¿SOMOS COMO EL RIO PIURA? ¿HASTA CUANDO?

Por: Miguel Godos Curay

Los piuranos son fluviales. Tienen las mismas actitudes de
su río
La reconstrucción requiere vigilancia ciudadana para evitar el dispendio. El voluntarismo, en apariencia optimista de los reconstructores, no surte efecto cuando existe la desconfianza. Desconfianza en las licitaciones en donde las sobrevaloraciones, la repartija, las coimas son moneda corriente. La pasada experiencia demuestra que cuando las crecientes del río Piura arrastran los taludes de arena finalmente no queda nada. No queda huella de lo que mal se hizo. El robo descarado con nombre propio se diluye en la total impunidad. Basta mirar las obras públicas que el gobierno realiza en el Ecuador para en el contraste descubrir que aquí toda obra pública es perentoria. Nos sobra la negligencia. Somos indigentes de responsabilidad. 

Sobre el Estado flotan las malas prácticas de Odebrecht. La conclusión turbia y descarada que en toda obra pública se roba impunemente. La desconfianza muerde a los órganos de control. Una especie de parábola negra en donde los gatos deshonestos viven del cohecho con los ratones. Por eso necesitamos de vigilancia ciudadana para que la argamasa no sea más arena que cemento. Para que las obras públicas no sean la piñata de los corruptos. Para que los  constructores brinden  información pormenorizada de lo que hacen y lo que dejaron de hacer. Para que las licitaciones sean actos públicos a puertas abiertas y transmitidos en vivo y en directo por todos los medios posibles para no olvidar a los responsables. La cultura de la transparencia aún anémica con las telas asoma en los portales de las instituciones públicas. Es más expresión de ocultamiento que información verificable. 


Los dineros públicos, debe divulgarse, no son patrimonio privativo de los que los administran sino propiedad pública que tiene que ser cautelada en todo momento. Vigilar su buen uso es un deber ciudadano. Vencer la acomodaticia moral de quienes piensan que hay que dejar robar pero que hagan obra. Es una necesidad urgente. En la batalla contra la deshonestidad tiene que imponerse la honestidad. El respeto elemental a las personas y a sus decisiones conducentes al bien común. El bien común requiere  del ejercicio de la crítica y la expresión de la opinión en todo momento. La autosuficiencia arrogante no es buena consejera cuando se desoye a quienes participan en representación plural de la sociedad civil. Las críticas finalmente provocan reacciones y respuestas frente a problemas reales. Son llamadas de atención en el camino no zancadillas insuperables. 

En la India se han resuelto descomunales problemas de inundaciones escuchando a ancianos analfabetos que conocen los vaivenes de los torrentes en crecientes. La técnica escucha a los actores sociales e interpreta sus necesidades formulando soluciones eficientes. En tanto los problemas no se formulen partiendo de diagnósticos sobre causas reales los conflictos están a la vuelta de la esquina. Y su exacerbación tiene costos cuantiosos para el bienestar de las poblaciones. La arrogancia es como la mona que se viste de seda y en los días del diluvio colgada y a buen recaudo en un árbol ofrece su mano de ayuda a los peces invitándolos a que se encaramen en la rama. Cuando las soluciones no surgen del análisis de la realidad. Son irrealidad pura, consuelo de tontos, agua de malvas.  Definitivamente, no pueden tratarnos como masas obedientes al poder. 

Los piuranos son definitivamente fluviales. Tienen el comportamiento de su río en algunos momentos son lentos y pacientes, pero no están exentos de arrebatos como en las crecientes en donde con impaciente iracundia se convierten en un potente reclamo popular. Fue lo que pasó en  1983 con el Frente Cívico de Piura que conquistó el Canon Petrolero. Por eso no nos vengan con la historia de que somos el agua tibia del norte del Perú.


lunes, 19 de junio de 2017

ITINERARIOS DE PAPA


Por: Miguel Godos Curay

Mi padre Juan José Godos Atoche.
Siguiendo el mismo derrotero de mi padre la vida me condecoró de abuelo. Sin embargo, no dejamos de evocar esa heredad genética. Mi abuelo don José de la Rosa Godos Hernández, mi padre Juan José Godos Atoche. Si algo los distinguía era ese instinto por la letra escrita y las notas del diario La Industria de la que fueron suscriptores hasta que desapareció. Del silabario Mantilla de la escuela de barrio a las páginas del diario no había lejana distancia. El pequeño breviario  tenía viñetas indescifrables que a pesar de todo desbordaban la imaginación. La palabra kalmuko, correspondiente a la k. Era un enigma indescifrable. Según el Drae: el gentilicio sustantivo Kalmuko o Calmuco Corresponde a una persona: De un pueblo mongol establecido en Rusia, en la zona del curso inferior del río Volga  Aún no se había inventado el colorido libro Coquito. Y los jardines de la infancia eran un caro anhelo.

Las primeras letras las aprendimos en la escuelita del barrio, repitiendo la lección en voz alta y utilizando pizarrines rayados con lápiz de grafito. Los papás entonces tenían la costumbre de quitarse el sombrero para el rezo del Ángelus. Y a mirar el reloj genovés de la iglesia San Francisco de Paita. Mi padre obrero me iluminó con la yesca de la lectura. Gracias a él me pertreche de la biblioteca peruana de Peisa. Desde su aparición tuve lectura semanal, él compraba los libros y los dejaba junto a mi cama. No faltaban los periódicos de Piura y Lima los que se agenciaba en misteriosos itinerarios preservados con pasión por la letra impresa. Fuimos afortunados de la lectura. Atesoramos libros con ternura.

Otra de sus fascinaciones persistentes fueron las plumas fuentes de tinta. Las tuve desde que decidí escribir como premio. Varias me fueron robadas o nunca devueltas por el prurito malvado y la envidia por la letra. Hasta hoy escribo con tinta líquida Parker es un sutil homenaje a ese viejo tan curiosamente inescrutable. Contador de historias con un castellano sin estridencias pero siempre vigoroso. ¡Este sujeto es un carcamán!, era su frase lapidaria para  mostrar su antipatía por esos candidatos de vanas pretensiones.  Toda su vida disfrutó de la compañía de sus perros en las frías rondas nocturnas. Eran cafeteros como su dueño y puntuales en el desayuno. A ellos les hablaba como a personas y los canes entendían sus palabras. Nunca le faltó su inolvidable compañía.

Otras ocasiones decía: “No andes en la vida como el cangrejo” El cangrejo no avanza siempre retrocede. En la vida  vas a encontrar, advertía, cangrejos y cangrejas de todo tamaño y color. El paradigma se iluminó con la historia tantas veces repetida de la cesta de cangrejos coreanos y la cesta de cangrejos peruanos. Mientras unos se apilaban para salir de la cesta. Los nacionales, por el contrario tiraban de las patas del que se esforzaba para que no salga.

En sus prédicas laicas hablaba de la envidia. Según sus teorías no existe la envidia sana. La envidia es y será siempre esa señora inescrupulosa que muerde honras e instituciones sin comer. Le escalda el logro y el progreso ajeno. Los más envidian fortunas. Los menos colecciones de arte, libros, alhajas y objetos que importan un extraordinario valor emocional. Por eso la historia de Domingo Seminario Urrutia tiene un fascinante encanto.

Seminario Urrutia tenía una colección inimaginable de crucifijos de oro de todo tamaño, ceramios, pinturas, esculturas, vajillas coloniales de plata pura. Cuando lo visitamos con Ana Verde curadora del Museo América de Madrid develó todos sus misterios. Conservaba las insignias militares, las hebillas, espuelas y las llaves de palacio de gobierno, en oro puro,  del expresidente general Odría.  Domingo, era el último supérstite señor de las grandes haciendas costeras. Y sus potreros de Huápalas se perdían en lontananza hasta Lambayeque. Un viejo de voz estentórea que bebía whisky  como en los tiempos del  esplendor  algodonero de Piura.

Era un señor papá de viejo cuño. Incursionó en la política por la Unión Nacional Odriísta. La Reforma Agraria de Velasco, según su confesión,  no le dejó ni la tierra de las uñas. Entonces ensimismado y herido en el alma se refugió en su casona de dos aguas del jirón Loreto para matar las penas en la contemplación de sus colecciones. Para entretenerse jugaba partidas imaginarias en  un tablero de ajedrez con soldaditos de oro.

En este itinerario alucinado he conocido a padres que con sus manos sarmentosas plantaron extraordinarias semillas de progreso. Don Félix Aquino Valverde es el tronco de  reconocidos artistas cataquenses: Teófilo, Oscar, Manuel, Juan  son los continuadores en la escultura y en la pintura. Don Félix talló con sus manos en palo santo, cedro y guayacán los venerados cristos de los villorrios del Bajo Piura. Esta tradición artística de raíces populares se mantiene en cada uno de sus hijos.

Otro papá memorable es el  insigne maestro don Francisco Ramos Seminario, pasión intensa por la palabra escrita y declamador en las aulas de Lorca  y Darío en donde dejó profundas huellas. No sólo ejercitó el magisterio. Enseñó con el ejemplo de sus convicciones cristianas. Buena madera. Buenos hijos. Pancho, Ubaldo, Yayo , Pepe, Chana  y Milagros son herederos de este tronco familiar del que puedo dar vivo testimonio. Ubaldo, un hombre tan apasionado como su padre, hizo la carrera de ciencias de la información en la Universidad de Piura. Posteriormente se hizo cura jesuita. De él guardo un recuerdo vivo de experiencias incomparables. Lo escuché por teléfono poco antes de partir y se me partió el alma. Con él, el periodismo de la calle se hizo un rito para entender mejor, tras la rutina cotidiana, el caleidoscopio de la vida. Padre e hijo eran uno indivisible. Una oración espontánea a flor de piel.

El viejo Sabas  vivía sobre las aguas del mar de Paita en su vieja chalana. Ahí por escasas monedas transportaba desde el muelle de El Toril a los pescadores de las lanchas surtas en la bahía. Lo hacía con la fuerza de sus brazos moviendo los remos. Algunas ocasiones lo acompañaban sus hijos. A su chalana subían  los churres para lavarse las manos y la cara con agua fresca de mar. Otras ocasiones lata en mano le ayudaban a achicar  el agua que filtraba por las hendijas  de la embarcación a cambio de un paseo. Otros grumetes aprendían a remar. No faltaban las ocasiones en que el bote solitario era desamarrado y los improvisados marineros se alejaban  del muelle de El Toril. Sabas  iba al alcance de los pasmados por la travesura y los traía de vuelta del temerario garete.

Entonces repartía a los tripulantes, para balancear los pesos. Y repetía a viva voz a los improvisados bogas: “Ojo al pito mano al breque”. El más pequeño conducía la caña iniciando el retorno. Sus fascinantes lecciones sobre  cómo orientarse en la noche mirando las estrellas eran inolvidables. Contemplando la luna se aprendían de memoria las mareas.  En su humildad Sabas era una enciclopedia viva que desanudaba misterios. Como aquel día en que recogió  una gaviota herida alcanzada por un anzuelo. La curó, la tuvo como mascota en su bote hasta que pudo volar. La vida es así, repetía. A los hijos hay que enseñarles a volar. El cielo les pertenece.

Un padre es siempre un héroe de dimensiones extraordinarias. Y el tiempo que transcurre con sus hijos es un prodigioso recuerdo que no pueden derribar los años. Uno de mis alumnitos de la escuelita rural de El Yumbe en Santo Domingo de Morropón cuyo papá tenía la mano entumecida por un misterioso percance. Refería que este accidente se produjo enfrentando a un león (puma) que le mordió la mano. Finalmente la fiera fue derrotada por este hombre valiente. Esa era su historia personal. Más tarde, otros niños de inaudita crueldad sincera, le dijeron, que su padre no había enfrentado a ningún león y que la mano quedó atrapada en la rueda dentada del trapiche donde molía caña  producto de la borrachera. El pequeño no sucumbió al desengaño pero lloraba inconsolablemente. El héroe que hay detrás de cada papá tiene un monumento de orgullo  y de valentía en la conciencia. Papá es mi héroe favorito. Un viejo combatiente en mil y un batallas por la justicia y por la vida. En memoria de él mi homenaje a esos papás  que son la genuina energía que mueve al Perú.

jueves, 11 de mayo de 2017

¿DÓNDE NO ESTÁS MAMÁ?

Por: Miguel Godos Curay

Las mamás son expertas en ternura, maestras en renunciamiento, doctoradas en psicología, economía, educación, derechos humanos y democracia genuina. Por eso escuchan a los pequeños y a los grandes y autoritarios ni bola. Siendo pobres su mayor riqueza son los hijos en los que atesoran con dignidad lo más elevado de la grandeza humana. Antes de la invención de las cajas de ahorro y los bancos, con una lata con ranura se enfrentaban al futuro. Levantando los muros de la casa dieron una lección de arquitectura. Bordando la bandera de la escuela, el Perú, brotó en su esencia más pura.

Son verdaderos genios de la creatividad en todo lo que tocan. Elaboran preciosidades con retazos, bordan telas modestas para darles un encanto superlativo, tejen a croché sus buenos deseos. No hay mensaje de aliento tan poderoso e intenso como el de una madre que acomete con sus hijos esa empresa inagotable de hacerlos valiosos en la vida. Cuando recorriendo las librerías encuentran preciosas ediciones de precios inalcanzables las encuentran por bagatelas en el mercado. Ellas inventaron esa prédica que dice: Un libro roto es una alma llora. Un libro cerrado es un amigo que espera. Un libro abierto es un maestro que enseña. Su mejor plan de lectura se llama ejemplo.

Por eso en la soledad de su hogar junta todos los libros que sus hijos ya no usan y desinteresadamente los entrega a otros que los necesitan. Antes de inventarse las ediciones resumidas aprendieron una versión muy personal de la biblia y don Quijote. Su lección cotidiana de narrativa es como un caleidoscopio deslumbrante. La enseñanza del idioma es su primera tarea. Las mamás inventaron las sílabas y la contabilidad amontonando pepas de tamarindo. Memorizaron los poemas de Martí, Sarmiento y Campoamor del Almanaque Bristol. Sólo para demostrarnos que la consonancia de las rimas tiene una tonalidad perfecta.

Con sólo una mirada leen el rostro de sus hijos y se dan cuenta perfecta cuando se hacen los chanchos rengos y vislumbran en todas sus aristas las mentiras del carcamán. Su filosofía aborda los problemas de la existencia con generosa profundidad metafísica. La vida es como un río, repiten, pues se anticiparon a Heráclito. La sustancia del amor es la misma que la del sueño pues son expertas en soñar con los ojos abiertos. En su astronomía asombrosa descubrieron la armonía sideral contemplando el cielo. Y deslumbradas al fulgor de la luna, en silencio, emprenden imaginario vuelo.

Conversar con mamá es mucho más que un buen deseo. Es una sintonía humana frente a la que nada son  los bienes materiales. Joven, madura, remadura y vieja.  Una madre querendona siempre tiene una estatura enorme. Es un rascacielos de inmensidad. Una escalera para subir al cielo y descubrir la inmensidad de Dios. Con esa infinita humildad, haciéndolo todo en su casa, desde el filo de la madrugada, responden a la encuesta nacional de hogares. “Yo no trabajo, trabajan mi esposo y mis hijos”. Y la injusticia declarada ignora que la economía del país son sus mamás eternamente ignoradas.

En el Ministerio de Economía distribuirían mejor el presupuesto y no perderían de vista a los desposeídos. Con todo derecho les corresponde el Ministerio de Educación pues, en horario corrido, cimientan con su magisterio la heredad de la patria. Escuchando confesiones son una irreductible caja fuerte a prueba de intrigas. En el ajedrez de la vida sus jugadas son siempre maestras para cumplir con sus propósitos. Los pentagramas de la música más bella se los saben de memoria. Los repiten para conciliar el sueño de los críos tristes. En la jardinería del hogar seleccionan siempre las mejores semillas. Es tal su extraordinario talante que mezclando, papas, cebollas y otras coloridas verduras sucumben a la repetición del plato de sus hijos.

En puntualidad ganan por goleada a todos los funcionarios de la República. En voz de mando, frente a sus órdenes, el general más entorchado tiene voz de pito. En aseo se llevan de encuentro a la zafia Ministra de Salud. Si han conjurado todas las epidemias que abatieron a sus hijos. Si conocen las dosis  necesarias para sanar el alma. Si enseñan con lo que hacen. Escúchelas, convóquelas señora Ministra. Su receta prescribe mucho más que una hospitalización de emergencia, la mejor medicina es siempre la olla y la cebolla.

Son deportistas natas pues inventaron la pelota de trapo. Cuando no existían los drones fabricaban cometas con cimbreantes colas de trapo y surcaban los cielos. Por supuesto, muchas veces, arbitraban con silbato las contiendas del torneo inter barrios y con soberanos lapos hicieron del Perú una potencia de vóley. Son campeonas de lectura veloz. Leen los diarios cuando tú no los lees. Memorizan detalles con asombrosa fidelidad y con raptos de lucidez e inteligencia a todos nos sorprenden. Su inasible belleza es tan dulce como su compañía. Sus rorros tienen ese efecto milagroso de estremecernos y volvernos niños. 

miércoles, 10 de mayo de 2017

RECONSTRUYAMOS PIURA CON VIGILANCIA CÍVICA Y DIGNIDAD


Por: Miguel Godos Curay

 Pablo de la Flor designado por Resolución Suprema 055-2017-PCM
Entre las experiencias históricas de reconstrucción de un país tras una debacle. Está la del Plan Marshall o Programa de Recuperación de la Europa Occidental, emprendido por el gobierno de los Estados Unidos, tras la Segunda Guerra Mundial. El plan  duró cuatro años, desde 1948 hasta 1952. Y significó levantar de sus escombros lo que quedó de Europa. La primera tarea: activar la economía eliminando barreras comerciales, abierto impulso a la industria y el empleo incentivando la productividad. Un total de 18 países se beneficiaron del plan. Las ayudas económicas sumaron 13 mil millones de dólares.
Los japoneses han aprendido también a convivir con desastres. La Agencia para la Reconstrucción en Japón reedificó, con proverbial esfuerzo y disciplina, zonas devastadas tras un sismo que desencadenó un tsunami el 11 de marzo de 2011. A lo que se sumó el accidente nuclear de Fukushima, dejando 16 mil muertos y miles de damnificados y desaparecidos. Según los registros del gobierno japonés  130 mil casas quedaron destruidas por el terremoto, posteriormente un tsunami y luego el accidente en la planta (nuclear). El escenario: 600 kilómetros seriamente afectados.

LA LECCION DE JAPON
¿Qué hizo el gobierno? En primer lugar, tras una exhaustiva evaluación, estableció un plan de diez años para la  reconstrucción de la zona afectada. Los planificadores establecieron plazos claramente determinados. Cinco años para el restablecimiento de servicios básicos y los cinco años restantes para culminar los trabajos de reconstrucción. La inversión: 26.3 billones de yenes (aproximadamente 302,713 millones de dólares). Un común denominador de esta tarea titánica. Es la ética japonesa sustentada en el honor  y su laboriosidad diaria extendida a 12 o 14 horas de trabajo efectivo.
Pese a la rigidez burocrática, los funcionarios siguen al pie de la letra las normas escritas. El cumplimiento de plazos es indefectible. La impuntualidad, las ampliaciones y postergaciones son impensables. El Ministro de Agricultura Toshikatsu Matsuoka, interpelado por el Parlamento, se suicidó horas después de recibir el citatorio. En el Perú la interpelación congresal es un saludo a la bandera. Un deporte de la lengua y el exceso verbal. Los oradores inteligentes son una especie extinta.

El proyecto de reconstrucción contempló nuevas viviendas seguras para las familias afectadas, subsidios especiales a los gobiernos locales y recursos suficientes para atender el desastre de la planta nuclear Tokyo Electric Power Co Fukushima Nº 1. La Agencia de Reconstrucción, creada por el gobierno tras la tragedia, es  responsable de la tarea de reconstrucción, la misma  tiene una función temporal. En caso de un nuevo desastre se crearía otra entidad.

¿Qué funciones cumplió la Agencia de Reconstrucción del gobierno japonés? En primer 
lugar coordinó la acción de los diferentes ministerios evitando la duplicación de esfuerzos y eventuales conflictos. También recoge la opinión de los damnificados y las propuestas de las municipalidades para mejorar sus jurisdicciones.

El plan de ejecución la agencia se centró en las siguientes acciones: 1) Ofrecer una alternativa inmediata para que el afectado pueda volver a vivir bien; 2) la restauración de los daños a la estructura pública; 3) la reconstrucción de casas y comunidades; 4) revitalizar la industria de las zonas afectadas activando la economía y 5) revitalizar y reconstruir Fukushima.

ATENCION A LA SALUD MENTAL UNA PRIORIDAD
Un aspecto prioritario de la Agencia para la Reconstrucción fue la atención a la salud mental de los damnificados sometidos a un desalojo prolongado. Se construyeron 53 mil viviendas temporales y se alquilaron 70 mil para los momentos más críticos. La tarea fue titánica. Se evacuó a 470 mil pobladores, se recogieron 29.3 millones de toneladas de escombros en las zonas afectadas. Al esfuerzo del Estado se suma la ejemplar disciplina cívica de los ciudadanos y vecinos.

Según los pobladores, tras la tarea de reconstrucción, la mayor amenaza no es la radiación nuclear sino los “rumores dañinos” que se repiten de boca a oreja en las zonas afectadas. Rumor dañino es una ola interminable de amenaza y desconcierto cuyo mejor antídoto es la información oportuna y el contacto directo con los afectados. A este esfuerzo contribuyen los educadores, comunicadores sociales y eventualmente artistas.

En las zonas afectadas los impactos económicos son cuantiosos no sólo en pérdida de vidas humanas. La producción pesquera cayó en un 65%, el turismo se desplomó en un 9.4%. La economía quedó en el suelo. Zurcir el tejido social de la economía familiar demandó oportuna atención de necesidades, estímulo a las iniciativas y logros.

Para generar confianza se activaron los mecanismos de alerta temprana en previsión de nuevas tragedias. Instituciones humanitarias y personas sensibles acogieron a los niños que perdieron a sus padres y a su hogar. Como señala el monje budista Kimura Kouzen, responsable del Centro de Servicios Infantiles y Familiares de la ciudad de Ishinomaki, la verdadera reconstrucción no es la de los bienes materiales perdidos y ahora reconstruidos. 
El bien más preciado es la reconstrucción personal. La normalidad material y psicológica que borra las cicatrices tras largos años. Sanar el cuerpo requiere esfuerzo humano, sanar el alma es la búsqueda personal de sí mismo.

¿CÓMO RECONSTRUIR LA REGIÓN PIURA?
Una evaluación aproximada de los daños causados por “El Niño Costero” hasta el momento suma pérdidas del orden de los mil 179 millones de soles. Los mayores impactos están en el sector salud, agro, viviendas, vías vecinales, escuelas y carreteras. En vías de transporte 272 millones, en agricultura 400 millones, en establecimientos de salud más de 7 millones, vías urbanas destrozadas 500 millones. En toda la región no hay escuela que no haya sido afectada.  El director regional de Transporte, Jaime Saavedra, estimó que se necesitan aproximadamente 272 millones de soles para rehabilitar las vías departamentales (52 millones), nacionales (60 millones) y vecinales (160 millones).

Mario Laberry, director Regional de Agricultura de Piura, sostiene que la zona más afectada es el Bajo Piura, en donde cerca de 5 mil hectáreas se han perdido completamente, siendo el 90% de arroz y un 10% de algodón. Laberry, estimó pérdidas del orden de los 200 millones de soles tras las lluvias e inundaciones.
Para el ex ministro de Agricultura, Juan Manuel Benites, el principal problema económico post Niño es la destrucción de las carreteras. Así no salen los productos agrícolas de las chacras. Para Macroconsult, los daños a las áreas de cultivo por El Niño suman 243 millones de dólares, mientras que en canales de riego los daños llegan a los 38 millones de dólares.

En Sechura  las pérdidas superan los 70 a 90 millones de dólares (297 millones de soles). La causa principal: la muerte de más del 90% de producción de conchas de abanico a causa del calentamiento de las aguas. La actividad acuícola es el soporte de la economía familiar en Sechura.

El comercio una floreciente actividad en la zona aledaña a la margen izquierda del río Piura sufrió severos impactos. Los doce Malls distribuidos a la largo de la faja costera, desde Piura hasta Chimbote, mueven  anualmente 3 mil millones de soles al año. La tarea de rehabilitación fue ardua. Las cicatrices se han curado. Los escaparates redistribuidos evocan un pasado mejor. En Piura, las ventas de  los minoristas decrecieron al 40% desde que empezaron las lluvias, según Ricardo Álvarez, presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Piura. Los comerciantes del Anexo del Mercado Central, ya afectados por un incendio, han tenido que soportar y resistir a la intemperie la temporada de lluvias.

Según el Presidente de Agrobanco Richard Hale, 632 clientes con créditos comprometidos por 6,2 millones de soles se han visto seriamente afectados en cultivos de banano orgánico, arroz, uva, ajo, olivo y cochinilla. El presidente de la Caja Municipal de Sullana, Joel Siancas, advierte que los damnificados son mucho más que las Pymes. Las pérdidas generan desempleo. Los sectores más afectados son los que mueven la economía informal. Rímac Seguros y Pacífico Seguros, han registrado siniestros a causa de lluvias y huaicos por cerca de 30 millones de dólares. La Positiva Seguros ha desembolsado más de 237 mil soles, a través de su seguro agrícola.

El Ministerio de Salud de Perú (MINSA) realizó la declaratoria de Emergencia Sanitaria,en los departamentos de Tumbes, Piura, Lambayeque, Cajamarca, La Libertad, Ancash y Lima Provincias, En Piura los afectados por dengue superan los 10 mil. Los muertos suman dieciseis con una desgarradora estadística de jóvenes, madres y niños  fallecidos. Los brotes y las epizootias están a la orden del día. Malaria, dengue hemorrágico, leptospirosis y el cólera amenazan las poblaciones producto de la descomunal acumulación de basura que a duras penas se logra evacuar.

UNA LECCION NO APRENDIDA
Según el CIPCA-Piura, desde 1899 hasta el 2017  se registraron 26 fenómenos El Niño. El denominado Niño costero es el vigésimo sexto. La realidad revela con desencanto que no hemos aprendido nada de lo acontecido. Ninguna autoridad, hasta el momento, ha podido dotar a la ciudad de un drenaje pluvial. Tampoco hay reservorios suficientes para almacenar el agua de lluvia que finalmente se va al mar que es el morir. Después de la abundancia de agua languidecemos con las sequías.

EL IMAGINARIO DE LA DESCONFIANZA
Los puentes desbordados por las crecientes son parte del imaginario de la desconfianza y el temor de los vecinos. El cauce estrangulado del Río Piura se ha poblado en sus márgenes de grifos, venta de vehículos, vivanderas, floristas, estacionamientos y cevicheros en la margen izquierda. En la derecha los cimientos de un hotel carcomidos por la erosión, y nuevas zonas residenciales inundadas son un monumento a la  negligencia.

La Ley de Recursos Hídricos para el manejo de las cuencas de los ríos es terminante pero no se cumple. La Autoridad Nacional del Agua (ANA) organismo responsable de la planificación de la cuenca de río, conforma los consejos para cada cuenca. Según la ley la ANA tiene la potestad legal para que no se hagan edificaciones que alteren los cursos de los ríos. El cauce estrangulado del Piura es una potencial amenaza de alto riesgo. La autoridad tiene que intervenir en previsión de mayores impactos cara al futuro.

El 3 de febrero se declaró estado de emergencia a las regiones de Tumbes, Piura y Lambayeque. A la fecha según el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) en Piura suman los 19 mil damnificados, 225 mil 492 afectados y 2 mil 250 viviendas colapsadas. Pasada la temporada de lluvias e inundaciones, la rehabilitación demora aún. La mendicidad, el tráfico de ayuda es hoy parte del escenario cotidiano.

¿LOS PIURANOS AFECTADOS O DAMNIFICADOS?
Pedigüeños sospechosos asaltan los buses pidiendo ayuda. Advierten desembozadamente ¿o quieren que les roben sus celulares? Otros, ayer dedicados a la agricultura pululan en busca de trabajo. Polos coloridos, pantalones a la rodilla merodean por centros de abastos pidiendo alimentos. Los edificios del Fondo Mi Vivienda invadidos por presuntos damnificados amenazan la propiedad en zonas residenciales privadas. La seguridad ciudadana enfrenta ya las consecuencias del impacto social. La mendicidad en las arterias céntricas ha crecido explosivamente. Los pedidos de ayuda avalados por Tenientes Gobernadores abundan  en instituciones públicas y privadas.
En el glosario del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) afectado es aquel que “sufre perturbación en su ambiente por efectos de un fenómeno. Puede requerir de apoyo inmediato para eliminar o reducir las causas de la perturbación para la continuación de la actividad normal”.

A contrapelo el damnificado es aquella “persona afectada parcial o íntegramente por una emergencia o desastre y que ha sufrido daño o perjuicio a su salud o en sus bienes, en cuyo caso generalmente ha quedado sin alojamiento o vivienda en forma total o parcial, permanente o temporalmente, por lo que recibe refugio y ayuda humanitaria temporales. No tiene capacidad propia para recuperar el estado de sus bienes y patrimonio”. La mayor parte de los piuranos soporta esta condición.

En Miraflores, otrora zona residencial de Castilla los desagües afloran en los domicilios. Las
excretas discurren haciendo la vida  imposible. Jubilados que brindaban servicios de pensionado a estudiantes se han  quedado sin su fuente de ingresos. Miraflores  tiene aún en carne viva los estragos de las inundaciones. Situaciones similares se observan a lo largo de la vía canal en Sullana y en el zanjón de Paita. Las vías a la sierra de Morropón, Ayabaca y Huancabamba se han rehabilitado a duras penas. Pero el itinerario de  nuevas quebradas y potenciales riesgos se incrementó

Piura carece de  una buena ingeniería urbana y rural para enfrentar a futuro lluvias  e inundaciones. La mayor parte de las nuevas edificaciones tiene techos planos y el uso intensivo de tabiquería deleznable es inadecuada para Piura. Las aguas no son correctamente canalizadas al río, o a embalses temporales para tiempos de sequía o finalmente al mar. El desmonte y la  basura en los drenes de evacuación son un serio problema. Los drenes nuevamente están colmatados de basura. Los impactos del cambio climático y el calentamiento global serán muy severos para los próximos años. Lamentablemente nuestros esfuerzos no apuntan a la previsión. La reconstrucción con cambio apunta  a desplazar de una vez por todas, la improvisación. La realidad nos enmienda la plana.

RECONSTRUCTOR CON RANGO DE MINISTRO
El economista Pablo de la Flor fue designado como director ejecutivo de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (RCC), tras las lluvias, inundaciones y huaicos registrados por efecto de El Niño costero. Según el Defensor del Pueblo  Walter Gutiérrez,  como director ejecutivo de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (RCC), debe priorizar la restitución de los derechos de las personas afectadas por los desastres naturales en diversas zonas del país. Según la Resolución Suprema 055-2017-PCM,  este funcionario tiene rango de ministro. Tiene una función coordinadora y ejecutiva con los gobiernos regionales.

INVERSION PUBLICA CON ESTRICTA VIGILANCIA DE LA SOCIEDAD CIVIL
Se estima que la reconstrucción demandará una inversión de 20 mil millones de soles, 6 mil 400 millones de dólares, cuya ejecución de gasto tendrá que ser estrictamente vigilada no sólo por los órganos de control del Estado sino especialmente por los afectados. Según de la Flor en un portal se publicarán los avances de la reconstrucción y se activarán los mecanismos de observancia para que la ciudadanía se informe a detalle de las obras que se emprendan. La tarea resulta menudamente complicada.
Las experiencias a la vista recomiendan las siguientes acciones. Piura tiene que reconstruirse con vigilancia y dignidad.
1) Una evaluación total y detallada de los daños cuantificados. Priorizando servicios públicos básicos. Provisión de agua y energía, habilitación de vías, equipamiento de establecimientos de salud que atienden actualmente la epidemia de dengue. Activación de las redes de la alerta temprana.

2) Un Plan de Reconstrucción Nacional, Regional, Provincial, Distrital para una distribución equitativa de recursos con estricta vigilancia del Estado y la sociedad civil, el espacio público que no es Estado. El plan comprende un cronograma con plazos que debe cumplirse estrictamente. El mapeo y el registro de impactos es una herramienta que facilita la tecnología digital.

3) Los recursos destinados deben apuntar a una tarea de reconstrucción con impacto social promoviendo la activación de la economía regional. Las necesidades individuales desbordan la capacidad de atención del Estado. Prioridad de la acción del Estado son los niños, madres y ancianos.

4) Urge un registro de damnificados cruzando información de los municipios, Reniec, parroquias, sectores educación y salud. Los flujos migratorios se subordinan a la oportunidad de nuevas invasiones para asentamientos humanos en las periferias urbanas replicando vulnerabilidades. La mendicidad crece explosivamente.

5) La reconstrucción debe ejecutarse en un plazo razonable frente a la posibilidad de registro de un nuevo fenómeno El Niño a inicios del próximo verano.

6) La Autoridad de Cuenca debe inmediatamente emitir informe sobre la situación de las cuencas Piura y Chira determinando   zonas de riesgo.

7) Promover acciones de reforestación urbana y rural que generan empleo temporal y mejoren el paisaje deteriorado.

8) Las Fiscalías Especializadas del Ambiente deben intervenir para sancionar a los municipios responsables de las acumulaciones de basura y disponer su inmediato tratamiento y evacuación.

9) Debe evaluarse las potenciales nuevas áreas urbanas atendiendo de modo preferente al bien común que es la primera tarea del Estado frente a la arremetida de las mafias inmobiliarias.

10) La Sociedad Civil debe organizarse para ejercitar una estricta vigilancia de lo que se haga. La sociedad civil cumple una función mediadora entre la ciudadanía y el Estado. ¿Quiénes conforman la Sociedad Civil?  La conforman las asociaciones barriales, sindicales, deportivas, de padres de familia, iglesias, cofradías religiosas, cooperativas, clubes de madres, colegios profesionales, la comunidad científica y académica, las cámaras de comercio, los colectivos sociales de diverso orden sin exclusión de mujeres, jóvenes y ancianos.

11) Urge movilizar la energía cívica de los piuranos para erradicar la basura acumulada, ordenar servicios públicos y eliminar los hospederos de los mosquitos propagadores del dengue. Como señalan  los japoneses cualquier esfuerzo de reconstrucción  de un país o de una región empieza con la reconstrucción personal que crea conciencia frente a las vulnerabilidades y los desastres. El peor mal: los rumores dañinos que desunen, crean falsas expectativas y siembran el desaliento. ¡Advertidos estamos!.

sábado, 6 de mayo de 2017

CARTA PARA ANGIE

Angie Ortega Lescano, joven voluntaria y estudiante 
de la UDEP murió de dengue.

Por: Miguel Godos Curay

Que dolor  sin  el dolor siquiera puede decirnos que te arrancó la vida
en la flor de la edad, 
tu ausencia no puede será ya más la estadística del Ministerio de Salud
Van 9  muertos en Piura y más de ocho mil casos de la epidemia letal
y  es la voz que los de arriba -no escuchan o no quieren escuchar-
y los diarios no saben explicar porque ya no hay aguas
en el Río Piura

¡Señora Ministra la salud está enferma en Piura!
No hay palabras de consuelo para decir se fue Angie….
Y la desolación inunda  el mundo de sus sueños
Con dolor te sentimos todos, simbolizas a los miles de anónimos
de esta tierra con su salud a cuestas,
con las defensas indefensas,
Piura ya no tiene lágrimas para llorarte pues la lluvia
las consumió todas.

Ahora, en tu viaje a la estrellas, te acompañen las alegrías
-y no estás sola-
en el recuerdo de los que más te aman.

Que Abril tan cruel nos dio esta noticia
junto a tu rostro, la dulzura, de la belleza esencial se aferra a la vida
y desborda de amor todo lo que toca.

Que dolor sin el dolor siquiera puede decirnos, la más bella flor
fue arrancada de la tierra,
así te sentimos, las nubes de polvo,
recorren las calles de la ciudad
como en los tiempos de la carreta
y  la guadaña marcha en caravana por la ciudad.
Y el susurro se hace grito en la conciencia del que quiere
reclamar

¡Señora Ministra de Salud la saluda está enferme en Piura!
Y la muerte acampa entre los arenales de Piura,
brutal, desgarrando los nobles sentimientos,
nuestras lágrimas son como una tenue lluvia que  corre por el rostro
dulce criatura en tu imagen vital estás presente.

Te vas con abril y la noticia resuena como en los días de lluvia
en esta hora de soledad que nos  da tregua.
Una inmensa ronda colectiva de Piura junto a tu lecho se congrega.
¡27 de marzo nunca más!  No entienden tras la silla gestatoria
los que la calienten con sus decisiones y la indiferencia.
Miramos en el face la vitalidad arrancada a esta niña
y quisiéramos decirle -a los que más la quieren- no están solos.

A nosotros también nos duele el corazón,
como si un ogro insensible
nos hubiera arrancado los libros de cuentos,
como si se hubiese
apagado la reproducción del jingle favorito,
como si nos hubiésemos quedado solos sin soledad
aquí  frente a tu rostro,
niña a la que podemos decirte eres ahora ya parte del coro angelical
junto a Dios desde lo alto nos contemplas
No podríamos preguntar  al Señor
si te escogió en la flor de la edad
porque tu belleza espiritual, irrepetible dejará huella.
Nos sacude el zarpazo de la ausencia.

Que dolor sin el dolor siquiera puede decirnos que la más bella flor
fue arrancada de la tierra.

lunes, 24 de abril de 2017

EL ESPIRITU DE LOS RIOS DE MARCO MARTOS


Por: Miguel Godos Curay

Marco Martos: La poesía como pasión.
“El espíritu de los ríos” es un poemario caudaloso. Así lo advierte el autor. “A lo largo de varios años, poco a poco, me he ido relacionando con la selva del Perú, con sus espacios y su gente. He ido conociendo algunas ciudades y sus alrededores: Iquitos, Moyobamba, Tarapoto y los ríos majestuosos: el Amazonas, en Loreto y el San Francisco en la selva de Ayacucho. He apreciado el arte de los pintores, la sencillez de los pobladores, su don de gentes. Y se fue generando en mí un profundo aprecio por todo el territorio y por las personas. Los poemas para la selva fueron apareciendo de modo espontáneo y, de pronto, se hicieron un plan que ahora, culminado, puedo ofrecerlo a los lectores”.

El poeta confiesa a Caretas  su vocación irrenunciable. “Soy un loco en la escritura y tengo el delirio de la escritura. A lo largo de los años he ido descubriendo que lo que mejor hago es escribir poesía. Ahora tengo dos poemarios más terminados que serán publicados el próximo año. Voy a preparar también otras cosas que puedan salir. Voy a hacer un pequeño libro sobre Vargas Llosa y un libro de meditación sobre la poesía en la línea de Octavio Paz o de Rilke”. La poesía es un río desbocado, indetenible. El río corre como si lo arriara un tropel imaginario de ninfas. Nadie se baña dos veces en la misma agua del río  preñado de meandros  que son los vaivenes de la vida misma según Heráclito de Éfeso.

Los ríos de Piura tienen nombre propio. El veleidoso  Río Piura al que trovó tonderos Miguel Correa Suárez. Río bondadoso en tiempos de sequía. Enloquecido y furioso  con la creciente. Otrora mantuvieron vivo su cauce los tallanes con el indestructible Tajamar de Tacalá. El Chira, es el sultán de Sullana, nace en el Ecuador. Ahí se llama  Catamayo, Calvas, Macará en tierras nuestras. Al Chira lo recorrió desde la naciente Rosendo Melo. Y junto a sus aguas cananeas, advierte Porras, Pizarro fundó San Miguel en 1532. Cuando no existían puentes de fierro sus orillas estaban pobladas de totorales y canoas. Algunas ocasiones de caimanes daban que daban pie a viejas leyendas. Los canoeros conducían,  por pesetas,  de una orilla a otra los productos del comercio, viandantes y pasajeros. En grandes balsas, las bestias. El Chira luce el esplendor del valle verde. Y hoy cautivo su cauce se puebla de lirios. Sullana es la perla del Chira. Lame el Chira los arenales formando oasis para ir a desembocar al mar que es el morir. Ahí se diluye amenazado por la extracción de crudo.

Dice Martos en su poema: El pintor y las serpientes: /Te veo en una piragua por el Amazonas,/con tus pinceles que son flechas de amor para las sirenas,/mientras los monos aulladores hacen muecas/ y se deslizan pitonisas las serpientes bajo las lianas. No pudo ser mejor el homenaje al Día del Libro. Martos presentó su hídrico poemario en Marcavelica entre sorbos de agua de coco y piqueos donde La Barahona. Salchicchas, chifles y carne seca.

Marcavelica, rodeada de cocoteros, vianderas y notarías sospechosas. El topónimo Marcavelica surgió del nombre propio de  Maizavilca el señor de Poechio que no teniendo nada que regalar a Pizarro entregó como  don a su sobrino. El inteligente rapazuelo asumió el nombre cristiano de Martín con el gentilicio “de Poechos” y se fue con la hueste perulera. Decía llamarse Martín como los Pizarro. Martinillo de Poechos, dominaba la lengua  tallana y algo de runa simi. Su adolescencia lo privó de ser faraute entre los españoles y Atahuallpa. Felipillo el indio huancavilca, ex profeso, tradujo mal perversamente para quedarse con una de sus hermosas concubinas. El epílogo,  la muerte del señor del dorado imperio.

Marco, retorna a Piura después de mirar con desolación y desencanto el desplome de la casa paterna en el jirón Libertad. El río Piura está registrado en el inventario del asombro por los daños que perpetra. En el descubrimiento de los seductores encantos de la Roca del diablo donde los remolinos atrapan a los churres confiados y perecen ahogados. Y el sexo furtivo en las covachas debajo del puente. El malecón Eguiguren por donde transitó Vargas Llosa en compañía de doña Dora, su madre, para conocer al ánima viva de su padre. Aquí esta Marco Martos con su recado de recuerdos y emociones memorables y esas ganas indetenibles de escribir. Aún estamos buscando el árbol que perennizará su nombre frente al nuevo pabellón de la Facultad de Educación. Lo plantará con sus manos y el estará siempre presente en su tierra entre el cielo de Piura, el sol, la luna y las estrellas.