sábado, 8 de diciembre de 2012


UNA INDELEBLE PASION POR LA HISTORIA
Por: Miguel Godos Curay
 
Isabel Ramos Seminario
Isabel Ramos Seminario  es una legítima embajadora de la piuranidad. En Piura no hay iniciativa ni proyecto cultural que no haya recibido su aliento. Ni estudio histórico o genealógico al que Isabelita no haya aportado el dato preciso o la fuente bien informada. Isabel cultiva la lectura paciente y sosegada y la búsqueda de información por encima de las apariencias. Es una fuente de información sin avaricia y aunque se le escatime una referencia es una fuente obligada y autorizada de la historia de Piura. En los ambientes de la Casa Grau Isabel reunió a intelectuales como Carlos Robles Rázuri, Miguel Maticorena o Jorge Moscol Urbina. Juan José Vega, le dedicó su libro Pizarro en Piura y Anne Marie Hocquenghem leyó sus borradores en pos de una  precisión histórica. Es una de las contadas lectoras piuranas de La Violencia del tiempo y Hombres de Caminos de Miguel Gutiérrez Correa. No sólo catalogó a cada uno de los personajes sino que refrescó sus contextos con memoriosa puntualidad.

Isabel transcurre sus días en la Casa Museo Grau. Mucho del mobiliario bien preservado fue rescatado por su diligente pasión por presentar mejor  la mansión de los Seminario. Las sillas de esterilla vinieron del antiguo  municipio y ebanistas  con dominio de la técnica dieron a lo muebles la nota concordante con su tiempo. Quienes hemos acudido con frecuencia  por la Casa Grau acudimos por la gentileza de Chabela. Cordial, amable, educada y siempre  bien dispuesta a mostrar los rincones de la casona. Junto a ella personajes inolvidables atesorados con cariño son sus libros. Leídos a profundidad y apostillados con sus inteligentes anotaciones. Muchos de historia y otros del tópico piurano.

Ahí están también sin mostrarse muchas reliquias piuranas ligadas al pasado del héroe hoy arrinconadas en uno de los  ambientes de la casa. Ese afán pretencioso de los museos abiertos ha llenado de gigantografías  los ambientesde  y le ha quitado su entrañable intimidad, la casa se ha despiuranizado mientras los pegotes sintéticos  se ampollan afectados por el calor. Una desazón de los piuranos es la repentina utilización de la casa museo para exposiciones que no encajan con la vocación del máximo héroe nacional. Grau es el héroe. Lo otro es la tentación huachafa de darle un uso impropio al museo.

Isabel Ramos Seminario junto al doctor Guillermo Lecca Frías son autores de San Miguel de Piura Vínculos de sangre 1650 a 1940 con prólogo de Susana Aldana Rivera. Este libro es un acopio de 450 matrimonios de piuranas realizadas con extranjeros. El libro permite recrear la historia social de la región. Gracias a este trabajo es posible colegir que fueron muchos los españoles que se asentaron en Piura en el boom de comercio de productos agropecuarios alrededor de 1680 y 1780. Tras la independencia y en la naciente república aumenta en Piura la cantidad de europeos no españoles. Ingleses e irlandeses se asientan a fines del siglo XIX e inicios del XX. Advierte Susana Aldana que la labor tesonera de Isabel Ramos en los archivos de la catedral de Piura es un valioso aporte a los estudios genealógicos. Isabel convirtió al museo Grau en un centro de irradiación de la vida intelectual de Piura. Los apuntes genealógicos de Isabel son una fuente valiosa de información para quien pretenda escribir la historia piurana.

Si hay un rincón piurano tantas veces visitado es esta casona de los Seminario. La heredad materna del Almirante Grau. Hoy Isabel ocupa el último rincón de la casa que se convierte en el primero porque es el entrañable lugar donde habita una piurana  de una lucidez extraordinaria en un mundo preñado de recuerdos. El día que la visite Noel Adrianzén  con arpa en mano interpretó acordes de tonderos morropanos. Aún tengo fresco el recuerdo  de la inolvidable visita de Juan José Vega y una excursión por  los calenturientos terrales de Piura la  vieja y los lazaretos de Paita. Isabel evocaba fechas y personajes. Junto a ella la tertulia amena tiene acogida porque Isabel tiene el talante de la conversación amena, versada y erudita. Últimamente se ha dedicado a ordenar con sereno detenimiento sus papeles y efectos.  Tras los ventanales se asoma curioso la mirada del presente sobre este pasado de pasiones y de historia viva. Junto al jardín posterior están los laureles y chabela una de las cultivadas flores de Piura.


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