sábado, 16 de marzo de 2013


EL ASCENSO DEL SUR
Por: Miguel Godos Curay

El ascenso del Sur: Progreso humano en un mundo diverso, se titula el Informe sobre Desarrollo Humano 2013, el documento  analiza la geopolítica de nuestros tiempos, examinando  las tendencias emergentes, así como a los nuevos actores que han dado una nueva fisonomía a la economía mundial y al paisaje del desarrollo. Según proyecciones del Informe en el 2020,  la producción económica combinada de tres de los principales países Brasil, China e India superará la producción total de Canadá, Francia, Alemania, Italia, el Reino Unido y Estados Unidos. En el 2050  Brasil, China e India en conjunto representarán el 40% de la producción mundial en términos de poder adquisitivo.
Gran parte de esta expansión  económica es impulsada por nuevas asociaciones de comercio y tecnología en el interior mismo del Sur. Las políticas a favor de los pobres se han desplazado del asistencialismo estira manos a inversiones significativas en las capacidades de las personas. Cualquier familia que invierte en la educación de sus hijos crea posibilidades reales de acceso al trabajo digno y al progreso sostenido. Los pobres que se educan  cambian su vida frente a los ricos que desperdician sus oportunidades de realización humana. Nuevamente se confirma el paradigma “las personas hoy no valen por lo que tienen sino por lo que saben”.

El Informe 2013 identifica cuatro áreas específicas  que impulsan el desarrollo: La mejora de la igualdad, incluido el género; voz para los que no tienen voz y una activa participación ciudadana, incluidos los jóvenes; confrontación de presiones medioambientales; y responsabilidad en el manejo del cambio demográfico. La experiencia enseña que donde los ciudadanos se hacen oír y son escuchados se fiscaliza el mejor uso de los dineros públicos y se denuncian las sutiles formas de la corrupción. Las familias responsables tienen los hijos a los que pueden educar.
Las últimas crisis  alimentaria, financiera y climática causas de la ruina de tantas familias son producto de irresponsables decisiones humanas. Frente a este panorama sombrío urge redoblar esfuerzos para reducir la vulnerabilidad de las comunidades ante las crisis  y los desastres. Ahí donde se caen los puentes y se producen grandes aniegos de los conglomerados urbanos flota la irresponsabilidad de los gestores. Los nuevos poderes emergentes en el mundo tienen como nota distintiva el desarrollo de políticas sociales y económicas innovadoras, y  se involucran en mayor proporción con la cooperación  y la mejora de las condiciones de vida en los países en vías de desarrollo. En todos los casos un factor clave es la facilitación del aprendizaje y el desarrollo de capacidades.

La cooperación Sur-Sur es un desafío para la gobernanza mundial y la promoción de un mundo más justo e igualitario. Las burocracias perseveran en mantener estructuras desactualizadas desconectadas de la nueva realidad económica. Hoy emerge una nueva era de asociación y de interconexión global. Es un tiempo en el que la confianza ciudadana se sustenta en una mayor transparencia y rendición de cuentas. La sociedad civil se ha fortalecido como una energía ética que demanda responsabilidad en el manejo de los recursos públicos que no pueden ni deben se dilapidados y malversados.
Entre los países que han logrado notables avances están Brasil, China, India, Indonesia, México, Sudáfrica y Turquía. También han  registrado un progreso significativo en sus economías Bangladés, Chile, Ghana, Mauricio, Ruanda, Tailandia y Túnez. Hoy empresas indias, por ejemplo, proveen a países africanos de medicamentos accesibles a los pobres, equipamiento médico, y han abaratado las tecnologías de la información y la comunicación. También empresas brasileras y sudafricanas están  dando un gran impulso a sus mercados regionales.

Un aspecto importante del informe es el rol que juega un Estado sólido, proactivo y responsable como agente de políticas para los sectores público y privado con un firme liderazgo y una visión a largo plazo  con normas claras y valores compartidos. Sin valores no es posible la confianza y la cohesión. Un factor importante son los mercados mundiales. Las economías más pequeñas han centrado su éxito en productos de nicho que colocan en los mercados. Una premisa fundamental es la inversión en salud y educación. Sin inversión en educación y en salud no se puede triunfar en una economía mundial competitiva y dinámica. Un factor crucial derivado de la confianza es la seguridad y la ausencia de miedo. La delincuencia y los homicidios debilitan la confianza, reducen la competitividad, generan altos costos de seguridad que se trasladan a la economía y dañan el clima favorable  a las inversiones. La delincuencia retrasa la integración social y posterga el desarrollo. El informe es claro al referirse al desarrollo y a sus lastres.

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