viernes, 7 de julio de 2023

REPENSANDO EL FUTURO 39 AÑOS DESPUÉS

Por: Miguel Godos Curay

De los sesenta y dos  años de existencia de la Universidad Nacional de Piura creada por Ley 13531 el 3 de marzo de 1961. La Facultad de Ciencias Sociales y Educación,  creada el 26 de mayo de 1984, conmemora 39 años de actividad académica y formativa. En los aniversarios de bodas 39 años corresponden a las Bodas de Ágata. La  ágata es una variedad de cuarzo. Según los manuales  mineros “es una roca dura resistente a los reactivos químicos” Su nombre depende de su forma y  color predominante. La ágata azul es la más conocida y sus yacimientos se encuentran en los Estados Unidos, Brasil, Uruguay, Argentina, India y Madagascar. Es muy cotizada entre los árabes pues se le considera una garantía mágica de la longevidad y la llevan incrustada en sus anillos. De modo que analógicamente podemos vislumbrar en esta propicia ocasión larga vida para nuestra facultad resistente a todas las formas de reactividad. Reactividad según el DRAE significa: “Que produce reacción”. En psicología “es la alteración del comportamiento o conducta de los sujetos cuando presumen son observados”.

La Facultad de Ciencias Sociales y Educación nació junto con la Facultad de Ciencias desde entonces ha experimentado un crecimiento vertiginoso con sus cinco escuelas: Escuela Profesional de Historia y Geografía, Escuela Profesional de Lengua y Literatura, Escuela Profesional de Educación Inicial, Escuela Profesional de Educación Primaria y la Escuela Profesional de Ciencias de la Comunicación.

Tenemos la plena convicción que estos 39 años cumplidos son hitos de profundos cambios en nuestra forma de pensar y hacer. La mayor parte de los genios inteligentes se fueron en tiempo temprano. Descartes a los 53, Shakespeare a los 52, Montesquieu a los 66, Sócrates  a los 71, Vallejo a los 46, Valdelomar a los 31, Basadre a los 77, Valcarcel a los 96, Mariátegui a los 35 y Heraud a los 21 siendo una joven promesa.

Nuestro escenario natural es de profundos cambios. Hoy enfrentamos los impactos severos del cambio climático. Mientras contemplamos el cielo amenazados por las lluvias y las indefensas defensas en el cauce del río Piura. En Colombia se raciona el agua por la amenaza de la  sequía. Los responsables de las decisiones políticas en nuestra región buscan la salida al mar de este “rio loco” como llamaba al río Piura el geógrafo Gonzalo Reparaz. El año pasado vaciamos al océano el equivalente a cuatro veces la capacidad portante del reservorio de Poechos, reducida su capacidad  en un 46% lo que equivale a 404.8 millones de M3. Mil 619.2 millones de  metros cúbicos de agua fueron arrojados al mar. No tenemos reservorios  para almacenar agua a lo largo del cauce, ni un intento de evacuación delas aguas al desierto que permita expandir los algarrobales y hatos de cabras.

En Piura, dice López Albujar la cabra es la vaca del pobre. En el año 1962 Piura producía 6 mil litros de leche de cabra con las que su nutría a los niños de las familias pobres. En Belisario, en la margen izquierda de la carretera a Chiclayo aún se consume leche de cabra que preservan en botellas enterradas en la arena húmeda que las mantiene siempre frescas. El beneficio de un caprino provee de carne a una familia entera con carne deliciosa para el seco o  los piqueos. La leche en polvo Klim en lata llegó con la International Petroleum Company a Talara. Las natillas, quesillos y quesos –el postre piurano por excelencia- se elaboraban con leche de cabra. Considerada el mejor lácteo porque en  su composición química es la que mejor se aproxima a la leche materna. Piura se nutría de la leche de los hatos de cabras de Congorá.

Permítanme ahora una reflexión sobre el futuro. La formación que brinda las Facultad de Ciencias Sociales y Educación es una valiosa tarea académica sujeta perennemente a la innovación. Es también, al mismo tiempo, una tarea prospectiva, pues activa la capacidad inteligente de anticipar futuros. Este esfuerzo cognitivo no es casual requiere de la apropiación espacial de nuestro territorio. Piura, en efecto, no es un territorio pequeño. La Piura invertebrada necesita conectarse mejor con sus provincias de la sierra como Ayabaca, Huancabamba y Morropón. Hoy la energía eléctrica e incluso Internet llegan a los lugares distantes y apartados. La sierra es nuestro principal proveedor de granos y menestras. Pero el grueso de la producción se comercializa en Chiclayo en donde son mejores los precios.

Piura tiene una extensión de 35,892 km², que representan el 3,1 por ciento del territorio nacional. Para que tengan un referente comparativo. Israel tiene 22,145 km², El Salvador 21,041 km². Las potencialidades económicas de Piura son enormes. Algunas veces hemos escuchado decir que “Piura es la California del Perú. Es mejor reafirmar que Piura es en el norte del Perú el primer exportador  frutícola de uvas, mangos, arándanos, banano orgánico entre otros productos como el limón y el espárrago. Sólo en la producción frutícola superamos las 15 mil hectáreas.  En la minería destaca por la producción de hidrocarburos, minerales no metálicos como los fosfatos, calizas, diatomitas y salmueras. Junto a las salmueras hay depósitos de litio el oro del siglo XXI utilizado en la fabricación de baterías de los autos eléctricos.

Una de las actividades económicas florecientes en Piura son los negocios inmobiliarios que se enriquecen con la venta de departamentos de 60 mts2. Cuando apareció San José, los lotes eran de 400 metros y se podían dividir con el crecimiento de la familia. Las posteriores urbanizaciones y asentamientos humanos disponen de lotes de 160 a  200 metros. En donde el piurano habita con perro, gato y perico. Sechura, antes de la invasión oportunista de la Comunidad Santo Domingo de Olmos y Mórrope, hasta hace poco, podía colocar cien habitantes por kilómetro cuadrado. Sechura ha crecido económicamente. Que los trabajadores de la empresa Miskimayo hayan recibido de utilidades 17 sueldos correspondientes al año pasado es un referente de bonanza económica. Otro es observar con detenimiento qué hacen con el efectivo que ganan. Compran camionetas, edificaciones en zonas residenciales y otros migran a Chiclayo y Trujillo que resulta muy atractivos para crecer.

Por la expansión de estos negocios la usurpación mafiosa se apoderó del tablazo de Paita en lo que se proyectó el futuro Aeropuerto de Piura. Piura, que es más extensa que un estado conocido. Podríamos decir que es un país a decir de Luis Felipe Angell Lamas, Sofocleto: “en donde el sol nunca se devalúa, la chicha nunca se evapora, la amistad nunca se extingue y a sus mujeres nunca se les olvida”.

No hay razón para vivir en ciudades que se hacinan al borde de las pistas, se acumula la basura y se deteriora irresponsablemente sus servicios públicos. Piura, produce diariamente 400 toneladas de desperdicios que urge reciclar. Toda la hermosura del paisaje se desploma por el negligente abandono de desperdicios. Para que tengan un referente de su riqueza. El primer pozo petrolero se perforó en el Perú en 1863, cuatro años después que los EE.UU. Este pozo se encontraba en la localidad de Zorritos, jurisdicción entonces de la provincia de Paita, en los predios de la Hacienda Máncora  arrendada por don José de Lama. 160 años después de este hito se realiza el suministro de gas domiciliario en Piura. En Piura los saltos de progreso demoran pero llegan. Recuerdo con puntualidad que cuando se instalaron en Piura los comercios con escaleras eléctricas, piuranos y piuranas, subían y bajaban por las escaleras arrobados como si ascendieran al cielo.

Nuestra población estimada es de un millón 800 mil habitantes. De este total aproximadamente 534  mil 600  son la población escolar de Piura. 82 mil en educación inicial, 241 mil  en primaria, 151 mil en la secundaria, 43 mil en educación superior universitaria y no universitaria, 10 mil 300 en otras modalidades educativas y alrededor de 7 mil 300 en educación ocupacional no escolarizada. De modo que el desafío del futuro está en educar a los nuevos ciudadanos. Este proceso formativo no es un acontecimiento casual sino una aproximación conceptual a la realidad de naturaleza dialéctica. Es probable que miremos como el entorno influye en las personas. La universidad brinda un bienestar subjetivo a los jóvenes estudiantes.  Aún no tenemos una dimensión precisa de los impactos cognitivos y emocionales en las personas.

El espacio físico mantiene una relación interdependiente con la universidad y la escuela, la comunidad que habita el ambiente y los contextos en los cuáles se despliega y se asume el proceso de apropiación. 

Antes los símbolos distintivos en Piura eran el bicolor nacional, la  bandera blanca del chicherío y la bandera roja del frito en Chulucanas. Podría ser  la bandera de los comuneros de Chalaco que el 28 de enero de 1883 tomaron Piura  como afrenta a los abusos de los hacendados  que se apropiaban abusivamente de los territorios comunales. Refieren los testimonios orales y escritos que lo hicieron con la bandera roja de la Comuna de París. Hoy no hay  villorrio que no tenga bandera y símbolos perversamente caprichosos. Miren las Plazas de Armas con media docena de mástiles. La bandera de Paita, mi provincia, parece un símbolo del Islam. La de Talara es granate. Esta profusión de simbolismos podría entenderse como un afán de identidad. Pero también  como expresión profusa de un extravío de la identidad.

Es cierto, este vínculo se encuentra
mediado por significados socialmente elaborados que el entorno transmite a los individuos y que éstos lo interpretan y reelaboran en este proceso de apropiación espacial. Son los colectivos sociales lo que transmiten y enervan categorías representativas que forman parte de la percepción de sí mismo y los demás. En el caso nuestro las aulas universitarias son un espacio de encuentro de jóvenes de las diversas provincias, con sus propias aspiraciones y maneras de ser y hacer. Creo que deberíamos asomarnos a estas construcciones afectivas y cognoscitivas que enriquecen ese cúmulo de aspiraciones que son parte del futuro de una región. Son parte de su bienestar y su visión del mundo. Esta es una gran posibilidad  de lograr aprendizajes que permanezcan en lo estudiantes con el paso del tiempo y  les ayuden a ser una personas mejor preparadas.

Una de las claves para generar un aprendizaje efectivo y eficiente es el poder discernir qué conocimiento es el relevante dentro de un curso. De modo general podemos orientar  un plan de estudios y observar cuales son los aprendizajes esperados al final del curso. Discutimos y debatimos sobre las competencias en muchos casos, este  es un proceso ineludible de apropiación de la realidad.  Nuestra primera tarea es distinguir entre los contenidos relevantes y reforzar en mayor medida los contenidos de menor relevancia. De esta manera podremos tener un aprendizaje efectivo, eficiente y sobre todo, un aprendizaje que permanezca en el estudiante con el paso del tiempo y les ayude a ser mejores personas.

Hoy vivimos con mayor intensidad la heterogeneidad de los estudiantes producto de  su diversidad de origen, cultural, diferencias de capacidad, social, religiosa y económica. Su opción de género en muchos casos. Se trata de personas que forman su personalidad y la asumen. No podemos permanecer indiferentes a sus interacciones significativas y a su desarrollo social y emocional. Necesitamos una búsqueda esencial a partir de la apropiación de la realidad. Muchas vemos no entendemos que los alumnos se nutren más de nuestras actitudes personales que de los discursos en las aulas. Si somos ordenados los estudiantes también lo son. Si somos puntuales aprenden a ser puntuales. Maestros que leen tienen alumnos lectores.

Como al inicio de esta reflexión advierte Anthony Giddens el cambio impredecible es parte de nuestra realidad:Hoy algunas de las tendencias que se suponía harían la vida más segura y predecible para nosotros, incluido el progreso de la ciencia y la tecnología tienen el efecto contrario. Por ejemplo el cambio climático global y sus riesgos inherentes son probablemente producto de nuestra agresión al medio ambiente. Nos enfrentamos a situaciones de riesgo que nadie en la historia ha tenido que afrontar -el calentamiento global sólo es una de ellas- Muchos de los riesgos e incertidumbres nuevos nos afectan independientemente de donde vivamos y de lo privilegiados o marginados que seamos”.[1] En este nadar contra la corriente el mayor desafío es apropiarnos de nuestro espacio. Es parte de nuestra tarea inmediata sobre todo cuando los responsables de las grandes decisiones se solazan en el océano de su ignorancia. Como advierte Agustín de Hipona: El presente de los hechos pasados ​​es memoria, el presente de los hechos presentes es visión, el presente de los hechos futuros es esperanza.

 
[1] Giddens Anthony, UN MUNDO DESBOCADO Los efectos de la globalización en nuestras vidas, Editorial Taurus, junio 1999.

 

  


 

sábado, 10 de junio de 2023

MERCADO: SIGUE SIENDO UNA BOMBA DE TIEMPO


Por: Miguel Godos Curay

Piura, es un escenario de tormento para la tercera edad. Las alcantarillas sin tapas son verdaderas trampas para grandes y chicos que transitan con prisa por la ciudad. Los percances se registran a diario sin una diligente solución. Huecos hay por todos lados, son escenarios de peligros indecibles para los abuelos ante los que palidece la atención municipal. La trampa mayor es el Mercado Modelo en donde parasoles destartalados y buzones sin tapa provocan lamentables accidentes.

En el principal centro de abastos no hay calle libre. Todas están  sitiadas por ambulantes que se multiplican ante la falta de autoridad. Vendedores  se apoderan de las aceras y las negocian al mejor postor, delincuentes arteros, roba celulares, motos lineales y mototaxistas no dejan rincón libre y multiplican los riesgos y peligros.Igualmente los muros de la moderna avenida Sánchez Cerro son carteleras de grupos musicales chicheros, amarres de amor y estafas visibles para jovencitas inducidas a los turbios negocios de los trata de personas. Las jardineras llenas de cartones y letrinas son el sucio dormitorio de indigentes e indeseables. Los jardines se han convertido en malolientes letrinas.

EL DESPELOTE DE LA INFORMALIDAD

En el mercado central los propietarios de establecimientos formales tienen uno, dos hasta tres puestos ambulatorios informales en las calles congestionadas en las que reparten sus mercancías a precio del desorden y el caos. La moderna Avenida Blas de Atienza, ya está sitiada e invadida en los extremos. Lo que se viene es ese tumulto desordenado que favorece el desaseo y el uso indebido que impide el transito fluido. La boca se les hace agua a los mototaxistas que fomentan el desorden en la Sánchez Cerro. Si el municipio no muestra autoridad con firmeza la papa rellena del desorden está por llegar.

En esencia, el mercado es un caos irresoluble lleno de traspasos de puestos y avivatos. A espaldas del municipio se venden, revenden y traspasan puestos al mejor postor. La recaudación nunca refleja la realidad y construcciones clandestinas sobre endebles cimientos y sin la autorización municipal son un pingüe negocio porque el mercado es tierra de nadie. Lo que se ordena en un día se desordena al día siguiente. La informalidad es el resorte que mueve la economía de lo que debería ser un mercado limpio, ordenado y formal. En este estado de cosas se avecina una lluvia de siniestros y percances. Hurtos y robos están a la orden del día. Hurto es sustraer  carteras y celulares sin que la víctima se de cuenta. Robo implica el uso violento de la fuerza por el arrebato, uso de armas blancas  o de fuego. Los  que hurtan se pasean por la Comisaría alegando el poco monto de su botín. Los otros están armados dispuestos a agredir sus víctimas. Hoy los arrebatadores andan en moto en pos de mochilas y carteras.

MENDICIDAD: UNA RENTABLE SUBSISTENCIA

Una práctica informal mortificante es el comercio ambulatorio en buses de transporte urbano. La mendicidad es el modo de vivir de legiones de pedigüeños que abordan buses ante la displicencia de los conductores. Sin la autoridad municipal esta forma de agresión al bolsillo no tiene límites. Cada vez que aborde un bus mire el rostro de los falsos mendigos que se desplazan en doble sentido. Hoy abundan los raperos, con su grabadora a bordo, bendiciendo y maldiciendo a tutulimundi. Como confiesan no chorrera pero gotea. La picazón de bolsillos empieza poco antes de las 8 de la mañana hasta pasadas las ocho de la noche. No es poco lo que ganan. Con monedas en mano son los cambistas de sencillo en farmacias y comercios todos los días.  

NO APRENDIMOS DE LAS BUENAS EXPERIENCIAS

De nada sirvieron los viajes de los regidores de abastos para mirar y aprender el orden visible del mercado de Loja (Ecuador) que para comodidad de los usuarios es un ejemplo de limpieza y comodidad pues dispone de escaleras eléctricas y   accesos seguros. Nosotros somos expertos en el desorden, los siniestros por conexiones eléctricas clandestinas y vindictas entre mafias que se pelean los negocios. Un solo trote de la SUNAT por el mercado pondría en evidencia una millonaria y gigantesca elusión al fisco y al municipio. Nadie otorga comprobantes de pago pese a la obligación. Nadie declara al fisco. Y cuando exiges una boleta o factura –como corresponde-  te suben el precio para desalentar la formalidad. Y si verificas la autenticidad del comprobante, es un comprobante falso.

EVASIÓN FISCAL A LA ORDEN DEL DÍA

La evasión es visible, la sisa que pagan diariamente es irrisoria y el sistema de cobranza un tumba guabas: mucho esfuerzo para nada. Tampoco se ha sincerado el padrón de comerciantes. Los intentos de ordenamiento han resaltado un bingo cantado porque las bases de datos reveladores o se las roban o se pierden sin que nadie responda. La administración del mercado hace agua por donde se le mire. No faltan los compadrazgos y madrinazgos de regidores y regidoras que resultan gananciosos. La mejor carnecita se la lleva la autoridad.

Ordenar el mercado principal de la ciudad es un examen de eficiencia para cualquier alcalde. La actitud negligente e irresponsable es la de escurrirse frente a los problemas. No se piense que los comerciantes que se forran en billete permanecen cruzaditos de brazos. No es así, movilizan lobbys establecen alianzas con funcionarios y regidores del municipio que los defienden a capa y espada y se oponen a todo aquello que signifique orden, fiscalización y cumplimiento de los acuerdos municipales. Un tema carnudo fue, es y será siempre  la evasión fiscal y tributaria. Las conexiones eléctricas clandestinas, el robo de agua. El estirar los puestos con el centímetro de la informalidad.

FALTA CULTURA DE PREVENCIÓN ANTE SINIESTROS

El mercado, con las vulnerabilidades visibles y las ocultas sigue siendo pasto para siniestros en cualquier momento. Los cables conductores de energía robada a Enosa son como una telaraña sobre los techos. Al paso que vamos, por la mala calidad de los materiales utilizados, el desorden, el incumplimiento de las disposiciones de Defensa Civil no estamos libres de un incendio producto de las sobrecargas eléctricas, el clandestinaje y el desorden   producto de la falta de autoridad municipal.

¿Qué hacer? El ingeniero Julio Kuroiwa consultado por el entonces Alcalde Paredes Maceda, tras el siniestro, indicó explícitamente que el concreto expuesto al fuego se cristaliza y colapsa en cualquier momento. Para colmo ninguna de sus recomendaciones se atendió. No existen planos de todo el centro de abastos y anexos porque se perdieron y los utilizan los invasores para el reparto de puestos informales. Son los propios comerciantes los que se apoderan de las vías de acceso y colocan sus productos a su antojo desoyendo al municipio y a Defensa Civil. Tampoco existen planos de distribución de conexiones eléctricas repartidas sin miramientos por un sencillo. Tampoco hay salidas de evacuación en caso de producirse un sismo. Como repiten los propios comerciantes “en caso de terremoto aquí cae Sansón y los que no son”.

Basta un simple recorrido para darnos cuenta del tour del desorden, la negligencia, la falta de autoridad en todos sus extremos. Ferreterías, zapaterías,librerías  y bazares se confunden espalda con espalda con puestos de comida y cebicherías. Los flujos de concurrentes se bloquean por centenares de puestos que invadieron las vías de entrada y de salida. Un seísmo resultaría fatal para comerciantes y concurrentes. Algo así como reeditar la desgracia del tumulto en el estadio nacional.

Orden significa en un concepto elemental: cada cosa en su lugar. En el mercado de Piura cada cosa está fuera de lugar. Otro tema es el maltrato de los comerciantes al público. Lo que en buena cuenta ha favorecido a los mall en donde cada uno escoge lo que quiere comprar. En nuestro principal centro de abastos de cada 10 balanzas por lo menos nueve han sido manipuladas y alteradas para el robo descarado. Hasta los vendedores de ciruelas y limones que te dan yapa te dan 19 a 16  en lugar de los 25 cabales.  Comprar fruta es una peripecia al menudo descuido te dan fruta maltratada y de mala calidad.

PRECARIA MANIPULACIÓN DE ALIMENTOS

Otro tema sensible es la manipulación de productos cárnicos hasta en mototaxis en precarias condiciones de higiene. El transporte de carnes desde los camales vacunos, porcinos, caprinos y avícolas es sucio por donde se le mire. Pero como ojos que no ven estómago que no se reciente. Igual sucede con los productos hidrobiológicos eviscerados en pleno recorrido del mercado mayorista al mercado central. Nos hemos acostumbrado a la informalidad emparentada con el desorden, la suciedad y el desaseo. Lo que no es una visible aspiración de progreso. Somos mugrosos por tradición, desordenados por vocación y quejumbrosos de nacimiento.

¿Podemos cambiar y ser mejores? Necesitamos orden en el pensar y en el obrar. La formalidad es necesaria porque garantiza la continuidad de un emprendimiento. La formalidad tiene como coordenadas la legalidad, el respeto a las leyes y el orden y la legitimidad, el respeto a los consensos socialmente aceptados. Vivir entre personas respetuosas y responsables frente a sí mismo y los demás. Una aspiración al bien común. El mal de muchos consuelo de tontos, es una pauta impracticable cuando se quiere cimentar una sociedad de oportunidades.

INFORMALIDAD EMPUJA EL CAOS Y EL DESORDEN

La formalidad no es como esos créditos “gota a gota” que te dan efectivo hoy, pero te cobran con la sangre de la agresión criminal mañana. El informal vive para el momento, dilapida sus ingresos porque en su teoría para todos amanece Dios. Rehúye la formalidad financiera bancaria y de las propias cajas municipales pero se lo comen los usureros, los prestamistas, los panderos engorda floreros. El informal huye de la asociatividad cooperativa porque exige el cumplimiento de normas. No asume ni quiere responsabilidades de ningún tipo. Es un irresponsable perenne. Evade la formalidad porque no sabe lo que realmente tiene y a dónde quiere llegar. Tampoco es previsor cara al futuro. Y el seguro de salud formal le parece una tontería. Cuando se enferma, espera las  expensas de la caridad que nunca llega. No invierte en la educación de sus hijos porque considera que es un gasto inútil. Y cuando se da cuenta descubre la posibilidad perdida pero ya es muy tarde para cambiar de rumbo.  El orden es parte del respeto a sí mismo y a los demás. Orden es seguridad, progreso, no es evasión sino contribución al progreso del propio país.    

A PROPÓSITO DE CIEN CUYES

 


Por: Miguel Godos Curay

Gustavo Rodríguez, Premio Alfaguara de Novela 2023, nos sorprende con Cien Cuyes una novela amena y muy divertida inspirada en la soledad, desolación y misterios de la longevidad, tránsito inevitable, próximo al fin de nuestros días. Una especie de vacaciones eternas y sin retorno. Los desesperados achaques de la soledad en la que nosotros los de ayer ya no son los mismos. El deterioro empieza con los olvidos y las obsesionas en las que no recuerdas y recurres a fórmulas curiosas para desterrar el olvido. Buscas y rebuscas en hatos de recuerdos y asocias lo querido con lo grato e inolvidable. Lo ingrato no se recuerda. La tercera edad es un paso obligatorio en la que los abuelos, tristes, solos y abandonados, transcurren sus últimos días en los hogares y asilos, en donde para comodidad de los hijos, son depositados porque no generan incomodidad a nadie.

En el hogar familiar los abuelos han adquirido la categoría de estorbo. Ocupan demasiado espacio. Lo único que interesa a los herederos es cobrar la pensión convertida en un ingreso extra. Y el reparto póstumo de la herencia. El titular siempre hasta el final recibe un sencillo. Y con austeridad estira la precaria pensión.

La historia  de Cien Cuyes se desliza en un barrio residencial de Lima en donde  transcurre la existencia de doña Carmen quien necesita del apoyo de Eufrasia quien se encarga de los trabajos domésticos. En el mismo edificio vive el médico jubilado Jack Morrison, ateo confeso aficionado al jazz y al wisky. Los abuelos del edificio han formado una familia que se autodenomina “Los siete magnificos”. Su mayor preocupación existencial: “ninguno de nosotros va a morir solo”.

Quienes desarrollaron hábitos asombrosos como la lectura leen todo cuanto pueden. Los melómanos reconstruyen su vida con su música favorita. Los coleccionistas se extasían con sus piezas favoritas y afortunadas buscando quién pueda acoger sin remilgos su legado. Generalmente las cosas de viejo no interesan a nadie. Todo lo que se considera inútil se pierde. Los libros se amontonan en los triciclos de los ropavejeros. Y las fotos de los abuelos van a parar al tacho de basura.

El distanciamiento de la familia y la soledad van por el mismo camino. Los recuerdos ocupan buena parte del tiempo cuando la memoria no se llena de lagunas y ausencia de recuerdos. El otro extremo es el Alzheimer que borra el disco duro y lo deja limpio. Es una muerte en vida desoladora y terrible. El adulto mayor vive de sus recuerdos ejercitando la memoria por eso conversa, escribe y construye su historia. También sufre cuando sus recuerdos evocan afectos, fragmentos de esa felicidad perdida. Con el paso del tiempo se disloca el sueño. Las noches transcurren en vela. En este insoportable quehacer.

Cien cuyes, muestra este itinerario de abuelos olvidados que llevan cuenta matemática de las ausencias y sienten que llegó el momento final. Unos se asoman al prodigio de la pantalla del cine. Otros conversan y saborean el wisky  que los acompañó en sus mejores momentos. Insomnes recuerdan paso a paso su vida terrenal, las gratitudes y las ingratitudes, las delicias y las amarguras de la vida. Como en la historia de Miguel Delibes, la hija roja, marca el final de la cajita de tabaco. El fin de la existencia.

Un asilo es un hogar forzoso en donde los abuelos no causan molestias a las familias las que en los primeros episodios los visitaba con frecuencia pero de pronto se pierden en el olvido. Entonces las soledades se hacen compañía. Nadie los visita. Las cartas y las llamadas lejanas nunca llegan. La eventual compañía de otros alivia en parte este exilio. Todos los males se juntan los infartos, los derrames, los traumas y golpes, los defectos insoportables, el cáncer terminal, la angustia existencial todo se agolpa. Y el Alzheimer.

En Cien Cuyes Eufrasia es la grata asistente compañera de los viejos con un sentido pragmático de la existencia y con una sutileza muy humana conjuradora de tristezas. Nicolás, su hijo, ávido lector de cuentos es el sentido de su vida. Su hermana Merta es enfermera. Ambas vinieron de Simbal en la sierra de Trujillo. En Lima se dedicaron al empleo doméstico en residencias de ancianos ahí se familiarizaron con su cuidado, sus rutinas cotidianas y evocaciones sentidas de sus vidas.   Su visión del mundo se mezcla con la contemplación del mar y esa arquitectura moderna que finalmente lo cubre todo por el crecimiento desaforado a las torres de concreto. La vida transcurre entre películas inolvidables, música del recuerdo, antojos y brindis con vinos y tragos guardados esperando la mejor ocasión. Las ausencias inevitables menudean. Y hasta esas decisiones póstumas utilizando una combi Volkswagen a la que se le ha dotado de una manguera que facilite la concentración del monóxido para convertirla en una cámara de gas. Estalla sorpresivamente la realidad ante una decisión póstuma, arrebato de dignidad, unánime, íntima y personal.

Gustavo Rodríguez (Lima,1968) ha asumido con coraje un tópico profundamente humano del que nadie puede sustraerse. Cien cuyes, se lee de un tirón y nos deja esa purificada sensación de recado de ternura que siempre acompaña a nuestros viejos. Anteriormente publicó las novelas La risa de tu madre, La semana tiene siete mujeres, Cocinero en su tinta, República de la papaya, Te escribí mañana y el  volumen  narrativo Trece mentiras cortas. Ahora mismo, a las 4.00 en punto  sentimos ese paso inevitable que nos depara la existencia.

 

 

lunes, 5 de junio de 2023

HECTOR CASTILLO EL MAESTRO INOLVIDABLE

 


Por: Miguel Godos Curay

Conocí al maestro Héctor Castillo Moulet el primer día de clases en la entrañable primaria de la Escuela 11 de Paita. De eso hace 55 años. La escuela era amplia y espaciosa en un Paita que aún no había crecido explosivamente.  Fueron mis maestras doña Anita Noblecilla, y las siempre llenas de energía en las aulas doña Emma, Violeta y Elena Castillo educadoras apasionadas que sabían con sutileza imponer el orden, la cortesía y el respeto. La disciplina se cimentaba en la puntualidad y la oración diaria antes de empezar labores. El director don Oscar Castaños Rivera era un motor del orden y la disciplina. La 11 era una audacia pedagógica en donde uno de los mayores atractivos eran los talleres de mecánica y carpintería conducidos por Eladio Garrido y don Pedro Landa.

Esplendido era el auditorio para las actuaciones y representaciones teatrales ensayadas todo el año en una saludable competencia entre las aulas. Los educadores del 4to y 5to de primaria eran don Héctor Castillo Moulet, José Eliseo Bernal García, Otilio Antón Chávez y Jorge Talledo Alvarado siempre con asombrosas ideas como la práctica de la taxidermia, herbarios de la botánica de la provincia, cartografía minuciosa y curiosidades históricas como la de representar en miniatura la batalla de Ayacucho. Se aprendía por curiosidad. A leer aprendimos en la pródiga y numerosa colección de comics de Bernal García a cuya casa cerca a la plaza de armas acudíamos en pos de lectura ilustrada.

Otras veces nos sorprendieron con variantes  de las tablas aritméticas hasta el 25 cuando las que se vendían en el mercado acababan en el 12. Los números, los sistemas de medida decimal y medidas españolas nos volvieron diestros en arrobas, libras y onzas. Todos tenían colecciones  de caracolas y productos del mar. Laboriosas y coloridas cometas. No faltaban las lecturas de noticias en las páginas de La Industria y El Tiempo. Una genuina fiesta era el cine escolar en donde disfrutamos de películas hoy parte del territorio de los recuerdos inolvidables. Los tres Chiflados, Tarzán cuyos gritos en la selva todos imitaban al unísono, los westerns en blanco y negro y la precursora magia del color.

Algunas ocasiones por esas incompetencias del alquiler de películas, el rollo final, lo pasaban primero y el primero en el intermedio y el segundo al final. Aún recuerdo, que finalmente la serie se ordenaba en la cabeza de los  espectadores. Porque  de acuerdo a los asombrosas opiniones el cine es para inteligentes. De modo que el rompecabezas estaba resuelto. Esa misma experiencia la viví más tarde en Santo Domingo en donde el cine era un rapto de asombro y ensueño. La pasión de Cristo hacía llorar a los espectadores  y el tren que marchaba raudo hacía correr a los de la primera fila.

Encontré  al doctor Castillo Moulet como Decano de la Facultad de Educación de la Universidad Nacional de Piura. Un maestro perenne, por heredad genética de los Castillo, al igual que don Luciano, dedicados a ese menester humano tan sacrificado, tan dedicado al pensar, al leer y escribir, al sentir a los alumnos como discípulos. Pese al paso del tiempo lo encontré siempre en el ritual muy piurano de la pastaca del domingo en el Café Central ahí concurría con puntualidad  al disfrute del café dominical con su familia. El domingo que pasó sentí su ausencia. No estaba en su rincón preferido. Sentí ese conmovedor vacío del amigo que se fue y del maestro que nutre las enseñanzas con su vida.

Fue un maestro dedicado a la academia con pasión por la formación de los jóvenes educadores. Fue egresado de la Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle donde realizó sus estudios de Licenciatura y Doctorado. Siempre puntual y servicial. Su cosecha familiar es fructífera. Aún lo recuerdo en Paita en su morada del jirón Bolívar de la punta. El ejercicio del magisterio requiere un desprenderse de sí mismo. El sentir el asombro en cada momento y abrir los recovecos del mundo para la comprensión profunda y el atisbo filosófico. Los recuerdos de nuestra primera escuela se agolpan  en el alma. Lo recuerdo con profunda gratitud y cariño. No sólo por el vínculo porteño sino porque las lecciones imperecederas son ejemplos vivos y recuerdos inolvidables de maestro.

lunes, 22 de mayo de 2023

EL CAUTIVO RECORRE NUESTROS PUEBLOS


Por: Miguel Godos Curay

El Señor Cautivo Peregrino de Ayabaca viene este fin de mes a Piura. Su peregrinaje por los caminos arrasados por las lluvias tiene como destino: Sechura, Catacaos y La Legua localidades convocadas a este encuentro multitudinario con el Señor. Este peregrinaje devocional es un bálsamo para los fieles afectados por lluvias, inundaciones y epidemias. Siempre lo veneran con fervor y emoción. La noticia vuela de boca a oreja. En todos los rincones recortan banderitas de papel cometa para ornar las fachadas. Todos se preparan con unción para recibirlo y besar sus llagas.

La cristología popular es muy antigua data a los primeros días de la conquista en la que arribaron los primeros curas doctrineros. La redención indiana fue asumida por el cristianismo y no faltaron las quejas ante la corona por el maltrato a los indios. Cristo se metió en el alma del pueblo. Santeros y artesanos tallaron cristos y pintaron lienzos, otros, llegaron de Europa para ornar los santuarios edificados en el nuevo mundo. El misterio de la redención fue explicado en catecismos escritos en lenguas nativas.

Los ritos dieron vida a devociones y celebraciones. Las procesiones son un mar humano morado de peregrinos y penitentes que siempre acompañan al Señor provistos de sahumerio y estandartes. La noticia difundida por emisoras de parlante se oye en todos los villorrios y pueblos. Bandas de músicos, peregrinos con tambores y quenas acompañan los cortejos. El recorrido del Cristo Cautivo busca elevar a tope la esperanza de los fieles. Es un llamado a la conversión y a la solidaridad humana con los pueblos afectados por los severos impactos del cambio climático. Las lluvias y los desbordes de los ríos transforman el agua de la vida en un cauce desbocado de tragedias.

A los ruegos por el arribo del Señor se suma la oración contrita de un pueblo creyente. Velorios y rezos son parte de las penitencias colectivas. Piura, es profundamente cristiana y respetuosa de sus tradiciones religiosas seculares. La devoción al Señor Cautivo es una de ellas. Otra de sus veneraciones es a la Madre de la Merced, la Mechita que desde su santuario de Paita convoca también a sus hijos. La fe fortalece a los cristianos en los momentos más duros de la violencia de la naturaleza. La mayor parte de los feligreses del Señor son hombres y mujeres pobres del campo y la ciudad. Nunca ocultan su identidad y su fidelidad a la tradición espiritual. Unos caminan largas distancias otros observan. Unos creen en otros habita la indiferencia. Ese materialismo sentimental que deshumaniza a las personas.

Hoy en todos los rincones que visitará el Señor se preparan los feligreses, grupos de oración limpiando los caminos, reconstruyendo lo que devastaron las lluvias torrenciales. Todo con jornadas comunales y vecinales porque el Señor nos quiere unidos en los momentos más duros. Es una energía espiritual que tonifica la esperanza en cada uno de nuestros hogares que no es poco. Nunca como antes se escuchan en los parlantes las sentidas canciones del ciego Pedrito Maldonado un juglar del Cautivo que tras su partida dejó sus discos y grabaciones dedicadas al Señor

El Señor camina con su pueblo en los momentos más duros y no desoye nuestros ruegos por los sufridos, por los postrados confiados en restablecer su salud. Por las familias abandonadas por la ayuda oficial en estos embates de la naturaleza. Los torrentes de las lluvias arrasaron sus moradas. La furia de las aguas deshizo lo que con mucho esfuerzo habían edificado. Los tiempos de la crisis son duros pues afectan a los que menos tienen, a los que viven de su trabajo diario y pueden cultivar la tierra. A los que arrojan sus redes al mar con la confianza de una pesca milagrosa. Hay hambre de pan  pero también un hambre de Dios que reconforte para hacernos grandes frente a las dificultades y el desaliento.

Viene el Señor cerramos los ojos y lo contemplamos en su altar de Ayabaca. Tantos ruegos Señor a tus pies. La oración nos recuerda que nos estamos solos. Confiados a tu misericordia imploramos justicia y compasión por los que menos tienen. No somos tierra de nadie. Somos tu pueblo escarnecido y redimido. Contigo las fatigas se transforman en vivas esperanzas. Un Perú que se levante por encima de sus miserias y se transforme en una nación próspera en donde el progreso alcance a todos. Un Perú sin violencia abierto al entendimiento de todos los peruanos. A una conducción política honesta en donde se anteponga a los intereses personales el bien común y prime una vocación indeclinable de justicia.

No es una carta abierta. Es un recado a cada corazón en el que habita la esperanza. Somos el pueblo elegido por Dios. Nuestra fraternidad humana no es casual ni está sometida a la tecnología perentoria. Es un deseo vehemente por construir una sociedad justa en donde los niños pueden ir a escuelas públicas decentes conducidas por maestros responsables. La buena educación forma ciudadanos libres capaces de culminar con realización sus proyectos personales.

Señor no podemos continuar sumergidos en el engaño, la deshonestidad y el abuso. Dios nos quieres libres y dignos. Somos dignos seámoslo siempre para no sucumbir en el exceso imperdonable de la dilapidación de los recursos públicos. No podemos continuar con gobernantes ajenos a los principios de las sociedades libres y democráticas respetuosas de los derechos humanos. Respetuosas de la justicia elemental. Capaces de edificar una patria de trabajo, educación y producción para el desarrollo. Las diferencias no nos conducen a nada. El desentendimiento convierte en un circo el ejercicio de la política. La negación de la libertad esclaviza a unos por el sometimiento y a otros en su incapacidad de distinguir la dignidad humana. El Señor nos quiere libres y dignos nunca esclavos.

 

lunes, 15 de mayo de 2023

EL SILABARIO DE MAMÁ

 


Por: Miguel Godos Curay

M-a-m-á, ma-má, Amo-a-mi-ma-má, mi-ma-má-me-ama, mi-ma-má-me-mi-ma son las fórmulas de ternura que repetimos al abrir alucinados los ojos en la escuela. El reviejo silabario Mantilla empieza con esas fórmulas elementales del saber. Al repetir  de modo interminable esas sílabas mágicas nos conectamos con esas miradas y esas manos que nos llenan de vida y de ternura. Ella inventó el peinado con raya. El beso que nos convierte, siendo pequeños, en la más excelsa grandeza de su maternidad. Brotan los recuerdos de esa legión de abuelas, madres viejas y madrecitas tiernas  que con celo asombroso acomodan los pañales y las camisitas de nansú  del crío por venir. Oran en silencio, tienen la mente y el corazón puestos sobre el huésped de sus entrañas.

Heroínas no condecoradas, valerosas y fuertes contra el dolor. Madres campesinas entregadas al trabajo diario. Madres artesanas tejiendo paja toquilla en la necesidad se hacen grandes. Madres y maestras inolvidables de las primeras letras.  Madres nobles con simples gestos transmiten el don de la alegría. Madres que lucen con orgullo el fruto de su vientre. Madres generosas con solo el tic-tac de sus latidos enseñan el supremo valor del reloj de la vida. Madres  sufridoras con estoicismo soportan el dolor de la ausencia. Madres que dialogan con el silencio en su soledad enorme. Madres  que con sus palabras te llenan de valentía para arremeter con energía emprendimientos imposibles. Madres sabias que aconsejan en el camino de la vida para que puedas volar.

Madres doctoradas en economía estiran, para que alcance,  los pocos soles en el mercado. Madres expertas en la cuchara de palo  distribuyen con equidad los potajes de sus fórmulas inolvidables. Madres sublimes transforman la creación en grandeza. Un hato de recuerdos de su presencia nos acompaña siempre. Su sonrisa nos desarma frente a las mentiras cotidianas. Sus intuiciones geniales marcan el rumbo hacia el futuro de cada uno de sus hijos. No tienen vacaciones pues hasta en el día de las madres se empecinan en parar la olla. Y si la contradices te repetirá a boca de jarro que sus ingredientes no los tiene ni el mejor chef del planeta.

Su vida es una película de los tiempos en que el colodión era la materia prima de los estrenos del cine de barrio. El cine de hoy no tiene rollos ni fotogramas. Al cine virtual desteñido le falta el esplendor luminoso  de los proyectores de carbón de nuestros abuelos. Cada foto, cada retrato de mamá es un recuerdo entrañable e inolvidable. Siempre hemos sentido a  las madres ausentes siempre presentes en la mente y el corazón de sus hijos.

Escribimos, entrada la noche, con el frescor que conjura las lluvias. Una legión de abuelas y recuerdos nos acompaña. Mamá supera todas las distancias. Sus caricias en la noche son patentes. Su mirada es el atisbo de una estrella solitaria llena de sentido en nuestra existencia. Nuestros balbuceos de niños son un poema  a la felicidad en el corazón. Las aguas cristalinas humedecen las invernas con su aliento de vida es la viva e incondicional adhesión a cada uno de sus críos. La madre es un atributo de la vida. La prolongación de la herencia genética. La interpretación al pie de la letra del mandato de Dios.

Madres que envuelven con sus sueños los tamales. Y escogen los granos de arroz escribiendo historias. Madres que echando el agua hirviendo a las cafeteras llenan de energía las gotas de la esencia retinta. Madres que no duermen cuando tú descansas cuidando tus sueños. Madres que en la soledad de los estantes de las bibliotecas organizan la fiesta de las ideas. Madres combativas por las causas justas eruditas en Derechos Humanos. Madres memoriosas que conjuran el  olvido hablando solas. Madres que tejen la media de los sueños de sus nietos.

Nuestra existencia es una partitura que interpreta su música con la sutil  inteligencia de su voluntad. Ahí se aprenden las primeras lecciones de honestidad. La valentía y el coraje para hacernos grandes ante todas las dificultades. Las madres tienen vocación angélica, su presencia en apariencia imperceptible, agita la vida misma en el momento de las grandes decisiones. Su intuición misteriosa lo percibe todo a pesar de la distancia y las ausencias. Este país le debe todo. Atenderlas es obligación constitucional elemental.

Advierte la neuroquímica que todo el afecto maternal es producto  hormonal de la oxitocina que produce el cerebro. La oxitocina es la hormona del amor, de la calma y la ternura y facilita estas condiciones estimulando el útero al final del embarazo. Su poder es enorme y se le denomina la hormona de la confianza. En una persona con altos registros de oxitocina brota la honestidad. Su ausencia refleja proclividad a la falsedad, el engaño y la desconfianza. En las madres abnegadas y previsoras hay una buena descarga de oxitocina. Y sólo se inhibe ante eventuales amenazas protegiendo al no nacido en el vientre.

Los niveles de la oxitocina en las madres  gestantes dependen de su interacción con otras hormonas como los estrógenos, la dopamina, serotonina, prolactina y endorfinas. La prolactina garantiza la nutrición maternal alimentaria  y afectiva. Transmite seguridad a la madre y eleva la confianza del neonato. La dopamina activa el mecanismo de las recompensas, la felicidad y la satisfacción. Por eso en las madres que viven en condiciones precarias, pese a las carencias, brota la felicidad. Lo que muchas veces no se alcanza en la abundancia material. Las endorfinas son analgésicos naturales  procuradores de bienestar. Hace fuertes a los débiles.  Oxitocina, para la gratitud humana, se escribe con “m” de mamá.

 

 

lunes, 1 de mayo de 2023

SE FUE CON LA ÚLTIMA LLUVIA DE ABRIL


Por: Miguel Godos Curay 
Rolando Ramos Novoa se ha ido en plena lluvia. Los repentinos encuentros con el chato Ramos siempre fueron ocasión para la conversación amena y de evocación política. Despedido y repuesto en el BCR fue un sindicalista insobornable. Su vida junto a Nancy, su esposa, fue de movilización permanente. Gracias a su amistad, en tiempos de reporterismo, pude entrevistar a Genaro Ledesma Izquieta y a Laura Caller Ibérico la sustancia ideológica del FOCEP. Doña Laura salvó de la pena de muerte a Hugo Blanco y fue defensora de las comunidades campesinas.

Aún recuerdo, gracias al regidor de la Municipalidad de Piura Rolando Ramos Novoa, en julio de 1982, en pleno 450° aniversario de la fundación de San Miguel de Tangarará. En un escarabajo de la Municipalidad de Piura llegamos al kilómetro 50. El anuncio del arribo del Presidente Belaunde movilizó una gran marcha campesina exigiendo la irrigación del Alto Piura. Los cientos de agricultores fueron contenidos en el kilómetro 50. Hubo bombas lacrimógenas y disparos. Todo era conmoción. Las picanteras con los ojos cubiertos de lágrimas mostraban los casquillos de las balas. El agricultor Manuel Bruno Suárez impactado por un proyectil resultó muerto en la protesta. Fue una marcha conmovedora de agricultores enflaquecidos por la sequía. Bruno Suárez se convirtió en el primer mártir. Un campesino pobre, puro coraje, entregó su vida por el sueño aún imposible. El trasvase de las aguas del río Huancabamba para conjurar la sed de las feraces tierras del Alto Piura. Ese día entrevisté a Guido Raffo Varona quien con lágrimas en los ojos nos dijo nuestras lágrimas son como una lluvia de justicia. Nosotros queremos agua para la agricultura que produce alimentos y jornales. Ramos Novoa hizo el recorrido con nosotros. 

En 1984 el alcalde de Talara Luis Romero Agurto, construyó con presupuesto municipal un prostíbulo, el primer lenocinio municipal de la historia, al que llamó son sorna la Rosa Roja símbolo de los socialistas. Con Ramos Novoa y la doctora Laura Caller Ibérico fuimos a Talara y recorrimos el local municipal erigido al filo de una quebrada. Tálamos de concreto y pintado bermellón eran la nota distintiva. En Talara flotaba la indignación por tan injustificada inversión municipal. Monseñor Pacheco Wilson no ocultó su rechazo ante tal desatino. Laura Caller lideró desde Lima la protesta. Finalmente el local fue cerrado. 

En agosto del 2017 presenté en el auditorio Vargas Llosa de la UNP su libro La Redada editado por Caramanduca Editores. Un acopio memorioso de su trayectoria de lucha sindical y política. Aún lo recuerdo por su entusiasmo y su irrepetible vocación de reclamo y de protesta cuando no se hacen bien las cosas. El que estuviésemos ubicados en orillas políticas opuestas no fue motivo de desentendimientos. Aún recuerdo la anécdota con Alfonso Barrantes Lingán que tras su visita a Sechura había desencajado una prótesis dental. Lo encontré en el Puente Viejo y con visible preocupación y me pidió auxilio. Lo conduje al consultorio del doctor Alejandro Alberdi Carrión, en el jirón Lima, quien con sorprendente habilidad devolvió el aplomo al político. Electo alcalde de Lima, recordaba aún lo sucedido en Piura. Lo llamé no para pedirle un beneficio personal. A su arribo a Piura Oswaldo Guayasamín, el famoso pintor ecuatoriano, había sido víctima del robo de sus documentos y efectos personales. Lo conecté inmediatamente con Barrantes entonces Acalde de Lima que un santiamén llamó al Presidente García y le consiguió un salvoconducto especial para recorrer al Perú. Guayasamín continuó hacia Lima y el Cusco. 

El 2000 acompañando al Embajador Oscar Maurtúa estuvimos en la casa del pintor, en Quito, en homenaje a las cenizas del maestro al filo de la madrugada. Los pueblos indígenas del continente estaban representados por Rigoberta Menchú. Rolando Ramos Novoa, era un ato de recuerdos y anécdotas. Amaba con afecto a sus hijos. Aún recuerdo el dolor profundo que le causó la accidentada desaparición de su hijo Camilo. Lucho Paredes, escuchaba siempre sus reclamos y estaba pendiente de sus gestos. Alguna ocasión abandonó la sesión de concejo en señal de protesta con la seguridad que lo seguirían los otros regidores de izquierda lo que no sucedió. Hoy su ausencia nos conmueve se fue silencioso con la última lluvia de abril.