sábado, 29 de agosto de 2009

FRANCOTIRADORES, ACTORES Y DESARROLLO


Por: Miguel Godos Curay

En Piura la economía se mueve aceleradamente. Cada instante se coloca un ladrillo, se empasta un piso de cemento, se abre un negocio nuevo formal o informal, se otorga un crédito, se compra una fotocopiadora, una PC para el estudiante de la casa o una mototaxi que crea un ingreso nuevo. Sucede que por miopía política estos impulsos de la economía no son encausados por el territorio de la formalidad. Tal como lo dijo el economista César Peñaranda Castañeda, director ejecutivo del Instituto de Desarrollo Económico de la Cámara de Comercio de Lima: Piura necesita urgentemente que las instituciones públicas caminen al mismo paso que estos actores multifacéticos que incursionan en actividades productivas. En Piura si bien no chorrea. La economía y el consumo se mueven, gota agota.

Advirtió Peñaranda Castañeda que en Piura, por ejemplo, obtener una licencia de construcción es un trámite engorroso y burocrático. Hoy obtener una licencia equivale a una sacada de muela y sin anestesia. Los sobrecostos que acarrea la formalidad en Piura son cuantiosos. De este modo se favorece la informalidad, el atajo criollo y la corrupción. Igual sucede con la penalidad a los infractores tributarios. Caen siempre los peces chicos. Esos negocios diminutos que mantienen en la cuerda floja a sus propietarios. Los grandes infractores están vivitos y coleando.

Otra mala práctica piurana es el juego mediático al “tumba cholos” para arremeter con ferocidad crítica y sin propuestas en la mano contra proyectos, instituciones e iniciativas. Contradictoriamente los francotiradores, por ejemplo, brillan por su ausencia en acontecimientos como las audiencias públicas convocadas por el Gobierno Regional o los propios gobiernos locales en donde podrían despacharse a su regalado gusto preguntando, repreguntando hasta la saciedad respecto a las inversiones realizadas. Mucho más fácil es victimar, difícil proponer.

Entre los grandes ausentes a la audiencia estuvieron la Defensoría del Pueblo, las Ongs, los candidatos, los representantes de los partidos políticos, las encuestadoras que hacen papilla a tutilimundi y los propios colegios profesionales calificados institucionalmente para emitir opinión técnica sobre estos asuntos públicos. Diminuta, precaria y desproporcionada fue la participación ciudadana. Todo impulso de desarrollo requiere que los actores: Estado representado por el Gobierno, la Sociedad Civil el espacio público que no es gobierno que conformamos todos y las fuerzas del Mercado y la Inversión puedan interactuar y establecer relaciones amables que procuren desarrollo y mejores condiciones de vida.

Sin diálogo social no es posible la superación de conflictos y las propuestas creativas a los urgentes problemas de la sociedad. La crítica es buena y necesaria pero requiere junto al diagnóstico la propuesta. Sin propuestas en la mano el reclamo es como ladrido de perro. Fácil es en vísperas de elecciones sumergirnos en un océano de desencanto y amargura. Difícil es vislumbrar soluciones posibles, imaginativas y creadoras. Difícil es construir responsabilidad social cuando se actúa como el malhechor del bien que captura el contento para la fotografía pero que no busca con sinceridad humana penetrar en la profundidad de las demandas sociales.

Piura, puede orientar a sus actores políticos, económicos y sociales al desarrollo sobre la base del diálogo abierto que abre la posibilidad de nuevas y frescas lecturas de la realidad. Entendiendo que nuestras actitudes cerradas favorecen el desentendimiento y resultan contraproducentes. Problemas como la inseguridad ciudadana son complejos y necesitan ser analizados en diversos niveles. Probablemente una solución sea la generación de empleo o la reorientación de la oferta formativa de los jóvenes hacia carreras técnicas.

Si Piura produce diariamente 200 toneladas de desperdicios. Razonable es que tengamos empresas que técnicamente realicen el reciclado de productos como el cartón, plástico, vidrio y deshechos orgánicos. Lo que sucede actualmente es un horda suelta de gallinazos sin plumas que calle a calle arrasan con las bolsas de desperdicios y abandonen lo poco que queda convirtiendo a la ciudad en un basurero inmundo. Que conste que existe una predisposición emocional al delito en las ciudades donde abunda el desaseo. Las ciudades sucias atraen a los pillos y bribones como a las moscas, cucarachas y ratas.

Las ciudades limpias con aires respirables son encantadoras y hospitalarias. En Curitiba (Brasil), el alcalde, Jaime Lerner unió los esfuerzos de la administración pública, la empresa privada y la sociedad civil para combatir el deterioro ambiental, recuperar las áreas verdes, restaurar el centro urbano envejeciendo lo nuevo y rejuveneciendo lo viejo, reciclando la basura y provocando la cooperación de estos tres sectores. Esta es una decisión razonada que tuvo como correlato la caída de las estadísticas de delitos callejeros pues muchos de los eventuales delincuentes eran desempleados que hoy organizan todo un proceso ordenado de acopio de basura. Una de nuestras debilidades es la carencia de decisiones razonadas que destraben las posibilidades de la inversión y que a los ojos de los ciudadanos sean una demostración de eficacia institucional.

domingo, 23 de agosto de 2009

VIVIR EN LA CASCARA DE LA APARIENCIA


Por: Miguel Godos Curay

Poco o nada conocen nuestros estudiantes de la secundaria de los beneficios de la inversión en Piura. Lo que demuestra un inexcusable desconocimiento por parte de sus maestros. A ello puede sumarse una ignorancia estupenda de la geografía y del territorio. De sus potencialidades y de los beneficios. Recuerdo que en cierta ocasión Anne Marie Hocquenghem parada en la puerta de la catedral de Piura preguntó a los estudiantes que venían de Castilla a Piura – la mayor parte del Don Bosco- dónde quedaba el norte y al unísono le señalaron con dirección a Sullana que está al oeste. Lo propio sucedió con los que venían de Piura e iban a Castilla –venidos del San Miguel- cuando se les preguntó dónde quedaba el sur ellos señalaron la vieja ruta de la Panamericana que está al este. El despiste es total

La conclusión de esta experiencia es muy clara. Quienes desconocen su ubicación en el terreno que pisan finalmente no saben a dónde van. La vida no tiene sentido si es que no tenemos dirección ontológica y rumbo. Muchas de las cosas que se enseñan en la escuela realmente resultan despojadas de sentido. Anne Marié recuerda, por ejemplo, que en la pizarra de una escuela de Huarmaca los apuntes de la última clase se referían a las Guerras Púnicas que nada tienen que ver con la lucha contra la pobreza en la puna.

Podríamos sumar desconciertos en la escuela pública y privada en donde existe una preocupación por las formas más que por los contenidos de fondo. Un caso patético es el plan lector que lejos de ser un estímulo para la lectura se ha convertido en un próspero comercio de resúmenes. No se piense tampoco que los textos que las editoriales ofertan para los pequeños lectores son de lo mejor. Hay mucha alfalfa en el mercado. Muchos de ellos son producto de otro despiste mayor.

El desafecto por la lectura de los docentes entre los que menudean, por ejemplo, lo que ni por asomo han leído El Quijote y los que no acaban de descubrir a la lectura como uno de los placeres que puede proporcionar la soledad. En Piura, por ejemplo, de cada cien docentes uno afirma haber leído más o menos a Cervantes. Otro sondeo reveló que muchas autoridades académicas a duras penas podrían sostener una conversación sobre García Márquez o Vargas Llosa. En menor proporción de economía con cifras y buena parte de ellos desconoce en números la población mundial. Ninguno, por ejemplo, pudo hablar con pelos y señales del último libro que había leído.

Como señala Harold Bloom: La mejor forma de practicar la buena lectura es tomarla como una disciplina implícita; en última instancia, no hay más método que el propio, cuando uno mismo descubre el goce de leer. Por eso advierte que la crítica literaria no debería ser teórica, sino empírica y pragmática. Leer es una experiencia humana tan intensa como el aprender a expresarnos con el cuerpo a través de la danza. Para un docente es una oxigenación imprescindible.

Un caso patético es el de las escuelas en donde se enseña a los niños talleres de cocina y repostería para imitar a los populares de los chefs de la televisión elaborando galletitas y hamburguesas sin conocer las propiedades nutritivas de los alimentos. Igual sucede cuando se pide a los jóvenes estudiantes hablen de los beneficios del fenómeno El Niño para la región. Es mucho más fácil hacer un inventario de desgracias, las caídas de los puentes y la destrucción de la ciudad. En Piura existe un miedo emocional a las lluvias y poco se valora lo que significa el agua para la vida. Sin embargo, los piuranos tienen y mantienen la perversa costumbre de regar con costosa agua potable jardines imaginarios.

Vivimos quejándonos respecto al desaseo en la ciudad pero en la escuela no se enseña a los niños y a los jóvenes a no arrojar papeles donde se les ocurre. Si a ellos sumamos los rituales coloridos que simulan graduaciones y otros actos aparentemente solemnes que convierten a la escuela en el territorio de la presunción. El epílogo son esas ceremonias académicas en la universidad bien montadas escénicamente para la entrega de una constancia de egresado y una foto para el recuerdo. Por supuesto que la investigación como un asunto profundamente académico no existe. Sólo la cáscara de la apariencia.

Una nota de prensa de una universidad privada cuyos edificios crecen aceleradamente señala que está considerada entre las diez mejores empresas prósperas del Perú. Lo que probablemente es cierto porque es un buen negocio y las universidades que son buenos negocios en esencia son negocios y no universidades. La universidad genuina es el conocimiento puesto al servicio de la sociedad, el país, la ciencia y la decencia por supuesto.

sábado, 15 de agosto de 2009

LA REPUBLICA DE LAS MOSCAS


Por: Miguel Godos Curay

En días pasados realizamos una visita a las instalaciones de “Caña Brava” en donde en lo que ayer era un inhóspito paraje en Montelima, Santa Sofía e Ignacio Escudero la inversión ha convertido en un mar verde de cañaverales. Florea la flor de caña y florece la industria moderna de producción de etanol. Esta es la primera planta que con tecnología brasileña se levanta en el Perú con una inversión de 150 millones de dólares. En un esfuerzo impresionante técnicos peruanos y brasileños dan los toques finales a una planta que producirá 350 litros de etanol, alcohol de alta pureza, considerado el combustible del futuro.

Uno de los beneficios de la inversión es el haber generado empleo. Impresionan en los laboratorios como adolescentes con un gran sentido de responsabilidad operan los laboratorios y como sonrientes los ayer desocupados agricultores contemplan las mecanizadas cosechas de caña. Tras la molienda y la fermentación del jugo de la caña todo se aprovecha. El bagazo alimenta los calderos y el proceso de destilación funciona sin interrupción. Algunos me confiesan sorprendidos: “Hemos saltado de la carreta de burros a la modernidad”. “Vamos a tener trabajo”.

El entusiasta gerente Angel Irazola Arribas es el motor del proyecto. Todo un esfuerzo de Calixto Romero el propulsor del Grupo Romero en material de biocombustibles. Pero también como me indican están las indicaciones de Dionisio Romero que sostiene “que quienes trabajan bien merecen alimentarse bien y descansar bien”. Todos estos detalles se han plasmado en las ventiladas habitaciones de los módulos administrativos. En todos ellos cuadros de reconocidos plásticos piuranos evocan la santa tierra.

Esta planta industrial dará paso a otras plantas en otros lugares del país los técnicos peruanos han aprendido todos los detalles. El etanol obtenido será conducido en cisterna hasta Paita para su posterior exportación. En todo el campamento se nota el esfuerzo de la inversión. El riego por goteo permite administrar la cantidad de agua necesaria y porta los fertilizantes necesarios para garantizar su desarrollo. Las pozas de almacenamiento utilizan geomembranas que impiden la filtración y percolación. El agua sin algas y descantada marcha por la red de mangueras del riego por goteo.

En el Proyecto “Caña Brava” trabajan 2 mil 100 personas de los cuales 500 son obreros en la planta de producción de etanol. La planta está cada día a punto para en la primavera de septiembre iniciar el comercio de exportación. Dotado de calderos alimentados por bagazo produce 25 megavatios de energía, la mitad de lo que consume Piura, y en futuro podrá suministrar excedentes de energía a Piura o a Sullana.

Un ciclo virtuoso es el que se ha generado entre las familias de Ignacio Escudero, Montelima y Santa Sofía. Los padres trabajan en el campo, las madres en los programas de aseo para retirar los plásticos y residuos arrojados desde los buses que se desplazan por la carretera a Talara, Máncora o Tumbes y los hijos en los laboratorios. En poco tiempo se sentirá en los hogares los beneficios de la inversión y el trabajo. Ya hubiésemos querido que los rabiosos opositores a la inversión nos acompañen en este recorrido.

En un altozano inspirando el progreso hay un busto de Emilio Hilbck Eguiguren, el ingeniero piurano pionero de Textil Piura muy cerca una reserva permite que en el bucólico atardecer chilalos, palomas silvestres, lagartijas e iguanas, cabras y piajenos se concentren en este valioso esfuerzo humano por hacer reverdecer el desierto de aparecidos y de ensueños. Hemos recorrido palmo a palmo el proyecto.

El diálogo que les refiero se produjo en el laboratorio de biocontrol de plagas con expertos jovencitos adiestrados en la técnica. En donde moscas inocuas combaten a las plagas del cañero. Es un trabajo minucioso en donde son seleccionadas moscas de sexo femenino más redondeadas que los machos descoloridos. Son moscas que tienen afecto por el azúcar y se distinguen de las moscas del estiércol tan dadas a la inmundicia. Las primeras son beneficiosas y detienen el ciclo reproductor de plagas. Las segundas son atraídas por el hedor insoportable del excremento. La experiencia nos recuerda la actitud humana frente al progreso y la inversión. Unos progresan otros se refocilan en la miseria y la pobreza. En ese extremo las moscas imitan muchas veces a los humanos.

sábado, 8 de agosto de 2009

EL SHERIFF, LOS MALOS Y LOS INDIFERENTES


Por: Miguel Godos Curay

El asalto a mano armada perpetrado el pasado miércoles en el centro comercial de la ciudad desnudó nuestras debilidades frente al delito. Y demostró una vez más que necesitamos de una acción enérgica contra los bandidos y los pillos. Frente al delito en Piura resulta insuficiente la acción policial y la del propio Secom que con sus disuasivas varas resultarían inermes frente a las armas de los delincuentes dispuestos a matar a quien les cierre el paso. Si seguimos con esa indiferencia ciudadana nuestra tranquilidad y paz se convertirán en un viejo y manido recuerdo.

Se necesita una acción enérgica de la población organizada. La colaboración cívica de los vecinos para denunciar a quienes por su conducta y sus movimientos sospechosos son una amenaza para la seguridad de todos. Tiene que haber un estricto control en agencias de transporte y hospedajes, en donde los reportes diarios y acostumbrados a la policía -que ayudan a conocer mejor a los forasteros- se omiten. Anteriormente permitían identificar a quienes bajo la apariencia de cándidos turistas se desplazan de una ciudad a otra para hacer sus fechorías. El relajamiento de la elemental seguridad permite que los indeseables se conduzcan en Piura como en su casa para consumar sus delitos.

Si todos nos unimos contra el crimen brindando información útil a la policía podemos ayudar a devolver la tranquilidad a Piura. El delito forma cadenas en las que se consuma el mercado de objetos robados, la venta de drogas, el abuso en todas sus formas. Un delito acompaña al otro. La prostitución callejera anda junto con la trata de personas y los hoteles de mala muerte. El hurto en las balanzas del mercado con la tolerancia de vecinos y vecinas incapaces de reclamar. A la reproducción de discos y libros piratas la infracción a los derechos de propiedad intelectual. Las invasiones con el elemental respeto a la propiedad pública y privada. Al desaseo urbano la negligencia de propietarios de establecimientos comerciales y vecinos que arrojan los desperdicios a la calle sin que nadie los sancione. Al delito solapado de la burocracia corrupta ese candor tan nuestro parecido al rubor de esas señoritas que fingen estrechez frente a la inmoralidad.

Podríamos seguir enumerando pecados cotidianos. Como el crecimiento de establecimientos en los que se expenden bebidas alcohólicas y que para intranquilidad de los vecinos ocupan la calle. A la falta de autoridad se suma el delito venial cuya suma es ese desorden e ingobernabilidad que agobia a los piuranos. Pero hay delitos capitales como la amenaza de los empresarios del transporte y comerciantes que se creen unos dueños del mercado y otros de las calles de la ciudad. Tanto el mercado como el transporte son servicios públicos que requieren calidad en su prestación y en donde la autoridad emana de los usuarios. Estos servicios requieren del acatamiento y respeto de la ley. Caso contrario la autoridad se hace añicos y nuestra ciudad se convierte en una aldea del lejano oeste a la expensa de los pistoleros contra los vecinos indefensos.

Que conste que desde el centro comercial sitiado el pasado miércoles por los pistoleros hay menos de 250 metros de la Municipalidad. Y 400 de una institución en la que un día después concurría el Embajador de los Estados Unidos. ¿Hubo alguna vez tanta inseguridad en Piura?. ¿Podemos consolarnos en constatar que además de la ingobernabilidad vivimos en la inseguridad y en la indiferencia que nos paraliza frente a estos acontecimientos brutales?. Sí esto sucede en el corazón de la ciudad ¿qué queda para la periferia indefensa y olvidada?.

El colmo resulta también la exaltación del delito en las páginas de los diarios. En donde las fechorías de los malos son “asaltos espectaculares”. En donde los malhechores aparecen en enormes espacios y titulares que los malditos coleccionan. Por supuesto que en todas estas informaciones la policía pierde por goleada a consecuencia del maltrato periodístico. El valeroso sheriff y sus alguaciles son siempre los cojudos de la película y eso no está bien. Por supuesto que con tantos y tontos titulares dedicados a la exaltación del delito la angustia y el miedo nos consumen a todos. Lo que ha aumentado la legión de devotos que encomiendan sus miserias a San Judas Tadeo el patrono de las causas imposibles y el fervor al Señor del Misericordia. Frente a todo esto piuranos no queda sino mantener la inmundicia en su lugar y tener el coraje cívico y humano decir de una vez por todas ¡No al delito!. ¿Me entendieron?.

miércoles, 5 de agosto de 2009

LOS TRES DIAS DEL JUGADOR


Por: Miguel Godos Curay

Esta semana que pasó nos sorprendió la noticia de la desaparición de un empresario sechurano al que se temía secuestrado o víctima de delincuentes pues en el momento “en que se lo tragó la tierra” portaba 6 mil soles que había obtenido de un prestamista para un malabar financiero. Grande fue la sorpresa, cuando muy suelto de huesos dijo a la policía –según los diarios- que los tres días de ausencia y angustia para sus familiares los pasó en un casino en donde apostó todo lo que tenía. El colmo resulta que no le quedó ni siquiera una monedita para retornar a su hogar.
El patético caso no es otra cosa que la consecuencia de la ludopatía o ludomanía. Un deseo irreprimible por jugar sin importar las consecuencias y el deseo de abandonar el juego. Psicológicamente se trata de un trastorno de control de los impulsos. Algunos la consideran una adicción, sin estimulante de por medio, que se manifiesta a través de una obsesiva pasión por el juego al extremo de vivir en fantasías en las que se imagina disfrutando ganancias producto de la suerte. Otros síntomas son la irritabilidad asociada al juego, la evasión de los problemas. Un no querer mirar la realidad oronda y lironda. Un afán de recuperar las pérdidas del juego con más juego. Las mentiras frecuentes y una actitud reacia a reconocer ante familiares y cercanos la cantidad de dinero jugado y perdido.
En esta fase el juego se convierte en un hábito hasta perderse el control. El paso siguiente es el refugio en el delito para obtener el billete. Finalmente no le importan sus vínculos familiares y el propio empleo con tal de jugar. En este extremo recurre a terceros para obtener refugio financiero como consecuencia de las pérdidas acumuladas. El ludópata es fácil víctima de los usureros. Se ha dado el caso de apostadores compulsivos que juegan sus propiedades, bienes y hasta la propia esposa.
La pasión irrefrenable y desordenada por el juego provoca un conflicto entre la pasión y la razón. La ley de la mente es la recta razón, mas la del cuerpo es la pasión. Enseña santo Tomás de Aquino que la regla de la razón es como la de un rey: dulce, iluminadora. Más la de la pasión es como la de un déspota: áspera, dura y ciega. El hombre actúa como hombre cuando sigue a la razón; más obra como animal cuando sigue la regla de la pasión. La pasión es rebelde a los consejos de la razón y a los mandatos de la voluntad.
El hombre sin autodominio y autodisciplina es como un bote sin timón y sin remos impulsado por el vaivén de las olas. La falta de voluntad hace a las personas fácilmente influenciables y seducibles. Su incapacidad para decidir es el signo de su irresolución e inestabilidad. En este caso opera una entrega desenfrenada a las imágenes y ensueños de un fantasía exagerada imposible de realizar. Todo jugador sueña que pronto llegará el día de su suerte. Lo que llega finalmente es el infortunio y la ruina.
La ludopatía es alentada por la proliferación de casas de juego con una aparente inocuidad. Lo cierto es que los jugadores compulsivos forman legiones interminables que recorren máquinas tragamonedas, casinos y ruletas. Aunque todos esperan un golpe de suerte para retirarse nunca lo hacen. Otros disfrutan con la porción de angustia que les provoca ver como su dinero tirado al agua se hace nada. Como la emoción acompaña al placer el ludópata se refugia en el tabaco, el alcohol o los ansiolíticos de los que finalmente desarrolla conductas adictivas.
Los ludópatas, que frecuentan diariamente máquinas de juego y casinos pueden ser jóvenes o viejos. Últimamente abundan viejos y viejas lechuceras en pos de emociones. Algunos disfrutan esa sensación de infarto que les provoca el retornar a sus casas sin un cobre en el bolsillo. Otros han encontrado un refugio para el desamor en esa ilusión pervertida de encontrar fortuna a la vuelta de la esquina. El Jugador, novela de Dostoyevski refleja, por ejemplo, la propia adicción de su autor al juego de la ruleta, que inspiró el libro. Dostoyevski lo completó bajo la amenaza terrible del cumplimiento de un plazo para que pagase unas deudas de juego. En la conciencia de todo jugador o jugadora subyace el soterrado sueño de un ganador triturado por el fracaso.

*Jugador que el vicio no deja pierde la cabra y la oveja.

lunes, 27 de julio de 2009

MANDAMIENTOS PARA HACER GRANDE AL PERU







Por: Miguel Godos Curay

1. AMA A TU PATRIA POR SOBRE TODAS LAS COSAS:
Ama a tu país y a tu patria sobre todas las cosas porque aquí contemplaste la primera luz al abrir tus ojos. Ama a la tierra que te vio crecer porque es el patrimonio universal de la ternura, porque aquí esta enclavada la escuela donde aprendiste las primeras letras. Porque aquí el sol acaricio tu presencia y aquí aprendiste a saborear el primer pan, la fruta deliciosa que reservada para ti te entregó tu amorosa madre.

Ama al Perú tierra sagrada que abrió tus ojos al porvenir y porque aquí bajo el suelo que pisas reposan las cenizas de los antepasados venerables que construyeron su grandeza. Ama sus aguas porque son la patria de la vida. Ama sus árboles cuyos nombres nos recuerdan la cotidiana existencia. Ama sus vientos, sus cerros, sus ríos, sus cordilleras. La alegría de los carnavales que renuevan la alegría y los huaycos que con dolor arrastran todo vestigio de vida porque imprevisible es la naturaleza.

Ama sus fiestas que son un himno a la esperanza, ama sus tradiciones porque son la sabia que nutre la conciencia. Ama a sus héroes y heroínas que con su vida plantaron esa semilla de grandeza. Defiende a tu patria y no escatimes en protegerla de los que horadan el erario sin misericordia y quienes llenan de infelicidad a los niños de esta tu patria. Ama la tierra que pisas por esencial deber de justicia porque aquí habita enclavada en el corazón profundo de la patria la raíz de la identidad. No se te ocurra maldecirla que es un pecado enorme que arrastra a la ingratitud como vil condena. No se te ocurra decir “porque mejor no nací en otro continente” ajeno a tu extensión que es pecado nefando propio de las bestias.

Besa tu tierra con generosidad que ella aprecia los raptos de bondad que brotan de la admiración de la inmensidad que Dios puso en tus manos. Ama al Perú, tu Perú, nuestro Perú. Conjuga el verbo amar en todos los tiempos por tu Perú. Amando a la patria la patria se engrandece y tú te engrandeces porque amas a la patria. Defiéndela porque es tuya entregándole la vida porque la tierra nunca olvida.

2. AMA A TUS PADRES Y A TU FAMILIA COMO A TI MISMO:
Lo más próximo que tenemos en la vida es la familia. La familia es el nexo elemental con la identidad biológica. Tu familia está inscrita en el abecedario de tu identidad genética que es la heredad irrenunciable de la vida. La familia es esa continuidad natural que es la base de los pueblos. Probablemente al final de los tiempos descubramos que todo el género humano somos una gran familia y que no existe, en realidad, ni color ni diferencia en el linaje planetario. Lo que existe es una diferencia accidental y perentoria en el algebra incomprensible de la naturaleza. La familia unida jamás será vencida no es una perorata privativa de la izquierda sino una lección irrepetible que nos muestra que la unidad es la más poderosa de las alianzas para construir la felicidad.

La familia que respeta a los niños y venera a los ancianos es un modelo para cimentar con raíces imbatibles las bases de un país. Las familias que se unen en la pobreza y las familias dotadas de fortuna que reparten su riqueza son una fórmula de continuidad que nunca se acaba porque no hay carencia que dure mil años y esfuerzo persistente que no transforme las legítimas aspiraciones humanas. Por eso el veneno letal para destruir los cimientos de un país es el ataque artero a la familia. La destrucción de la autoridad de los padres por la estupidez de los hijos pervertida la conciencia. No hay peor forma de matar una familia que con iniquidad aniquilar la unidad para que en la dispersión zozobre la nave del hogar. No hay peor mal que el rencor de los hijos y el olvido negligente de los padres. No hay peor odio que el odio que nace del amor porque brota de los latidos del corazón y no perdona. Pero no hay mejor perdón que el que olvida el viejo rencor y cicatriza para siempre las heridas. Cuando eso sucede gracias a Dios venció la unidad elemental que hace grandes a las familias. ¡Familias del Perú uníos la patria nos convoca a la grandeza y la esperanza!.

3. RESPETA LA LEY, EL ORDEN Y LA JUSTICIA:
La ley decía Platón “gobierna a los que gobiernan”, es principio que preserva el orden y nos protege del abuso. La ley es ordenación ordenada al bien común que es el bien de todos sostenía Ulpiano uno de los padres del derecho romano. Las leyes con nombre propio son abusos consumados y vergüenza para los legisladores que sabiendo a ultranza que atropellaban al bien común entre gallos y medianoche las crearon. Respetar las leyes es respetarnos a nosotros mismos. Garantizar el orden necesario para que el país funcione. Sin leyes cunde el desgobierno y la anarquía y entonces se impone el rugido de las bestias. La ley es condición elemental y necesaria.

La Constitución carta elemental, abecedario de los deberes y derechos. La justicia es consecuencia que garantiza la pacífica existencia. Ir contra ley y despedazar los estatutos para adecuar a las mañas los delitos es menester de los zorros astutos y los brutos. La Constitución prima, ley de las leyes, ley madre que orden al país y los preserva de la ambición proterva y el abuso. Sólo al imbécil y al obtuso la ley enerva. Defender la ley es proteger a la familia y extender su protección al niño y al anciano, al pobre y al desocupado. La ley es justa porque se inspira en Dios y en la conciencia humana. Dar a cada uno lo que le corresponde conforme a su necesidad y sus méritos es fundamental norma humana. Dios mismo entregó a Moisés en diez principios los que la justicia divina manda.

Justicia retardada no es justicia, justicia que se mueve por los resortes del poder es justicia envilecida. No hay pero mal para la patria que la justicia convertida en mercancía y que el veneno de la ignominia se apodere de quien administra justicia en nombre del Estado. La justicia reconoce derechos elementales, la propia vida, el derecho a la familia y a la libertad por encima de la falsedad rastrera que conculca la libertad primera y la expresión de la conciencia. La justicia es decencia, dignidad humana que del pueblo emana. El orden y el respeto a la ley son condiciones necesarias para que el abuso no se imponga y la patria conquiste la felicidad. Dios bendice la justicia y aborrece la injusticia. Pronto ante el máximo tribunal la injusticia no tendrá palabra.

4. HUYE DE LA FALACIA Y LA MENTIRA:
En la boca del gobernante mentiroso lo cierto se hace dudoso y nadie cree en sus palabras. Algunos gobernantes son también como la gallina que come huevo y no se enmiendan aunque les quemen el pico. Entonces corresponde a los ciudadanos bregar para que no se imponga el abuso que dilapida los recursos del erario que son recursos de todos los peruanos. A los malversadores, por eso, hay que denunciarlos con todas sus letras para que todos sepan la calidad de los “deligobernantes” que tenemos. Quien no respeta los dineros que le fueron confiados hace a todos desconfiados. Nadie confía los polluelos a los zorros ni las caperucitas a los lobos. Un pueblo progresa cuando la honestidad se posa en la mesa del justo y del honrado. Una ciudad se atrasa cuando los que gobiernan prefieren sus bolsillos, su bienestar personal y poco les importan los demás. Entonces los pueblos se arrepienten de haber sumado tanta negligencia en quienes eligieron mentirosos y farsantes para gobernar.

Entonces los descontentos que no son pocos empezarán a mal hablar y a maldecir por el momento en que eligieron al vergonzoso gobernante. Entonces recordarán en cada momento de admonición al vientre que los parió y no se olvidarán de sus trapacerías hasta en su quinta generación. Y dirán a sus descendientes -este es hijo de mentiroso y ladrón- Dios nos guarde. Porque son una vergüenza para su pueblo. No hay peor traición que mentir al pueblo y llenar las expectativas e ilusiones con un jarabe de babas. Traicionar al pobre es traicionar a Cristo para quienes en la fortaleza de su fe saben que gobernar es servir al pueblo y no servirse del pueblo.

Las grandes revoluciones son respuestas sangrientas a las grandes traiciones. La mentira tiene variadas formas: Suspicacia, ocultación, felonía, intimidación, contumacia, tergiversación, injuria, engaño y perjurio. Todas estas formas son una sola forma de engañar al pueblo con el papelito colorido del caramelo de la infamia. La mentira huye de la verdad como del gato los pericotes y del mastín bravo los lobos que amenazan a los corderos. La verdad es la prueba ácida para confirmar el oro genuino de una gran personalidad. El falso oro no resiste la prueba porque la verdad es su inobjetable calamidad. La mentira aunque sonríe en sus comisuras destila inmundicia. Y aunque acaricia sus garras no disimula. Y aunque habla finge con su máscara. Finalmente la mentira quedará sepultada. Una cruzada contra la mentira nos liberará de la demagogia enquistada.

5. TRABAJA POR TU PAIS, SE PUNTUAL Y NO ENVIDIES:

Trabaja en su taller el artesano, en el aula el maestro, el periodista escribiendo de la mano con la verdad y oyendo el mandato de su conciencia. El médico sanando a los enfermos y humanizando con bondad la fría ciencia. El ama de casa en su hogar ejercitando profesión humana tan intensa. El uniformado sirva a la patria ahí donde le toca demostrar que el deber es primordial. El agricultor haciendo producir la tierra para multiplicar el pan que sacia el hambre y crea riqueza. El pescador cosechando en el mar la proteína que los niños del país esperan. El minero arrancando materia de las entrañas de la tierra que con el valor agregado de la transformación hacen más fuerte y consistente la economía del país. Pues de que vale al país sacar el mineral con tanto afán si otros finalmente se lo llevarán y transformarán. En este mundo no es bueno vender materias primas sino producto transformado con mejor precio en el mercado y divisas para el país. Así con el valor agregado hay más trabajo y producción, así marchará de contento esta nación. No es bueno que otros se lleven la parte del león.

Un país que trabaja se levanta muy temprano y a las ocho horas que protegen los Derechos Humanos le suman otras ocho horas de esfuerzos sobrehumanos para hacer crecer este Perú. Pachacutec no tenía un reloj controlador cuando se convirtió en sabio ingeniero del Perú andino. Trabajaba de sol a sol y del Perú labró un histórico destino. Nuestra tragedia es haber puesto límites a nuestra inteligencia y a nuestra fortaleza humana con horarios. El mestizaje occidental inventó la siesta con la que el país se paraliza en momentos en que nada se puede detener si queremos alcanzar los mercados planetarios.

Hay que acabar con esas consolaciones para auto engañarnos. Maestros del Perú, catedráticos del Perú la universidad de la vida nos ha enseñado, por ejemplo, que no existe la hora pedagógica de 45 minutos y roba un cuarto de hora al Estado y a la juventud que el Perú ha confiado. Maestros del Perú, catedráticos del Perú nadie se ha muerto por leer y estudiar tanto sino pregúntenle a José Carlos autor de la Siete Ensayos de la Realidad Peruana. El Amauta estudiaba noche y día y su inteligencia de luz resplandecía. Lo propio el maestro Víctor Andrés Belaúnde que insomne escribía lo que le inspiraba el Perú. Y el propio Víctor Raúl y el propio Vallejo que huía de la luz del día porque sus noches eran de creación hasta la fatiga. No nos reinventen el cuento de la incapacidad de los peruanos y el bostezo de los universitarios cansados de ver telenovelas. La juventud es ímpetu y torbellino no el pacer de la flojera. Nosotros somos un producto genético para transformar la tierra, hemos nacido para la ciencia y las matemáticas celestes lo que sucede que nos han vendido el cuento de la inferioridad que no alcanza en su atisbo la superioridad sino el rasero de la mediocridad.. Y aún no despertamos ese gigante de indoblegable voluntad que llevamos dentro.

6. RESPETA AL POBRE Y AL ANCIANO :
Como dice el bamboleante y viejo camión que trepa las cordilleras con coraje: “Yo también fui último modelo”•. Nosotros los viejos arrugados tuvimos en otro tiempo tersa la piel, el pelaje hermoso y los dientes completos como teclado de piano. El tiempo hace esos surcos que contemplas en mi rostro y esas manos sarmentosas que hoy contemplas. En otro tiempo no temblaban, creaban y disfrutaban con su tacto construyendo maravillas memorables y eternas. Pero todo envejece y todo muere. Somos como las pilas cargadas que dan vigor de intensidad a los bombillos de la linterna. Sucede que todos los días envejecemos por mandato de la ley natural. Y pócimas de juventud no se venden ni en tienda ni en botica.

La juventud en la vejez es una actitud interior. Un sentirse fresco pese a la edad. Un no renunciar a lo que nos gustaría hacer sin tener temor de dejar de ser nosotros mismos. El negocio más grande del mundo es maquillar el ser con afeites, con tintes y con repintes porque no nos resignamos a aceptar que hemos envejecido. Una anticipación de la muerte. Ese el designio que está escrito. Pero resignarse a la voluntad de Dios no es soportar el capricho de quienes marginan, critican y se burlan de nuestro paso lerdo, de nuestros intempestivos olvidos y del ensimismamiento en que nos encontramos sumergidos. Somos viejos. No soportamos la soledad ni la levedad inconmensurable del olvido. Somos lentos y nuestros dolores interiores, nos afectan y con estoicismo fingimos que una inexistente pajita que trajo el viento nos humedeció los ojos.

Hablan mal de nosotros porque piensan que no oímos. La verdad es que lo escuchamos todo y no queremos sentirnos marginados en un país, en que por la experiencia, somos necesarios. Vivimos mendigando pensiones de jubilados. Llevamos una pila inagotable de recuerdos. Somos las raíces de este país que amamos tanto. Por eso nos colocamos de pie para cantar el Himno Nacional y emocionados elevamos los ojos al cielo en memorioso vuelo por las grandezas del Perú.

7. AMA A LA NATURALEZA Y NO LA CONTAMINES:
Como dice el poeta descalza tus pies para que no hieras las piedras. Ama a la naturaleza en los reinos animal, vegetal y mineral. No ensucies el agua limpia de los ríos, ni contamines las orillas del mar. Es un delito enorme destruir las fuentes de agua que posibilitan la vida en la tierra. Respeta la vida en todas sus formas no hay peor desprecio por la vida que el arrojar irresponsablemente la basura. Lo que no es biodegradable permanece destruyendo variadas formas de vida. Impidiendo que los pájaros levanten sus nidos y acabando variadas formas de vida en los océanos.

Si la naturaleza está en tus manos preserva la salud de la tierra. Economiza energía utiliza la luz natural del día y aprovecha las fuentes de energía que no son contaminantes. Si puedes caminar camina. Es un ejercicio saludable que conserva en buen estado tu corazón y tus energías. Planta un árbol que procure sombra y oxígeno junto a tu casa. Promueve entre tus vecinos el aseo urbano y enseña a los que ignoran el beneficio de un ambiente saludable. No hay persona que no aprecie el vivir en un ambiente más humano y más sano.

Estos barrios marginales poblados de basura son producto del mal vivir, del desprecio al orden y esa cultura tan precaria con la que se maquilla aquello que dice la suciedad es atributo de la pobreza, la limpieza y el aseo son privativos de los ricos y no es cierto. Se puede ser pobre pero limpio, la decencia y el respeto sólo convive con los dignos. El Perú necesita urgente una limpieza general, un aseo que demuestre que al peruano le encanta un ambiente sano para vivir.

Perú inventario de la vida protege tus especies animales, vegetales y todas tus riquezas pues son el único capital para los peruanos que vendrán mañana. Explota con racionalidad tu riqueza pero comparte y reparte, siembra contento y redime con solicitud la pobreza. Perú sustancia mineral que la explotación del cobre, el oro, el hierro, el zinc y el argento sirvan para mejorar las condiciones de vida de los peruanos que subsisten en condiciones infrahumanas. Que la reciprocidad y la justicia se impongan en los contratos. Que el Perú negocie con dignidad a cada rato. Que la inversión comparta en igualdad de condiciones con el Estado Peruano. Los negocios leoninos, tarde o temprano, acaban en conflictos por derechos soberanos. Que la riqueza se aplique para revertir la pobreza y hacer la felicidad de los peruanos.

8. NO HURTES A LA PATRIA SU RIQUEZA NI AL HUMILDE SU POBREZA:
No hurtes a tu patria su pobreza saltando en la cuerda floja de la informalidad evadiendo los impuestos con el que se financian las escuelas. No hurtes a tu patria cobrando sin trabajar. Sacándole la vuelta al erario nacional, malversando lo que te entregaron confiando en tu sinceridad. No te vanaglories de la fortuna mal habida. Ni digas que te hiciste rico porque arrebataste de los labios un pan al pobre. La riqueza mal habida se hace nada como la alkaselzer de la sinvergüencería. Lo que hoy arrebatas con tus mañas mañana por elemental sentido de justicia será referido como la peor de tus hazañas y para entonces tu nombre, tu familia, tu honra será escarnecida. De qué te valió ser un ladrón en tu vida si como estaca en su memoria se avergonzaran de ti los tuyos toda la vida. Sobre tu tumba dirán todos aquí se pudrió el cuerpo de un ladrón. Los gusanos dieron cuenta del mal sabor de su carne y repitieron en su pantagruélico festín: “Sabía a mierda”.

No robes al pobre con el ardid en la balanza, ni despojes a la viuda de lo poco que tiene. No incrementes los precios salvajemente por el creer que cuando hay dinero en los bolsillos es momento de quitar lo poco al que tiene. No es este el secreto de los buenos negocios, no son los clientes tan tontos para no darse cuenta de estos descarados robos y comunican a todo el mundo se decepción. Y después se quejan de no tener clientes.

No te cebes con el pobre que es enorme pecado el jugar con la pobreza. Lo poco que tiene el pobre es su riqueza. Su mayor fortuna está en el no tener lo que al rico intranquiliza su conciencia. Hay pobres que son ricos porque se contentan con lo que tienen hay ricos que son pobres porque viven descontentos con lo que no tienen. Entonces se les ocurre tener más. Y amasan una gran fortuna que nunca llegan a disfrutar. La riqueza mal habida producto del robo, del agio y de la usura. Es dinero maldito que lleva a la sepultura.

9. DEFIENDE CON CONVICCION LA DEMOCRACIA:
La democracia es el eje del dinamismo cívico que enruta a las sociedades por el camino del progreso colectivo, la cooperación, el desarrollo para el bienestar y la solidaridad humana.Combatir por la democracia es adquirir el derecho de vivir en una sociedad de vocación perfecta. Y aunque nuestra democracia se encuentra en trance de ser una institución madura en nuestros pueblos bien merece mejorar la calidad de nuestras decisiones públicas. No podemos vivir amontonados en la soledad y en la despersonalización. Rescatemos con vigor la amistad que une los vecindarios y la familiaridad de casa en casa. Seamos una ciudad cohesionada en donde la política sea decencia y docencia. En donde nuestra debilidad se convierte en fortaleza para enfrentar tanta amenaza contra nuestras familias.

Practiquemos la democracia en el seno de nuestras familias para que los jóvenes escuchen a los viejos y los padres a sus hijos. Porque la democracia es cortesía. El lenguaje del corazón que nos hace más hermanos y humanos. Porque la democracia no es fraude nos obliga ser transparentes y vigilantes con el manejo de la cosa pública. Si el poder emana del pueblo le corresponde al pueblo pedir cuentas con legítimo derecho y al gobernante con el mayor gusto dar cuenta de lo que hizo. Si la voz del pueblo es la voz de Dios. A tan elevado atributo igual respeto en todas nuestras instituciones en donde la elección es procedimiento legal y permitido.

La democracia no es un club de raposas, un casino de sinvergüenzas ni un teatro para la vana hipocresía. La democracia sin moralidad es vacía como la nuez del coco. Y realidad ética viva cuando encarna valores que se aplican en la vida ciudadana. La honradez y el decoro no son aspiraciones imposibles. El deber ser equilibra al ser. Si el poder viene del pueblo hacia el retorna y merece respeto. La democracia no es un ideal sordo y ciego tiene enorme plenitud de sentido. Cuando la democracia extravía su camino se torna en demagogia y fraude político. Por eso ciudadanos no se dejen engañar por el político que vende humo y falso bienestar. El fundamento de todo gobierno es la opinión de los gobernados. La propaganda y el adoctrinamiento -advierte Sartori- no han generado un “hombre nuevo” sino que han atrofiado al hombre libre y pervertido la libertad de opinión. Defendamos la democracia para el Perú con convicción.

10. EDUCA A TUS HIJOS PARA QUE SEAN LIBRES:
Educa a tus hijos con el ejemplo porque la prédica de boca y la incoherente acción no tienen dirección, ni razón de ser en esta hora. Educa con amor porque el castigo esa una vieja fórmula que envenena con rencor la infancia y llena de odio a la escuela. Educa para que sean libres y nos los atrape la esclavitud que sotierra las conciencias. Edúcalos para que descubran en su país la grandeza inmensa de la patria. Edúcalos para que trabajen por su realización humana y eduquen a sus hijos y a los hijos des sus hijos para la libertad. Edúcalos para que nunca se sienten chicos con los grandes ni grandes con los chicos porque es tarea primordial el respeto a los Derechos Humanos. Edúcalos para que no ensucien ni contaminen la tierra que les fue entregada.

Edúcalos para que sean fieles a la verdad y digan siempre lo que piensan sin miedo ni horror. Edúcalos en el temor de Dios pero nunca en el temor a los hombres. Edúcalos para que entiendan que la educación es la mejor riqueza. Y que no hay mejor fortuna que una conciencia esclarecida. Edúcalos en la generosidad virtud propia de la humanidad . Edúcalos en el respeto a todas las formas de vida. Edúcalos en la solidaridad porque un país se sostiene en esa energía humana que tiende puentes de amistad entre los hombres.

Edúcalos para que sean gigantes en dignidad y tengan presente en su mente la felicidad de la patria. Edúcalos para que si algún día el Perú los convoca para conducir este país entiendan que la función pública es un servicio que por respeto elemental no es un servirse del erario para una ventaja personal. Edúcalos para que nunca guarden silencio frente a las injusticias y atropellos. Edúcalos en el respeto a los niños y a los ancianos. En la reverencia a los antepasados. Edúcalos para la paz porque no es buena la guerra. Edúcalos para el cambio que revoluciona las mentes y privilegia las escuelas. Edúcalos para la libertad porque siendo libres el vuelo inteligente podrán alcanzar y una patria de hombres y mujeres educados llegará a un mejor lugar. El Perú galvanizado en dignidad.

domingo, 26 de julio de 2009

¿PUEDE CAMBIAR BURROLANDIA?


Por: Miguel Godos Curay

Burrolandia es un pueblo enclavado en el desierto. Sus pobladores son dicharachacheros y efusivos. Su mayor actividad económica es la agricultura adicta a los subsidios y a los perros muertos. Por eso, muchos burrolandeses, viven recordando el festín del desaparecido Banco Agrario. Burrolandia tiene un bocado apetecible: agua y tierras. Estas se salinizan porque los vecinos de Huerequequelandia siembran en ellas -con gran desperdicio de agua- arroz. La agricultura del monocultivo en Burrolandia languidece. Mientras la prosperidad crece en todos aquellos que han descubierto las bondades de esta región e invierten en ella. Es lo que sucede con los mangueros, cañeros, esparragueros y fruteros. Mientras los burrolandeses empobrecen, los forasteros se enriquecen.

Podríamos hablar de las virtudes y defectos de Burrolandia. Sus hombres y sus mujeres son buenos. Tienen las orejitas largas, los ojos enormes, gris la pelambre. Son mimosas y mimosos. Son creyentes, y a veces, exagerando la nota. Creen, más de la cuenta, en todo lo que les dicen y por eso se aprovechan de su buena fe. Cuando se lo proponen, trabajan con denuedo y se convierten en prósperos empresarios. Cuando no, la frustración los carcome y dan rienda suelta a la envidia del progreso de sus vecinos. Se envidia lo que no se tiene. Otro defecto es su proclividad para la mecida. Mecen a Dios todos los días y han convertido en juego de tontos la palabra empeñada. Por eso viven entre eufemismos como los que dicen “estaré ahí sin falta”, “voy a hacer todo lo posible por ir”, “nuestro servicio es garantizado”, “mi compromiso es con el pueblo”. El colmo es aquella frase que dice: “Somos una empresa de confianza” cuando cordones de vigilancia nos dicen a simple vista lo contrario.

Los rancios abolengos de Burrolandia no son otra cosa que apellidos con campanillas imaginarias. Las fortunas de ayer son recuerdos de hoy. El dispendio de ayer es la apariencia de hoy. Últimamente los burrolandeses con una displicencia torpe son cada vez menos dueños de sus propias instituciones. No aciertan en la elección de sus gobernantes. Así mientras los pueblos vecinos progresan y crecen. Burrolandia frena su desarrollo. Los burrolandeses sufren en silencio su infortunio pero no son capaces de alzar su rebuzno de reclamo ni de organizarse para el cambio. Los gremios de Burrolandia, tan manoseados por el protagonismo electorero, no conquistan como ayer sus espacios. Nadie, en su sano juicio, les da bola.

Burrolandia no se llamaría Burrolandia sino fuera por la práctica voluntariosa de la siesta. Siestea el grande y siestea el chico. Siestea el pobre pero también el rico. Y quienes no la ejercitan adquieren un hábito extraño llamado sueño de perro que se observa en todas partes. En las sesiones de cabildo, en las clases vespertinas en las universidades. Se trata de una invencible parálisis cerebral. Un sueño profundo con los ojos abiertos. Las mujeres en Burrolandia deliran por un escultural cuerpo y por eso acuden al gimnasio hasta languidecer. Pero poco se logra en Burrolandia con ese habitué al buen comer. Para muchos burrolandeses la mejor gimnasia es el comer.

Últimamente los diarios de Burrolandia anuncian que por fin llegó el progreso. Hoy tiene seis universidades en donde concurren 24 mil almas que estudian profesiones que no son las que se necesita para que su agricultura despegue y se potencie y su producción se active y para que sus recursos se transformen. Burrolandia tiene todas las condiciones para ser un polo de bonanza económica. Tiene recursos agrícolas, pesqueros y mineros. Pero aún en Burrolandia se vive mal.

Burrolandia, si así lo decidiera, podría vivir bien. Todo depende de la calidad de sus decisiones ciudadanas. Como advierte Sartori el reconocer que se vive mal puede dar pie a un realismo descaradamente malo en donde todo va tan mal que desalienta toda posibilidad de que las cosas se enrumben hacia el bien. Frente a este realismo cruel está su antípoda, el idealismo malo. El perfeccionismo inalcanzable. Por eso hay que distinguir entre ideales bien empleados y mal empleados. Los primeros son fuerzas de cambio lo segundos pueden convertirse una logomaquia (discusiones intrascendentes) que distraen pero que no provocan cambios. Asumir la política con realismo es asumirnos con objetividad en lo que somos y en lo que queremos ser en un mañana próximo.