sábado, 17 de octubre de 2009

SOBRE CULTURA Y BUENAS INTENCIONES


Por: Miguel Godos Curay

Un grupo de piuranos se reúne a tomar limonada y a debatir cómo es que se puede mejorar la oferta turística a Piura. El debate después de la presentación de cada uno de los bien intencionados concluye en que necesitamos con urgencia defender el patrimonio cultural y natural de Piura. Unos advierten que el templo de los jaguares en Mitupampa (Sondorillo) está en peligro. Otros, que huaqueros de Olmos y Lambayeque ingresan al territorio de la Comunidad San Martín de Sechura, como Pedro en su casa, y depredan salvajemente las tumbas prehispánicas en el desierto. Otros denuncian que el Canal del Tongo (Morropón) corre el riesgo de desaparecer porque las compañías constructoras se están llevando las piedras de este acueducto prehispánico ante la ausencia de canteras para cimientos.

Igualmente, la depredación de los bosques resulta imparable. La Policía Forestal no puede hacer nada. No tienen ni combustible para sus unidades móviles y en algunas ocasiones los policías han sido amenazados con motosierra en mano por los depredadores. En el Bajo Chira la compañía que explota hidrocarburos tala bosques de algarrobos y arroja sus sedimentos en donde se la antoja. Nadie le dice absolutamente nada. Nadia denuncia y nadie sanciona. La empresa de marras es la que financia los afiches de la piurana “Semana de la Identidad Cultural”.

Para el patrimonio cultural y el natural son una amenaza los coleccionistas furtivos y los ignorantes bien intencionados. El coleccionista voraz adquiere piezas por el prurito de poseerlas y negociarlas sin importarle el contexto. Piezas descontextualizadas no tienen valor científico y convierten en un verdadero rompecabezas el trabajo de los expertos. Esta, por ejemplo, es la causa por la que el Museo Municipal de Piura no pueda disponer de mejor forma sus colecciones. La mayor parte de ellas pertenecieron a la colección del Padre Justino Ramírez y el sacerdote bien intencionado recibía de sus feligreses de todo.

Desde ceramios legítimos, incluyendo huacos indecentes fabricados en Narihualá hasta callanas encontradas en el corral que fueron de la gentilidad. Un museo es en primer lugar un centro de estudio científico, investigación, recuperación y restauración de bienes culturales. Un museo no puede limitarse a cuatro huacos sino a todas las expresiones de la vida de un pueblo. Otro tema es la incapacidad de la burocracia para distinguir el valor de un huaco (patrimonio cultural) y de un fósil (patrimonio natural). Esta confusión llevada al terreno legal permite que cualquier fósil pase sin problemas por las aduanas. Pues se registran como piedras u objetos sin mayor valor. Sólo por la valija diplomática cientos de nuestros fósiles emprendieron viaje sin retorno por todo el mundo.

El arqueotráfico y el paleográfico son tan viejos que no resulta raro que por Internet se oferten fósiles extraídos en Talara o ceramios de antiguas civilizaciones piuranas sin que nadie diga ni haga nada. Con el paleontólogo Jean Noel Martínez, recorrimos pasillos del Congreso, nos conectamos con otras universidades. El resultado fue constatar una desalentadora indiferencia y frustración de nadar contra la corriente. La agenda del patrimonio goza de un inaudito desinterés para nuestras autoridades.

Anne Marie Hocqueghem , en cierta ocasión nos dijo que hasta las propias piedras del Capac Ñan (el camino Real Inca) -en algunos sectores de Ayabaca- habían sido arrancadas de cuajo para levantar muretes que dicen “Bienvenidos a Ayabaca” y para los propios cimientos de esa pasmosa siembra de cemento de algunas municipalidades. El ejecutar obras sobrevaloradas es un corrupto deporte que facilita el patrimonio visible de autoridades municipales serranas en la capital departamental. ¿Qué está pasando con el patrimonio?.

En San Cayetano, en pleno desierto de Sechura, la chicha se sirve en jarras de plástico porque usar los viejos mates es signo de atraso y de pobreza. Chefs venidos de Piura vestidos, en apariencia de cirujanos, sirvieron la comida. Los guayruros amazónicos que se usan para proteger a los churres del “mal de ojos”. Han sido reemplazados por otros sintéticos venidos probablemente de Taiwán. Según me dijeron “duran más”.

En el día del ambiente niños de un Pronoei del Bajo Piura marcharon portando perros, zorros y ardillas disecadas queriendo significar la fauna del bosque seco. Hace horas la directora del centro cultural de la UNP me pidió que la dijera cuál era el término propio ¿ballet folklórico? o ¿grupo folklórico?. Todo periclita en tensión porque hasta nuestros bailes autóctonos están en riesgo. Antes un cumpleaños empezaba con valses y marineras que inauguraban la jarana. Hoy han sido reemplazados por la esquizofrenia indetenible de la “hora loca”. Yo pregunté a un psicólogo la razón de esta valvulita de desenfreno tan de moda y me dijo lo siguiente: “Es una especie de arrechura colectiva -con Pierrots y Colombinas- en donde está visiblemente ausente lo nuestro”.

jueves, 15 de octubre de 2009

UNA ASPIRINA PARA LAS CONCIENCIAS


Por: Miguel Godos Curay

En la madrugada se siente el frío helado de la cordillera. La fría niebla humedece los rostros de los peregrinos en la plaza de Ayabaca. Son cientos y suman miles los peregrinos que con hábitos del nazareno, capas y cordones, con los pies llagados y llenos de fatiga esperan la luz del día para encontrarse con el Señor Cautivito lindo. El patrón de Ayabaca. El Cristo de los pobres. El que devuelve la salud a los enfermos y el perdón a los pecadores. En las primeras horas del amanecer el frío arrecia pero todo este mar humano que dormita quiere encontrarse con su rey. Está amaneciendo y el azul del cielo muestra un esplendor de cumbre junto al páramo.

Si usted es un escrupuloso racionalista que no cree en que la fe mueve montañas venga a Ayabaca y contemple el fervor humano conmovedor y su duro corazón se le ablandará como la cera de los cirios. Si usted es un evangélico que considera que estas expresiones de religiosidad popular son idolatría y consuelo para supersticiosos camine por esos arenales y senderos pedregosos que conducen a Ayabaca y escuche esos testimonios que nacen del amor a Dios con serena convicción.

Si usted es reacio a creer que una criatura atrapada por el crimen y la droga o una prostituta -que lo han probado todo y de todo- no pueden cambiar de vida, venga a Ayabaca, escuche, sea testigo y hable. Si usted cree que la religión es un asunto de beatos y que las viejas piadosas pasaron de moda o que la religión no es para los jóvenes mire aquí en Ayabaca y conteniendo el aliento y dejando correr sus lágrimas, entienda las razones de su corazón que su propia razón no entiende. Se dará cuenta que Dios está aquí entre los humildes y entre los pobres. ¡Vivo y andando!.

Si usted cree que el cáncer es un mal que no tiene cura, o que una mujer estéril como la higuera bíblica no pueda quedar preñada o que un drogo deje de vivir embutiéndose inmundicia venga a Ayabaca y escuche. Si usted es duro por convicción estremezca su corazón contemplando a este Cristo al que le duele todo pero lo siente todo. Si usted es ateo pero de vez en cuando le carcome ese sentimiento trágico de la vida y contiene esa media voz que nace de lo profundo de su corazón vaya a Ayabaca y sentirá que su conversión está en camino como expediente en trámite. Si usted no cree, crea. No le estoy ofreciendo una aspirina a sus miserias o un consolador para su remordida conciencia. Le pido que asuma su fe.

Si usted cree que la pobreza y la religión son el reconcomio de la ignorancia químicamente pura pregunte en Ayabaca cuál es la razón por la que este pueblo camina para encontrarse con este señor Cautivo y pugna con pasión de futbolista por acompañarlo a paso firme por los callejones de esta aldea con visos de pueblo llamada Ayabaca en la que los alcaldes adictos al cemento trastornan el paisaje.

Ayabaca en octubre es un hormiguero de Dios, un bocadillo gigantesco de devoción, un alfeñique de consuelo para quienes sienten en su cuerpo los estragos del dolor. Puede ser un negocio para los camioneros que suben los pasajes al cielo o una oportunidad para todos los carteristas y cuenteros empedernidos que también concurren a Ayabaca. O un momento de reencuentro para los ayabaquinos que están lejos. Ayabaca es un rinconcito en el ande cubierto de nubes lilas que nos recuerdan que en octubre el Perú es morado como la chicha y la mazamorra. Morado fervoroso como la luz de los cirios a los pies del señor.

El señor Cautivo no desoye los ruegos de sus hijos y atiende todos los clamores de las madres y los pedidos de los huérfanos. También escucha a los arrepentidos aquellos que le ofrecen cambiar de vida, pero a veces, desfallecen en el intento para volver a comenzar y recomenzar. Esa es la vocación perpetua del cristiano. La perfección suma y acabada no es otra cosa que el mismo derrotero del crío que aprende a caminar después de interminables caídas.

El amor mismo por Dios puede surgir del desamor ya Pablo de Tarso nos revela que él antes de decidir seguir a Cristo no sólo fue perseguidor de cristianos y según confiesa, tuvo que caerse del caballo camino a Damasco para sentir en su oído aquella voz que le penetró en la conciencia y le dijo:¿por qué me persigues?. Dice el evangelio que estuvo tres días sin ver, sin beber y sin comer. Hasta que Dios con su infinito amor abrió las puertas de par en par de su corazón.

En este octubre puede acontecer el portento humano de ese cambio interior que tanto esperamos. Cambio en los que gobiernan pero también en los gobernados. Cambios en los que sirven y en los que hoy son mal tratados. Cambios en los altaneros y arrogantes, en los que enseñan y en los que son enseñados. Cambios en los padres pero también en los hijos olvidados. Cambios que desplomen del caballo de la soberbia y la arrogancia a quienes envilecidos en el poder se tornan desalmados. Cambios necesarios en los dispendiosos y en los abandonados. Cambios que el señor Cautivo provoca en esta primavera donde florecen nuestros anhelos humanos.

sábado, 10 de octubre de 2009

¿NOBEL A LAS BUENAS INTENCIONES?


Por: Miguel Godos Curay

Últimamente el Premio Nóbel anda de capa caída por el desprestigio y desventura en las designaciones de la Academia. El prematuro Nóbel a Barack Obama no sólo demuestra que los miembros del jurado se hacen los suecos sino que el racismo les brota por los poros. Poco favor le debe a Obama la paz en el mundo. Sus esfuerzos políticos son hasta hoy una simple declaratoria de intenciones. Logros efectivos y visibles no hay por ninguna parte. Como señalan los observadores lo que Obama necesita no es un Nóbel sino paz para ordenar sus propósitos políticos inciertos hasta hoy.

La ironía mayor es el que Nóbel le cae a Obama a vísperas de enviar un contingente de soldados americanos a una guerra que no empezó. Obama, no ha conquistado la paz en Afganistán, ni en Oriente Medio pues ni siquiera ha trazado una ruta para futuras negociaciones. Como en la concepción del amor de Lacan. Le han dado el premio a quien no lo merece ni tiene méritos suficientes.

Algunos sostienen que el premio es un reconocimiento a un nuevo rumbo político tras los errores de Bush. La academia ha reconocido al multilateralismo como una vía política lastimosamente, por el momento, sin mayores logros. Tampoco Obama tiene aciertos políticos pues es un mar de declaraciones que se diluyen como las burbujas infladas en plena campaña electoral. Al paso que vamos es probable que el próximo Nóbel sea para Fidel Castro no sólo por su posición firme ante el imperialismo sino por mantenerse en sus cuatro pese a los cambios en el escenario mundial.

Las reacciones de la prensa norteamericana no han dejado de ser de estupefacción pues el presidente no ha concluido siquiera su primer año de gestión. Otros acusaron la abierta politización del premio pues entre los 172 candidatos propuestos había personajes mejores calificados. El premio pone los ojos del mundo sobre lo que haga en el futuro el primer presidente negro de los Estados Unidos. Si en el futuro los Nóbel premiarán las buenas intenciones hay mucho pan que rebanar y verdaderas sobredosis de jarabe de lengua demagógica.

No nos extrañe pues la demora en el otorgamiento del Nóbel de la Literatura a Mario Vargas Llosa. Últimamente la Academia anda con las pitas flojas y sus elecciones no son estimables aciertos. Mario Vargas Llosa, ha sido relegado por motivos políticos pues la academia ve mejor con el ojo izquierdo. Escritores como Antonio Tabucchi, Thomas Pynchon, Milan Kundera son verdaderos clásicos de la postergación y el sueco olvido. Lo que contradictoriamente obra a favor de su prestigio universal. De autores premiados con el Nóbel de la Literatura como: Sully Prudhomme, Władysław Reymont, Halldór Laxness o Ivo Andrić nadie en su sano juicio se acuerda pues vegetan en el perpetuo olvido de los lectores.

Este año postularon al Nobel de la Paz 172 candidatos y 33 organizaciones ecologistas y de defensa de los Derechos Humanos. El premio va acompañado de una bolsa de 1,4 millones de dólares. De Obama la academia reconoce sus “esfuerzos por reforzar la diplomacia internacional, la cooperación entre los pueblos, y su visión de un mundo sin armas nucleares”. El premio fue otorgado anteriormente a los presidentes Woodrow Wilson (1919), Theodore Roosevelt (1906), y James Carter en el año 2002. Obama es una sorpresa mayúscula.

viernes, 9 de octubre de 2009

EL ALMA DE ZAMBO CAVERO DESCANSA EN PAZ


Por: Miguel Godos Curay

El zambo Cavero simboliza la memoria sentimental de millones peruanos delirantes con sus interpretaciones de “Contigo Perú” y otros valses en los que asomaba el despecho y la sentida evocación adolorida de una pérfida infiel. Para muchos compatriotas ausentes era la propia identidad peruana, para otros, un sentimiento puro recargado de peruanidad. El Zambo Cavero formó con Oscar Aviles una dupla memorable de ya antológicas interpretaciones. Cavero, en el cajón y Avilés, en la guitarra, estuvieron en Piura en 1955 en la víspera de la guerra del Cenepa, aquella noche no pudo culminar el concierto porque presa de emoción se sumió en incontenible llanto. En otra ocasión en el 2002 vino a la UNP con Cecilia a Barraza.

En 1987 la OEA (Organización d Estados Americanos) lo reconoció junto con Luis Abanto Morales, Jesús Vásquez y Augusto Polo Campos como expresión de la cultura peruana. Todos recuerdan sus interpretaciones a dúo con el candidato y posteriormente Presidente Alan García. Sin duda memorable fue su interpretación de “Alma Mía” de Pedro Miguel Arrese, la que con lágrimas en los ojos le arrancó sentimiento. Según recordaba la primera vez que la escuchó fue de los labios de su madre: “el día que me olvides alma mía, no sé si existirás en mi penar…”. En otro de sus versos dice: “si los lazos que nos unen se llegaran a romper, que se acabe ahorita mismo la existencia de mi ser”. “Por eso la canto hasta ahora, y la cantaré hasta mi muerte”. Repetía.

Arturo Cavero Velásquez, rebosaba con su opulenta humanidad. Pese a sus esfuerzos nada pudo hacer para bajar de peso. Más pudo su devoción por la cuchara. Dominaba la lisura como buen palomilla y su mayor mérito musical fue el mantener fresco y lozano nuestro peruano vals. Su voz penetraba el mundo y ahí donde los peruanos podían juntarse un rato esas notas bohemias arrancaban sentimientos de las profundidades del corazón. Nació un 29 de noviembre de 1940 fiesta de San Saturnino y víspera de San Andrés en la Lima de callejones y jaranas.

El zambo Cavero era un gastrónomo empedernido y religiosos eran sus itinerarios en La Victoria, Lince, los Barrios Altos y Breña en pos de la buena comida. Conocía todos los rincones en donde podían encontrarse delicias con la incomparable sazón de una buena cocinera. Carapulcras, patitas, chicharrones, cebiches y caldos de pescado. En Piura no le hacía remilgos a una buena olla de cabrito con frijoles. Otro de sus platos favoritos era el seco de gato.

Cavero parecía un niño travieso enorme trajinado por todas las jaranas inimaginables. Bohemio, apasionado y vital parecía haber nacido entre guitarras y cajones en donde su voz se alzaba con un exultante fervor por la vida. La lengua no le faltaba y aderezaba con picardía sus coplas. Con Oscar Aviles, guitarra y cantor, se hicieron uno. Su voz inmortalizó las más bellas composiciones del cancionero criollo peruano. E hizo universal las composiciones de Augusto Polo Campos que hoy debe llorarlo.

Pocos conocen que a los 21 se graduó de profesor primario en el Instituto Pedagógico Nacional. Y porque ser maestro en el Perú es un acto de heroísmo y de pobreza se dedicó de lleno a la música. Fue admirador y conocedor del pintor iqueño Sérvulo Gutiérrez, de Juan Gonzalo Rose y de Hudson Valdivia con sus geniales interpretaciones de los poemas de Vallejo. De ahí surgió la recitación que dice:“un suspiro de mi pecho aquí es prueba de mi fiel cariño” y en la parte rapidita que dice: “yo-quiero-que-escuches-imagen-de-mi-alma-que-te-ama-y-te-adora-como-una- aventura -que nadie-ha soñado” que hacían delirar a los criollos.

De la pluma de Polo Campos surgieron para su interpretación: “Cariño malo”, “Cariño bonito”, “Contigo Perú”, “Y se llama Perú”, que todos entonan y recuerdan para reafirmar sus encontrados sentimientos. Una de sus últimas interpretaciones fue este vals premonitorio que dice: “El día que yo muera/ quiero que me entierren/ donde entierran a los hombres...de ésta tierra./ Si mi cuerpo inerte no encontrase ya lugar,/quiero que mis cenizas, /vayan todas al mar”. El 'Zambo' Cavero murió ayer al promediar las 12:55 PM: Hora peruana. Dicen las notas en el ciberespacio. Las guitarras lloran. El juglar se quedó en silencio

jueves, 8 de octubre de 2009

NOSOTROS LOS PIURANOS


Por: Miguel Godos Curay

En cierta ocasión y debutando como reportero tuve que entrevistar a la hoy congresista Martha Hildebrant autora de una sesuda tesis sobre los piuranismos. Cuando le pregunté cuál era el piuranismo más exquisito. Me respondió “sieso”. Un arcaísmo que designa la prominente península del cuerpo humano sobretodo del femenino. Las declaraciones de la académica dieron pie a una nota titulada “El sieso de la Hildebrant". El presidente de la Academia Peruana de la Lengua, nuestro paisano Marco Martos, nos precisó que si bien en España "sieso" señala al “recto” (orto) en Piura a sus inmediaciones. Sieso en Piura adquiere matices semánticos variados. Por ejemplo, siesona, siecito, siezaso,siezote. En Morropón se menciona con jocundia la “ricosieso” y la “sieso blanco” es el nombre de una chichería de Chulucanas en donde la jarritas están pintadas de blanco en la base para que no se confundan.

Los piuranos según el recordado Monseñor Cantuarias tienen una fe pendular. Tan presto se encomiendan al Cautivito de Ayabaca concurren a las mesas hechiceras de La Huaringas. De día le pueden encender une vela a Dios en la noche al diablo. Los piuranos somos crédulos a no más. Por eso somos carne para las estafas y los cuentos de los embaucadores incluyendo a los propios congresistas y candidatos. Pese a nuestros defectos tenemos virtudes que por puro modestos ocultamos. Somos ricos y afortunados pero por ese prurito muy piurano nos quejamos peor que vieja roñosa. Mientras en el mundo la crisis económica hace estragos. En Piura chorrean los millones en nuevas inversiones: 566 millones de dólares en Bayóvar, 880 millones en nuevas exploraciones petroleras en el zócalo continental frente al litoral piurano de Petrotech, 250 millones más en la Autopista del Sol, 150 millones en Caña Brava, mil millones más en la remodelación de la refinería de Talara.

Piura es una economía en movimiento. Cada minuto se coloca un ladrillo en Piura. La autoconstrucción es mucho más veloz que las burocracias. El consumo de los piuranos va en crecimiento. Sólo los ciegos y los cerebralmente estrechos no se dan cuenta de los vehículos del año, de los nuevos empleos que se generan cada día. Hay mayores ingresos que generan nuevos negocios que por diminutos que sean dinamizan la economía. Basta mirar el catastro energético sobre una plano para darnos cuenta que Piura parece una ciudad con sarampión por la cantidad de nuevos consumos energéticos.

La matriz económica de Piura está cambiando. Hay una transformación a todo tren que apunta a convertir a Piura en una potencia frutícola. La vieja mala práctica del desperdicio de agua va camino al destierro. Los soportes de la nueva economía piurana son la agricultura (fruticultura), la minería (metálica y no metálica, hidrocarburos y la pesca (acuicultura). Todos estos recursos racionalmente explotados deben generar beneficios para las poblaciones. Beneficios más allá del asistencialismo estira mano. Redistribuyendo la riqueza y beneficios en servicios educativos y de salud dignos. En una apuesta por la educación y mejor atención a las madres, niños, jóvenes y ancianos. Piura no puede ser ni debe ser una región de pedigüeños y mendigos.

Corresponde a la inversión beneficiar a las comunidades. Que venga la inversión pero que genere empleo y se convierta en una palanca de lucha contra la pobreza. Los males actuales de Piura son transitorios. Son los mismos estertores de ese cambio de matriz económica en donde empieza a asomar la acumulación y la riqueza. Son los dolores de parto de una camino indetenible al progreso y la felicidad.

Piura, necesita en este momento mirar a Grau para inspirarse en sus sueños de gloria y de grandeza. No fue el Huáscar un barquichuelo en el que desplegando sobrehumanos esfuerzos uno a uno fueron entregando su vida los valerosos tripulantes. Fue el Perú mismo, la patria desgarrada hecha jirones. Ante todo fue una ofrenda epónima y gloriosa. El mar mismo se convirtió en esa testosterona con sabor a inmortalidad de la que nos nutrimos todos los peruanos. No se trata de un legado artificial para el calendario de fastos. Sino un mensaje que convoca a la acción, al esfuerzo propio, al amor, a la ternura por los niños y los abuelos. Una gratitud con nombre propio que despierte amor por la ciencia y las humanidades en los estudiantes, un sentimiento de amor por esta tierra bendita para mantenerla envidiablemente limpia. Un sentimiento colectivo que nos una por encima de ese mal perverso que surge de la desunión. Grau mismo habita en nuestros corazones y con sólo mirarnos nos hace piuranamente grandes.

domingo, 4 de octubre de 2009

LA ÚLTIMA GIRA DE MERCEDES SOSA


Por: Miguel Godos Curay

Mercedes Sosa, la “Voz de Latinoamérica” se fue hoy de gira por la eternidad a los 74 años, tras dos semanas de hospitalización. Haydé Mercedes Sosa, nació el 9 de julio de 1935 en San Miguel de Tucumán. (Argentina). Mercedes dedicó 60 años de su vida a la música popular latinoamericana. Su producción discográfica está reunida en 40 álbumes antológicos. La “Negra Sosa”, como la conoce su pueblo, convoca añoranzas y recuerdos entre los estudiantes peruanos en la Argentina que interpretaban sus canciones con lágrimas en los ojos. En Quito, en plena madrugada, entre el fino rocío escuchamos una grabación de su voz en homenaje póstumo a Guayasamín. Era su voz inconfundible como una caricia que estremece el alma y el corazón.

Mercedes se distinguió por la sinceridad de sus convicciones y sus conciertos eran una apoteosis allá por los setenta y el ochenta. Unas de sus interpretaciones más significativas fueron “Gracias a la vida” de Violeta Parra y “¿Será posible el sur” con letra de Mario Bendetti. En su repertorio estaba también nuestra Chabuca Granda. En escena Mercedes rezumaba enorme vitalidad. Su voz melodiosa y su ánimo inconfundible lo llenaban todo con un profundo mensaje de rebeldía, ternura y humanidad a las multitudes. Mercedes era robusta y vital. Recia, canta con la voz de los pobres un canción florida plena de esperanza. Teresa Parodi, su entrañable amiga le escribió estos versos: “Mercedes salmo en los labios/ amorosa madre amada / mujer de América herida / tu canción nos pone alas…”

En 1967, hizo una exitosa gira por los Estados Unidos y Europa. En 1970 incluye en su álbum El grito de la tierra el tema "Canción con todos" de Armando Tejada Gómez y César Isella, considerado como el himno de América Latina. Durante los años siguientes realizó una completa compilación de las expresiones musicales del continente con la que armó un inolvidable cancionero que traspasó fronteras. Mercedes Sosa alcanzó celebridad continental con la Cantata Sudamericana, al lado de Félix Luna y Ariel Ramírez. Piezas musicales imprescindibles en un recorrido musical por América mestiza.

Durante su juventud estuvo ligada al peronismo y durante su vida fue incondicional militante de izquierda. Por ello la dictadura tras el golpe de estado del Almirante Massera el 24 de marzo de 1976 proscribió sus grabaciones razón por la que se exilió en París y posteriormente en Madrid. Solo retornó a Argentina en 1982, tras la Guerra de Malvinas y el retorno a la civilidad. El reencuentro con la tierra estuvo marcado por una serie de hoy históricos conciertos a sala llena en el Teatro Ópera de Buenos Aires. Estos se convirtieron en verdaderas expresiones culturales abiertas contra la dictadura. El folclore, el tango y el rock nacional al unísono expresaron su rechazo al autoritarismo. La actuación registrada en un doble álbum fue un éxito nacional e internacional.

Mercedes participó en el Segundo Concierto de Navidad realizado en la Sala Nervi del Vaticano. Todos recuerdan con cariño aquella oportunidad en la que cantó en este aplaudido espectáculo ante su santidad Juan Pablo II. Mercedes era creyente y poco antes de morir pidió a su amigo el sacerdote Juan Farianello, ante la inminencia del viaje, le administraran los santos oleos.

En su vida interpretó canciones del repertorio universal al lado de Luciano Pavarotti, Andrea Bocelli, Nina Mouskouri, Tania Libertad, Joan Baez, Silvio Rodríguez, Alfredo Kraus, Pablo Milanés, Milton Nascimento, Caetano Veloso, Chico Buarque, Gal Costa, Gian Marco, Konstantin Wecker, Nilda Fernández, Pata Negra, David Broza, Luz Casal, Cecilia Todd, Ismael Serrano, Shakira, entre otros. También lo hizo a lado de argentinos célebres de la talla de Atahualpa Yupanqui, Los Chalchaleros,Charly García, Roberto Goyeneche, Ariel Ramírez, Fito Páez, León Gieco, Víctor Heredia, Pedro Aznar, Antonio Tarragó Ros, Alberto Cortez, , Teresa Parodi, Rodolfo Mederos, David Lebón, Julia Zenko, Soledad Pastorutti.

La UNESCO y la OEA la distinguieron en reiteradas ocasiones por su enorme aporte cultural y por su firme defensa de los Derechos Humanos y los derechos de la mujer. Fue Embajadora de buena voluntad de la UNESCO para América Latina y el Caribe. Es considerada, con justicia, una artista popular argentina de dimensión universal. El velatorio se realiza en el Salón de los Pasos Perdidos, en el Congreso de la Nación, en Buenos Aires desde el mediodía del mediodía de hoy. Toda una multitud tributa el último adiós a la artista. Dice una tonada de Violeta Parra, tantas veces tarareada por Mercedes: “Para olvidarme de ti/ voy a cultivar la tierra/ en ella espero encontrar/ remedio para mis penas./ Aquí plantaré el rosal/ de las espinas más gruesas/ tendré lista la corona/ para cuando en mí te mueras….”

sábado, 3 de octubre de 2009

EL SABOR DE LA CORTESIA PIURANA


Por: Miguel Godos Curay
La cortesía piurana tiene sabores. Y hoy domingo se expresa en un plato de patasca con pellejo de puerco o de frito en el que combinan las delicias del tamal de maíz pelado, el arroz amarillo, el camote y el inigualable chicharrón o la carne aliñada. El “pan” del piurano de antaño era el camote, asado o sancochado. Hoy, camotes asados con lagrimones de almíbar sólo se encuentran en el mercado de Sechura a donde las abuelas los llevan para la venta. El desayuno piurano tradicional exige café de olleta, que es el retinto café hervido. En la sierra el humeante café se acompaña con tortillas de trigo y queso. En Piura, algunas ocasiones, con queso de cabra.

El plato primogénito de la gastronomía piurana es el cebiche. De mero, cabrillón, peje blanco, cachema o caballa el cebiche es una delicia. El mejor cebiche es el acabado de preparar en el que se siente la acidez del limón de Chulucanas. El remojado en jugo ya no es cebiche. Nuestro cebiche original no requiere de los arrumacos del tomate, rabanitos y lechuga. El limón es la piedra de toque de nuestro cebiche. Y el mejor limón es el que se exprime a mano sin el exprimidor que aplasta las pepas y amarga el jugo. Luego está la señora cebolla lavada y no remojada que conserva su zumo. Ajíes hay de diversas variedades picantes y aromáticos. De sabor y de olor. Un cebiche sin ají no es cebiche. El buen ají preserva el sabor del pescado.

El mejor peje para cebiche es el fresco capturado a cordel en Paita, Sechura o de Máncora. El pescado fresco huele a mar. El salpreso conserva aún su sabor pero desfallece de sed y requiere un buen poto de chicha que la abrevie. Delicia es el pasado por agua caliente con sarandaja, camote o yucas. Con requiebros de tomate y cebolla está el sudado. Reconstituyente y tonificante es el chilcano preparado en Paita can cabezas de suco, congrio o peje blanco. El caldo espeso se torna blanco como la leche con el jugo del limón. Antiguamente se acompañaba con galletas de agua crocantes. Este es un caldo levanta muertos recargado de fósforo por eso la advertencia siguiente: “Adormece a los débiles. Y devuelve la pasión a los desapasionados. No lo agite antes de usar”.

La comida de Piura surgió en el reverberar del desierto por eso requiere del aliño y las especias olorosas. Ajo, comino y pimienta. Antaño las carnes de res, de cabrito o puerco se aliñaban, hasta la exageración, para conservarse. La carne de res o de venado se deshidrataba al sol hasta convertirse en cecina picante para acompañar al chifle. El chifle piurano genuino es un chifle con cuerpo y con calibre. El chifle comercial es demasiado crocante y no cumple su cometido de matar hambres repentinos. Alforjadas de chifles con cecina y limetas de chicha fresca eran el refrigerio de los arrieros. El chifle es primo hermano del patacón lojano pero es distinto. Es redondo como el sol y después de cortado fue oreado y frito en perol. Siendo el chifle un generoso invento para aplacar el hambre requiere de cuerpo con el que pueda entretenerse la muela.

En el territorio del puchero hay toda una legión de caldos como el nutritivo caldo de gallina en punto de parida y sin aliño para restablecer las energías de una feligresa que ha traído un piurano al mundo. El exultante de siete carnes; res, cabrito, carnero, chancho, gallina, pato y pavo de corral. Es un caldo místico y solemne sólo para ocasiones especiales, mayordomías y festividades. Para los anémicos de pulso imperceptible está el caldo de pichones. Caldo de trigo y mote para recuperar las energías tras las cosechas en Quinchayo en Santo Domingo. Caldillo de huevos en Sechura para los trasnochados y caldo de mondongo para los de estómago delicado. El caldo es distinto del aguadito y de la sopa. La sopa de novios tiene otro espesor y otros secretos propios de quienes se encuentran en trance de boda.

En Piura el buen comer es herencia de un pasado de abundancia. Cocinar es un elevadísimo arte en las matronas y obligación de las mujeres casanderas. Distingo entre hombres bien dotados de papilas gustatorias. Privilegio de los indefinidos que no estando en ninguno y otro bando logran, por esa caprichosa indecisión natural, sabores inestimables. Entre esos cocineros memorables figuran el José Chepito, que recuerda Ricardo Plama que preparaba guisotes nauseabundos en el barrio de Maintope en la Paita del Siglo XIX o el tal Chavelo cocinero autor de ese seco tan piurano. En Piura la cocina es un asunto serio y de mucho tacto. Tanto como el identificar el sexo y la temperatura de los ingredientes. A la señora cebolla bien le conviene un buen limón. Y un furtivo y zalamero encuentro con don ají. La palta es fría y don mango caliente. ¡Que sabiduría tan piurana para meter el diente!.