martes, 19 de noviembre de 2019

ENTRE ELECCIONES Y CHICHARRONES

Sugestiva composición gráfica de El Mundo

Por: Miguel Godos Curay

Los próximos cinco años de la Universidad Nacional de Piura son cruciales para preservar el licenciamiento obtenido con mucho esfuerzo pero con  visibles ausencias. Escasa investigación, urgente mejora del sistema de gestión de la biblioteca, falta de publicaciones en revistas  indexadas  e inexistencia de producción editorial. Las universidades publican   el producto de sus investigaciones en ciencias aplicadas y la creación intelectual de sus humanistas reputados. En la producción intelectual edita, se reconocen  los derechos morales del autor y los derechos patrimoniales que prestigian al centro de formación auspiciador.

Como señala la   Resolución del Consejo Directivo  N°058-2019-SUNEDU/CD  que otorga  el licenciamiento “la presente resolución no exime a la UNP de  cumplir con las Condiciones Básicas de Calidad exigidos por SUNEDU”. La licencia se extingue en un plazo de seis años en los que debe cumplirse estrictamente con las exigencias de calidad. En efecto, si la academia no mejora su desempeño en estas demandas críticas la licencia se pierde irremediablemente. Por eso asiste una enorme responsabilidad a los docentes y estudiantes al momento de la elección rectoral.

Necesita la UNP simplificar la frondosa burocracia y brindar oportunos y eficientes servicios académicos. La vigilancia responsable del cumplimiento docente y los servicios académicos a los estudiantes es una necesidad. Pese a las dificultades presupuestales la UNP  dispone de modernas edificaciones que tiene que mantener  con una seria política de mantenimiento preventivo.  Los servicios higiénicos, por ejemplo, son una premisa elemental de lo bien o de lo mal que se conduce una administración. El aseo dice mucho de una institución, el desaseo convive con el mal manejo de las cosas. Decía el arquitecto Eduardo Orrego  refiriéndose a la administración pública –ahí donde no funcionan los servicios elementales la administración está peor-. El aseo del campus es obligación  ineludible.

El bienestar universitario no es una oferta para el contentamiento estudiantil. Sino el uso racional de los recursos sin menoscabo de los servicios académicos prioritarios. La autoridad y el orden van a la par con la saludable erradicación de malas prácticas que desprestigian a la universidad. La Defensoría Universitaria no es un apéndice del organigrama sino un canal de confianza para las denuncias y legítimas demandas estudiantiles. El propósito fundamental de cualquier universidad es formar personas con el despliegue de sus capacidades intelectuales y humanas. Personas  responsables y sensibles a las necesidades de sus familias y de la propia sociedad.

En tiempos de la posverdad advierte Ralph Keyes (2004) el engaño es una característica de la vida actual.  Y en materia de educación la oferta académica puede convertirse en un próspero negocio de venta de chicharrones de sebo sin ningún beneficio para la inversión en educación de los padres de familia y el tiempo dedicado de los propios estudiantes. La calidad se mide por  resultados. Son los propios estudiantes los que ponderan el buen desempeño o la negligencia docente. Su evaluación tiene que ser acogida por las autoridades responsables.

Por eso los procesos electorales en la universidad tienen un costo social más allá  de las consecuencias políticas. La educación, la generación y la difusión del conocimiento van más allá de las eventuales demandas laborales internas que perturban la vida académica. La transparencia total de los procedimientos administrativos, evaluaciones y trámites entrampados por la burocracia es una urgente necesidad. Menos papel y mayor eficiencia con celeridad administrativa posibilitan cambios notorios.

Las universidades hoy no sólo se ponderan por las estadísticas de sus egresados a largo plazo sino por su colocación laboral y los retornos a mediano plazo de la inversión en educación. La oferta académica formativa tiene que responder a  las necesidades de la sociedad. Está supeditada a la realidad económica del territorio y a sus prioridades inmediatas. Poblaciones que no disponen de agua potable, sistemas deficientes de recojo de basuras, el desmesurado crecimiento urbano. El cambio climático y la marginalidad que gatilla la inseguridad ciudadana requieren de una universidad que no siga haciendo más de lo mismo. Ofertando sebo de culebra por encima de la fragilidad estructural que perpetúa la desigualdad a la vuelta de la esquina.

Hay quienes no entienden los severos impactos de la ingobernabilidad y la violencia que acompañan el delito y otras motivaciones subyacentes y piensan que las preocupaciones de la universidad son ajenas a la cruda realidad. Y no es así. Una universidad vigorosa requiere movilizar y promover su capacidad de investigación empezando por el examen  de su realidad circundante aportando soluciones a sus urgentes problemas.  Por eso la tarea formativa se desnaturaliza sin la tarea investigativa. Sin la lectura crítica, el buen leer y el buen escribir no son atributos decorativos. Dicen mucho del que sabe y enseña.

En la sociedad del conocimiento la universidad cumple una función primordial. Es un recinto  abierto a las fuentes del conocimiento y constituye según Boisier (2004) parte esencial del capital cognitivo (dotación de conocimiento científico y técnico)  y capital cultural (acervo y actitud ante el desarrollo) de un territorio sobre el que se cimientan el capital cívico (confianza institucional), el capital institucional  (catastro y  tejido institucional) y el capital social (recursos morales) de una sociedad frente a los desafíos del desarrollo.

De modo que esta elección no es un proceso más de la democracia representativa sino un repensar reflexivamente el futuro de una universidad que es patrimonio de Piura. Hay quienes creen que es más de lo mismo. Y sucede lo que acontecía en Atenas en donde se llamaba “idiotas” a quienes se desentendían de la política. Para los griegos  la política era la más noble de las ocupaciones y no un menester de desocupados  en busca de votos. Por eso es necesaria una elección serena y repensada. Jamás una idiotez  aleve.

domingo, 13 de octubre de 2019

TEDDY MONTUFAR MAESTRO Y AMIGO

Por; Miguel Godos Curay
Teddy Montufar Abad, periodista y docente universitario

Teddy Montufar Abad se fue  hoy 2 de octubre a las 3.40 de la tarde en plena primavera. Junto a Álvaro, su hijo, estuve ahí. Para los amigos siempre la alegría nunca la tristeza y el dolor. Lo conocí hace muchos años camino a la escuela en Paita. Él iba al Colegio San Francisco de Paita yo acababa la primaria. Más tarde por iniciativa del cura don Miguel Armestar se creó el club deportivo JUPSA (Juventud Unida para una Sana Alegría). Ahí practicaba el baloncesto y el fútbol. Por aquellos años usábamos el uniforme beige y disfrutábamos de las inacabables historietas de Novaro que con fruición coleccionaba Dioscórides Mariño. Nos apasionaba la lectura amena con un buen vaso de raspadilla con jarabe de tamarindo. Envidiable y placentero deleite.

La vida porteña transcurría entre la escuela, la casa, el deporte a cielo abierto en la playa El Toril y las pasiones personales. Unos juntaban coloridos cromos y sellos de correos, otros alimentaban con lechuga sus verdes pacazos, otros las contiendas con trompos de zapote, otros el fútbol y el ajedrez como los chinos Fong disciplinados por don Joaquín, su padre, con paciencia oriental. Los fines de semana y después de misa compartir el cebiche con pescado fresco en el muelle fiscal. Crecimos entre la brisa fresca del mar e innumerables personajes cotidianos. El mecánico Félix Rodríguez que daba cuerda al reloj de la torre de la Iglesia San Francisco. Juan Emilio Ginocchio con sus coloridas camisas caribeñas y su afición a la música. El panadero Cruz con sus deliciosas cachangas y milanes, Currundo con sus helados de vainilla.

Encontré a Teddy más tarde en la Universidad de Piura como debutante profesor del Programa Académico de Ciencias de la Información siempre amable, ameno y divertido. Tuvo con nosotros algunas clases de Redacción I y II. Su tesis de Licenciatura fue un estudio sobre el Estilo Didascálico en la Prensa Peruana, un análisis estilístico profundo sobre los editoriales de la sumisa prensa de la dictadura de Velasco. Con Teddy intimaban Ronnie Moscol y Segundo Infante, con ellos la conversación era el acontecer periodístico.

Gracias a su confianza corregía los trabajos de redacción periodística encargados por el profesor Montufar, posteriormente fui jefe de prácticas de los profesores de Literatura Adolfo Venegas y de Historia del Perú Antiguo del padre Esteban Puig. Casi al culminar su carrera participó del PGLA (Programa de Graduados Latinoamericanos) de la Universidad de Navarra (España). Estuvo después por la UNIFE y la Universidad Nacional de Tumbes.

Mientras tanto y después de cinco años en la sierra de Morropón llegué a la redacción y posteriormente a la Dirección de Correo de Piura. Fue en esa propicia ocasión que le propuse se incorporara a Correo. Sus valiosos conocimientos fueron el ingrediente necesario para elevar la calidad de la redacción. Junto a él crecieron Marco Agurto, Mariela Barrientos, Alberto Coronado, Luz María Ruiz, Herbert Mendoza, Carlos Prieto, Pedro Durand entre otros de la red de corresponsales. Se formó un eficiente equipo humano valioso hinca codos. Una interesante experiencia.

De Correo, pasé a Cutivalú con un estilo novedoso de informar con sabrosos matices de abundante lectura, plena identidad con las demandas de la región, capacitaciones sobre género a cargo de Susana Villarán, diálogos con cooperantes, abundantes picaduras de zancudos en Villa Nazaret en Chulucanas. El alma de la fiesta un asombroso y cristiano espíritu de cuerpo. La batuta jesuita y algunos intérpretes evangélicos en el equipo de la radio. Teddy en Correo fue Jefe de Redacción y asumió la dirección cuando me fui.

De Cutivalú me enrumbé a la Universidad Nacional de Piura a la naciente Escuela de Comunicación Social al frente de la cual estuve diez años viéndola crecer a ritmo vertiginoso y completar su cuadro de profesores. Periodistas con trajín y experiencia fueron reclutados para la enseñanza entre ellos siempre brillantes Teddy Montufar, Noé Rojas, Alina Antón, Dina Saavedra, Javier Gonzáles, Mariela Barrientos y Marco Rumiche. La escuela creció en alumnos y profesores y el sueño se hizo realidad. Teddy y Mariela fueron los ladrillos de los cursos de Redacción, pura exigencia y trabajo serio. Hoy las ayer maquinitas portátiles de escribir son silenciosas laptops. Tras estos diez años sin tregua y con quince aulas aseguradas y hoy modernizadas en el pabellón de estudios generales dejé la Dirección. Me tocó pelear en su momento con la ANR la Licenciatura en Comunicación Social pues según me advirtieron la licencia consignaría “licenciatura en educación con mención en comunicación”. Un verdadero disparate académico.

En el menudo trabajo en las aulas estuvo Teddy, compañero de aventuras y de sueños. Por sus merecimientos personales fue también elegido Decano del Colegio de Periodistas. Paiteño de lealtad insobornable. Un amigo y generoso consejero. Afectuoso padre y leal esposo. Ana María, Rafael, Álvaro y Paolo su continuidad genética pueden dar fe de ello. Lo siento purificado de cuerpo y alma en su lecho póstumo. En la intimidad de los recuerdos inolvidables partió por el camino que Dios le señaló. Lo sigo escuchando en sus sinceras advertencias y consejos. Lo evocaré siempre al frente de la redacción imperturbable y acucioso. Mi voz resonaba como en las viejas redacciones, él fue un hombre apacible y bueno. Alguna vez a la hora del cierre. Voz en cuello decía a los redactores “parece que ustedes trabajaran para la competencia. Nosotros somos Correo”. Y no le faltaba razón. El maestro y amigo inolvidable se quedó dormido tras la intensa jornada en la que como sucede a los periodistas son irrepetible noticia.

UN MILAGRO EN OCTUBRE


Por: Miguel Godos Curay

Venerada imagen del Señor Cautivo de Ayabaca
Es un fervor multitudinario más allá de las fronteras. Una demostración en carne viva de la fe de los creyentes. Desde los últimos días de septiembre y todo octubre el norte se llena de peregrinos que recorren pueblos y plazas en su ruta al encuentro del Señor. Son hombres, mujeres y niños que caminan hasta el santuario del Cautivo en Ayabaca. Sed, hambre y fatiga siempre les acompañan pero no se arredran. Su corazón y la mirada están puestos en el Cautivo al que imploran y agradecen el restablecimiento de la salud, un repentino cambio de vida o el trabajo que hace mucho tiempo buscaban. Hoy abundan miles de jóvenes conversos en los pasillos del mercado, en las calles y en los rincones desatendidos por el gobierno todos caminan hacia Ayabaca sin importar las distancias.

Otros conocieron al Cautivo en la ingrata experiencia de años de prisión. Pero están ahí agradecidos dispuestos a cumplir la eterna promesa. Es el atletismo de la fe creyente. El camino carretero de Piura hasta Ayabaca es de 216 kilómetros. La jornada por trochas olvidadas, llanuras y cerros es de tres a cuatro días hasta las puertas del santuario a 2, 715 metros sobre el nivel del mar. Hoy es un mar interminable de fieles que esperan en la misa de fiesta la bendición. Mientras tanto reposan aliviando sus fatigas a cielo abierto en Ayabaca.

Los peregrinos ingresan a rastras, rodillas en carne viva,  otros portan pesadas cruces con sorprendente fortaleza. Entonan cantos de alabanza con originales letras algunas escritas por el ciego Pablito Maldonado otros son arreglos de conocidas cumbias y pasillos ecuatorianos.  “Aquí estamos a tus pies Cautivo / tal como te lo había prometido. A tus pies  me postro agradecido / no me desampares en la vida mi Cautivo” dice una letra balbuceada entre sudor y lágrimas. Un enjambre  de viejos y andariegos peregrinos unta de chuchuasa en los músculos adoloridos y acalambrados por el trajín. Este año un joven peregrino murió en pleno trecho extenuado por sobre esfuerzo a su corazón.

Lloran otros ante la mirada del Cristo de los pobres. Son miles los peregrinos que se posesionan de la plaza de Ayabaca  en vísperas de la misa de fiesta. Con las primeras luces del día hierve el café de olleta retinto para iniciar la jornada. Es tradición de los andantes compartir lo poco que se tiene y juntarse para el retorno tras cumplir con la promesa de caminar hacia Ayabaca por cinco a diez años. Hay quienes se comprometen por toda la vida y no faltan quienes ofrecen sus hijos al Señor.

El señor Cautivo es un Cristo lacerado de rostro campesino tostado por el sol las velas y el sahumerio. Su cabellera es una ofrenda de las hijas de Ayabaca o de lugares recónditos que desde niñas las preservan para a los 15 a los 18 entregarlas y convertirlas en personal atuendo del Señor.  La devoción al Cristo adolorido tras las torturas en el pretorio es una añeja tradición en México, Perú y Guatemala. Cristo tiene en sus sienes ensangrentadas sobre las que reposa una corona de espinas que duele en el alma.  En sus manos entrecruzadas se aprecian las venas tumefactas que revelan el dolor de la carne herida. Profunda y penetrante la mirada. Los labios medio abiertos imploran compasión. Viste de morado intenso como el de la chicha. Todos le piden, a sus pies lloran clamando perdón. Los testimonios de milagros concedidos son numerosos. No hay nada imposible para el Señor. Muchos oran por la paz en el Ecuador. Y otros para que no nos engañen los políticos y los candidatos incumpliendo sus promesas.

Ayabaca, con sus callejones cuesta arriba es un mar de fe. Camiones y buses llegan de todos los rincones. Posadas y hoteles abren sus puertas. La comida vuela. Hasta el momento de la procesión. Cohetes y bandas de músicos anuncian la salida del Señor. Los colonos de San Lorenzo y del valle del Quiroz están contentos porque días antes  se sintieron los cordonazos del Cautivo. Lluvias estacionales anticipo de un estío con agua para riego.

Un pueblo de cuatro mil habitantes soporta estos días una población inesperada de 10 mil o más visitantes. La feria anual facilita el comercio de reliquias e imágenes del Cautivo pero también de las panelas, alfeñiques y bocadillos de Socchabamba  elaborados artesanalmente desde tiempos inmemoriales. Algunos peregrinos sin dinero llevan como reliquia piedras y estampitas del Cautivito que preservan en sus hogares. La noche fresca obliga al abrigo. Unos se cubren con sus ponchos otros con cobijas pues duermen cara al aire fresco de las alturas. Bien valieron los trajines para este encuentro con el Señor.

Hace frío pero el corazón arde de fervor. Es la fe de un pueblo que camina y cree en la salvación. Poco le importa la decepción política y la injusticia. Por encima de todo los regocija la esperanza de Dios. La amistad de Cristo con los pobres se renueva todos los días.  No faltan quienes con racionalidad cartesiana confunden fanatismo con fervor. No es así. Sin esa prodigiosa energía que surge de la fe no son posibles el progreso humano, la busca del bien común en la salud y en la educación. Enmudecen los dialécticos ateos y quienes señalan que la religión ya no es el opio, que adormece, sino la cocaína del pueblo. Sucede que de las expresiones visibles de la religiosidad popular surgen las expresiones invisibles de la conversión personal y revalorización de la persona humana.

Si a pura fe cristiana es posible la conversión  de un drogadicto o que un malandrín renuncie a la facilidad de una mala vida en el delito,  una prostituta cambie su vida. La conversión personal es un asunto serio. Un verdadero antídoto ante la actitud inhumana negadora del ser humano como imagen de Dios. Lo ha advertido el papa Francisco: “Dios es amor y libertad”.  “El deseo que siento es de compartir con vosotros una esperanza, y es esta: que el sentido de responsabilidad poco a poco triunfe sobre la corrupción, en todas partes del mundo.” He ahí la esencia del milagro.


viernes, 20 de septiembre de 2019

LOS 57 DE CORREO

Por: Miguel Godos Curay

Luis Banchero Rossi el fundador de EPENSA y  Raúl Villarán Pasquel el
creador de Ojo y Correo
Correo cumple hoy 18 de septiembre 57 años de presencia en Piura. El matutino del logo rojo siempre fue un combativo tabloide por las grandes aspiraciones de la región. Libró batallas de papel y tinta por el Chira-Piura, la reconstrucción tras los diluvios de 1982 y conocidos casos  policiales como la captura de la banda de roba carros del chino Yep que proveía de vehículos  al Ecuador. El asesinato del avionero Pepe Abad cuyo cuerpo amaneció colgado entre los matorrales circundantes al Aeropuerto de Talara. El caso inspiró la novela de Vargas Llosa “¿Quién mató a Palomino Molero? Correo de Piura a igual que Correo de Tacna, Arequipa, Huancayo y Lima eran parte de EPENSA (Empresa Periodística Nacional S.A) que también editaba Ojo producto de la visionaria creación de Raúl Villarán Pasquel y la inversión de Luis Banchero Rossi. Villarán para Juan Gargurevich era “Egocéntrico hasta el ridículo, neurótico sin remedio, encontró en el periodismo el escenario ideal para desarrollar sus talentos de organizador y exhibicionista”.  Guillermo Thorndike no le escatimó el  título de su libro “El Rey de los Tabloides” (Planeta,2008). En efecto lo era pues en sus cortos 49 años de vida creó nueve diarios.

La redacción de Correo siempre fue ruidosa y estridente ahí no faltó la sutileza por la noticia de sus recorridos reporteros Manuel Michilot Abel Sánchez, Aldo Cango Seminario y Nilo Vilela Monzón. Aldo Cango estuvo presente en el epicentro mismo de la noticia. Richard Paz convertía en textos las señales morse de la radio. Un vivir en la cresta de ola de la noticia.  Evaristo Lozada un puntilloso redactor y crítico asaz de las noticias que no lo eran. En cierta ocasión tras el robo de mil millones de soles a un vehículo porta valores del BCR en pleno centro de Piura. Lozada, retrucó, “seguro robaron un monedero, los piuranos son escandalosos”. Diccionario en la gaveta  era devoto de la ortografía y la lectura de la  letra diminuta de El Peruano.

El deporte fue más que una pasión para Raúl Almeida y Oswaldo Orozco. Recorrían estadios y coliseos. Almeida era un sutil lector y una genuina caja de sorpresas por sus conocimientos de historia y la vida de Piura. Hugo Gonzáles el popular “Chiricuto” redactor de policiales compartía sus menudas tareas con el diseño de páginas de la edición. Al frente de la regencia estaba Alex Reyes el popular “Adú”. Realmente inolvidable por su olfato periodístico y bohemio fue Renán Estrada  quien abrió las páginas de Correo al acopio memorioso de don Reynaldo Moya con la publicación en fascículos de la Historia de Piura. Moya cuñado de Estrada fue uno de los fundadores de El Norte de Sullana en donde también debutó como redactor Renán economista de profesión. Pertenecieron a esta generación Ronald Coloma Herrera y Juan Zúñiga Sañudo posteriormente en las redacciones de La Prensa y Ojo.

En la redacción de Correo  destacaron periodísticamente Luis Germán Chapilliquén, Parcemón Adanaqué, Jorge Sandoval, César Castillo, Alfredo Cavero Piaggio, Raúl F. Santiago, José Saavedra Jiménez, Oswaldo Campos, Raúl Díaz, Víctor San Martín Zapata, Carlos Sánchez Manzanares, Santos Ayala Chunga, Sergio Ambulay, Javier Bances y en su momento Raúl Fernando Moscol ( Rafemole) fueron los protagonistas de este oficio insobornable de buscar la noticia cotidiana. Recién egresados de la universidad  se incorporaron Jorge Zavala Ganoza y Segundo Infante Carmen. Posteriormente Marco Agurto, Luis Ferro, Jaime Godos entre otros que realizaron sus prácticas profesionales de redacción.

Inspirado en el periodismo sensacionalista de Raúl  Villarán se caracterizó por un estilo breve para informar con la pepa de la noticia. Impreso en una rotoplana saltó posteriormente al offset revolucionando el diarismo en Piura. Fue un enorme logro tecnológico de las ruidosas Remington a las silenciosas Macintosh de la era digital. Su redacción en sus mejores momentos combinó la experiencia de experimentados sabuesos con la formación académica de los primeros egresados de periodismo de la UDEP. Ahí me formé tras cinco años de inesperada travesía por las alturas de Santo Domingo de Morropón. El recorrido por los valles y la geografía del piedemonte andino, las estribaciones de la naciente cordillera. Una apasionada lectura del paisaje y de la tierra. De los pobladores y personajes de carne y hueso como como Sinesio López más tarde Director de la Biblioteca Nacional y José Sabogal Wiesse un estudioso de la cerámica popular peruana.

En Correo se vivía al filo de la noticia. Mario Castro Arenas desde Lima estimulaba apasionadamente el rescate de los pueblos olvidados del Perú. Con él me entrevisté gracias al entusiasta estímulo de Max Mogollón. Durante mi estancia limeña en la redacción de Correo en Garcilaso lo frecuenté a diario. Tenía viva la curiosidad por el tópico norteño y piurano. Recorrí los talleres y sentí el irrepetible embeleso de la rotativa Harris imprimiendo a color. En Correo se disfrutaba un sentimiento de familia en la redacción y talleres. El Regente Ascencio me explicó  a detalle el proceso de impresión y sentí que la tinta se metió en mis venas. Empezando el día con los primeros ejemplares en la mano retornaba al hotel ya entrada la madrugada.

El apoteésico recibimiento a su retorno de México de Teófilo Caso Oré.
Correo atesoraba muchas proezas periodísticas como la de Teófilo Caso Oré  que encontrándose al frente de los teletipos en la redacción de Correo cubriendo su turno hasta las 12 de la noche. Obtuvo la primicia de entrevistar a la viuda del presidente Allende. Según recuerda -a  las 12.15 los primeros minutos del domingo 16 de septiembre de 1973 recibió una alerta noticiosa de ANSA dando cuenta de una nave de Aeroméxico en la que viajaban 66 exiliados chilenos entre ellos la viuda y la hija de Allende-. La nave reabastecería combustible en Antofagasta- Lima y Panamá. Este día se celebraba en la sede de la Federación de Periodistas del Perú el aniversario del Sindicato de Trabajadores Gráficos de Empresa Periodística Nacional (EPENSA). Caso Oré concurrió a la celebración probó unos platillos y abandonó la fiesta para ir al Aeropuerto por propia iniciativa.

Teófilo Caso Oré en el baluarte de resistencia del Presidente Salvador Allende
en La Moneda hace 46 años.
Un enjambre noctámbulo de periodistas esperaba el avión y al momento del aterrizaje no hubo conferencia de prensa en estricto acatamiento de las disposiciones del gobierno peruano. Al inquieto redactor no le quedó más que aprovechar el descuido de los  policías vigilantes y sin reparos abordó como “pavo”, el avión DC 9 de Aeroméxico en donde viajaba Hortensia Bussi  de Allende la viuda del presidente derrocado y diplomáticos chilenos perseguidos por la dictadura. Caso, sin pasaporte y con solo 15 soles y sesenta centavos en el bolsillo más o menos 6 dólares al cambio del día. Se sumó a los pasajeros y  logró en calidad de primicia la primera entrevista testimonial de Tencha Bussi. Con la exclusiva en la mano Caso Oré llegó a México. Ahí contacto al Director de Associated  Press (AP) en México Charle Green quien le facilitó el envío del despacho a la redacción de Correo en Lima. El testimonio de primera fuente dio la vuelta al mundo con los créditos de AP.  Una genuina primicia de Correo. Al referir su audacia el cholo Caso repetía siempre  que el periodista vive con pasión su profesión  y la primcia es como hacer un gol con la noticia. El periodista sin pasión es un escribidor presa de hemorroides del vivir aplastado sin recorrer la ciudad.

El primer director de Correo de Piura fue Gonzalo Añí Castillo retirado de las lides periodísticas escribió un libro titulado “Historia Secreta de las Guerrillas”.  También estuvieron al frente de la Dirección del diario el Dr. Rafael Vega García, José Eyzaguirre Carreño, Enrique Maticorena Estrada, Carlos Manrique León, Renán Estrada Távara, Freddy Viveros Valverde, Miguel Godos Curay, Carlos Manrique Negrón, Teddy Montúfar Abad, Rolando Rodrich Sarango Iván Slocovich Pardo, Alfredo Alí Alava Merino, Renato Sandoval, director actual. La redacción de Correo estaba ubicada en el jirón Ica 772. Al inaugurar la era del offset se mudó a la zona industrial y ahí se mantuvo hasta que la decisión de los nuevos propietarios dispuso la impresión en Chiclayo.

Los diarios no son nada sin  el personal de talleres. El primer  regente de talleres fue José  Prieto Cruz a él se sumaron Carlos Alvarado Cevallos y Juan Urbina Ramírez, que también llegaron a ser regentes. Entre los linotipistas Ricardo Quinde Saavedra, Alejandro “Adú” Reyes Sánchez, Lucas Flores Zapata, Miguel Medrano Sierra. En la tituladora Ludlow Hernán Martínez Ortiz y Mario Alzamora. En fotograbado Errol Nolte Cherres, Guillermo Gutiérrez Briceño, Zenón Rosas Cisneros. Como maquinistas José y Pablo Solano Prieto, Santos Prieto Cruz y Gerardo Calderón. En almacén Pedro Silupú Panta. En  publicidad Humberto Rodríguez Sarango y Gabriel Silva. En la administración Jorge Aldana y en planillas Juan Velásquez. En la central telefónica compartían responsabilidad Leónidas Morales y Isaías Benites Fiestas. Hoy la funcional redacción de Correo como parte del grupo El Comercio está en el jirón Libertad 640, Oficina 306. Una plana de jóvenes editores y redactores integra el nuevo equipo de Correo. Correo de Piura es parte de esa inveterada historia de vivir dando cuenta de la noticia.

miércoles, 28 de agosto de 2019

Carta de la Provincia de Piura  mandada a elaborar por el Obispo de Trujillo Baltazar Jaime Martínez de Compañón

DISCURSO CON MOTIVO DEL CUADRIGENTÉSIMO OCTOGÉSIMO SÉPTIMO ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE SAN MIGUEL Y EL CUADRIGENTÉSIMO TRIGÉSIMO PRIMERO ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DEFINITIVA DE SAN MIGUEL DEL VILLAR  DE PIURA.-

Las ciudades como los hombres dejan huella de su existencia y el caso de San Miguel de Piura  tiene la fascinación de la historia y el tiempo  pues estamos a sólo escasos 13 años para celebrar el medio milenio que no es poca cosa. Y escasos dos años para el bicentenario de la Independencia jurada en Piura un 4 de enero de 1821. Me apasiona la historia pero como decía mi padre habla poco para que te escuchen y bien para que no te olviden. De modo que soy fiel al consejo.

En San Miguel de Tangarara, Tanagarará o Tangaralá Francisco Pizarro fundó en 1532  la primera ciudad hispánica del Pacífico Sur. Refiere Raúl Porras que lo hizo a orillas de las cananeas aguas del Chira. La empresa no fue fácil por la hostilidad de los indígenas a tal extremo que  Pizarro llevó a la hoguera a trece caciques soliviantados por el cacique Amotape.

A consecuencia de la insalubridad del lugar  en  1534  Almagro dispuso su traslado a un lugar ubicado en las estribaciones del cerro Pilán en  un sitio denominado Pirua o Pirua topónimo del que finalmente surgió Piura. En Monte de los Padres o Piura La Vieja se inició la colonización hispánica y se plantaron las primeras sementeras se distribuyó solares en los vecinos.

Sin embargo, la presencia de mosquitos afectó a los vecinos que mostrando secreciones purulentas en los ojos poco a poco la primera urbe se convirtió en una ciudad de ciegos. A ello se sumaron plagas de roedores que deshicieron los primeros trigales a tal extremo que el cura del lugar el Licenciado Pedro Bravo de Verdasco pidió al Concilio Limenese la excomunión de las alimañas lo que en efecto se verificó arrojándose los ratones a la anchurosa  Quebrada de las Damas para no retornar jamás. Esta noticia la refiere  Antonio de León Pinelo en sus Crónicas de América Meridional.

Este asiento empezó a despoblarse en 1570 en que los vecinos se trasladaron a Paita en pos de aire fresco del mar. La vida en el puerto no fue fácil por el oneroso esfuerzo para el traslado de agua desde Colán a San Francisco de la Buena Esperanza. A lo que se sumó el acoso de corsarios y piratas por lo que los vecinos solicitaron  al Virrey don Fernando Torres de Portugal Conde del Villar don Pardo su traslado a un nuevo lugar  a inmediaciones de la presa de Tacalá donde  dispuso el Capitán Juan y Cadalso y Salazar dispuso su fundación y asiento definitivo un 15 de agosto de 1588.

Se señalaron como linderos  “desde el pueblo y valle de Pacora y Jayanca por la parte y término de los valles de Trujillo, y de ahí subiendo a la sierra de Penachí, Salas, Huarmaca y Huancabamba, provincias de Cajas y Ayabaca que confinan con términos de Jaén y Loja, y a Poechos, Marcavelica, Motupe, Máncora, Pariñas, Tumbes y Solana hasta la costa de este mar del sur, prosiguiendo por ellas hasta la Punta de la Aguja y prosiguiendo hasta los confines y costa de de los dichos pueblos de Jayanca y Pacora que confinan con la dicha costa de Trujillo”.

La nueva San Miguel del Villar de Piura se asentó  y distribuyó solares conforme a la fórmula hispánica. Solares para la plaza pública colocando en ella rollo, picota y horca,  Iglesia, al frente el cabildo, la justicia y la cárcel a un extremo el hospital Betlemítico y los solares de los vecinos. Aquí se instalaron los piuranos. Con costumbres propias y con esa convicción de los piuranos viejos que saben de todo sin necesidad de haberlo estudiado.
Sus calles y callejones característicos. San Francisco hoy calle Lima, Calle Real hoy Libertad, El Cuerno hoy calle Tacna, el Playón hoy Arequipa, El Pedregal hoy Cuzco y Los Ángeles hoy Junín donde a decir de López Albújar la calle por donde contradictoriamente ha andado más suelto el diablo. Piura tradicionalmente está divida en dos barrios populosos al norte la Mangachería y al sur la Gallinacera de la Plaza hasta el Camal. Piura tiene sus propias devociones y celebraciones.

Piura, tiene 32 mil 852 kilómetros cuadrados Israel tiene 22 mil 72 kilómetros cuadrados, Bélgica 30 mil 688 kilómetros cuadrados y con una riqueza diversa es un emporio de riqueza y un desafío para la conducción política. Y tiene un capital humano valioso que se puede  resumir en los paradigmas humanos como Grau síntesis de patriotismo y consecuencia cívica, un médico sabio como Cayetano Heredia de inocultable origen indígena o de inteligencias extraordinarias como don Diego de Villegas y Quevedo Vélez de Saavedra el primer peruano incorporado a la naciente corporación y más tarde Academia Española de la Lengua, el poeta repentista Francisco del Castillo y Tamayo El Ciego de la Merced, escritores como Miguel Gutiérrez Correa y el poeta Juan Luis Velásquez Guerrero amigo personal de Vallejo, el poeta Marco Martos actual Presdiente de la Academia de la Lengua, Luciano Castillo Colonna, Hildebrando Castro Pozo, Luis Felipe y Fernando Angell de Lama, el Nobel Mario Vargas Llosa que nació literariamente en Piura. Pintores como Ignacio Merino maestro de la luz, Luis Montero, Felipe Cossío del Pomar, Víctor Delfín entre muchos otros de las nuevas generaciones. Y sin duda mujeres como doña Carlota Ramos de Santolaya, Elvira Castro de Quiroz, Isabel Ramos seminario, Pina Zúñiga de Riofrío, Carmen Arrese entra otras poetisas y escritoras de trayectoria indeleble.

Dice el poeta Marco Martos:
Las casonas de San Miguel de Piura
Crujen y tiritan las noches de julio.
Circulan duendes en sus zaguanes ycorredores
Y hay brasas callientes en sus cocinas silenciosas.
Se vendrán abajo cualquier tarde,
Un temblor un viento huracanado.

Señor Alcalde le entrego mi recado de fe y esperanza en una Piura mejor que está construyendo no le arredre la indiferencia y la desesperanza. Piura tiene vocación de grandeza y de progreso y no sienta usted esa sensación perversa de vivir como las tortugas a 33 revoluciones cuando las dimensiones del ritmo del progreso son otras. En la economía global se mueven diariamente por clicks de computadora  casi tres billones de dólares  el equivalente a una serpiente de billetes de diez dólares que van desde los pies de La Pola en la Plaza de Armas de Piura y no para hasta dar la vuelta a la de Trujillo. Y hay que ser firme y resuelto. Se ha dicho que los piuranos en materia  de legalidad tienen vocación de maromeros y no es cierto. Piura necesita cambiar y darle cara al orden y el progreso. No olvide usted que Piura es y será siempre la tierra donde el sol nunca se devalúa, la chicha nunca se evapora, la amistad nunca se extingue y a las mujeres hermosas como nuestra soberana nunca se les olvida. Gracias muchas gracias.

LOS 99 AÑOS DE CASTILLA DE TACALA


DISCURSO POR EL NONAGÉSIMO NOVENO ANIVERSARIO DE
REIVINDICACIÓN POLÍTICA DEL DISTRITO DE CASTILLA
Por Miguel Godos Curay

Consta en los anales de la historia reciente que el  30 de Marzo de 1861, el Presidente Ramón Castilla, decretó la Ley de creación del Distrito de Castilla, como  parte de la Provincia de Piura. Sin embargo, el 10 de Agosto de 1908 mediante Ley 723 se decretó la reincorporación de Castilla al Distrito de Piura, en razón de su cercanía. Doce años después, el presidente Augusto B Leguía, promulgó la Ley Regional 208, del 13 de  Agosto de 1920,  reivindicando  políticamente y devolviendo su categoría de Distrito  a Castilla.  Piura y Castilla siempre han estado unidas por un puente el desaparecido Puente Viejo inició su construcción el 28 de diciembre de 1891 y se inauguró el 18 de abril de 1893. Su constructor fue el ingeniero Carlos F. Findlay y su costó fue de 70 mil soles. Había un puente de palos que un día de creciente se llevó el río y uno de sus usuales peatones cogido de los maderos fue a parar hasta Montesullón en donde se erigió por agradecimiento una capilla llamada Capilla de Reto porque así era el apellido de este nuevo Moisés salvado de las aguas.

Enrique López Albujar en Los Caballeros del Delito anota lo siguiente: “Castilla.- Castilla denominado así geográfica y políticamente, y Tacalá, por ley de la tradición, es bajo cierto punto de vista, más que un pueblo autónomo, un barrio de Piura, tendido sobre la margen izquierda del río de ese nombre. Esta unido a la ciudad capitolina por un puente y por vínculos de dependencia comercial y política, pero separado por usos y costumbres, prácticas religiosas, principios de ética social y hasta por el clima. Un cauce y doscientos pasos de distancia han bastado para establecer  entre uno y otro sustanciales diferencias.”

Más adelante refiere: “En su origen Tacalá fue el epicentro de una zona agrícola
Incaica y el punto de reconcentración de una población indígena numerosa, formada por los naturales del Chilcal y de  Yupita, medio soliviantados  en su pacifismo por la aparición del grupo piurano-paiteño trashumante.”

Otra cita anotará:  “Pueblo de campanas, músicos, castillos y camaretas;  curas, procesiones y mayordomos; velorios, entierros, sopas de honras. Chicha, riñas y puñaladas”. La devoción de Nuestra Señora del Tránsito es muy antigua y en el atrio de su templo se escenificaba el auto sacramental “Montezuma” que recordaba la vida y muerte del emperador azteca. Toda festividad se celebraba con diablicos y tamboril y chirmías. Los santeros recorrían los barrios repartiendo algodoncitos benditos para la salud y como antídoto contra el infortunio. En el Archivo Arzobispal de Lima obra un expediente sobre los límites de Yupita correspondiente s 1851.
Otros documentos de importante valor son: la “Prevención del Cura de la Matriz de Piura, doctor don José Santos Vargas Machuca, de que se apruebe el despojo que ha hecho al Cura de Catacaos (1850), del sitio de Tacal.


Prosiguen los “Autos por lo que el Cura de Catacaos, Fermín Seminario solicita que el doctor Vargas Machuca exhiba el testamento del Cacique de Amotape don José Reyes Zapata (1799). Otros documentos son los Autos del Litigio entre el Cura de Piura y el  Cura  de Catacaos  por el sitio de Tacalá (1842). En 1854  obran tres cuadernillos pertenecientes a la causa del Cura de Catacaos (1853-1854). Otro es el Expediente del juicio de dominio de Tacalá en Catacaos (1855-1856).  De 1854 aparece  un ejemplar del periódico “El Orden” de fecha 30 de septiembre de 1854 y del 20 de septiembre de 1854 donde aparece el asunto de Tacalá y la respuesta del Cura de Catacaos. Documentos que obran el  Archivo Arzobispal de Lima.

“En Castilla se planean los asaltos de Acho Grande, Vega Honda, El Negro, la Encantada y Monte Redondo. En Castilla tienen los bandoleros sus familiares, sus agentes, sus espías, sus mancebas –todos con careta de honestidad y amparados por algunas industrias a base de robos- y sus abogados y consejeros.”

Castilla, la antañona Tacalá tiene el privilegio mayor de haber sido, como consta en las actas del Primer  Cabildo y con asistencia del Capitán Juan de Cadalso Salazar, Visitador general en todos  estos valles hasta la ciudad de  los Reyes, el Capitán Alonso Foroeo de Ureña, Corregidor y Justicia Mayor de este partido y Gonzalo Farfán y Antonio de Frías  Alcaldes y el Contador Gabriel de Miranda, y  el Tesorero Ruí López Calderón y Pedro de Saavedra Procurador General de la dicha ciudad se acordó  la reedificación de la  ciudad de San Miguel del Villar y que para tal efectos e fundara como en efecto se fundó, con la presencia de vecinos estantes y habitantes  en el asiento de Tacalá.

Más adelante el texto señala: “…. se acordó y determinó el poblar la dicha ciudad encima de la obra de la Presa  y Tacalá de este  valle, que será dos leguas del pueblo de indios, antes más que menos, en donde haya agua y leña, y muy ben temperamento por ser dicho sitio muy desbajado y que lo baña el aire el cual viene por partes limpias, sin que pueda traer ningún mal olor ni corrupción que pueda que pueda causar enfermedades en la dicha ciudad…”

En una de las primeras ordenanzas se establece: “que por ninguna vía ni manera se consienta, ni nadie que lo haga, que desde la obra de la Presa y Tacalá la parte de arriba no se lave ropa en el río ni se eche vascosidad ni inmundicia ni cosa que pueda hacer daño al agua, porque el agua dl trecho de dicho es la que ha de beber la gente de la ciudad, y lo que han de tener por vista y recreación por ser tan agradable como es, so pena al que fuere indio o india, negro o mulato o mulata de cien azotes dados por las calles acostumbradas de resta dicha ciudad con voz de pregonero que manifieste su delito….”

Otra de las primeras ordenanzas precisa “...que ninguna persona de cualquier calidad o condición   que sea que no tengan ningún geénero de ganado ni estancia desde el sitio Presa y Tacalá hasta pasado el pueblo de Catacaos, y llegado hasta la Muñuela de la parte hacia adonde está el pueblo de indios, de esta parte del río por el daño que hace a las naturales, que les derriban y hacen echan a perder las acequias por donde va el agua con que riegan y otros muchos inconvenientes que hay….” También se prohíbe expresamente el echar barbasco.

En el último Censo INEI del 2017 el Distrito registra una población de 160 mil 201 habitantes, de los cuales 79 mil 421 son hombres y mujeres  80 mil 780.La mayor parte de su población es joven y ahí el vigor de su crecimiento y potencialidad.

Pienso y sé que es un sueño posible que las empresas e instituciones aquí instaladas pueden contribuir al desarrollo del distrito. Hasta hace poco centenares de camiones que atravesaban el Campus de la Universidad Nacional de Piura hoy los hace por la vía alterna que construyó el Ministerio de Transportes. Si por cada camión que sale del medio Piura se abonara un sol el Municipio tendría una renta para el fomento de la educación y el deporte.

Igual sucede con el Aeropuerto. Hace poco por razones de trabajo viaje a Lima. El pasaje que se me cotizó en 170 dólares acabó costando 240. Yo me pregunto y de este monto cuánto queda para el distrito ya acostumbrado al umbral del ruido en donde se perturba el silencio. ¿Hay una compensación justa que beneficie a los castellanos? No lo sé. Pero la historia registra que en las postrimerías del siglo XIX por cada botija de chicha que pasaba por el desaparecido Puente Viejo se pagaba un importe para su mantenimiento. No es legítimo que actividades que generan ingentes ganancias no beneficien  a sus stake- holders que no es otra cosa que la identificación de quienes directa o indirectamente son afectados por la actividad  y decisiones de una empresa.

Castilla, tiene Estadio, hospitales, clínicas, universidades e instituciones educativas prestigiadas a las que se debería pedir con legitimidad un porcentaje de becas para los mejores alumnos sin recursos del distrito. Siento en Castilla enormes posibilidades de futuro amenazadas por los corredores inmobiliarios que encarecen el precio de la tierra con el negocio especulativo. Pero también por los malos vecinos  que abandonan la basura en las calles de la ciudad.

Siento a Castilla en el pan caliente que recorre en canastos el mercado. En las chitas al ajo en el morro de Olegario. En sus nuevas poblaciones de migrantes venidos de la sierra de Morropón. Siento que hay que ocupar el estadio y darle uso para el deporte intensivo que nos preserva de esa amenaza inocultable que envenena a los jóvenes. Y que esas piscinas vacías, al asomo del verano deben estar en uso para  fomentar la natación. No es mucho pedir pero el vigor de la agroindustria al norte tiene que sentirse en los poblados vecinos, en las escuelas, en los campos deportivos y en los barrios populosos.

No puedo culminar este recuento sin rendir mi homenaje de gratitud a los hijos de Castilla como  el General Juan Velasco Alvarado a humanistas como Miguel Maticorena Estrada y Carlos Chávez Sánchez historiadores y discípulos de Porras, a Juan Quezada de El Indio con esa sensible preocupación solidaria y humana.
A doña Olga Guerrero Ojeda y a muchos otros, hombres y mujeres que ha  contribuido al engrandecimiento del Distrito. A todos ellos mi profunda gratitud y entrañable recuerdo.

En el Romancero Piurano del poeta Teodoro Garcés Negrón una de sus más hermosas y terrígenas composiciones  se llama Jarana Tacaleña:


A este romancero  pertenecen los siguientes versos:
“Piso de tierra mojada/
y techo de ramas secas/
y pegadas a las quinchas /
las tinajas opulentas, /
llenas de chicha espumosa /
y de blanca mellicera /
picaos de carne adobada, /
de jaleas y cachemas, /
no faltará ni amor /
al mozo que jaranea.”


Por ese amor a la tierra que como diría Dante Alighieri mueve el sol y las estrellas. Estamos aquí en justo homenaje al Distrito de Castilla. Cierro  con la palabra gracias mi presencia. Como dice Octavio Paz  gracias es una palabra que todos los hombres desde que el hombre es hombre han pronunciado y que significa participar de la gracia que concede de Dios a los hombres y el que recibe las gracias siente ese don gratuito que nos hace agraciados. Así que no quede sino agradecer su deferencia en esta irrepetible ocasión.




COMO EL AVE QUE ESTA EN TODAS PARTES


Por: Miguel Godos Curay

Ex-alumnos de las primeras promociones de la UDEP con el Rector
Antonio Abruña Puyol 
La Universidad de Piura es una semilla de algarrobo plantada por la buena mano de San Josemaría Escrivá en el desierto. Es un árbol umbrío y frondoso que da preciados frutos. El aire fresco y pleno del sentido cristiano de la libertad, la búsqueda de la verdad, el cultivo de las humanidades y las ciencias le han dado una personalidad propia y original. Un prestigio inalterable cimentado en la honestidad y la responsabilidad con la que se forman los jóvenes que acceden a sus aulas.  La  plana docente crece junto  a sus alumnos. Siente que la universidad es un espacio de encuentro. Entre los que saben y enseñan y los que aprenden y se realizan profesionalmente al servicio del Perú. Tiene raíces profundas y crece firme y segura bajo el cielo de Piura. Sus proyecciones cara al futuro tienen clara la visión y vislumbrado el camino.

Dice Octavio Paz que una de las palabras con profundo significado humano y sobrenatural  equivalente en todas las lenguas es la palabra gracias.  Y sus significaciones tienen un tránsito entre lo espiritual y lo físico. La gracia la concede Dios a los hombres para salvarlos y hacerlos mejores. Gracia muestra  la niña que baile con espontaneidad un tondero. El rostro iluminado de alegría y de adhesión a su tierra. Las significaciones son múltiples pues gracia significa también: perdón, indulto, favor, beneficio, nombre, inspiración  felicidad, buenas maneras. En resumen un gesto humano que muestra  las buenas maneras y la belleza del alma. La bondad misma.

La gracia es un don gratuito el que lo recibe es agraciado. Y el que la agradece un agradecido. Es la categoría humana que corresponde a los egresados de la Universidad de Piura. No hay otra palabra en los caminos del retorno y el reencuentro. Muchos recuerdos se deslizan en la memoria con nombre propio. Los presentes y los ausentes. Y esa sensibilidad humana  demora en ubicarse en la casa nueva recorriendo los recovecos de ayer. Y constata como el ayer desierto de arenales resecos que danzaban en el viento es hoy un apacible vergel. El moderno campus es una respuesta creativa al reto de la geografía y la arquitectura. Ahí están las aulas impecables, los nuevos jóvenes profesores, los estudiantes que asumen con responsabilidad su futuro.

La Universidad de Piura crece, es su curso natural. Su calidad formativa tiene puntuales exigencias porque sus productos tienen la impronta del hacer siempre bien las cosas. Estos cincuenta años, este medio siglo que ha pasado como agua entre los dedos es una reafirmación de su compromiso indeleble. El país necesita de iniciativas que promuevan el desarrollo de las personas con un esclarecido sentido de responsabilidad y  honestidad. La crisis de la sociedad peruana tiene un común denominador de abandono de valores y  ausencia de los mismos. Nos socava el pretender que  la política  se subordine a los intereses personales y no al servicio del bien común. Se olvida que el desarrollo político -advierte Fukuyama- es similar a la evolución biológica sobre todo en dos de sus principios: variación y selección. Variación en la naturaleza de las instituciones políticas. Unas soportan el paso del tiempo y las que no logran adaptarse desaparecen.

La Universidad de Piura desde sus momentos iniciales mantiene el sentido Alfonsino de universidad como comunidad  de maestros y alumnos dedicados al cultivo del  conocimiento y el saber. Mantiene ininterrumpida actividad académica. Es una universidad con alma que habita en nuestra memoria como esa ave que está en todas partes y en ninguna pero ahí permanece siempre. Han pasado los tiempos y nosotros los de antes ya no somos los mismos. Y acudimos a la Alma Mater con ese fervor humano agradecido de quienes sembraron en nosotros ese afecto inalterable por el Perú. La familia reunida al  calor del hogar deslizará los más hermosos recuerdos y las experiencias generosas. Comentaba Severín Fahsbender, un grato exalumno: “tenemos que estar en esta irrepetible ocasión pues ya no estaremos en los próximos 50”. Como en el sentido vals de Adrián Flores alma, corazón y vida son los ingredientes de la ternura y la gratitud que nunca olvida. Como al empezar estas líneas. Gracias eternamente gracias.