sábado, 5 de septiembre de 2015

LA VERDAD DE LAS MENTIRAS EN PIURA

Por: Miguel Godos Curay

La audiencia en la PCM con el Colectivo Cívico Institucional  por el respeto a la Región Piura con el Premier Pedro Cateriano empezó con la pata en alto. Pues no es verdad que los piuranos se opongan a la inversión. Ni que sus legítimas demandas sean insostenibles. Si bien el Congresista Gastañadui enumeró mejoras estas no son inversión directa del Estado sino contraparte de contratos de concesión vial.

Otro de los argumentos porfiados es la falta de capacidad de ejecución del gobierno regional y gobiernos locales. Se dijo que los municipios están distraídos en la ejecución de  obras sin impacto social. En realidad en el meollo del asunto está la necesidad de destrabar  el paquete de inversiones bajo la modalidad de asociación público-privada para ejecutar las obras  que Piura necesita. Objetivamente los forados presupuestales de las gestiones salientes son inimaginables.

Los puntos propuestos en la agenda se resumen en la necesidad de contar con hospitales de alta complejidad en Piura, la prioritaria atención de la seguridad ciudadana. Piura sólo cuenta con diez patrulleros, y el puesto policial más antiguo de la región, en el de distrito de Suyo tiene 82 años y está en ruinas. Los recursos están en el papel y la unidad formuladora para ejecutar el presupuesto, en Chiclayo.

Otras  obras de urgencia son la atención a la  infraestructura vial, la concesión de gas,la mejora de los servicios de agua potable y saneamiento actualmente en esta crítico. Así como los proyectos Alto Piura, Vilcazán y la emergencia del reservorio de Poechos.

A esta agenda se suma la puesta marcha de acciones mitigatorias del fenómeno El Niño. Esta agenda básica propone soluciones de corto y mediano plazo, orientadas al bienestar de la población.  Se busca la sinergia de la competitividad y el impulso a la inversión privada, mejorando  condiciones de desarrollo en toda la región.

No era otro el propósito, lo que con puntualidad, recordó al Arzobispo Metropolitano de Piura Monseñor Eguren Anselmi. No es una delegación quejumbrosa a la que se le hace la boca de agua formulando pedidos. Sino una propuesta de diálogo, técnico y alturado en busca de soluciones posibles a los problemas urgentes de Piura. Así lo entendió el Primer Ministro, por eso el próximo miércoles 9 con los viceministros involucrados se instalarán las mesas técnicas de trabajo.

Piura apuesta por el diálogo posible y constructivo. No sólo porque es una condición imprescindible del bienestar de todos los piuranos. El congresista oficialista Gastañadui (¿?) ignorante del propósito de la sociedad civil de Piura desentonó con otra partitura. Algo así como fanfarria empezado el tondero. 

lunes, 31 de agosto de 2015

¿FERIA DEL LIBRO O FERIA DE LECTORES?

Por: Miguel Godos Curay

Las Ferias de Libro son un espacio de encuentro entre  agentes editoriales, autores y lectores. Nuestras ferias de libro tradicionales son los puestos de  venta de libros viejos y usados en tradicionales callejones limeños, en algunas casonas de Trujillo a inmediaciones del mercado de Chiclayo. Huancayo y Arequipa tienen sus propios rincones del libro. El librero de viejo es un intermediario entre el que se deshace por apremio de un libro y el que lo compra porque lo necesita y le tiene afecto. Hay quienes compran libros pero nunca los leen. Es la misma presunción lindante con el síndrome del sobaco ilustrado del que  siempre porta un libro entre sus brazos pero solo conoce las tapas. No los lee.
Hay otra especie de bibliófilos  los que sólo los compran para disfrutar del aroma de libro nuevo. Después nada. Los libros forman bibliotecas son la artillería de la inteligencia. Los libros necesitan de lectores. Las ferias del libro son un rincón propicio para el encuentro entre lectores y libros conforme a sus necesidades. Los que pueden comprarlos los adquieren. Los que no, los contemplan y los admiran como si se encontraran en el harem de la sabiduría o en el país de las maravillas.
Los libros no tienen otra función despiertan el regusto por la lectura. Avivan la inteligencia. Los padres que regalan libros a sus hijos no son una legión numerosa, son pocos. De padres lectores es posible admirar hijos lectores. Es lo mismo que los pueblos que eligen lectores como gobernantes. Platón decía grandes son los pueblos que eligen a los sabios como reyes. Feliz un pueblo que elige lectores como conductores de la cosa pública. En ellos hay  la garantía del vuelo intelectual y la frescura del pensamiento creativo. Los que no, abundan en el historial de la infelicidad.

Las ferias del libro institucionalizadas son iniciativa de las Cámaras del Libro y con vigor las empresas editoriales las sostienen y promueven. Los pequeños editores a duras penas pueden sostener una feria. Conozco algunos por el pánico a la Sunat y otros compran recortes de resmas de papel para imprimir libros de formato menor. Con su producto concurren a las ferias. Entre nosotros las ferias del libro son nuevas. Los piuranos estamos acostumbrados a las ferias pueblerinas de los santos de nuestra devoción. Antes pobladas de milagrería de oro y plata. Hoy de acero y hojalata.
Las ferias del libro son de utilidad y necesidad pública porque son un antídoto contra las variadas formas de ignorancia. Por eso merecen el apoyo de nuestras autoridades. En tanto, los promotores no pueden defraudar a los auspiciadores requieren coordinar fino para que la fiesta del libro resulte un éxito. Advertimos, bueno es el apoyo oficial pero no es un sustituto de la iniciativa privada que moviliza autores, editores y se anticipa a los requerimientos de los expositores. La feria se planifica conforme a un programa. Como a cualquier jornada académica se le exige puntualidad, oportunidad y respuestas a las necesidades que se presenten en su desarrollo.

¿Qué no es una feria de Libro? Una feria del libro no  puede ser un rapto de entusiasmo aunque este se derrame como la melaza cuando hierve. Tampoco una promesa incumplida, una adolorida queja cotidiana porque nadie nos apoya, o afirmar que un evento como este tiene como espacio natural la Plaza de Armas. No se trata de un espacio privilegiado, el escenario para la cultura es variado lo hace la creatividad, el buen gusto, la organización. No la improvisación. Finalmente es el público el que pondera el desenlace de la misma. Por supuesto no empieza de un día para otro, mejora año a año. Ninguna feria se erigió como un castillo de naipes.
La Feria del Libro de Piura tímidamente está creciendo en nuestra ciudad no dejemos que se ahogue como pichón en el tazón de la indiferencia. Cifras, realmente, no conocemos porque se trata de una iniciativa privada y como tal tiene sus barrenos de logro y de fracaso. Tenemos el convencimiento que puede mejorar y lo va a conseguir con el adecuado ingrediente de responsabilidad y con el insustituible apoyo de editores y autores. Esta edición, duramente criticada por algunos medios, no fue de la satisfacción de los expositores, sin embargo, hay que reconocer el esfuerzo personal por llevarla a feliz término. Muchas veces, cuando el vendaval de críticas se enfrenta con el prurito del afán de notoriedad y el autobombo. Lo poco bueno pasa desapercibido y se hace invisible.

La Feria del Libro de Lima, este año, en su vigésima edición, tuvo casi 503 mil visitantes  un 20% más que el año pasado. Las ventas comerciales fueron del orden de los 13 millones 600 mil nuevos soles, un 30% más que el  año pasado. En números la Feria del Libro de Lima se resume en un campo ferial de hectárea y media, 155 stands, la participación de 70 escritores extranjeros y realización de 655 actividades culturales. Junto a la feria la Cámara Peruana del Libro emprendió una patriótica campaña denominada “Pastillas para no olvidar” “No al Impuesto del Libro”, que consiste en la entrega a los congresistas de fotografías de ciudadanos que se suman a la urgente renovación de la Ley 28086, conocida como Ley de Democratización del Libro y del Fomento de la Lectura, proyecto que debatirá el Congreso de la República durante la presente legislatura. La Feria del Libro de Piura, es un proyecto cultural en plena gestación. Y por eso merece impulso y gentil apoyo. 

jueves, 23 de julio de 2015

LA NOCHE DE OCTAVIO ZAPATA


Por: Miguel Godos Curay
Octavio Zapata Albán y Miguel Godos. La noche del sábado.

Fue una noche de rock que congregó a los amigos de Octavio Zapata Albán en la Concha Acústica del Parque Miguel Cortés. El héroe invisible, habitante insomne de la noche, envuelto en sus harapos se hizo visible con su profunda humanidad. El concierto sinfónico lo emocionó y su sensibilidad a flor de piel le hizo confesar lo siguiente: la ciudad se olvida de los niños y de los ancianos. “Los niños son el capital genético del Perú papá. Sin la inteligencia de los niños el Perú se revienta. La demolición ya empezó las minas, el gas, el petróleo no son nuestros. A los peruanos, no nos queda nada. Grecia está a la vuelta de la esquina y nos hemos dado cuenta. Cada hora luz, cada minuto luz, cada segundo luz, revienta la economía.”

El óleo de Mario Navarro lo pinta de cuerpo entero en toda su dimensión humana. De ahí surgió esa iniciativa noble de hacer visibles a los invisibles. Es una cadena solidaria para conjurar los olvidos de esta sociedad indiferente. Y Mario virtuoso de la pluma y los pinceles lo muestra conmovedoramente pleno. La muestra pictórica del artista es un mosaico de personajes tantas veces ignorados y arrinconados por la insensibilidad de una sociedad enferma. Octavio, Zavalita, Héctor y el Greco son actores de esta dimensión tan desgarradoramente inhumana. El enfermo mental tiene como hogar la calle. Para las familias es una carga pesada. Una estación que nadie soporta pero de la que nadie está libre. Como bien se advierte nadie  en su sano juicio se burla de un paciente con dengue o con gripe. En cambio el enfermo mental es víctima de burlas y maltratos. El abandono es la consecuencia de la falta de una atención facultativa oportuna y el elevado costo de la medicación para tratar a estos pacientes. El enfermo mental vive en total abandono pues no existe para la sociedad ni para al Estado.

Una de las causas del deterioro de la salud mental  es la depresión y el desenlace final es el suicidio. En Piura, se registran cada mes entre cinco a seis suicidios. Otros detonantes son el consumo de drogas, la desintegración, fractura y violencia familiar. En un mundo sumergido en el vértigo de la competitividad violenta la angustia llena los vacíos. Preocupante, es el estado de deterioro que se observa incluso en estudiantes y profesionales hundidos en la frustración y la propia lesión de la autoestima. El creciente consumo de drogas como la cocaína y la PBC se han extendido peligrosamente en zonas urbano-marginales populosas pero también en los sectores de mayores ingresos donde la narco dependencia se maquilla con ritos sociales. En apariencia una gimnasia social de instalación de inimaginables costos. Balnearios como Máncora, a la belleza del paisaje, añaden un control laxo al consumo de drogas.

Octavio Zapata Albán es el visible paradigma del abandono y el olvido. Sus ojos húmedos y sus labios prorrumpieron palabras. En una frase lo dijo todo. “Hoy es el día de la restitución de la dignidad humana. Con la música habla la inteligencia y la Orquesta Sinfónica de Piura es un enorme avance. Mi madre tenía su propia música y cantaba”. Estoy agradecido.” Octavio es una enciclopedia abierta con sus páginas arrancadas por un ogro violento que dejó los capítulos y fascículos incompletos.
Y la memoria articula inconexamente acontecimientos y relatos. En Alemania, había música en la universidad. Recuerda su estadía en la residencia estudiantil de Bremerhaven. Ahí pasó momentos memorables previos a la caída del muro de Berlín. Su rompecabezas requiere sutileza para entender el itinerario. La inteligencia aflora coherente en sus conversaciones en muchos casos. En otras, se disloca en la incoherencia y el aturdimiento. 

Octavio Zapata, es un ser humano dotado de dignidad y merece nuestra atención y apoyo. Fue así como surgió esta cruzada que lideran Mario y Lourdes Navarro. El altruismo del propósito requiere incondicional respaldo.
Octavio, ciudadano del mundo. Posteriormente se fue a Chile tras la elección de Allende. Después vino Pinochet y se desató la brutal represión. Las causas del socialismo no perecen por el miedo. Fue hecho prisionero y torturado. Su pasaporte lo salvó de la carnicería represiva. Pero quedó demolido como un genio incompleto. Fue profesor de alemán en la Universidad Nacional de Piura. Y su inocultable militancia  política lo convirtió  en dialéctico animador de todos los debates. Luego las no cicatrizadas lesiones le pasaron la cuenta y Octavio deambuló, sin tregua, por toda la ciudad. Vive de la caridad de quienes voluntariamente lo socorren. Tiene fragmentada la memoria y los recuerdos.

La dureza de la calle, en donde duerme, es su refugio. Octavio, hasta en dos ocasiones fue agredido salvajemente. Le arrojaron una mole de concreto en la cabeza. Aún tiene la cicatriz visible. Otra ocasión un aturdido drogadicto lo golpeó con una botella. La inaudita agresión es una amenaza permanente. Pero está vivo. Mantiene el calor tibio de su cuerpo con pantalones de faena. Y no despide mal olor como algunos piensan. La edad ya hizo estragos en el esmirriado cuerpo y se encorva. Su vida es una novela no acabada. Un soliloquio repentino y un grito que se anuda en la garganta.

Habla de todo y diariamente devora las primeras planas de los diarios. De la atleta andina que doblega a sus pares del continente con la superioridad de su disciplina y sin  comodidades, mejor trato y auspicios. De la crisis del Partido Aprista Peruano. Advierte “El Apra es una alianza continental de partidos. Lo que anda mal es un partido, la crisis de los partidos es mundial. Los partidos están “partidos” porque hay un abandono de su misión ciudadana. Octavio, pinta de cuerpo entero la indiferencia frente a quienes padecen consumidos en su afectada salud mental.

En su memoria desfilan compositores  como Adrián Flores Albán y Miguel Correa Suárez. Los Albán son mangaches puros, puntualiza. Octavio conversa y habla sobre energía atómica, sobre la fibra natural, fibra vegetal, fibra sintética y la fibra  óptica. “Si pasas por la compañía de teléfonos en el jirón Loreto vas a mirar en una tapa de hierro las letras fibra óptica. Piura era la tierra de la fibra de algodón, después de las fibras sintéticas y hoy llegó a la fibra óptica. Hemos avanzado años luz. Lo que hablamos ahora está en minuto y segundos luz.” Todo explosiona. Nosotros somos garra negra. Raza pura”. 

Octavio Zapata, es un buen interlocutor cuando fluye esa posibilidad de escucharlo y asomarse a su drama de arrancado de la realidad y el mundo. Es una especie de Diógenes de Sirope sumergido en las profundidades de su inocultable humanidad. Esta cruzada por él y para él merece incondicional apoyo. La compasión es insuficiente cuando la solidaridad es posible y brota como raíz de las profundidades del alma. “Papá estamos solos, resistiremos, hasta que nos reviente el corazón.”


sábado, 20 de junio de 2015

CARTA ABIERTA A PAPA


Por: Miguel Godos Curay

Mi padre fue un obrero paiteño  lo que no le impidió empujar a su prole hacia lo grande. No conoció fatigas y en las épocas de desempleo cultivó siete oficios. Una de sus extraordinarias virtudes era  su insobornable lealtad a sus perros. En eso le hemos heredado todos. Un perro, chusco o de raza, es un amigo leal siempre. El inventó los funerales caninos antes  que se convirtieran en producto publicitario. Otras ocasiones, nos dejaba estupefactos con sus relatos. Historias interminables sobre el pasado de Paita. No le rehuía a la cocina, a las cachemas y carne aliñada, a los bollos (tamales  de pescado) y a la especería aromática para mejorar el sabor de la carne de ballena. Realmente era una delicia en tiempos de carestía y de vacas flacas. Así con sabor conjuró el hambre.
Cuando ingresé a la universidad no tuvo reparos y junto a mamá fuimos a la librería en donde premió, mi logro, con la Historia General de América de Luis Alberto Sánchez. Años más tarde, en diálogo con LAS advirtió mi regusto por la historia y la estatura humana de este hombre ameno, conversador, generoso y sobretodo profundamente humano.  El me enseñó esa sentencia prodigiosa para quien quiera dragonear con garra en el periodismo. “No te sientas grande con los pequeños y desvalidos ni pequeño ante los grandes y arrogantes”. Antes  que irrumpiera Toffler con las tres olas.  Predicaba a viva voz  ese apotegma plenamente vigente  que sostiene: “Las  personas   no valen por lo que tienen sino por lo que saben”. Papá, sin leer a Toffler, sintetizó la tercera ola.
Otras veces, al retornar de sus fatigas muy temprano dejaba junto a mi cama, periódicos y los libros de Peisa puntualmente cada semana. Cuando le dijeron que era un sublimado lector de historietas en los kioskos . No se  arredró en decirme, contra la opinión sentenciosa de los deslenguados, que nadie se ha  muerto por leer. La lectura abre la mente, quien lee se asoma a mundos inexplorados por la imaginación, quien lee bien habla bien. Y así crecí con la confianza en los libros heredados de segunda mano. Los libros no penan en el  rincón contra la opinión de los crédulos y supersticiosos. Alentó en cuanto pudo mi curiosidad  por el mundo. El diccionario, la lupa, los binoculares, el reloj de cuerda y la incipiente fotografía fueron sus incondicionales estímulos para la adolescencia.
Nunca fue mezquino con el dinero, que no sobraba, ni con un buen cebiche, el atamalado de toyo  en el  Muelle Fiscal. Son prendas inestimables de su azarosa vida la costumbre gentil de llevar siempre dos pañuelos uno para limpiarse los ojos y el otro para el aseo de las comisuras de los labios. Prendas interiores, sólo de algodón, pantalones frescos de drill beige y camisas blancas almidonadas.  Nunca permitió que mi madre lave su ropa, era su tarea sabatina al rayar  el día. Su único defecto, si así puede llamarse falla de origen,  era el afecto por el oler bien. Las colonias eran de uso diario después de afeitarse con agua tibia.

Cuando me fui de casa para abrirme camino, realmente fueron muy estimulantes sus palabras sobre el profundo sentido de la familia unida. Aquella ocasión abordó el tema de la gratitud frente a su mayor enemiga, la soberbia. Su motivo de alegría siempre fueron sus nietos con los que intimaba a punta de antojos deliciosos. Sus bolsones de caramelos eran apreciados al igual que su reparto de propinas  hasta quedarse sin ningún cobre. Este rito humano le provocaba indecible alegría y enormes satisfacciones.
Cada vez que leo y pienso lo  recuerdo. Lo he sentido hablar al oído en la memoria. Monologando con sus perros. Algunos de ellos  tratados con proverbial cariño. A los que lo acompañaban en su guardianía, al filo de la madrugada, les daba una taza de café con leche y pan  caliente comprado en la misma panadería. Alguna vez sus eventuales amigos le pedían prestada la venturosa tacita de loza  y el repetía que no la podía prestar porque tenía dueño. Era la taza de Rusty, su perro favorito, compartida solamente a fuerza de muchas insistencias. Otra ocasión, recibió algunas latas de alimento importado para canes las que conservaba en su  casillero del trabajo. A fuerza de persistencia, en cierta ocasión entregó algunas de estas raciones de alimento canino a sus amigos. Pero se quedó  sin aliento cuando comprobó que los beneficiarios del canino potaje. Lo habían aderezado con cebolla y ají para celebrar  un onomástico.

Así era mi padre, vitalidad a manos llenas. Sereno y contemplativo en otras. Su mayor herencia fue la  educación de la tribu. Los detalles, los desprendimientos de lo que él más apreciaba. Una pluma fina, un paquete de tabaco aromático, un libro recién comprado. Me place el compartirlo porque en el día del padre este memorial es un homenaje para todos los papás. Su estatura humana es enorme y nos nutre todos los días. No fue un Superman pero lo supera con creces. Fue humano y ser humano importa perfecciones pero también defectos. No lo eximo. Fue mi padre por sobre todas las cosas y lo admiro como el churre que fui al contemplarlo  porque su grandeza sigue siendo inconmensurable.

miércoles, 4 de febrero de 2015

REPENSANDO LA UNP 54 AÑOS DESPUES

Por: Miguel Godos Curay

Los 54 años de vida de la Universidad Nacional de Piura pueden servirnos como motivación para una serie de reflexiones sobre su futuro. En efecto, la vida de Piura puede separarse en dos etapas claramente definidas. Antes de la presencia de la universidad y otra etapa post universidad. Las universidades no sólo son grandes animadoras de la vida cultural de sus ciudades. Lo son también de la construcción de una conciencia crítica frente al futuro. Con las universidades camina la ciencia, la investigación científica, el espíritu de las reformas sociales. De algún modo u otro germina una concepción política propia manifiesta en la formación de los cuadros dirigentes en la sociedad.

En sus cortos 54 años la UNP tiene dos hijas. La Universidad Nacional de Tumbes (Ley N°23881 23.06.1984) y la Universidad de Frontera de Sullana (Ley N° 29568 del 26.07.2010). Esta última surgida por iniciativa del congresista Carrasco Távara. Este parto con fórceps legales no sólo despojó lo que con mucho esfuerzo se había erigido como Campus equipado y con un recorte presupuestal del Canon Petrolero. Sin embargo, la UNP mantiene su sede en Sullana con una creciente demanda estudiantil que supera los 5 mil estudiantes.

La universidad no es un acontecimiento casual. La comunidad estudiantil dinamiza y fermenta en las bibliotecas. Es en la lectura  en donde se nutren las inteligencias. La sociedad empieza a leer y a escribir. A pensar por sí misma sobre su presente y futuro. Los docentes, por ello, sienten el impulso de anticiparse a sus discípulos, los alumnos. La universidad clarifica y mejora la visión de futuro. La UNP  desde sus orígenes tiene un valioso impacto sobre el trabajo del campo. De los primeros ingenieros van a surgir genetistas y entomólogos cuyo trabajo junto a la literatura especializada tuvo la presencia de profesionales identificados con el genuino espíritu de la universidad. Lo propio sucede con los economistas y contadores adscritos a la Facultad de Ciencias Económicas.

La economía de Piura se subordina al creciente dinamismo de la exportación algodonera. A los proyectos de irrigación como San Lorenzo con una diversidad productiva. Piura, se piensa, tiene todo para convertirse en una despensa alimentaria del Perú. Es una despensa de fosfatos en Sechura y polimetálicos en Tambogande. Históricamente, Talara es la despensa de hidrocarburos. De Talara surgen los primeros becarios de la International Petroleum Company. Piura,sin embargo, subordina su desarrollo a los conflictos fronterizos subsistentes con el Ecuador. Cuando Velasco Alvarado  ejecutó el proyecto Chira-Piura, no se vislumbran aún los impactos de El Niño en la economía regional. Paita es el primer productor de pesca para el consumo humano.  Con el Complejo Pesquero y la producción industrial de harina de pescado y congelados. La crisis del sector había adquirido dimensiones impredecibles. La estatización de las industrias y la reforma agraria, provocaron una euforia sorprendente en las cooperativas movilizadas por el gobierno revolucionario de la Fuerza Armada. Las haciendas dejaron de producir y la parcelación trajo a contrapelo el acelerado empobrecimiento de los campesinos convertidos en dueños de la tierra. Los nuevos propietarios dejaron de producir convirtiéndose en consumidores. Los créditos del Banco Agrario alentaron un acelerado proceso de urbanización en Piura y Castilla. La economía mundial experimentó serios reveses. El campo dejó de producir.

En la vida de la Universidad Nacional de Piura hay un primer momento fundacional en el que surge la interrogante  sobre  el sentido de la universidad en la vida de Piura. En efecto, estos primeros años van a ser de profundas discusiones y definiciones. De miedos y temores. No faltan quienes piensan que con un centro de germinación de ideas y debates políticos los conflictos se podrían exacerbar. La primera demolición intelectual va a tener como escenario inmediato el orden establecido. Las primeras clases, con inicial timidez pero con mucho optimismo, se realizaron en el antiguo local de la Planta Eléctrica en el jirón Libertad. Ahí iniciaron sus clases los alumnos de la primera promoción de ciencias económicas y contabilidad.

Piura y la prosperidad de sus haciendas, en poco tiempo, abrió paso a la Reforma Agraria. Los bonos de la Reforma Agraria marcaron la pobreza y la descomposición de la propiedad de los ayer feudatarios. También surgen posiciones maduras que evalúan la calidad de la educación impartida en los colegios. Y si la matemática colegial permite que los estudiantes realmente ingresen a la universidad. Nuevamente se confrontan la educación privada de los colegios religiosos Salesiano y Jesuita, con la educación pública polarizada con el centenario, histórico y regionalista Colegio Nacional de  San Miguel.

Vargas Llosa, ex alumno de primaria del Salesiano y  de secundaria del San Miguel. Era ya un escritor de nota que inmortalizó a Piura en las páginas de Los Jefes y La Casa Verde. Vargas Llosa recibió el Doctorado Honoris Causa de la UNP el 17 de diciembre del 2002. Paralelamente el claustro retiró la misma distinción académica a Fujimori por causa de deshonor. Ese simple gesto de dignidad y decoro. Enalteció a Vargas Llosa quien retornó al claustro el 5 de marzo del 2012 después de haber recibido el Premio Nobel de Literatura. Entre los Doctores Honoris Causa de la UNP destacan el filósofo Gustavo Gutiérrez, padre de la Teología de la Liberación y el ex Presidente de la Academia Peruana de la Lengua poeta Marco Martos Carrera. En acto de gratitud la UNP confirió esta distinción al economista y ex Rector de la UNP Arturo Davies Guaylupo.

El Campus  de 100 hectáreas emergió en el arenal en los predios del fundo Miraflores. Un pabellón de bloques de concreto  con sólo tres pisos. Y un camino real que lo atraviesa por donde discurren en sus borricos los pobladores de los caseríos de la margen derecha el Piura hasta Chapairá. Pizarras empastadas de ocre verde. Carpetas  con tableros de roble. Aulas escalonadas y dotaciones de tizas para explicar con la luz de la mañana la fresca ciencia. Los alumnos caminaban largos trechos al norte de Castilla. Lo que hizo necesario el bus. Cuando el calor arreciaba se refugiaban entre algarrobos umbríos y ciruelos. Poco a poco surgieron pascanitas para refrescar y proveer de cachemas fritas y cebiche a los trajinantes. Doña Florita con su sazón incomparable acunó sueños y conjuró hambres.

Aumentó el número de docentes. Igualmente el número de estudiantes. Las ciencias y humanidades, poco a poco, cobran forma en la universidad. Se animan las aulas y los debates. Las hojas estudiantiles a mimeógrafo se distribuían de mano en mano. La residencia estudiantil en el antiguo Hotel Colón alojaba a los estudiantes de los rincones apartados de Piura. La vida universitaria tiene rostros múltiples. Poco a poco, la mujer conquista espacios en las aulas aunque aún le son esquivas las dirigencias estudiantiles. La vida universitaria se expande con ese trajín de estudiantes a lo largo del día.

Los alumnos proceden de diversas localidades provincianas: Sullana, Paita, Talara, Ayabaca y Huancabamba. Un universo estudiantil tan asimétrico como el paisaje de Piura. Antes cualquier jovencito que culminaba la secundaria tenía que partir a Trujillo a su bolivariana universidad. Trujillo es la Atenas del norte en donde el esplendor intelectual de Haya de la Torre, Antenor Orrego, César Vallejo y Eulogio Garrido habían dado su fisonomía propia a la vida intelectual en el norte del Perú. Trujillo era un hormiguero universitario poblado de pensiones estudiantiles, de bohemios creadores, intelectuales y políticos. En  las noches trujillanas los piuranos entonaban  San Miguel de Piura el himno de su tierra. Otras ocasiones “En Trujillo nació  Dios… / la virgen María en Ascope, / San José nació en Chocope/ y en Laredo nací Yo” de Alcides Carreño.

Los jóvenes estudiantes de la UNP entran en contacto con los Principios Fundamentales de Filosofía y el materialismo dialéctico en los manuales de  George Politzer aprenden a la ligera la filosofía marxista tratando de tener una herramienta de análisis para penetrar en la composición de la haciendas piuranas tan poco dispuestas a reivindicar a los yanaconas. Fue así como las enseñanzas de Politzer en la Universidad Obrera de París de 1932 recalaron por Piura.

Lejos de abrir los ojos de los estudiantes al marxismo los desvió a caminos y  atajos inexplorados de radicalismo. En un momento en el que el MIR, heterodoxia del Apra rebelde, había empujado a Luis de la Puente Uceda a la guerrilla. Y a Elio Portocarrero Ríos a un movimiento guerrillero, más utopía e ilusión que confrontación en la hacienda Olleros de Ayabaca. La célula Manco Cápac del MIR de Gonzalo Fernández Gasco se diluyó en vivas a la lucha armada y la indiferencia campesina. Finalmente se replegó a la sierra liberteña y los pocos pertrechos, máuseres y escasa munición, quedaron sepultados en algún rincón del ande piurano como los sueños de justicia y revolución. Desde julio de 1962 se hablaba en los corrillos estudiantiles de la guerrilla en el norte, centro y  sur. Fidel Castro y  Che Guevara fascinaban a los jóvenes estudiantes.

La universidad despertó conciencia política y fervor por el socialismo de Luciano Castillo. También se definieron vocaciones políticas por el aprismo y acción popular de Belaunde. Después nada. Cuando las dirigencias estudiantiles exacerbaron sus posiciones. Las prolongadas huelgas fueron el sarampión de los conflictos de poder. Finalmente la universidad avanzó en las treguas de actividad académica y la intermitencia  de los paros con mucho esfuerzo. Cuando la calma y la puntualidad se recuperaron. Una perturbación mayor anidó en la universidad en donde incursiona SL primero con células estudiantiles y posteriormente con grupos de aniquilamiento.

Episodios sangrientos fueron los asesinatos de Ricardo Ramos Plata y Luis Antonio  Paredes Maceda, ambos apristas y docentes universitarios. El ingeniero Ricardo Ramos Plata, presidente de la desaparecida Corporación de Desarrollo, Corde, de Piura y docente de la UNP, fue asesinado en el Campus el 14 de diciembre de 1987. Tres senderistas lo esperaban frente a su escarabajo bajo la sombra de un algarrobo en la playa de estacionamiento. Le dispararon a quemarropa. Cinco años después. El 9 de Julio de 1992 el PC SL asesinó al ex presidente regional y docente Luis Antonio Paredes Maceda. Paredes, profesor de legislación minera abandonaba su aula y descendía por la escalera en el pabellón central cuando fue victimado alevosamente. La infiltración senderista arrastró a algunos estudiantes de la intoxicación ideológica a la vesania criminal. De la ideología panfletaria al crimen político.

La UNP durante los años del terror pagó su cuota de sangre. Hoy la UNP es un remanso de tranquilidad y paz. Con 27 mil alumnos tiene más población que un distrito populoso de la región. Hoy, su desafío inmediato es la acreditación de sus facultades. Hasta el momento sólo Medicina y Arquitectura han logrado acreditarse. Corresponde a las otras doce facultades impulsar calidad académica en beneficio de los estudiantes junto al proceso de autoevaluación.

La investigación y la producción intelectual son obligación de la academia. Se precisa, con indicadores de eficiencia, que cada docente debe publicar un libro. La UNP con 600 docentes tiene que impulsar 600 esfuerzos de producción intelectual con su correspondiente ISBN y demostrar su sensible interés por el desarrollo regional. Caso contrario la tarea se mantiene pendiente. La ciencia no puede permanecer encajonada en los anaqueles sometida a los vaivenes de una burocracia medrosa en la inversión intelectual. Una universidad en el siglo XXI se mide por los libros que produce. Las ideas que debate y las iniciativas que emprende. La investigación científica le es consustancial. En el siglo XXI las universidades que investigan se instalan en la sociedad del conocimiento. Las que no, no aparecen en los rankings mundiales de competitividad. La investigación requiere laboratorios y docentes investigadores que estimulan a estudiantes y a jóvenes docentes. En la universidad contemporánea los laboratorios nunca se cierran porque son aulas abiertas. Frente a las aulas tradicionales surgen los laboratorios y las mesas de discusión para el debate y el aprendizaje. Es ahí en donde brota el mejor conocimiento con una invalorable aplicación a las demandas de la sociedad.

No es suficiente el aparecer sino el ser esencialmente universidad. La aparición es apariencia, el ser es vocación y existencia. La universidad es lo que publica y hace todos los días. Lo otro, bien puede ser un recurso publicitario, un anuncio, más ruido que nueces. La universidad no se detiene. Sus docentes no dejan de serlo ni en vacaciones. Dedicados en sus múltiples  deberes a la vida intelectual. El cultivo de un árbol, la cortesía, el buen gusto, se regodean, con el sentido genuino de lo que es la universidad. El profesor universitario no puede ser avaro en sus conocimientos y saberes que tiene que compartir. Es un gran inductor de temas de investigación para sus alumnos. Su magisterio se ejercita con la confianza del que sabe no con la presunción del timorato que teme ser desplazado por sus alumnos.

¿Qué universidad queremos? La respuesta es sencilla. Una universidad que enseña pero que también investiga y con genuino sentido de responsabilidad social se proyecta a la sociedad. Proyección sin responsabilidad social es más anuncio que realización humana. La universidad es garantía de formación continua y de mejora. La sociedad espera de su universidad todo aquello que impulse logro educativo y progreso humano. La universidad es servicio indeclinable a la sociedad. Sin esa vocación de servicio se pierde ese horizonte de compromiso, esa siembra con cosecha fecunda. Ese aporte constructivo que mejora los entornos y abre puertas hacia lo mejor.

Muchos son los profesionales egresados de la UNP. Su contribución al desarrollo de Piura calificando y preparando recursos humanos es un valioso aporte. Muchos de los acontecimientos históricos son reflejo de la vida universitaria. Se puede estar a favor o en contra de la universidad. Lo que no podemos dejar de reconocer es su contribución a la sociedad. La permanencia continuada de la universidad pública en la vida de Piura es visible no sólo en sus protagonistas sino en la construcción de futuro. Sin duda, que en el escenario académico son posibles las disidencias. El discurso disidente apunta más a la demolición de los contrarios, a la descalificación gratuita que a las propuestas constructivas. En la universidad se puede pensar diferente, se puede ser crítico del orden establecido. Lo que no se puede tener es un discurso hueco y vacío. Una prédica sin principios. O una propuesta más paralogismo que construcción principista.

El futuro se vislumbra prometedor en el recambio generacional. En una nueva apuesta de la universidad en sus jóvenes cuadros. Los nuevos docentes son muchos más permeables que sus antecesores frente a los cambios de las vocaciones productivas tradicionales. La Piura algodonera ha dado paso a la Piura frutícola  con nuevos productos como el mango, el cacao y la uva para los mercados globales. La oferta formativa cubre 31 especialidades en un espectro que cubre desde Comunicación Social, Educación hasta las ingenierías Agrícola, Industrial, Mecatrónica,  Pesquera y Civil, Medicina Humana, Derecho y Arquitectura. La universidad capta a la mayor parte de los estudiantes de la secundaria pública pero también de las instituciones educativas privadas. Mantiene su prestigio y exigencia académica a tope.

Contra lo que pudiera pensarse la UNP provee de docentes baratos a las universidades privadas. Aunque la nueva Ley Universitaria 30220 es puntillosa en este extremo y exige la presencia activa del docente en sus unidades académicas. La calidad docente es un factor cualitativo que la UNP  debe potenciar. Es su intangible más valioso. Urge una adecuada política de valorización de sus recursos humanos soporte del intercambio académico, de la alianza con el sector empresarial, así como en la conformación de equipos de alto desempeño para la elaboración de proyectos.

El Banco de Proyectos es una fuente de propuestas para la solución de urgentes problemas en los gobiernos locales, empresas y organizaciones. Esa posibilidad inédita tiene que motivar a docentes y estudiantes por la investigación seria y el trabajo de campo. La realidad brinda la posibilidad de un aprendizaje abierto y creativo. Frente a las limitaciones del aula cerrada y desprovista de la dinámicas de la motivación. El trabajo multidisciplinario debe dar lugar a un esfuerzo compartido de facultades, de docentes investigadores y estudiantes. La universidad en movimiento es una energía inteligente que debe convertirse en beneficios económicos para todos.

El desafío está en el saber hacer. Y el convertir el conocimiento en soluciones. Las soluciones planteadas y aplicadas son mucho más efectivas que cualquier estrategia publicitaria promocional. La universidad que valoriza el conocimiento obtiene beneficios económicos no sólo para los investigadores intelectualmente capaces y eficientes. La sinergia provocará que los investigadores gratificados por su esfuerzo motiven a los improductivos e indiferentes. Para los estudiantes resulta muchos más atractivo el producir que el no hacer nada. La teoría se completa con una práctica ejercitada profesionalmente.

La universidad tiene también entre manos el esplendor intelectual de sus humanistas. La visión de un poeta sobre la realidad y sus problemas encuentra soluciones creativas frente a las visiones obtusas del mundo de los limitados por su incapacidad para los sueños y los proyectos de gran aliento. La visión multidisciplinar acerca a los inteligentes a espacios compartidos. La barbarie del especialismo cierra las puertas a las soluciones inteligentes y creativas. Se configura como el resorte de la vanielocuencia y el fracaso. Es mucho más fácil, para muchos, mostrar su incapacidad que  ponerle nombre propio a su creatividad actuante y manifiesta. Si los inteligentes se cierran a la posibilidad de convertir su ejercicio cogitativo en dinero y bienestar. Corresponde a los menos dotados despertar su vocación intelectual y con disciplina, hincando codos, convertir sus sueños en beneficios económicos.

Sucede que hay quienes con un superlativo ejercicio crítico viven y disfrutan del ejercicio de la demolición humana con la falsa convicción de su inteligencia. En el fondo resultan despojados del ingrediente inteligente para construir futuro. Son constructores de pasado y recicladores de fracasos. Los audaces crean y trasforman. Los timoratos son adictos a un falso sentido del orden y permanecen hibernando sin producir intelectualmente nada. No siembran porque son incapaces de regar las semillas de sus ideas y no cosechan por el prurito de la inconformidad y la pereza.

El futuro de la UNP está en los inteligentes, los inconformes, los honestos y los soñadores. No  en los indiferentes, los conformistas, los medrosos y los deshonestos. Si la universidad es el futuro. No es un puro ejercicio de futurología el pensarla eficiente, productiva, moderna y con un capital de mentes educadas. Si la comunidad del conocimiento se asume como posibilidad tiene más impulso para el  cambio y la transformación. Hay mucha diferencia entre lo sueños posibles que  los alucinados e imposibles. Nada nos impide ser mejores. El futuro no nos perdonaría el dejar de serlo.

En el plano político la UNP es la llamada  a pensar y proyectar una imagen territorial de la región. Al mismo tiempo convocar a quienes por su capacidad deben asumir su conducción política. En este sentido la universidad es un elemento imprescindible en la construcción y fortalecimiento de la democracia. Una imagen territorial importa conocimiento pero al mismo tiempo apropiación del territorio que es lo que no hemos hecho con garra y convicción. Corresponde a la academia ese ejercicio profundo de interpretar el pasado, para proyectar el presente y vislumbrar el futuro.

martes, 3 de febrero de 2015

SACAMOS CERO EN ASEO



Por: Miguel Godos Curay

Piura no tiene una adecuada política de manejo de los residuos sólios
Piura, produce diariamente 400 toneladas de desperdicios sólidos. La basura se acumula a lo largo de las carreteras, en los accesos urbanos y a inmediaciones de los establecimientos escolares. Los sectores críticos  son las inmediaciones del Mercado Central, la periferia urbana, la antigua zona industrial y el cauce del río Piura en donde los obreros municipales arrojan todo tipo de desperdicios. Pese al crecimiento explosivo de la población  la limpieza pública sigue siendo un serio problema de la ciudad. El relleno sanitario, no opera como tal. La basura se acumula y la desperdigan recicladores que aprovechan cartones, plásticos, vidrios y hojalata. La improvisación se anticipó a un serio problema de salud pública.

Hasta el momento las municipalidades de Piura, 26 de octubre, y de Castilla no han tratado este problema técnicamente. Los vecinos tampoco se muestran satisfechos por los servicios que brindan sus municipios. Por su parte los gobiernos locales argumentan que los vecinos de los asentamientos humanos no son puntuales en los pagos de sus tributos. A contrapelo los diagnósticos revelan que en los últimos años las recicladoras son un próspero negocio.

Es de advertir que la selección de los desperdicios se realiza en condiciones precarias por familias enteras que pululan por el relleno sanitario. Junto a ellas pequeñas plantas artesanales prensan a tornillo plásticos, cartón y hojalata. No existe tampoco una celda para el tratamiento  de los residuos hospitalarios los que son abandonados a la intemperie peligrosamente.

Otro aspecto crítico es la aparición de nuevas urbanizaciones alrededor del relleno sanitario, al este de la ciudad, a lo largo de la carretera Piura-Chulucanas. Los desperdicios fermentados son una amenaza para la salud de la población por la proliferación de moscas y roedores  alimentados con los desperdicios. Los residuos orgánicos  son comercializados  en las chancherías ubicadas a lo largo de la vía. La carne porcina de alto riesgo finalmente es comercializada  en los centros de abastos de Piura y Castilla.

El manejo de los desperdicios sólidos en los distritos de Piura, 26 de Octubre y Castilla sigue siendo precario. A duras penas se logra evacuar un 40% de los desperdicios producidos. Los municipios tampoco han mostrado interés por enfrentar el problema. En materia de educación sanitaria poco nada se ha hecho. Los pobladores, por lo general, consideran absolutamente normal arrojar desperdicios a la vía pública.

Cualquier poblador que consuma una golosina, una fruta, acaba arrojando cáscaras y basura por las ventanas de los buses. O en la puerta de sus casas. Para el piurano lo que no sirve se arroja en la calle sin remordimientos de ninguna clase. Igualmente, infame, es el trato a los árboles y jardines. Utilizados como urinarios y letrinas o como excretas de sus animales domésticos.

La limpieza en cualquier ciudad civilizada es una señal de buena educación y calidad de vida. Al piurano poco le importa el aseo. Prueba de ello son las concurridas cebicherías expuestas al polvo contaminado y la suciedad. Sin duda, la ciudad tiene sus atractivos paisajísticos pero estos son desmejorados por el desaseo y la inmundicia.

En ciudades como Chiclayo y Trujillo, el aseo es parte del atractivo turístico. Por eso los visitantes ingresan a los restaurantes por pulcras cocinas en donde se observa cómo se manipulan los ingredientes y cómo es que se realiza su cocción. En Piura, no. Con pretextos tan desconcertantes como el que dice: “Prohibido entrar al laboratorio” o “la cocinera no está acostumbrada a que la miren pues la vayan a ojear”. La realidad, es otra. La antihigiene, el desorden y la suciedad acumulada, juegan en contra.

¿Qué hacer? Hay quienes creen  y pretenden que el moho, la suciedad y el desorden son un atractivo turístico. En realidad no lo son. Ya en el mundo nadie disfruta exponiéndose a consumir productos de sospechosa calidad. O que se expendan  en desmejoradas condiciones. En cualquier rincón del mundo el orden, el aseo, el buen trato son atributos de buena calidad. Lamentablemente en Piura nuestras autoridades aún se han percatado de esas viejas y en apariencia irrenunciables malas prácticas. ¿En Aseo? Seguimos sacando cero.