sábado, 31 de diciembre de 2011

EL ÚLTIMO APURO DE CEVALLOS


Por: Miguel Godos Curay

Acaba de partir con el mismo vértigo intenso con el que vivió Manuel Eduardo Cevallos Flores. Docente de la Universidad Nacional de Piura, abogado y poeta. De él tengo frescos e indelebles recuerdos de un recorrido en su auto por Piura La Vieja, allá por 1982, al lado de Juan José Vega y posteriormente de una entrevista por las profundidades de la historia del periodismo piurano con Juan Vicente Requejo a quienes conocía en la intimidad. Juan José posteriormente escribió “Pizarro en Piura” que editó la Municipalidad de Piura y Requejo entregó un nutritivo opúsculo “El Periodismo en Piura” con prólogo de Luis Alberto Sánchez edición del Colegio de Periodistas del Perú. Los tres amigos se han reencontrado en la ausencia.

Algún verano coincidimos, con Eduardo González Viaña sorbiendo cremoladas de mango y sandía en El Chalán desgranando recuerdos de la bohemia trujillana. A Lalo le apasionaba el periodismo de fuste y de trinchera. La tinta se le había metido en la sangre heredad de su padre don Augusto. Practicaba ese periodismo de ideas y denuncia, de párrafo corto y de citas oportunas. Fue humano y nada humano le fue ajeno. No era una criatura hecha para el reposo y la consolación. El movimiento y la inquietud bullían en su modo de ser todo el tiempo. Su remendado corazón se detuvo para siempre y partió con el mismo apuro de su trajín cotidiano.

Ayer, con ese soporífero calor piurano en el que se confunden el respeto y la admiración al lado de Juan Félix Cortez, Sigifredo Burneo, Luber Ipanaqué y Lelis Revolledo le dimos el último adiós en el estridente y escurrido último día del año. Lalo dragoneaba en el periodismo con el mismo brillo que en el derecho y en la defensa de causas imposibles, siempre al lado de la justicia. Hombre apasionado y gestor vehemente de proyectos de papel e imprenta. La mayor parte de su vida la entregó a la enseñanza. Fue dos veces Decano del Colegio de Abogados de Piura y Tumbes y se había ganado la adhesión de sus alumnos de la facultad de derecho. No fue ajeno a esas mezquindades tan movedizas de las ambiciones desbocadas que provoca el disfrute del poder. Pero supo mantenerse en su orilla, firme y sin arriar bandera.

“Canción de Huaringas” es uno de sus poemarios. Tiene aún producción inédita que hay que publicar. Dicen que Lalo era de izquierda no porque le encantaran los malabares ideológicos sino porque es el lado del corazón. El rincón de los afectos sublimados y las pasiones intensas. No se trata de cualquier espacio. Es un punto en donde convergen el amor por la belleza y la convicción serena que en la vida lo más valioso no se vende en el mercado, no está en concesión ni se subasta al mejor postor.

Si así fuere cualquier afortunado con dinero podría comprar felicidad a la vuelta de la esquina y no es así. La insensata persecución de la fortuna empobrece irremediablemente. La vida es una sorpresa permanente y tiene congénita la novedad. Así nosotros mismos seamos la noticia. Nos hemos despedido de Lalo Cevallos. Tras los muros del cementerio la exultante vida se regodea. El sueño eterno es cosa distinta. La construcción de la felicidad Es una siembra al boleo que ahora empieza a dar frutos.

sábado, 17 de diciembre de 2011

CARTA ABIERTA AL NIÑO DIOS


Por: Miguel Godos Curay

Jesucito del alma te escribo esta carta antes que sea la Noche Buena para que la encuentres a tu llegada. Ten por seguro que no sentirás frío por el intenso calor que hace en Piura. Bien te vendría un helado o una cremolada. No te extrañen los huecos en la ciudad pues en Piura en obras pùblicas estamos acostumbrados a “amarrar la chiva”. De la educación, permite que te cuente que nuestros estudiantes en matemáticas pierden por goleada y cuando leen contados son los que entienden. En deportes les falta garra. Ábreles la mollera buen Jesús para que sean mejores y enséñales a competir en la vida.

De los centros comerciales para que te cuento. Todos los piuranos hacen cola por las ofertas 2 x 1 y 3 x 1. Y pese a que hay tres nuevos supermercados gigantescos la gente sigue concurriendo al mercado. Si los comerciantes vendieran en mejores condiciones sus productos mantendrían esa lealtad tan piurana de ir “a la plaza” al “comprado”.

De los consejeros y regidores, sólo nos enteramos por los periódicos. Todo el mundo se pregunta: ¿El emolumento que cobran corresponde a la labor que realizan?.Piura sigue siendo una cenicienta a la que todos engañan. Piura sigue siendo un botín para los malvados porque la seguridad, ciudadana, aún no da resultados. Teniendo tantas necesidades aún no aprendemos a invertir en las urgentes demandas ciudadanas. A regidores y consejeros enséñales a ser sinceros.

Otra de las cosas con las que te vas a encontrar es “universidades” por todas partes. Piura teniendo tanta “universidad” vive en la descarda precariedad. La inteligencia aún exhibe sus frutos. A propósito de frutos te cuento que ahora en Piura abunda la uva. El mango no tiene buenas cosechas porque no hubo floración. Los piuranos deberían consumir saludables vegetales y en la noche buena eviten los bacanales.

Entre los proyectos que te pedimos bendigas está el proyecto Alto Piura, la remodelación de la refinería de Talara, la planta de fertilizantes de Bayóvar y que de una vez se concluya la Autopista de Sol. Te pedimos especialmente que inspires a los alcaldes a trabajar seriamente por el pueblo desesperado por la ejecución de las obras públicas prometidas. Presérvalos del rompe manos de la corrupción. Líbralos de los traficantes de enriquecidos lácteos y de las mafias del “vaso de Leche”. Abre sus ojos para que nos les den cabrito por liebre. No los dejes caer en la tentación.

Te pido que bendigas todos los hogares de Piura. No olvides a los niños que con ilusión esperan la navidad. No olvides a los abuelitos, s los reclusos, ni a los que sufren dolor en un hospital. Haz buenos a los que enseñan y a los que escriben. Bendice las manos que cocinan y mecen las cunas. Ayuda en cada momento a los que trabajan y no abandones a los que buscan empleo. Protege a todos los niños y a sus mascotas. En especial a lo que no tienen el calor de mamá. Permite que en la Noche buena sintamos tu infinito amor en nuestro hogar.Amén.

sábado, 10 de diciembre de 2011

CUENTAS CLARAS Y CHOCOLATE ESPESO


Por: Miguel Godos Curay

La descentralización es una necesidad del país. Un argumento económico a favor es la constatación de que entre los países más pobres ocupan los primeros lugares los más centralizados. Es la misma actitud de los padres de familia que mantienen esa dependencia autoritaria y patriarcal sobre sus hijos. Finalmente, son aquellos los que eligen la forma de vestirse, la profesión y hasta arreglan los matrimonios de sus vástagos y como es previsible acaban en fracaso. Esta es una consecuencia del pernicioso “centralismo” familiar.

Descentralizar expande energías ciudadanas. Nos convierte en dueños de nuestras decisiones. Mientras de la centralidad se nutren las burocracias corruptas. La descentralización fomenta la ciudadanía responsable y la saludable práctica de pedir cuentas a quien tenga que darlas. El centralismo es consecuencia de esa mentalidad colonial de quien se apoltrona en los cargos y piensa que su irreductible isla de poder es un botín para su beneficio propio. Cuando esto sucede los bienes del Estado propiedad de todos los ciudadanos son usados excluyentemente en provecho y beneficio personal. La legión de burócratas aprovechados que disponen de vehículos, combustible y horas de trabajo de terceros es numerosa y frondosa en los diversos niveles del gobierno central, regional y local. Mucho dinero escurrido en el sumidero del dispendio improductivo en un país en donde apremian las necesidades.

La descentralización es un proceso de afianzamiento de la confianza ciudadana y permite acabar con esos tentáculos de podredumbre moral y robo descarado que acompañan los procesos de ejecución de la inversión pública. Las repartijas son el inocultable signo de una democracia balbuceada que para crecer en salud requiere del aire fresco de las buenas prácticas y la saludable transparencia. Lo que no es transparente es el orificio secreto de las alimañas. Ahí donde se oculta información se engordan las ratas pardas y la inmoralidad pública.

Otro de los signos del centralismo es la incompetencia. La escasa competitividad y la rigidez no permiten que los mejores desarrollen sus capacidades. El fenómeno visible y risible en el sector público es el siguiente: “hacen como que trabajan pero en realidad no hacen nada”. Los papeles se detienen indefinidamente y el tiempo se pierde irremediablemente afectando las decisiones del desarrollo. En el plano ciudadano alrededor de las instituciones se crean y recrean legiones de acomedidos clientes, nepotes y capituleros que buscan el provecho propio. La indiferencia se apodera de los ciudadanos cuando los avances no son visibles y lo único que se observa es más de lo mismo. No se piense que existe desinterés por la política. Lo que se produce es desencanto y una fractura de la confianza en los que fueron elegidos para gobernar.

Frente a este desgaste de la confianza social no surten efecto ni las chocolatadas ni los repentinos propósitos de enmienda. El pueblo quiere cuentas claras y chocolate espeso. Lo que exigen los ciudadanos son itinerarios muy claros con hitos de logro visibles. Cuando no los hay menudea la cosmética del folletín y la tinta engaña tontos con el propósito de maquillar la realidad con irrealidad. En este territorio la democracia se convierte en demagogia pura y sebo de culebra. Muchas veces en el territorio de la gobernabilidad sucede lo que señalaba con reiteración el entrenador Alfio Basile: “Yo coloco perfectamente bien a mis jugadores en la cancha. Lo que pasa es que empieza el partido y ellos se mueven”.

domingo, 4 de diciembre de 2011

LOS CHILENOS NO MATARIAN LA GALLINA


Por: Miguel Godos Curay

El informe “Situación y perspectivas de la economía mundial 2012”, hecho público el pasado jueves por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es bastante desalentador. La crisis del desempleo va a continuar en los países industrializados y las mayores economías del mundo. La Unión Europea y los Estados Unidos, van a retroalimentar crisis interna y expandir la recesión mundial. El crecimiento experimentado por China en el 2010 del 10.3% se desacelera y la proyección para el 2012-2013 es inferior al 9%. En Europa prosigue la crisis. A la procesión del desempleo se suma el atasco del sector bancario el que a su vez presiona la deuda soberana. Esto se traduce en la inestabilidad del mercado de valores y los tipos de cambio provocando la volatilidad de los capitales.

La incertidumbre financiera, según el pronóstico, golpeará los mercados de materias primas procedentes de los países en desarrollo complicando su manejo macroeconómico. Cuando la incertidumbre se apodera de los mercados las inversiones se contraen. En este escenario acontecimientos de hostilidad como los producidos en Cajamarca despintan la economía. El Perú sostiene su economía en los commodities mineros los que dependen de la mayor demanda de China, Brasil y los Estados Unidos. Lo que no entienden los agitadores es que no hay nada más sensible en la economía que los mercados financieros. Los capitales amanecen en el Perú pero anochecen en donde las condiciones para su salud son ventajosas.

Tras la crisis desatada ha quedado demostrado que el Perú urge una descentralización fiscal, redistribución de beneficios y condiciones ventajosas para los territorios en donde se extrae la riqueza. Chile a pesar de las demandas insatisfechas del sector estudiantil cierra el 2011 con un excedente del orden 1.9% de su PBI según el Bank of America Merrill Lynch. Sus ingresos crecieron más allá de los esperados gracias a la minería. En el Perú, con inaudito desatino, se quiere dejar sin ovarios a la gallina de los huevos de oro.

Otro factor importante es la información adecuada a los pobladores sobre los detalles de la operación minera. Los vacíos provocados por la desinformación son cubiertos por la especulación y la manipulación que realizan actores políticos oportunistas, quienes finalmente, se apropian de los conflictos.

La situación económica del país y la disciplina fiscal no pueden tirarse por la borda con esta colisión de abusos que perjudican a miles de pobladores que nada tienen que ver con la minería. Las pérdidas son cuantiosas para los productores lecheros y actividades conexas. El turismo también resultó afectado. De ahora en adelante, los turistas peruanos y extranjeros, tendrán que pensar dos veces antes de elegir este destino turístico.
Los conflictos, lo dice la experiencia, no son acontecimientos casuales. Se premeditan con alevosía y ventaja. Finalmente acaban desatando un encadenado dominó de desorden y caos que afecta al país. Sería lastimoso que los logros en la economía se vengan por los suelos a consecuencia de la irresponsabilidad de sectores fanatizados y reacios al diálogo.

Nos apena que el CADE Cuzco que planteaba con puntualidad el futuro de la innovación para el país se haya visto inevitablemente distraído por el ruido y la intemperancia. Corresponde al Estado emplear las herramientas que le otorga la Constitución para restablecer el orden frente al abuso de quienes ignoran el respeto elemental a los derechos ciudadanos. No hay razón para convertir al país en una piñata en donde los rabiosos garrotazos son propinados por lobos disfrazados de corderos. Mientras Chile acumula excedentes en el Perú se aúpan los inconsecuentes.

martes, 29 de noviembre de 2011

SALUD MENTAL EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL


Por: Miguel Godos Curay
Universidad Nacional de Piura


El tema de la salud mental es un tópico, muchas veces, ajeno a los medios de comunicación social. En el campo de la salud en general en la prensa se abordan aspectos vinculados a la inmunización de las poblaciones y a la eventualidad de epidemias de paludismo o dengue. Nuestro concepto de salud se limita al no sufrir enfermedad alguna que afecte al cuerpo. Las enfermedades de alma son invisibles hasta que se manifiestan en sus múltiples desenlaces. Muchas veces funestos.

Pocas veces relacionamos la salud mental con el sentirse bien de las personas. Ignoramos en demasía que todas las personas tenemos derecho a la salud mental. Hemos sido educados ignorando este valioso componente fundamental para el desarrollo sano de las personas. En cambio, en el seno de las familias admitimos tradicionalmente la existencia del “shucaque”, “el susto”, el “mal de ojo”. La brujería es parte de nuestra vida diaria. En cada uno de nuestros actos nos acompaña el temor al fracaso y nos preparamos para triunfar en la vida. El antídoto contra el fracaso se llama “seguro”. Es curioso observar que en las dependencias públicas con mayor movilidad y traslado de los funcionarios. Los escritorios están tapizados de coloridas estampas de santos de las causas imposibles como San Judas Tadeo. El Señor Cautivo de Ayabaca, el Señor de los Milagros o las diversas advocaciones de la Virgen.

Los brujos, curanderos y curiosos son potentes psicoterapeutas que acompañan a las familias pobres pero también a las que tienen poder adquisitivo. Sin embargo, nos cuesta admitir que existe el derecho humano a la salud mental.

No hay hogar piurano en el que no existan unas hojas de sábila en algún rincón de la casa. Para protegerla de los malos hechizos. Todavía en las familias campesinas existe la fundada creencia que al acostarse hay que colocar los zapatos en forma de cruz para que ningún alma en pena los use. En la sierra de Ayabaca o Huancabamba, persisten los cultos sincréticos a los “apus” tutelares que ejercen una función protectora y que por lo tanto merecen “pagos” de agradecimiento. Gran parte del conflicto minero se debe a la falta de respeto a los valores y a la propia cultura de los pobladores. No es que a las personas les guste vivir en la pobreza, el arremeter contra la cultura de las comunidades es raíz de grandes conflictos.

En Suyo, Las Lomas y Sapillica en donde se expande la minería artesanal no se abre una mina sin la tradicional mesa de un brujo venido de Nazca o Acarí del sur del Perú. Vivimos sumergidos en un mundo mítico, mágico y religioso. Sin embargo, nos cuesta mucho entender que la salud mental es un derecho. Muchos de los problemas que nos afectan y consumen tienen como raíz la salud mental.

La vergüenza piurana desencadena afecciones psicosomáticas que tienen que ser tratadas a tiempo por rezadores o rezadoras. Pero nos cuesta entender que la salud mental es necesaria desde la cuna hasta la tumba. Caso contrario nos convertimos en almas en pena que necesitamos de los ritos religiosos de sufragio para poder alcanzar el descanso eterno. La familia tradicional piurana a consecuencia de los inusuales ritmos de la economía y los cambios de hábitos, poco a poco, cambia su configuración.

Los piuranos acostumbrados a la siesta con pijama Son hoy una especie que ya no existe. Lo que existe ahora es un grupo empresarial agresivo que ocupa todo el día útil en sus negocios. Frente a los nuevos iluminados y decorados “molls” se amortiguan las frustraciones colectivas. Si observamos con detenimiento lo que sucede en estos establecimientos podríamos darnos cuenta que hay muchas personas que suben y bajan repetidas veces por las escaleras eléctricas como si fuera el rito de insertarse en la modernidad.

En muchos asentamientos humanos han surgido “cines de barrio” con pantallas de 40 pulgadas en donde se vende pop-corn a 50 céntimos o a un sol. De este modo muy peruano se atemperan las frustraciones colectivas.

Las carencias, las fracturas familiares, las ausencias, las abultadas deudas y la pobreza frustran. Es probable que en Piura aparezca próximamente una nueva devoción colectiva al “Señor de las Angustias” el que tendría una legión de fieles en los angustiados deudores de las cajas municipales que para cubrir sus deudas solicitan un préstamo a un banco o a un agiotista. Tapan un hueco abriendo otros incontroladamente. La facilidad con la que se obtiene una tarjeta de crédito en quienes gastan más de lo que ganan genera deudas abultadas e impagables. La angustia genera estados depresivos y deteriora la salud mental de muchas personas. En Piura circulan hoy, según las estimaciones de la Superintendencia de Banca y Seguros, nos menos de 60 mil tarjetas de crédito las que mal empleadas, en algunos casos provocan menudos dolores de cabeza.

Los niños van a la escuela desde los primeros años, los padres tienen obligatoriamente que trabajar. Y los abuelos ya no tienen lugar porque su espacio lo cubren los kinder y quedan aislados e incomunicados sin tener con quien conversar y sin tener a quien transmitir su sabiduría. Tampoco frecuentamos sacramentos como el de la confesión siquiera en Pascua Florida. En la que los feligreses de antaño descargaban su inmundicia moral y reiniciaban nuevamente su existencia cotidiana sin contratiempos. Hoy no.

Un niño que observa televisión soporta, en cinco o cuatro horas diarias frente a la pantalla, no menos de una docena y media de delitos de todos los tamaños. Lo curioso es que no reparamos en constatar que lo que los maestros enseñan en la escuela la televisión lo deseduca en el propio hogar. La violencia se ha convertido en un hecho recurrente en la información diaria sin darnos cuenta que somos una sociedad enferma a consecuencia de la arremetida de los contenidos violentos. Leer diarios en Piura provoca la pasmosa sensación que nada bueno acontece aquí. Y que esfuerzos como el de esta tarde para procurar el bien transcurren desapercibidos.

Soy muy observador de lo que sucede en Piura. Y una encuesta tan sencilla como la de entregar a los niños de los asentamientos humanos de Piura hojas en blanco para que dibujen lo que más les gusta. Revela que los niños de Piura dibujan con reiteración una iglesia, los algarrobos que todos se empecinan en arrancar de cuajo, el sol piurano que quema y requema y puentes. De pronto aparecen los puentes ubicados en espacios inimaginables. Entonces nos preguntamos ¿por qué los niños piuranos dibujan puentes? Podemos conjeturar una serie de respuestas. Una de ellas es la de la necesidad de puentes que comuniquen a los que tienen con los que menos tienen. Puentes que comuniquen a los que gobiernan con los gobernados. A los viejos con los jóvenes. Necesitamos puentes que acorten las distancias entre los que sufren con los que pueden brindarles ayuda. Puentes en la universidad, en el gobierno regional, en el gobierno local. Necesitamos puentes generacionales y puentes entre nosotros mismos.

Cuando empezó el boom petrolero y surgió como una serpiente que atravesaba el oriente peruano el Oleoducto Nor peruano y se crearon empleos. Muchos fueron a buscar futuro en esta nueva actividad. Sin embargo, nadie advirtió que esa perentoria ruptura del vínculo familiar iba a provocar el incremento explosivo del consumo de drogas. Un piurano de hoy conoce las drogas al promediar los once años. Nadie sin embargo, repara que los mayores desenfrenos en consumo de cocaína y Éxtasis tienen como escenarios los concurridos balnearios de Máncora, Yacila o Colán. Máncora es un paraíso del consumo de drogas, todo el mundo lo sabe. Pero nadie actúa. Un año nuevo en Máncora es expresión de desenfreno. Tras las dinámicas del turismo se ocultan prácticas perniciosas aceptadas socialmente.

La droga popular aceptada es el alcohol. La chicha o el cañazo se consumen incontroladamente las familias más pobres. Antes los obreros de construcción que realizaban el vaciado de un techo aligerado demandaban para rendir bien y conjurar sus fatigas tres o cuatro latas de chicha y cebiche de pescado. Hoy se “prenden” y consumen PBC. De tal modo que se tornan agresivos violentos y peligrosamente criminales. Hay un consumo de drogas en las periferias del mercado donde concurren los cargadores que transportan bultos. Durante las noches los puestos en donde se expenden los productos son
Usados para el meretricio clandestino.

El tema es muy serio y se extiende a los solapados establecimientos contiguos los clubes nocturnos en donde se ejerce la trata de personas. Las damas de compañía venidas de Jaén, Bagua o Tarapoto. Son un problema social de dimensiones El problema es muy serio. Curiosamente la zona industrial de Piura se ha convertido en una zona roja en donde se realiza el trato carnal furtivo y el consumo de drogas. Las decisiones de nuestras autoridades son endebles y sucumben ante las variadas formas de corrupción.

También existen consumidores de drogas en los aparentes ambientes académicos de la universidad, las fuerzas armadas y policiales. Muchos efectivos que prestaron servicios en las zonas de emergencia durante la época del terror en el sur. Retronaron a sus lugares de origen pero con vicio incluido.

Ayer cada uno de nuestros pueblos tenía como parte de sus actores sociales sus enfermos mentales conocidos, queridos y excluidos al mismo tiempo. Hoy son abandonados en la vía pública, sin consideración y sin respeto por la persona humana. Cada día es mayor el número de mujeres y jóvenes que deambulan por las calles. Muchas veces expuestos al abuso de sujetos inescrupulosos.

Yo tengo muy presentes a Carlos Llontop, muerto en circunstancias extrañas y a Octavio Zapata. Ambos fueron destacados estudiantes del Colegio san Miguel. Llontop dirigió una célebre diatriba cuando Nixon visitó San Marcos y Octavio, allá por 1982 puso en marcha con Alan García una cruzada de solidaridad con Piura. ¿Qué les pasó? ¿Cómo llegaron a ese estado patético y conmovedor con el que los hemos visto?

Podemos percibir que el enfermo mental se invisibiliza para la sociedad. Pocas veces nos ocupamos de su abandono y triste situación. La prensa se detiene solamente en las consecuencias explotando el morbo con el que detonan casos en donde la causa es el deterioro de la salud mental. El caso de la niña Pierina, un caso que tiene como escenario Piura y Lima, nos muestra con crudeza el deplorable estado de la salud mental de una madre y de su entorno. El caso amerita un estudio clínico profundo y sus entretelones. A la prensa sólo le interesa el abordaje sangriento del hecho criminal sin indagar en las causas del extravío de la salud mental.

En la universidad misma las tensiones de la competencia, los problemas familiares y el consumo de drogas afectan a los alumnos. Hay casos realmente preocupantes que han llegado al desamor por la vida y el suicidio. No están exentos los jóvenes de la arremetida del acoso sexual y de la manipulación interesada con el ánimo de doblegar a las jovencitas sexualmente. Realmente una mirada a lo que la prensa no alcanza a ver nos muestra un paisaje descarnado.

Frente a ellos hay que llamar la atención a los responsables de las decisiones políticas sobre la salud mental de los piuranos. Corresponde a la seguridad social al sector salud atender lo que de momento no es visible pero que más tarde nos va a golpear en el rostro.

La definición propuesta par la OMS para salud mental es muy precisa: “es el estado de bienestar que permite a cada individuo realizar su potencial, enfrentarse a las dificultades usuales de la vida, trabajar productiva y fructíferamente y contribuir con su comunidad”. La ausencia de salud mental impide que las personas lleguen a ser lo que desean ser, no les permite superar los obstáculos que la vida les presenta y avanzar con su proyecto de vida y da lugar a falta de productividad y de compromiso cívico con la nación. Las personas afectadas en su salud mental sufren, pierden la tranquilidad y si nadie les atiende pueden llegar a niveles extremos.

Conversando con una frustrada suicida en el Hospital Reátegui me interesé humanamente por el caso. Era una niña de 15 años que había tomado una botella de lejía porque no le permitieron ir al baile de “Corazón Serrano”. Esa era la frustración aparente. La frustración de fondo era la imposibilidad de tener un vestido nuevo en la fiesta de promoción.

Como podemos ver Las consecuencias clamorosas son: frustración, pobreza y violencia, junto con la incapacidad de vivir en ambientes donde se practique la democracia sin exclusiones de ninguna clase.

Las enfermedades mentales y los trastornos mentales comunes (ansiedad y depresión) son frecuentes ya en nuestras familias. Tema aparte es la violencia contra la mujer y los niños. Alguna vez visitando los Pronoeis Municipales me dí cuenta que los niños que llevaban pantalones largos, tenían en sus piernas las huellas del maltrato. Hay un maltrato a niños pero también a los ancianos.

Si no actuamos a tiempo el futuro que se vislumbra es sumamente preocupante. Las afectaciones a la salud mental se van a multiplicar y es bastante probable que se conviertan en causa de discapacidad con un impacto sobre el desempeño laboral y economía de las familias y las empresas. Tenemos que darnos cuenta que los enfermos mentales son personas humanas con derechos y no pueden ser discriminados ni excluidos.

Nuestra lectura de la realidad tiene que cambiar. Hay que reforzar nuestra autoestima porque quien no tiene capacidad de amarse a sí mismo no podrá amar a los demás. Los padres de familia tienen que acercarse a sus hijos y procurar climas de confianza que refuercen la cohesión familiar. Podemos ser pobres y carenciados pero lo que no podemos estar desunidos y sin una cohesión social suficiente como para perder la confianza en el futuro.
Corresponde a nuestras autoridades crear climas de seguridad ciudadana y mejorar el aspecto de la ciudad plantando árboles educando a los ciudadanos. Piura tiene 173 mil conexiones de agua, pero sólo el 60% tiene alcantarillado en su domicilio. Hay una clamorosa necesidad de mejorar las condiciones de vida. Hay que construir una ciudad amable y respetuosa, con calidad de vida. Estas son condiciones que ayudan a mejorar la salud mental.
Hace algunos años deambulaba una mujer enajenada por las calles de una ciudad. Le llamaban “cabeza de barro” por su aspecto conmovedoramente impresionante La foto publicada en los diarios despertó la atención de todos. Pero también tocó las fibras de humanidad de la iglesia y fue don Federico Ricther Prada Obispo Auxiliar de Piura que acogió este clamor por estas personas tan olvidadas de la sociedad. Vino luego el Hermano Sergio Arduz de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios. Desde entonces y a pesar de los pesares y las enormes dificultades mantienen este Centro de Reposo que lleva el nombre de un hombre que lo entregó todo a cambio de nada. Y que hoy nos congrega aquí en este propósito de pensar en voz alta sobre un tema profundamente humano. Pero en el que necesitamos el compromiso efectivo de las instituciones de los responsables de las decisiones políticas y la propia sociedad.
(Conferencia pronunciada el 29.11.2011 en el Centro de Reposo San Juan de Dios de Piura)
Foto Richard Chávez: Octavio Zapata Albán.

sábado, 26 de noviembre de 2011

ARISTOTELES A LA VUELTA DE LA ESQUINA


Por: Miguel Godos Curay

Un libro de cabecera de todo aquel que ejercite responsabilidades familiares, públicas y pedagógicas es la “Moral a Nicómaco” de Aristóteles (Estagira, 384- Calcis 322 AC). Este texto clásico nos enseña que el fin supremo del hombre es la felicidad. Y el bien entendido amor a la transcendente gloria es patrimonio de naturalezas superiores. No es un atributo de quienes sucumben a un vehemente afán de notoriedad. Una cosa es ser otra aparecer. El mismo señalamiento se aplica a quienes lejos de servir a los demás se sirven de ellos para sus fines subalternos y mezquinos.

La actividad humana regida por la virtud es la más alta condición de la felicidad del hombre. El hombre y la mujer virtuosos se rigen por principios. Principios requieren los que mandan pero también los que obedecen, los que enseñan y los que aprenden. Advierte Aristóteles, las virtudes y los vicios, no son pasiones sino hábitos adquiridos a lo largo de la existencia. Virtudes como la honestidad, la decencia, la tolerancia, el respeto se cultivan en el seno de la familia y se muestran en la vida pública.

Explica Aristóteles que el valor es el punto medio entre la temeridad y la cobardía. La templanza es el valor medio entre la corrupción y la insensibilidad. La liberalidad es el medio entre la prodigalidad y la avaricia. La magnificencia, la grandeza del alma, es el medio entre la insolencia y la bajeza. La veracidad es el medio entre la fanfarronería y el disimulo. La gracia es el medio entre la bufonería y la rusticidad. La amistad es el medio entre la adulación y la aspereza. La modestia es el medio entra la imparcialidad, la envidia y la malevolencia.

Que una persona oriente sus preferencias morales hacia las virtudes o los vicios es un acto voluntario. No es tan cierto, como se suele justificar, que quienes ejercitan responsabilidades públicas no perciban las consecuencias de sus actos. Muchas veces, la actitud negligente y contumaz es producto de una vida carente de valores. ¿Cómo podrá gobernar a los demás quién es incapaz de gobernarse a sí mismo? No se le puede pedir peras al olmo ni papayas al algarrobo.

La amistad es un carnudo tema aristotélico. La verdadera amistad no se desliza por los territorios de la adulonería y la aspereza. La amistad necesita de un soporte de respeto recíproco. La amistad genuina reposa en la concordia. Su defecto inmediato es la discordia. Si la primera abre cauces al corazón la otra es una desavenencia venenosa.

Para Aristóteles las virtudes que abren camino a la felicidad son: la verdad que es la pura correspondencia a la realidad. El arte que es la destreza humana para hacer mejor y con mayor perfección las cosas. La ciencia es el conocimiento cultivado a lo largo de la vida. Ciencia es también el reconocer los límites del propio conocimiento sin arrogancia. La prudencia, es la moderación del buen juicio, el prudente discierne entre los bueno y lo malo. La sabiduría es el más alto grado de conocimiento al que puede aspirar la persona. El sabio comparte lo que sabe y lo desenreda para el entendimiento de los otros. Finalmente está la inteligencia que es la comprensión esencial de las cosas. La inteligencia no se adquiere en el supermercado. Se cultiva a lo largo de la vida. Leer a Aristóteles es una necesidad para tantos que pecan con insolencia de tontos.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

SOMOS GRAU SEAMOSLO SIEMPRE


Lic. Miguel Godos Curay
Universidad Nacional de Piura


Discurso del acto central de lanzamiento de la campaña promotora de valores: "Somos Grau seámoslo siempre"“

Se llamaba Miguel Grau y amaba el mar en cuyas orillas perdió el miedo corriendo olas. Tenía profunda la mirada y era bueno. Se reía a carcajada sonora como los marineros y era devoto de Santa Rosa de Lima. Aprendió a navegar antes de cumplir los nueve y lo dio todo por el Perú cuando sólo tenía 45 años. No era el viejo patilludo que nos muestran los monumentos. Era un hombre que sabía sonreír ante sus numerosos hijos. Predestinado, vino al mundo en la víspera del día patrio un 27 de julio. Su sola evocación une al Perú en una cadena de generosidad interminable. Supo en el fragor de la guerra ser valiente y con el vencido un adelantado de los Derechos Humanos.

Grau no practicó nunca los excesos sangrientos de la guerra. Fue un ajedrecista inteligente en el tablero inmenso de la mar. Sus fichas blancas siempre sorprendieron a las negras de la sombra. Y en el momento supremo se batió como un león. Su efigie en las escuelas convoca cívicos ejemplos. Los niños en las escuelas lo contemplan con admiración. Su imagen bendita está presente en la inmensidad del océano y en cada nave donde flamea el pabellón nacional. El ennoblece a la Marina y con él la Marina de Guerra del Perú se ennoblece”.

De él podemos decir: su forma de respirar fue el navegar. Grau es como una centella que cruza el anchísimo pecho del océano y no teme a las tinieblas y brilla intensamente por el esplendor de sus virtudes. Sírvannos de prolegómeno, aquellas palabras que un 28 de Julio de 1906, Germán Leguía y Martínez, pronunciara al colocarse una placa conmemorativa en su casa:

“La América lo venera, el mundo lo admira, no hay corazón peruano que no se abra ante su nombre como un templo, y vierta ante su gloria el incienso de una gratitud y un orgullo tan legítimo como perdurable. Bendito sea ¡Bendita la tierra que lo vio nacer! Bendito sea el rincón en que meció su cuna venerada.”

Grau es un modelo de integridad moral. En la vida como señala el poeta Pierre Réverdy: “no hay amor sino pruebas de amor”. Grau es una prueba de amor al Perú, a la familia y al deber. Grau es un paradigma vivo en un momento en donde la desintegración de vida es la demostración del divorcio entre la palabra y la acción. Cuando se inmola en Angamos tiene 45 años. Una foja impecable y la promesa de una vida apacible en el hogar.

La mayor de las virtudes de Grau fue la gravedad, expresada en la dignidad y la seriedad de un hombre de vida intachable y austera lo que le confiere una especie de autodominio en cada uno de sus actos. A ello podemos sumar la parsimonia del hombre preocupado por atender en todo momento y circunstancia las necesidades de su familia y de los propios empleados de su casa. Su vida familiar, desde el momento de su matrimonio, entre 1867 y 1879 es demostración de una delicadeza extraordinaria. Grau disfruta del cariño de su esposa y la ternura de sus hijos. También fue un puntual cumplidor de los deberes para con Dios y con la patria. Como ciudadano se adhirió a la ley y a la palabra empeñada. Por eso, durante la revolución de los Gutiérrez, Grau expresa su rechazo a la autoridad ilegítima en defensa del orden constitucional.

Fue un hombre virtuoso en el sentido clásico. La “virtus” romana es el valor, la característica propia del “vir” del hombre fuerte, del héroe. Fue asimismo respetuoso del legado de sus mayores. Y en el fragor del combate generoso y magnánimo cualidades que exaltan sus propios adversarios.

En él se cumplió ese sentido del honor que como ley no escrita prevalece en los hombres de mar. No olvidemos, como puntualiza, el historiador José Agustín de la Puente y Candamo: “Se embarca cuando tiene 9 años de edad y regresa a Lima cuando cumple los 19”. En esta etapa de su vida Grau penetra en el mundo de lo marinero a través de una singular experiencia personal y no de los libros.

Grau entre 1843 a 1853 recorrió un total de 102 mil 854 millas. Cuando en 1853 su padre pide la incorporación de sus hijos Miguel y Enrique a la Marina de Guerra del Perú, tienen ya una experiencia en buques mercantes. En 1854 Miguel Grau ingresa como guardiamarina de la Marina de Guerra del Perú, tiene veinte años y es una promesa para el Perú.

La escritora Emilia Serrano de Tornel (1843-1922) conocida como la baronesa de Wilson, lo describe del siguiente modo:

“Tenía Miguel Grau varonil figura; dulce afabilidad en el semblante; cutis tostado por el sol de los trópicos y curtido por las salobres brisas que desde muy niño habíanle acariciado. La estatura pasaba de mediana, la complexión robusta y vigorosa, propia para hacer frente a los peligros y vencerlos con titánica entereza. La frente era alta y espaciosa como forjada para ceñir laureles. Los ojos negros, hermosos y rasgados, traducían el valor indomable la serena intrepidez del hombre resuelto a sacrificar su vida en defensa de los sagrados intereses patrios. “

Guillermo Thorondike quien recogió valiosos testimonios en la familia pudo conocer del Embajador Oscar Grau Astete que su abuelo don Miguel Grau tenía tanta fuerza en las manos que podía partir en dos una baraja española. En otras ocasiones podía desenroscar piezas que nadie más podía conseguía mover solo con las manos. Tenía la voz delgada. Tenía una mirada perfecta, penetrante. Le gustaba jugar con las palabras.

Grau es una lección humana: La vida que vale la pena vivir, tiene que ser intensa y no extensa. La “Moral Nicómaco” tratado profundo sobre la conducta humana, escrito por Aristóteles, precisa que hay tres formas de vida que distinguen a los hombres en su búsqueda de la felicidad: “Las naturalezas vulgares y groseras creen que la felicidad es el placer, y he aquí por qué sólo aman la vida de los goces materiales. Después están la vida política o pública; y por último, la vida contemplativa e intelectual.”

La vida del Almirante Grau encaja con los atributos de quien se entrega a la vida política o pública. Su impecable trayectoria ciudadana es una demostración de su talante humano. Advierte Aristóteles que el fin más habitual de la vida pública es la gloria y el honor. El sentido del honor tiene una preeminencia sobre la gloria porque finalmente quien conduce su vida por el camino de la virtud se consagra a ella como el fin verdadero de su existencia.

La práctica de la virtud no es un acto casual, explica Aristóteles, y recae sobre los actos voluntarios de la persona. Los actos involuntarios son producto de la fuerza mayor y hasta de la terca ignorancia. Grau, actuó en plena conciencia de sus actos con la serena convicción de cumplir con su deber y hacer el bien. Actuó libremente y en plena inteligencia de sus actos y los asumió con patriotismo. Sus actos fueron voluntarios y por ello admirables. Esta es una lección de integridad de vida para todos los peruanos.

Hombre virtuoso es aquel que dirige la actividad de su alma por el camino de la virtud y estando en la posesión de diversas virtudes, la más elevada de alta y la más perfecta de las que practica dirige a las otras. En Grau la felicidad es un admirable amor a su familia, amor a la patria y amor a Dios expresado en sus personales vivencias cristianas. Fue un hombre de principios.

Advierte Aristóteles que sólo los que obran bien pueden aspirar en la vida a la gloria y la felicidad. No se puede decir lo mismo del hombre que con una doble vida muestra una deformidad repugnante. En donde lo que se dice no guarda correspondencia con lo que se hace. En donde la inconsecuencia se convierte en inmadurez humana.

El hombre virtuoso pese a los azares de la fortuna no pierde su dignidad. Y tal como sucedió con don Miguel Grau murió para el tiempo volátil de la historia, pero nació para el tiempo inmarcesible de la gloria y la inmortalidad. Este es el Grau que debe resonar en las aulas universitarias, en el Congreso de la República y en todo espacio en el que debe prevalecer el elemental sentido de nación, justicia y respeto a las leyes.

Entre las virtudes más grandes de Grau está el valor. El valor es un punto medio entra la temeridad y la cobardía. El verdadero valor se enfrenta con serenidad a los mayores peligros y a los males más terribles. El mayor peligro es el de la muerte en los combates, quien se entrega hasta el sacrificio se eleva a la dimensión de una muerte gloriosa. Grau fue valeroso. El valeroso se presenta sin temor ante una muerte honrosa y ante peligros que cada instante pueden caer sobre él. El valeroso sabe que hay que darse del todo, entregarse del todo: es preciso que el sacrificio sea holocausto.

Aristóteles distingue cinco tipos de valor: El valor cívico es propio de los héroes y de los soldados que obedecen a sus jefes. Este es uno de los atributos de Grau. Otro es el valor de la experiencia que nace del conocimiento y de la vida. La vida de Grau fue un gran conocimiento del mar. Grau aprendió de las circunstancias inesperadas y su temple marinero lo forjó en la vida del hombre de mar.

Otro es el valor de la cólera, que según el estagirita no es otra cosa que la indignación. Tener capacidad de indignación ante la injusticia y el menoscabo de derechos es una virtud. En donde resulta fácil y cómodo es dejar pasar las cosas. También hay un valor de la confianza en la que se sostiene la intrepidez y la sangre fría ante los peligros. Grau dio numerosas demostraciones de audacia y con justicia simbolizó al Perú a bordo del Huáscar.

Finalmente esta el valor de la ignorancia que desaparece delante del verdadero peligro y se convierte en arrojo. La vida de Grau resume el valor cívico, el valor de la justicia, el valor de la experiencia y el valor de la confianza.

A raíz de la axiología aristotélica un asomo a su vida demuestra que en la mayor parte de sus actos practicó la templanza que es el punto medio entra la corrupción y la insensibilidad. En el manejo de sus asuntos económicos practicó la liberalidad que es un punto medio entre la prodigalidad y la avaricia. No desatendió en ningún momento a su familia y a sus amigos. Otra de sus cualidades fue la magnificencia que es el punto medio entre la insolencia y la bajeza. Practicó la verdad en cada uno de sus actos. Es la veracidad el punto medio entre el disimulo y la fanfarronería. También practicó la amistad que es el punto medio entre la adulación y la aspereza. Nunca lo asaltaron los raptos de vanidad y se hizo querer por toda su tripulación. Ejercitó la política con decencia como un servicio a la patria.

EL PERU DE GRAU

Veamos el escenario nacional: En 1876 el Perú tiene según el censo 2 millones 704 mil 998 habitantes. Según Basadre al estallar la guerra con Chile el Perú se encontraba en pleno desarrollo industrial. Anota el historiador de la República lo siguiente: “Una auténtica revolución económica había estado desarrollándose en el Perú debajo de las frecuentes y nominales revoluciones políticas.”

En efecto desde 1845 y con gran impulso en 1852 el país había empezado a crecer. Quien construía en 1869 gastaba más porque buscaba la comodidad de disponer de cañerías de agua e instalaciones de gas. El banco Hipotecario empleaba sus fondos para impulsar la industria agrícola antes que desarrollar la construcción urbana. Entre los años 1865 y 1866 se generalizó en Lima el uso del carbón de piedra.

Las fondas y hosterías se habían generalizado en la capital, en general existía un relativo aumento del bienestar y una mejora del modo de vivir. Se esperaba con ilusión que el ferrocarril trasandino trajera productos de agrícolas del campo a la ciudad con el consiguiente abaratamiento de sus precios. La industria peruana, sin embargo, es incipiente pero entre ellas destacan la Compañía que se dedica a la fabricación de hielo, la Refinería de Azúcar, la Compañía de kerosene de Piura, tres compañías salitreras, las Compañías de Gas de Alumbrado para Lima, Arequipa, Chorrillos y Callao.

En Lima hay fábricas dedicadas a la elaboración de galletas, chocolates, fideos, cerveza, fundiciones y molinos. La actividad textil crece en Vitarte. Sin embargo, el país, es un archipiélago de “islas agrarias” en la costa y la sierra con dificultades de comunicación y transportes. El Secretario de Hacienda Manuel Pardo formuló, durante este período, un plan de aumento de rentas, disminución de los gastos y mejora de la administración. Para ello defendió los intereses del Estado ante los consignatarios del guano y creó nuevos impuestos.

Entre 1876 a 1878 el sol billete se cotizaba al cambio con la Libra Esterlina a 40 peniques. A fines de 1878 a 26.5 peniques a consecuencia de la crisis y depresión en países como Inglaterra y Estados Unidos. La caída de los precios a nivel mundial afectó la economía peruana. En conclusión la guerra con Chile detuvo el proceso de modernización del aparato productivo peruano.

Grau el 4 de febrero de 1868 asumió el comando de monitor “Huáscar” el que dejará el 5 de agosto de 1876 para incorporarse como Diputado por Paita. Este, sin duda, fue un acontecimiento afortunado en el que prestó solemne juramento por Dios, por la patria y por Paita. Grau en su Cámara es gestor de importantes iniciativas para modernizar nuestra Armada. Se ocupó de la Marina, la exploración de las islas guaneras en el litoral, la preservación del orden constitucional, reparación de caminos y el juicio que sigue el Perú a las casas consignatarias de Europa así como de la reforma de los códigos. Su preocupación se concentra en todo lo que atañe al país. Servir al país es su consigna.

Los méritos cívicos de Grau como Diputado le fueron reconocidos por la Resolución Legislativa Nº 23680 promulgada el 14 de Octubre de 1983 que establece que en el Hemiciclo de la Cámara de Diputados habrá permanente una curul con el nombre del Diputado por Paita Miguel Grau Seminario y la lista de asistencia al iniciarse las sesiones de la cámara comenzarán con el nombre de Miguel Grau Seminario tras cuyo enunciado la representación nacional dirá: ¡Presente

LA GUERRA CON CHILE
En 1872 el armamentismo chileno era una preocupación del Presidente Balta quien solicitó al Congreso le autorice una empréstito por cuatro millones de pesos para adquirir dos acorazados. Pese a que el empréstito fuera aprobado por el Congreso el consignatario de turno se negó a efectivizarlo. Asesinado Balta la crisis política postergó la adquisición. Posteriormente asume la presidencia Manuel Pardo hasta que en 1876 fue elegido Mariano Ignacio Prado.

En Febrero de 1879, concluido el período legislativo, Grau, vuelve al Ministerio de Guerra y Marina. El 14 de Febrero Chile ocupa Antofagasta posteriormente ocuparía Mejillones, Cobija y Tocopilla. El 15 de mayo de 1879 el “Húascar”, la “Independencia” y los transportes “Chalaco”, “Limeña” y “Oroya” abandonan la rada del Callao, hace cuarenta días que Iquique se encuentra bloqueado. A borde de la “Oroya” viaja Prado. Quien iba a dirigir desde Arica la campaña del Ejército aliado. El objetivo naval es romper el bloqueo.

El 21 de Mayo Grau hunde a la Esmeralda. Lo que viene luego es una “campaña de Guerrillas” en el mar. El 25 detiene al pailebot “Recuperado” en Iquique, recupera la goleta “Clorinda”. El 27 rastrea y corta el cable submarino que comunica a Antofagasta con Valparaíso. El 28 recupera la goleta “Coqueta”. El 29 se encuentra con el “Blanco Encalada” y la corbeta “Magallanes”.

El escurridizo monitor se había convertido en una leyenda. Para colmo la pequeña cañonera “Pilcomayo” había hundido al buque “Matilda”. El 8 de Julio Grau es recibido en Arica jubilosamente. El 25 de julio captura al “Rímac” un transporte chileno. El hecho provocó reacciones contra el gobierno en Santiago. El 28 de agosto está en Antofagasta con la intención de cortar el cable submarino encontrándose con las corbetas “Abtao” y “Magallanes” a las que dejó averiadas. Grau se había convertido por su audacia, su generosidad y valentía en una leyenda. El 18 de septiembre Grau se encuentra en Arica preparando una nueva expedición y pide se le proporcione vestuario para la tripulación y municiones para los cañones. Además de ametralladores y fusiles. El 23 parte para Ilo convoyando al Chalaco. El 24 retorna al sur en la misma misión. El “Chalaco” conducía tropa para reforzar la guarnición de Iquique en donde arriban el 28. El 30 de septiembre Grau remite el último parte desde el “Huáscar” al Comandante General de la Marina. Se trata de un pedido de bombas para los cañones del monitor.

El monitor tiene los fondos recubiertos de crustáceos y algas pero se encuentra cumpliendo su misión. Un nuevo recorrido por el sur, entre Tocopilla y Coquimbo. El Director de Guerra ha dispuesto que el monitor “Huáscar”, la corbeta “Unión” y el transporte “Rímac” salgan en convoy bajo las órdenes del Contralmirante Grau. El objetivo hostilizar cuidando de no enfrentarse a los blindados chilenos para evitar que el “Huáscar”, único buque de poder que dispone el Perú no perezca.

El 30 de septiembre a las 4 de la mañana zarparon de Arica el “Huáscar”, “La Unión” y el “Rímac” rumbo a Iquique. Este mismo día Galvarino Riveros, Comandante de la flota chilena ha decidido atrapar al “Huáscar” por lo que reúne la flota en la bahía de Mejillones con el propósito de doblegar el poderío naval del Perú. El gobierno chileno al borde de la exasperación ordena que se persiga al “Huáscar” y con este propósito se presenta en Arica.

Por este motivo el 5 de octubre en la mañana la Escuadra chilena conformada por el “Blanco Encalada”, el “Cochrane” y el “O`Higgins”y la “Covadonga” y dos transportes aparecen en Arica. El “Huáscar” no se encuentra en el puerto pues ha salido al sur.

El “Pilcomayo” un buque de madera que comanda el Capitán de Fragata Carlos Ferreyros leva anclas en seguimiento de la escuadra chilena. A seis millas del puerto y a 3,000 yardas de distancia abre fuego sobre la corbeta “O`Higgins” y con certeros disparos desmonta el cañón y causa doce bajas. La Pilcomayo sólo tuvo dos bajas.

El “Huáscar” ajeno a la concentración de fuerzas zarpó de Iquique el 1 de Octubre acompañado de la Unión. El 4 interceptan a la goleta chilena “Coquimbo” cargada de harinas pero que indebidamente enarbola la bandera inglesa. Remitida la goleta al Callao prosiguen su desplazamiento al sur hasta Coquimbo el día 5. En un rapto de audacia el “Huáscar” y la Unión prosiguen hacia el sur hasta la caleta Tongoy. Están a pocas horas de Valparaíso. La escuadra chilena ha abandonado el bloqueo de Iquique porque han iniciado el acecho del “Huáscar”. El 6 y el 7 el “Huáscar” y la Unión se dirigen hacia el norte.

El monitor experimenta averías que lo obligan a detenerse para resolver los desperfectos en altamar. Al empezar el día 8 llegan a Antofagasta. A la 1 de la mañana el “Huáscar” recorre silenciosamente la bahía con la esperanza de encontrar alguna nave enemiga, la “Unión” hacia guardia desde afuera. A las 3 abandona el puerto para reencontrase con la “Unión”. A poco se divisan tres humos en sentido contrario lo que les obliga a cambiar de rumbo, primero al oeste luego al norte, separándose de la costa y de los enemigos.

Los barcos avistados son el acorazado “Blanco Encalada”, la “Covadonga” y el “Matías Cousiño” de la primera División Naval de Chile. La persecución se inicia. Al cabo de tres horas las naves chilenas no provocan temor. A las 7.15 de la mañana aparecen tres humos en el horizonte por el Noroeste. Es la segunda División Naval chilena formada por el acorazado “Cochrane” y las corbetas “O”Higgins” y “Loa” que se dirigen rectamente a la proa del “Huáscar”.

La situación es difícil Grau desde la torre ordena rumbo al oeste primero y norte después para rebasar la punta de Angamos el “Huáscar” no da más de 10 millas el “Cochrane” con fondos limpios supera al monitor.

La primera división no preocupa porque está lejos. La segunda división se despliega en abanico sobre la punta de Angamos. La Unión logra evadir a la escuadra enemiga salvando a un buque que no hubiese podido enfrentar a los acorazados chilenos.

Mientras tanto el “Huáscar” toma el rumbo de la costa y se dispone a combatir. El combate es inevitable. Afirma el pabellón y abre fuego sobre el “Cochrane”. A las 9 de la mañana el “Huáscar” se bate con coraje contra los acorazados chilenos. Los proyectiles del “Huáscar” no pueden atravesar el blindaje de los acorazados chilenos. Grau lo sabe pero no deja de disputar con fiereza. Al primer cañonazo contra el “Cochrane” siguen otros. El monitor rebasa ya la bahía de Mejillones en la punta de Tames en recta dirección hacia Cobija, al Norte de Angamos, cuando es alcanzado por el “Cochrane” que lo ataca por la popa a doscientos metros de distancia para evitar el espolón del monitor.

A las 9.50 una granada Palliser del “Cochrane” impacta en la torre de comando demoliendo la blindada torre de mando desintegrando el cuerpo de Almirante. El cuerpo del Contralmirante voló por los aires de quien sólo quedaron los dientes incrustados en las paredes de hierro y algunos restos óseos, no todos ellos identificables. Era una inmensa llaga negra sobre el puente. Grau había emprendido su viaje hacia la inmortalidad, para ser grande entre los grandes.

Sólo en el océano Aguirre comandando el buque. Doscientos tripulantes. Mandingas crecidos en el Callao, oscuros sechuranos, mangaches criados en Paita, cholos macizos del Batallón Ayacucho, también ingleses y norteamericanos de cabezas amarillas y rostros color jamón, artilleros griegos, Mozos de París, filipinos de corta estatura, un batallón políglota cierran filas bajo las planchas de hierro.

Fue un combate cruento. Carvajal recibió impactos en la cara. A Palacios un trozo de hierro le desarticuló la mandíbula inferior la que tuvo que sujetar con un pañuelo para seguir combatiendo. Santillana perdió el conocimiento a consecuencia de un impacto en la sien izquierda y en el pulmón.

Cortada la driza que sostenía el pabellón ordenó Aguirre izar el pabellón para lo que se ofreció el artillero Francisco Maze de nacionalidad francesa. Una voz al unísono se escuchaba: “Nadie se rinde en este buque” Pese a que la nave se encontraba sin gobierno las máquinas continuaban funcionando. El monitor se encontraba entre los fuegos del “Cochrane“ y el “Blanco Encalada”. La torre de combate del “Huáscar” estaba imposibilitada de girar y el único cañón se encontraba a la buena de Dios.

En estas circunstancias un proyectil que impactó en la torre mató instantáneamente a Aguirre y a Rodríguez. La cubierta se encontraba llena de muertos con un olor penetrante de pólvora. El Alférez Herrera colocaba aparejos para recuperar el gobierno de la nave. Palacios y Santillana retornaron tercamente al combate. En breve Junta de Oficiales presidida por Garezón se acordó hundir el buque antes de que fuera presa del enemigo. A las once de la mañana del 8 de octubre todo era escombros. El “Huáscar” no se rindió, el pabellón que con arrojo Grau y sus hombres habían defendido fue arrojado al mar envolviendo una bala de 40 libras. Al ser capturado el “Huáscar” estaba cubierto con más de tres pies de agua en la sentina superior. No es acaso esta una página de imperecedera gloria.

En Piura, refiere Enrique López llegó equivocada la noticia del triunfo del Huáscar sobre los chilenos, La noticia causa conmoción porque la victoria piurana de Grau es victoria patria. Todo Piura sale a celebrarlo. Entonces la mujeres de Piura bandera en mano y presididas por la Cuyusca a la que seguían los colegiales repetía a viva voz: ¡Viva el Perú! ¡ Muera Chile!. La antítesis de la alegría vino al día siguiente cuando se rectifica la noticia erradamente dada. Refiere López Albújar:

“Cuando entre yo, ya en el patio del colegio habían muchos alumnos. Todos estudiaban llenos de recogimiento y con los semblantes tristones. Casi ninguno levantó la cabeza para verme. -!Buenos días señor!- -le dije a uno de los bedeles. No se dignó contestarme. Estaba estufado y farfullaba gangosamente, con el libro a la altura de los ojos. Después de colgar el sombrero en la percha, abrí un libro y aparenté estudiar, pues la curiosidad de por saber la causa de la tristeza me tenía desosegado. Al primero que le pregunte me lo dijo por lo bajo: ¿Cómo, que no sabes lo que pasa?. ¡Hemos perdido!. ¡Los chilenos han echado el Huáscar a pique!.”

El historiador chileno Benjamín Vicuña Mackenna, el 8 de Octubre de 1879 escribió la siguiente nota: “Ignoramos en los momentos en que escribimos los detalles de su fin. Pero, Miguel Grau el vencedor de Arturo Prats, el que lloró su muerte y recogió sus prendas con piadosa ternura sus prendas de amor, no puede haber sucumbido sino como mueren los bravos: al pie del cañón.”

¡Grau nuestro alabado sea tu nombre! No profanen tu memoria los jactanciosos que se aúpan pretendiendo la heredad de tu gloria. Ni los saltimbanquis de los pervertidos circos del patriotismo de plazuela. Tú que inspiras a nuestros escolares con la epopeya emocionante de tus hazañas, tu que enciendes las hogueras del fervor y la esperanza enséñanos el abecedario de la responsabilidad y la coherencia.

Tú que hiciste de tu vida la entrega y el valor en cada gesto muéstranos el Perú de tus sueños. Tu ejemplo se expanda entre los hombres y mujeres de este Perú agradecido que corona tus sienes de grandeza.
Grau esencial, materia y forma de le heroica huella. Grau en acto y potencia, facultad purificadora de la vileza. Grau lógica y pensamiento, raíz cuadrada del sacrificio y fórmula matemática del deber cumplido. Grau nuestro catecismo de civismo. Grau de genética genial para olvidar los meandros caprichosos del destino sin perder la sustancia del amor que se desprende de las entrañas de la tierra.

Grau esencia del Perú y del Perú la esencia. ¡Grau como el mar de Valencia! Grau verbo, acción y pensamiento. ¡Grau de Piura y Piura de Grau! Grau en tiempo presente agitador de las conciencias. Grau universidad de todos los deberes, catedrático de amor por el Perú para todos los peruanos. Grau, fórmula de bondad para todos los humanos. Ideal de calidad para todos los empresarios. Grau es también un desafío para todos los piuranos.

Mirándonos en el espejo de su vida podemos construir las coordenadas de la patria que progresa. Grau, que teniendo sustancia humana nos enseñó una lección inconmensurable de grandeza. Grau síntesis genial de la patria. Miguel Grau que estás en la gloria, nunca olvidado sea tu nombre. Venga a nosotros siempre tu ejemplo y consecuencia. Hágase siempre tu patriótica voluntad en todos los rincones de la patria.