domingo, 17 de agosto de 2014


PIURA, CERCA AL MEDIO MILENIO
Por: Miguel Godos Curay

Frontispicio de la Iglesia de San Martín de Tours de Sechura
Piura cumplió, el pasado 15, 482 de su fundación como San Miguel de Tangarará.  Estamos a dieciocho años  del medio milenio, quinientos años de vida no son poca cosa para una urbe andariega a la que Néstor Martos llamó “la ciudad volante”. Esa pretensión de mudanza, con maleta en la mano, no se detuvo ni en el propio siglo XIX. Mateo Paz Soldán, sostenía que las arenas con el paso del tiempo sepultarían todo lo edificado  aquí por lo que habría que buscar un nuevo asiento. No sucedió así. Por el contrario Piura ha crecido en todos sus extremos con un ritmo vigoroso de expansión urbana.

Comuneros de Ayabaca,celebran referendo anti-minero.
Aquí en 1532 se inició la colonización española y Pizarro debutó como fundador. La épica jornada se completó tras escarmentar Pizarro al valeroso cacique Amotaxpe y a trece señores del valle del Chira a quienes condujo a la hoguera. No fue una acogedora bienvenida con ofrendas de frutos del lugar y cerveza de maíz como se calificó a la chicha. Los caciques tallanes, ya sometidos en el siglo XV por las huestes de Túpac Yupanqui conocían de cerca los entretelones políticos entre los hijos de Huayna Capac. Huascar, cuzqueño y Atao Huallpa quiteño. El primero agraciado, el segundo ocultaba en su rebozo una  mordisqueada oreja y un rostro picado de viruelas. Pero era temporalmente soberbio, envidioso y autoritario. Un séquito de un centenar de concubinas se encargaba de tibiarle el lecho al señor. Atao Huallpa se traduce como Rey Gallina y hecho prisionero los españoles se empecinaron en llamarle “huallpita, huallpita” ,gallina amarrada y prisionera. Muerto el inca sus hijos quedaron en situación menesterosa en el Cuzco. Muchos recordaban con rabia al inca usurpador con el que se desmoronó el imperio.

Poeta Juan Luis Velásquez Guerrero, amigo de
Vallejo y Trotski
A la fundación de San Miguel, acudió la nata y crema de la hueste perulera. El maestre de Campo Rodigo Núñez, el Alferez real Alonso Romero, el Capitán de Caballos Juan Mogrovejo de Quiñones, el Teniente de Jinetes Pedro Cataño, el jinete Juan de Rojas, el infante Melchor Verdugo, el ballestero Martín de Florencia, el artillero Pedro de Candia, el trompeta Pedro de Alconchel, el escribano Jerónimo de Aliaga, el herrero Juan de Salinas entre muchos otros sin pretensiones nobiliarias como el esclavo negro Alonso Prieto. Todos pasaron por aquí. En 1534 Diego de Almagro, temeroso de una reacción de la indiada y por la insalubridad del lugar dispuso el traslado a Monte de los Padres, en el alto Piura, en donde se inició la accidentada colonización e inauditos mestizajes. Almagro llevaba a la grupa por donde fuera a Margarita una hermosa criada negra que le servía y amaba apasionadamente. Margarita era también el deseado bocado de toda la mesnada.




El maestro Víctor Delfín junto a escultura que
simboliza el amor a la piurana.
La vida no fue fácil en Monte de los Padres. Cerca al pueblo estaba la torrentosa  Quebrada de las Damas. Había lajas y piedras para levantar los cimientos de las primeras edificaciones. El trazo era el de un pueblo con vecinos principales, iglesia y cabildo. Con ímpetu se inició la tarea colonizadora. Hubo cultivos de trigo y sementeras. De la tierra brotaron los nuevos frutos traídos  por los españoles. Trigo, cañaverales y limones para el escorbuto. La paz de la primogénita aldea, refiere, León Pinelo en sus Noticias de América Meridional se deshizo cuando una plaga de roedores acabó  con la paciente acción colonizadora. La cristiana feligresía como último recurso recurrió al cura del lugar  el Licenciado don Pedro Bravo de Verdasco quien, con autorización eclesiástica, excomulgó a las alimañas. El resultado fue  las desaforadas criaturas se arrojaron a la Quebrada de las Damas y no retornaron jamás.

Miguel Grau, el piurano y peruano del milenio.
Sin embargo, entre 1560 y 1570 los vecinos se trasladaron a San Francisco de la Buena Esperanza de Paita. Una epidemia de mal de ojos se extendió en toda la población y muchos de los vecinos quedaron ciegos. Es en este momento en que surge la devoción a Santa Lucía. En Paita la vida no fue fácil el agua se conducía en balsas desde Colán. A los pesares y fatigas se sumó ahora el acoso de piratas y filibusteros que incendiaron en varias ocasiones el puerto. Tales eran las penurias que los vecinos solicitaron al Virrey don Fernando Torres de Portugal autorizara el traslado a sitio de El Chilcal que hoy ocupa. El nuevo asiento se registró el 15 de agosto de 1588 bajo la protección  de nuestra señora de la Asunción y de San Miguel Arcangel.

Paita en la crónica de Huamán Poma de Ayala.
Hoy Piura, crece bajo el impulso de nuevas inversiones. No sólo se trata de hidrocarburos y gas que abundan en su subsuelo. También se vienen explotando en Sechura los fosfatos, calizas, salmueras y diatomitas provocando el acelerado crecimiento de la provincia. Sechura, es hoy productor de fosfatos pronto lanzará al mercado fertilizantes, que se sumarán a la exportación de bivalvos  cuya cosecha emplea a buena parte de su población. Piura produce hoy etanol. Alcohol obtenido de la destilación de la caña. La producción agrícola de Piura se ha diversificado. Su principal producto de exportación es la uva a la que se suma el cacao, el banano orgánico, el espárrago y el mango. Mientras la producción de uva se expande la producción  de algodón se contrae. Hoy la extensión de algodón a duras penas llega a los cinco mil hectáreas. En los mejores momentos superó las sesenta mil.

El vigor de la economía de Piura no sólo se siente en los nuevos molls que sostienen una cadena interminable de nuevos consumos. Sino en la potencialidad de universidades privadas que han recalado en Piura con la seguridad de  la existencia de una población con mayores ingresos que desean invertir en educación. La Universidad Nacional de Piura, la única universidad pública que existe, tiene una población de 27 mil estudiantes y cuenta con filiales en todas las provincias. Las universidades privadas apuntan a captar a esa significativa  cantidad de alumnos que no ingresan a la  universidad pública. Comparativamente mejor dotada que las privadas y con mayor oferta formativa. Sumemos a ello los centros de formación tecnológica en mecánica de producción, construcción, soldadura e informática que son demandados en esa cresta de ola de la economía piurana.
Pese a los impulsos de progreso Piura enfrenta una crisis de gobernabilidad por la inadecuada elección de sus autoridades reacias a admitir que los 35 mil 982 kilómetros de la extensión territorial de Piura son superiores a los territorios de Israel, Bélgica, Korea y que como tal Piura con nuevas inversiones no sólo podría en el futuro llamarse “la California del Perú” sino llegar al pleno empleo y a la mejora de las condiciones de vida de sus pobladores. Al caos urbano y a la especulación con la tierra hay que  colocar al frente el orden, la planificación creativa y entender que el desafío más grande    que tiene Piura es el cambio climático, la preservación de sus recursos y el mejor uso del espacio.

El regionalismo piurano es como el hipo circunstancial y efímero. Si los piuranos con el Frente Cívico en 1983 demandaron el Canon Petrolero que sostiene a la región, a las municipalidades y a la universidad. No cumplió su propósito fundamental que fue la reconstrucción de la ciudad y la región tras la desolación del fenómeno del Niño. Todavía la región padece por la precariedad de sus servicios públicos. En salud, Piura no dispone de un hospital de alta complejidad y los piuranos padecen en carne propia lo que otras regiones disfrutan. Del Frente Cívico, que defendió el Canon y se enfrentó a Fujimori no queda ni el aire. Una élite complaciente que defiende sus propios intereses y no los de las mayorías, se enfila en pos del gobierno regional y de los municipios. La batalla política definitivamente no será una confrontación de propuestas con miras al medio milenio que cumplirá Piura. Es más los representantes de esta élite descascarada y sin entidad ignoran de cuajo lo que se viene. Son piuranos boquiabiertos sin historia, más dados a la petulante apariencia que al nervio y a las raíces de su propia identidad.
La amnesia piurana tiene sus bemoles. En las enciclopédicas ediciones de la historia de Piura un acontecimiento sangriento como la toma de Piura por los chalacos, el 28 de enero de 1883, sólo se mencionan cuatro líneas. El hecho histórico tratado con profundidad y amplitud por Miguel Maticorena Estrada en su libro “La Comuna de Piura y Chalaco, Montoneras 1883”,editado por Petroperu, tienen enormes resonancias porque penetra en la identidad y en el cogüelmo de las luchas sociales. Pensar que Piura es una caricia del viento en la orilla del río reseco y el arenal es poesía y de la buena. Pero las dinámicas de las conquistas sociales apuntan en diversas direcciones. Piura es un King-kong social, un alfajor en donde aún mantienen sus añoranzas de la vieja hacienda y la instalación social los últimos propietarios de esta heredad. Los emergentes venidos de Piura, Trujillo o Arequipa, afincados aquí son prósperos empresarios. Otro tipo de emergentes son los nuevos ricos producto del narcotráfico y la minería informal. Tienen propiedades movidas por testaferros y son los nuevos dueños en las zonas residenciales exclusivas. A decir de unos camuflan su acumulación sucia en negocios de transportes, hotelería, farmacias, casas de playa, colegios privados y alquiler de vehículos.

Otros son el pueblo llano. Los migrantes venidos en oleadas de Morropón, Huancabamba y Ayabaca. Sus mujeres deslumbrantes por su belleza natural y sus orígenes son imperceptibles hasta que delirantes de alegría expresan su fervor por Corazón Serrano, el último alarido musical del Perú, que ha conquistado Piura y el país entero con las interpretaciones de Edita Guerrero convertida en un mito de sentimientos encontrados y el oportunismo político. La fiesta de Piura en días pasados no culminó con el San Miguel de Piura  tradicional que todos esperaban. La orquesta sinfónica municipal lo hizo con “Muriendo de Amor” la canción más sentida y más chupada de Edita Guerrero. Piura, la primera mestiza del Perú. Tiene su gloria y su grandeza en esos hombres y mujeres anónimos que detuvieron en cada uno de los puntos cardinales los avances de la arena. El propio Mario Vargas Llosa, señaló poco después de recibir el Premio Nobel, observó que en Piura ya no se ven las dunas, los piajenos y los hatos de cabras en el desierto. Esto y no es un desierto prorrumpió. Tampoco los piuranos cantan, como antes, al hablar. Son cosmopolitas. Modernos en la puridad del término. Y la Piura pobre ha dado pie a una Piura en donde crece como tumor canceroso la minería informal. Hay en Piura 10 mil mineros informales, cuyas familias, unas 100 mil bocas, comen, se educan gracias a la extracción ilegal del oro. No es para menos, con informaciones cruzadas se estima que el año pasado se extrajeron en Tambogrande, Suyo Las Lomas y Sapillica entre siete a ocho toneladas de oro con esta actividad ilegal. La minería informal contamina, no paga impuestos ni aporta al Canon Minero que financia escuelas, hospitales, universidades y el progreso. Eso no sucede en Piura en donde  el narcotráfico y la minería ilegal se dan la mano. Esta es la Piura que dentro de ocho años celebrará 500 años de vida y que esperamos que como a todas las madres le acompañen otros 500 años más de vida. En los que como es previsible seré un postre para los gusanos. ¿? Soy dulce como los mangos, los bocadillos, las natillas, los alfeñiques, los chumbeques, el guarapo, los angelitos, las colasiones y el champús. Soy diabético. Ja..ja…ja. Jo..jo.jo.

viernes, 20 de junio de 2014

ELEGIA A UNA CARPETA ROTA

Por: Miguel Godos Curay

Carpeta escolar un monumento a la escuela y el saber
“Un libro abierto es un maestro que habla, un libro sólo es un amigo que espera, un libro roto es un alma que llora”. Este recado escolar nos recuerda la viva utilidad de los libros. Una casa sin libros es como un cuerpo sin alma. Una morada inhóspita para la inteligencia y las ideas. Una carpeta rota y destruida en el aula universitaria  podría ser consecuencia del salvajismo con el que se regodea el desenfreno brutal de las bestias. Las carpetas son para las aulas como las butacas en el teatro. Son el espacio de comodidad para los concurrentes y para los alumnos. Su destrucción es tan brutal como el hacer añicos los pocos muebles de la casa. La mesa en la que los niños estudian y dibujan. La vieja silla es como el trono de la abuela. El primer mueble que ordenó papá al carpintero de la esquina y que fue hecho con amor, charolado de ternura. Pagado a plazos con decoro. Finalmente convertido en pieza fundamental de este hogar respetuoso de la vida. 

Después fue la mesa grande del comedor con seis sillas para cada uno de los miembros de la familia. Mesa de cedro duro en la que se celebraron con calor de hogar todas las pascuas. No es cualquier cosa. Ahí hincaron codos mis hermanos para ingresar a la universidad. Ahí en uno de sus extremos mamá  decoró pasteles y tartas en todos los cumpleaños. Es una pieza imprescindible de la casa. Ahí se colocó el cuerpo yerto de papá después de muerto hasta que trajeron el ataúd marrón de la funeraria. 

Ahí escribí todas las cartas de amor que te persuadieron y conmovieron tú aceptación con el corazón en la mano. Ahí en esa mesa la tiza de mamá trazó los vestiditos de sus nietos y la mortaja morada de la abuela. Ay si esta mesa hablara que cosas contaría sobre la distribución de la paga mensual en los gastos de la familia. Ahí se distribuyeron los escasos bienes de la familia. Ahí me quedé dormido leyendo  “El velero de Cristal” de Vasconcelos y el grueso ejemplar de editorial Aguilar de las “Tradiciones Peruanas” de Ricardo Palma.

No me digan que no sufre una carpeta destrozada en un aula de la universidad. No me digan que no llora ante la imposibilidad de ser útil a un estudiante venido de las alturas. No me digan que no siente la fatiga del estudiante cansado que viene de los rincones más apartados de la ciudad. No me digan que es un arrumaco indiferente a los sueños de ser grande de un joven entusiasta que estudia con garra. No me digan que sus tableros no son testigos de esos afiebrados idilios estudiantiles. No me digan que no siente vergüenza cuando con pasmosa complicidad es utilizada para la copia en un examen. No me digan que no acaricia sueños cuando su estudiante compañero se queda dormido consumido por la fatiga. No me digan que no es una herramienta para formar la conciencia de los pueblos. No me digan que no siente repugnancia cuando es usada por malos estudiantes para los juegos de envite.

La carpeta es al estudiante como el altar para el sacerdocio de los puros. Ahí mis largas horas de estudiante. Ahí se posa en la soledad de la tarde una inquieta avecilla sobrevolando a sobresaltos toda el aula. Ahí en esta simple carpeta defendimos nuestras ideas sin la tozudez de los tercos. Ahí se concentró nuestra rabia ante las injusticias. Ahí nuestra primera confesión de amor y el miedo reconcentrado del examen. El mundo ha cambiado pero no las viejas carpetas. Son como la pieza inseparable del taller del orfebre. Aún siento su aroma de madera, la belleza  de una carpeta nueva después de haberlas peleado, una por una, a la vieja cacasena, por aquel entonces, dueña del decanato. Aún resuena su desventurada insolencia, su pose de cacatúa ante mis claros argumentos frente al reclamo. Ella se mudara a naufragar en los mares de su insondable desatino. Las carpetas permanecerán por el paso de los tiempos en su utilidad heroica. Ellas sobrevivirán porque tienen un lugar de gratitud en la memoria. Pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar. Diría el poeta Antonio Machado.

Aún se escucha en las mañanas el trino de las aves mientras llegan los estudiantes. Cada  carpeta tiene nombre propio, todas aguardan al ausente del fin de semana. Otras destrozadas sufren su doloroso ciclo de vida y se resisten a morir. Otras destrozadas por la venal indiferencia envejecieron pronto de puro maltratadas. Otras permanecen en pie como el arsenal dispuesto para la batalla. Una carpeta bien cuidada u otra arrancada de la incuria mal agradecida. Son un bien para todas las almas.

Cada esfuerzo de cuidado y conservación es un legítimo premio de gratitud del que se hizo grande. Una carpeta en un país en donde tan maltratada está la educación es un monumento. Tan elocuente como el reconocer la dignidad del buen maestro. La carpeta sobrevive hoy como la pluma estilográfica de tinta. Es un instrumento del saber en su humildad de simple soporte de la humanidad estudiosa. La carpeta podrá cambiar su forma por las sutiles variaciones en las que incurre la modernidad en esencia cumple la misma y extraordinaria función.

Los matices son productos de la función y el uso correcto. La universidad no es el espacio físico sino el sutil escenario en el que se encuentran para compartir conocimiento, maestros y alumnos. Como en los viejos muros de la catedral donde surgió la naciente universidad en Occidente. Las carpetas y los atriles de cátedra son parte del escenario académico. Son atributos de la vieja escuela, la universidad y el aula abierta. Dónde el viejo púlpito abrió paso a la ciencia y la verdad sopló a los cuatro vientos. En las carpetas se sientan los discípulos con comodidad para escuchar la lección de los maestros. Al mismo tiempo que  con agudeza recogen las ideas que contiene la lección del dómine.

Cuidemos la carpeta que nos acoge y nos espera. Ella merece un trato digno y agradecido. Conservarla prolonga con gratitud su vida. Y dice mucho de nuestro educado trato. No se acomodan las bestias al servicio desprendido. Para ellos bien da arrastrarse por el suelo como las serpientes. Nunca aprenderán a contemplar el cielo ni a entender el titilar de la estrellas. Nacieron para sentir el polvo de todas las derrotas. En la soledad del aula conversan en silencio en cada noche. Los búhos son testigos de este diálogo alucinado. Hasta que en las primeras horas del día cobran vida con el juvenil entusiasmo. En la alegría estudiantil está la sustancia que da vida a la materia inerte. Tras el saber por el saber, mismo, la gratitud habita en el rostro de los jóvenes.

jueves, 12 de junio de 2014

SALMOS DE PAPA: SABIDURIA RECONCENTRADA DEL ALMA

Por: Miguel Godos Curay

San José ,prototipo del padre abnegado.
Guardo de mi padre entrañables recuerdos en la memoria. De él aprendí aquella frase que dice: “Acción y decisión” para hacer las cosas. “Para todos amanece Dios…” para referirse a la democracia de las posibilidades humanas. Cuando el tío alcalde le pidió su opinión respondió “Somos dueños de nuestro silencio y esclavos de nuestras palabras”. Cumple lo que prometes.  Los municipios antes eran honorables porque nadie recibía paga por su servicio a la ciudad. Hoy son un botín que engorda a los inútiles. Cuando le pregunté por el menester  de los regidores me respondió socarronamente: “calentar la silla”. Y tenía razón.

Cuando le preguntaban ¿cómo hacía para alimentar a su numerosa prole de once hijos?. Respondía Dios proveerá pero el padre trabajará. La mejor inversión en los hijos se llama educación. La cortesía abre puertas en todas partes. Toma decisiones con criterio y con mesura. Nunca hagas a otro lo que no quieres hagan contigo. Respeta al que sufre y al desvalido son pruebas que a la vuelta de la esquina te las pone Dios. Los borrachos y los locos dicen siempre la verdad. Los primeros porque no tienen cordura  y los segundos porque la inteligencia se les derramó. Ahorra siempre para mañana, al que ahorra nunca le falta. Al que se endeuda todo el mundo reclama.

Aprende de todo, el hombre de todo se vale en la vida. En todo momento ten una mejor disposición para aprender. Ejercita tu inteligencia con la lectura.  El que no lee aletarga su memoria. Que tus trabajos y tus obras hablen por ti en todo momento. No te sientas nunca ni grande con los pequeños, ni pequeño con los grandes. El sometido y el sumiso tiemblan de miedo pero nunca tienen la confianza  de quienes los rodean. Tienes que ser generoso con tus padres. A ellos no sólo les debes la vida, sino el tener patria, el tener nación, el tener cultura, el tener nombre.

Al comer comparte y reparte. La gratitud de hoy es un premio del mañana. Nuestras vidas son los ríos que van al mar de Paita. Que tu nombre resuene  no por los cargos que tienes y ocupas sino por tu inteligencia y honestidad. El dolor estremece el alma y educa. Nunca te arrepientas de tus decisiones pero si estas equivocado admite tu error. Las cenizas de los padres de tus padres siempre serán reliquias venerables. El que no tiene pasado jamás tendrá presente. Que grosero es hablar de ti mismo pero es insoportable hablar de los demás. Es ley de la amistad nunca hablar mal de los amigos y también de los enemigos.

Los malos tiempos duran poco para el que se esfuerza y trabaja. Y duran mucho para el que se lamenta toda la vida. El que es fiel en lo poco será leal en lo mucho. No existe sana envidia como dicen unos. Lo que existe es la enferma envidia del que se retuerce con el logro de los otros y con los bienes ajenos. Asúmete cómo eres y no gastarás en tinta para las canas. El pez grande se come a los peces chicos tontos. Los inteligentes sabrán siempre enfrentarlos.

Decían los abuelos el molino no muele caña y si muele, muele con maña. Dios está contigo siempre aunque le ocultes lo malo que hagas. Hay quienes comen caballa y eructan pavo. Bendice todo lo que comes porque viene de Dios. El que desprecia la comida del pobre rechaza  el bocado divino más preciado. Dios te pone a prueba todos los días pero no anda diciendo trabalenguas ni adivinanzas. Los médicos escriben enredado porque quieren  que no les hagan caso. Los médicos que cobran por adelantado lo hacen por si acaso se les muere el paciente. Médico que no ausculta a su paciente es peor que  brujo y farsante. El médico de la familia conoce todos tus males y no lo puedes engañar. Preferible es un asno humilde que caballo incorregible. El que presume mucho de lo que tiene padece carencia de humildad y sinceridad. Las personas no valen por lo que tienen sino por lo que saben. La utilidad del reloj es el recordarte lo que tienes que hacer sin palabras. Este país requiere reloj y coraje para ponerse de pie.

Los que mucho saludan a la bandera finalmente acaban por ofenderla con sus actos. Candidato, viene de cándido, el que simboliza con su túnica blanca, el candor del limpio de corazón y de manos. Algunos  candidatos tienen alma de calzoncillo sucio. Los políticos y los zancudos son una epidemia. Los primeros  no se ahuyentan con palo santo y los segundos pican a todo el mundo. Todos fuimos alguna vez como el camión último modelo. Todos envejecemos irremediablemente, el que diga que no con el tinte me entiendo yo.

Anota siempre  el bien que hagas no sea que te olvides por la ingratitud de la memoria. El que tiene enemigos pierde el tiempo en defenderse. El que tiene amigos puede usar su tiempo en crecer todos los días. El oro  más valioso es el de la gratitud humana. La ingratitud es como el oro falso, no vale nada. El amor que no se entrega en la vida es como la peluca postiza con la que se disfraza la muerte. La mejor bendición de tus padres es el ejemplo.

Las luces del entendimiento te permitirán nutrirte de la lectura. Algunos haraganes creen que la lectura afecta la tutuma. En realidad ningún inteligente  se ha muerto por leer y por pensar. El ajedrez es muy bueno porque te obliga  a pensar en una guerra en la que se enfrentan las inteligencias. Quien duerme más, trabaja menos. Quien roba sueños a la madrugada vivirá cansado todo el día.

Cuando visites el camposanto recuerda que ahí tienes un sitio asignado. Este es el único lugar en el que los que entran no quieren salir porque descansan eternamente.  El abecedario enseña las letras con las que mañana elaboras las palabras que designan a las cosas. Te gusta reírte de los payasos porque sus acciones y sus ocurrencias son siempre risibles. Pero al mismo tiempo te enseñan  que en tu vida no puedes conducirte como ellos. Dejarás sin trabajo a tan entretenidas personas.

Las gitanas con el naipe y la ceniza dicen que adivinan la suerte y los ingenuos las buscan, suerte de las gitanas. Entre gitanos nunca se adivinan la suerte. La gitana vieja ya no adivina, las gitanas mozas aplican  su experiencia. Si crees en las gitanas que son de carne y hueso. Mucho más debes tener confianza en Dios que de tu vida lo sabe todo. Buda fue un gran maestro, con razón el iluminado de oriente. Cuando las crédulas le rascan el ombligo en pos de billete. Lo único que consiguen es provocarle un semblante sonriente.

El mejor amigo del hombre es el perro. Es un compañero de lealtad incomparable. Los perros sienten el cariño y con su olfato huelen la naturaleza extraviada de los perversos y detestables. Su compañía es siempre grata y placentera para los niños y para los ancianos. No sólo son el mejor guardián sino un soporte de  cariño. Nunca lo abandones. No hagas con ellos lo que humanamente te gustaría no hagan contigo. ¿Te recortarías las orejas como hacen con algunas mascotas? Un perro haría por ti lo que no haría el mejor de los amigos. Dar su vida. Perros y gatos son irreconciliables, pero si desde pequeños los educas, se transforman en buenos amigos. En algunas ocasiones la nobleza de los animales supera a la de los hombres. Puede haber personas mal agradecidas. Lo que no he podido nunca ver es que un perro escupa la sopa que le brindas. El perro y la soberbia son irreconciliables. Papá, papá, sabiduría reconcentrada en el silabario humano de la esperanza.

domingo, 8 de junio de 2014

CUMANANAS Y TRADICIONES POPULARES:


Por: Miguel Godos Curay

En Piura se mantienen vivas las expresiones de la cultura popular. Una de
ellas son las técnicas culinarias
Las coplas populares en Piura recorren los caminos de Huancabamba, Morropón y  Ayabaca. Coplas y tonadas compiladas por León  Mera, en Ecuador, se preservan en la memoria de pobladores de Yapatera y Morropón. Las cumananas son el repertorio vivo del coplero piurano. Cumanana, para unos es la versada de los zambos de Cumaná. Otros la emparentan con el kimbunde un dialecto africano de los negritos esclavos en las hipnóticas haciendas del Alto Piura. Se trata de cuartetos populares interpretados en la jarana montubia por cantadores espontáneos y majadores de arpa. Nada está escrito los versos se repiten de boca a oreja.
El golpe del  cajón del arpa, acompañado por el rascado de las cuerdas inicia el ritual de la jarana. “Copa…copa…. copa repiten acompañados por las palmas mientras los cantores afinan la voz. “ Veinticinco limones/ carga una rama/ carga una rama”  repite la voz primera mientras la segunda responde “Y amanecen cincuenta, / cada mañana, cada mañana”. Nuevamente la primera ingresa con otra versada. “Tuyos son…tuyos son/ ay… los claveles de mi corazón.” “De todos los animales quisiera ser como el zorro/ de todos los animales quisiera ser como el zorro /para comerme a la gallina/ y dejar al gallo sólo”. Responde la segunda. La jarana está en su punto.

No hay jarana sin trago. Se bebe aguardiente de caña. El trago fino por su pureza es la pócima, el alcohol de la primera destilación. Después de la pócima viene la primera, luego el aguardiente, en orden y jerarquía están los alcoholes de baja ley denominados: cachaza, vinillo y resaque. Son el enjuagatorio. El zumo de los dioses es el guarapo. El jugo de caña fermentado. Dulce al saborearlo pero embriagador e imprevisible a los  ocasionales bebedores. Guarapero se llama al bebedor consuetudinario. La destilación del guarapo se realiza en el porrón y el producto de la destilación se preserva en cántaros de barro, antiguos y centenarios.
La caña se muele en el trapiche cuyo tornillo de bronce puede ser movido por una bestia. El jugo de la caña no destilado  está destinado a la producción de dulce para el consumo familiar. La pequeña producción industrial se convierte en chancaca, alfeñiques o bocadillos que proveen las ferias. El bocadillo requiere maní y fuerza de brazos. El buen bocadillo, no empalaga, es agradable y provee a los feligreses de las ferias regionales.

Sin aguardiente no hay jarana. Si la reunión se realiza entrada la noche se prepara al primer hervor el “calentado” o el “canelazo” con aguardiente, hojas  de lanche y rajas de canela. De este modo se tibian los convidados. En Piura, coplas populares fueron recogidas por Enrique López Albújar, el presbítero Miguel Justino Ramírez, el poeta Teodoro Garcés Negrón y últimamente por Alberto Alarcón Olaya. La cumanana no se reduce a un cuarteto o a un  verso suelto y bienaventurado sino a una cadena interminable en donde se desliza la lisura y la inteligencia improvisadora de los pobladores. Un verso se encadena con otro  en un desafío oral en donde finalmente triunfa el que sorprende por la agilidad de sus respuestas. Cada pie de verso alude a un tema. Podría tratarse el  tópico político,  la belleza femenina,  la naturaleza,  las virtudes y defectos de los actores cotidianos o hasta la misma muerte.  Alrededor de los contrincantes se arremolinan los curiosos que incluso celebran apuestas o aplauden al compás del cajón festivo y mansurrón.
“Si Sánchez Cerro viviera ay,ay, ay/
Si Sánchez Cerro Viviera ay, ay, ay, ay /
no hubiera ningún aprista/ si señor….
y solamente  mandara  Luis. A. Flores y la urrista.”
 
“Si quieres ingrata  cambiar de marido,
búscate uno del gobierno regional,
que ande en camioneta mañana y tarde
y coma bastante,  sin gastar un real”.

Le ando buscando a mi suegra
camioneta como la del gobierno
para que se vaya y no regrese
del último rincón del infierno”.

El metro predominante en la cumanana es el octosílabo, con rima consonante. El octosílabo es el verso castellano tradicional. Con él se urdían las letras de las canciones populares y las coplas de ciegos que mendigaban en las puertas de las iglesias. Los tópicos son variados. En la sierra de Piura hay ciclos  que evocan y  recuerdan  a los actores cotidianos. Uno de ellos es el de la toma de Piura por los chalacos el 28 de enero de 1883 y las sucesivas montoneras que apoyaban a Andrés Avelino Cáceres o a Miguel Iglesias. Otro es del Froilán Alama el temible bandolero, pero también el de Rosita Ruidías una mujer de armas tomar que cansada de los maltratos del marido tomó la firme decisión de escarmentarlo ejemplarmente. Lo que motivó la huida del cobarde al Ecuador. Rosita, refieren, era aficionada a la vihuela y de puro desdén cantaba al amor de alguna mujer que le quitó el sueño.
Hay quienes afirman que  Yapatera es tierra de cumananas. Sin embargo, las coplas recorren los caminos y atraviesan fronteras. Para los campesinos es una forma divertida de conjurar la tristeza. En algunos casos se convierten en chanza y burla contra las malas autoridades. Muchas de ellas ridiculizan al alcalde, al juez o al policía que incumple sus funciones. La cumanana atrevida  es curiosamente graciosa pero no insolente. En las coplas siguientes hay referencias a los genitales masculinos y femeninos. Todos las celebran porque la lisura se convierte con jocosidad  pícara en sutil humor y fina ironía.

“Ya salió la luna hermosa
y el lucero la acompaña  
qué triste  se queda el  hombre
cuando la mujer lo engaña”. 

“La cosa de las mujeres
pesa una libra y 16 onzas
pero yo la tengo balanceada
en la romana de mis bolsas/”.

“Sin saberlo me enamoré/
de una preñada doncella,
ella se desempreñó /
y yo quede preñado de ella”.

En la punta del cerro  negro,
lacearon al toro mocho,
dicen que lo lacearon
con las barbas del bizcocho”.

“Anoche me comí un bizcocho,
 no sé de qué panadero
 y por más que me lo comía
el bizcocho se quedaba entero”.

La literatura oral habita en los rincones alejados de la sierra de Piura en donde aún subsiste el golpe de tierra, el arpa, majadores y cantores. Todo surge de la picardía natural de los pobladores, sin embargo, necesita ser rescatada del  olvido. Cuentos infantiles, cantos rituales como la elegiaca “Salve de las Vacas” entonada al filo de la madrugada en honor del difunto aún se preservan pese a las arremetidas de los amplificadores y la modernidad funeraria. Devocionarios y oraciones anotadas en cuadernos son parte de esa tradición oral  que se diluye en la memoria como el agua entre los dedos. Aún en los sepelios se mantiene la costumbre de arrojar granos de trigo, arvejas y frejoles a lo largo del cortejo.  En algunas comunidades se baña el cuerpo en el torrente próximo. Rezadores y rezadoras  acompañan los nueve días del duelo hasta que se levante el Cristo. Todos participan en el ritual, los niños y los viejos. El tiempo no se detiene. A todos nos acompaña esa desolación que provoca la muerte de un abuelo. Una sensación terrible como cuando se incendia una biblioteca. En Colombia, los maestros emprendieron una cruzada nacional para acopiar tradiciones y leyendas, recetarios de comidas, topónimos, calendarios religiosos, recetas de la farmacopea popular, y nombres de objetos. El producto final resultó un maravilloso rescate de la cultura popular. Una gratificante contribución a la identidad y al regionalismo viva energía de la tierra que se resiste a la ausencia. El maestro Otto Morales Benites, uno de los gestores de la propuesta, remarcó, que los pueblos tienen una cultura viva y se resiste a desaparecer  frente  a las afanes demoledores del consumismo y la modernidad.

domingo, 25 de mayo de 2014

ETICA Y POLITICA.LA AGENDA PENDIENTE

Por: Miguel Godos Curay
La presión de algunos medios favorece la corrupción.

Una de las razones de la desconfianza ciudadana en los candidatos es, en apariencia, su natural propensión al embuste y la mentira. Como bien se advierte en la boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso. El circo electoral es un mar de promesas y escasas propuestas. La sinuosa trayectoria de unos en el ejercicio del poder y su deplorable conducta pública, en otros, son argumento suficiente para los señalamientos ciudadanos.
 
El ejercicio de la política sin los ingredientes de la ética y la moral es un verdadero asalto a la confianza ciudadana. La ética, del griego ethos, es preceptiva, establece normas de conducta humana. Moral viene del latín moris, es la conducta arreglada a las buenas costumbres. Es fácil por ello advertir en la persona moral su capacidad de ponderar la bondad o maldad de sus acciones. El inmoral transgrede deliberadamente la moral a sabiendas del daño que acarrea. El amoral, es un incipiente moral. No distingue el bien del mal, por lo tanto, es una genuina amenaza para la sociedad por su inescrupulosa actitud frente a la vida.

El honesto ejercicio de la política no es una utopía inalcanzable en un escenario en donde los corruptos pululan por doquier y en donde se afirma que el latrocinio se ha democratizado. La inmoralidad pública tiene un desmesurado impacto en la economía nacional. Un estudio de Alfonso W Quiroz revela que el costo de la corrupción en el Perú entre los años 1820 al 2000 ha sido estructural y consistentemente alto o muy alto. Si se estima que el crecimiento autosostenido del país requiere de una tasa media  anual del PBI entre el 5 y 8 por ciento en el largo plazo. El Perú a consecuencia de la corrupción sistemática y descontrolada perdió y distribuyó mal entre el 40 al 50 por ciento de sus posibilidades de desarrollo.

Como sostiene Raúl Chanamé Orbe “la inmoralidad nos ha hecho iguales, en un país de desiguales”. La crisis ética, este desequilibrio que socava a las instituciones tiene su origen en la ignorancia y el abandono de los principios morales. En la indiferencia ciudadana para ejercitar una activa fiscalización de la cosa pública. A la que se suman exacciones toleradas como la tantas veces repetidas: “roba pero hace obra”, “roba pero la reparte”, “tiene que aprovechar su último año de gestión”, “para mis amigos todo para los otros la ley”, “donde se remodelan plazas seguro que hay uñasas”.

La inmoralidad pública de políticos, funcionarios, gobernantes y excepcionalmente candidatos pulveriza la confianza ciudadana cuando se convierte en una forma de vida. Muchas veces, los procedimientos de control y  sanción resultas laxos. Hay  quienes pretenden acomodar las normas éticas a su “modo de ser” cuando son incapaces de acomodar su vida a los principios morales. Cuando el que ejercita el poder antepone el interés personal al interés público para obtener beneficio actúa contrariamente al deber. Sus resortes gatillan el egoísmo distante del altruismo que tiene como finalidad el bien común. Bien vale advertir que en muchos casos la legalidad de un acto no es garantía de la moralidad del mismo.

Hay quienes vulneran  la ética por ignorancia. Advertía Monseñor Oscar Cantuarias Pastor, con urticante reiteración, que un vicio muy piurano era el nepotismo. El obtener beneficios de la cosa pública para los familiares. Nepotismo viene del italiano nepote que significa sobrino y alude a la repartija de cargos y beneficios entre los allegados. En Piura, según Monseñor, prima el nepotismo de la sangre que favorece a los familiares. El último matiz en este extremo es el canje de beneficios. Tú contratas a los míos, yo contrato a los tuyos. Esto sucede en muchos municipios. El nepotismo del partido engorda a la militancia. Finalmente el nepotismo  del afecto favorece a los amigos. Vaya por donde vaya, repetía, usted se va a encontrar con menudos beneficios. Si se pudiese urdir una trama entre benefactores y beneficiarios nuestra administración pública quedaría convertida en una telaraña.  La tarjeta y el tarjetazo han quedado reducidos a la mínima expresión. Los sutiles procedimientos informáticos y la tecnología del moderno celular son los canales del nepotismo discreto. El indiscreto tiene nombre propio.

Vivimos un estado de anomia, una situación de ingobernabilidad y ausencia  de ley en donde la carencia de normas sociales nos empuja a la degradación. Sumemos a ello las influencias de medios de comunicación despojados de contenidos. ¿Qué hacer? Algunos quieren encontrar respuestas en la severa crisis de las familias y otros en el abandono de los valores en la escuela. En realidad, el hogar educa y la escuela enseña. Las funciones de una no pueden ser reemplazadas por las de la otra.

Los valores son patrimonio de la familia y como tal tienen que ser defendidos e inculcados.  La escuela nos conecta con las prácticas sociales y refuerza la confianza. La ciudadanía como atributo de pertenencia se inculca en el hogar. Como forma democrática de vida germina en la escuela y se proyecta al bien común. La ciudadanía activa se nutre en el debate y en el ejercicio de la crítica. En Grecia, ciudadanía, equivalía a ejercicio de la capacidad de persuadir o ser persuadidos. Por ello los debates son necesarios. La actividad  política requiere de los partidos encaminados a la construcción de consensos.

En la política la mentira es el cinismo químicamente puro. Como señala el Drae: “es la desvergüenza en el mentir o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables”. Es también la impudencia (descaro), la obscenidad descarada. La mentira tiene variados matices. Podría tratarse de la suspicacia, la siembra de dudas sobre  algo o sobre alguien. Otras formas de mentir son la ocultación como  procedimiento de omisión de información y la falta de transparencia. La felonía, el falso afecto y la falsa lealtad. La intimidación, la siembra de miedo, temor y finalmente el chantaje. La contumacia, la persistencia en el error. La tergiversación, en esencia, la interpretación torcida de las cosas. La injuria es la lesión a la fama y el honor. El engaño es la mentira patológica en sus variadas formas. Podría tratarse de una mentira piadosa, sin embargo, horada la verdad. Finalmente, el perjurio que no es otra cosa que el falso juramento. La traición a la palabra empeñada.

De modo que la ética y la política no están en colisión ni controversia. La ética es el ingrediente imprescindible de un buen desempeño. La viveza y la astucia, la inteligencia para el mal, son el refugio de los pillos. No es cierto como afirman algunos avezados la ética y la moral han pasado de moda. La experiencia demuestra que un buen ciudadano, es buen padre, buen amigo, buen ciudadano, buena persona en la que se puede depositar la confianza pública. La ética es como la prueba ácida al oro. El oro genuino permanece indemne y es garantía de calidad. La persona carente de ética es como la mona cuando se viste de seda. La mona, mona se queda.

jueves, 8 de mayo de 2014

MAMA CONTIGO ES FÁCIL LA ARITMETICA


La maternidad es un don sub lime de Dios. (Foto Camila Borge)
Por: Miguel Godos Curay

Mi madre me parió cuando no había acabado su adolescencia pero me nutrió de amor para el resto de la vida. No hay palabras para expresarle la gigantesca gratitud del corazón. Ni poesía tan hermosa para decirle tú ternura nos estremece cada día. Ella se sobrepone a las borrascas del desafecto y como  las pruebas de su amor inextinguible, no tienen límites, todo se transforma con hermosura inagotable. Mamá, con la condecoración de abuela, no das tregua a la alegría y a la esperanza. Y en tu diálogo interior con Dios pides más para tus hijos que para ti misma. El afán de tejer la felicidad de tus críos no tiene tregua. Repartes, como el rocío matinal, gotitas de cariño a los que más quieres, todos los días.

En la noche, eres aquella estrella que titila extasiada en su sideral camino de esperanza. Palabra a palabra, deletreo tu nombre en el silabario de la soledad. Aún recuerdo el sonsonete escolar que abrió la mente infantil a la lectura. Eres esa hada madre que en todos los cuentos con su varita mágica de sinceridad conjura todos los miedos y convierte en héroes a sus hijos. Contigo la aritmética es tarea fácil. Multiplicar tus sentimientos nos llena el alma de compasión y de belleza. Un beso tuyo nos convierte en niños buenos y el corazón palpita al ritmo universal de la perfección celeste.

Ante tu amor es alfalfa reseca el discurso meloso de los políticos. El floro vacío de los demagogos tiene el sonido de un pedo ante tú grandeza. Una flatulencia pestilente de la inconciencia. Bla… bla….bla es el verbo de la farsa. Por salud, resulta siempre mejor oír el homenaje de las ranas. Las ranas tienen mamá y croan contentas en el agua. Dios escucha el homenaje de los niños pobres, aquellos que de pura emoción  rinden culto al amor en el arenal del desierto. Con su florcita roja en el pecho, hinchados de coraje, los churres cantan al sublime amor. “Salve oh madre la dicha sublime…” un coro angelical conmovido acompaña con dulzura el concierto.

“Mi madre es una rosa, mi padre es un clavel y yo soy un capullito que acaba de nacer”. Repite el niño en su media lengua. El idioma del amor sintoniza perfecto. Y la madre de puro amor su ojos humedece. El espontáneo amor flota en el aire en cada trino. Las golondrinas escriben música en el pentagrama alambrado de la tarde. El trino alegre es melodía infinita, casi el himno de la creación, para tu vientre. Tus benditas manos acarician los rostros de los nietos. Madre que trabajas para alimentar tu prole. Tu esfuerzo embellece el paisaje de la ciudad. Madre que duermes junto a tus golosinas entrada la noche, Dios bendice tu fatiga con aliento de eternidad.

COMPETENCIA DE LADRONES Y MERMELADA
Por: Miguel Godos Curay

¿Por qué pierden credibilidad los diarios?
El otro día una de mis leales e incondicionales lectoras me transmitió sus naturales preocupaciones respecto a un artículo de un diario local en donde se afirmaba a rajatabla que la próxima contienda electoral es una competencia de ladrones. Le expliqué que eran opiniones personales expresadas con absoluta libertad. Sin embargo, me advirtió que en estos casos los poco avisados lectores asumen es la opinión del medio. Si consienten con ligereza en su tribuna un desaguisado de este tipo. Podemos presumir que lo asumen y abren la puerta de par en par a sus lectores. ¿Pueden los medios hacer puré de la democracia cuando proclaman defenderla?
El tema sirvió para un amplio debate en clase y las conclusiones fueron nutritivamente críticas. Unos opinaron, una afirmación de tal calibre muerde la credibilidad del medio cuyo ejercicio de la libre expresión es precisamente consecuencia de la democracia. Un aserto tan descabellado queda fijado en el imaginario popular. Otros dijeron, si bien nuestra democracia tiene sus defectos urge ejercitar la vigilancia ciudadana para que las a exacciones de los políticos y gobernantes no queden impunes. El control ciudadano se extiende también a los medios. Si los lectores consumimos medios, el producto que demandamos debe ser un producto de calidad.

Uno de los temas del debate fue la percepción ciudadana de los medios. Preocupa, por ejemplo, la ligereza con la que abordan los temas carnudos de la opinión pública. Y ¿cómo? una denuncia, de un día para otro, se convierte en publirreportaje, en avisos y suplementos. Mejor dicho hincan un día con denuncia para al otro día cobrar en publicidad. Unos, advirtieron, los diarios no tienen estatutos editoriales que establezcan con claridad los linderos éticos del medio. Muchos medios tienen ética de jebe, dúctil y maleable a los intereses de los anunciadores.
Existe también la sospecha fundada que lo que las empresas periodísticas no pagan bien a sus redactores. Por eso, ellos se encargan de cobrar lo que nos les pagan a sus entrevistados, a los políticos, alcaldes, funcionarios y candidatos denunciados. Las coimas, la mermelada, el cabildeo, la tentación perversa de la adulación pagada se ha convertido en la sangre de las redacciones. Los redactores y reporteros incorruptibles son especie rara. Entre los propios periodistas los que no aceptan coimas son tontos que no aprovechan esa descarada e irrepetible mordida. En realidad esa discutible conducta es una fibrosis cancerosa en donde la deontología periodística no se regenera y se pierde.

Frente a este conflicto los responsables de las redacciones no tienen ni idea de las sacadas de vuelta de sus redactores. En las páginas de política, policiales, judiciales, educación, sociales espectáculos y deporte. Algunos avezados redactores sostienen “en mi sección el que no se matricula no aparece”. Y entre los periodistas se llama “buen canelo” al personaje público que coimea con un monto mayor. Otros viven de los canjes y favores. La corrupción socava también los territorios de editores y jefes de secciones. Hay redacciones en donde jefes y  redactores se disputan los botines como perros de presa. Las dimensiones de la coima exceden la anécdota. Financian hasta departamentos imposibles de adquirir con un sueldo precario de redactor.
¿Qué hacer cuando falla la ética? La ética es como la buena educación se aprende en casa, en el hogar con una buena dosis de ejemplo, claridad de propósitos y consecuencia. En los centros de formación de comunicadores y periodistas se piensa, erróneamente, que la ética y la deontología son cursos de final de carrera. No es así. Una profesión de tanta responsabilidad requiere no sólo de una buena base humanística sino de sólidos principios y valores que no son un adorno en el proceso formativo.

La formación en valores acarrea la dificultad de buscar el correlato de la práctica cotidiana. La ética que se exige a los periodistas es la misma que debe exigirse a los propietarios de los medios tan dados a la evasión fiscal, a la reducción de costos y a mal pagar a los redactores de planta. Tras el propósito empresarial de reducir costos, sin duda, flota la tentación de pisotear los principios pues no se puede presumir de ética impecable cuando se atropellan derechos fundamentales. Si el empresario es incapaz de ver los derechos de los que tiene cerca cómo es que va a defender y preservar los derechos de la sociedad que no está tan lejos.