lunes, 29 de junio de 2026

PIURA, QUE LINDA ES PIURA

Por: Miguel Godos Curay

Piajeno piurano, símbolo de un secular proceso civilizador en Piura

Piura, tiene una gea formidable que seduce con el resplandor de la luz. El sol radiante lo distingue en todo el Perú. Trujillo tiene su primavera, Piura tiene sol todo el día. Su portento agrícola es producto de la heliofanía que provoca un clima propicio para el cultivo de frutas dulces y sabrosas. Sin tener portentos arqueológicos se sumerge en la cultura del desierto gran depósito de sedimentos marinos que hoy son fosfatos, diatomitas y salmueras. Sus entrañas preservan grandes depósitos de hidrocarburos y gas. El primer pozo petrolero perforado en el Perú empezó a funcionar el 2 de noviembre de 1863 en Zorritos, Tumbes en aquel entonces jurisdicción de la provincia de Paita.

Piura es extensa. Piura sola es más grande que un país. Su territorio tiene 35,892 km2 superior a la extensión territorial de El Salvador de 21,041 km2 e Israel 20,700 km2. Sin incluir otros diminutos estados. En sus mejores tiempos fue proveedora de hidrocarburos y bellotas de algodón pima para la exportación. Los antiguos billetes de dólar contenían parte de su fibra duradera.  La Piura que inspiró a Vargas Llosa era un desierto por los cuatro costados y el fascinante río Piura un caprichoso personaje esperado con banda de músicos en proximidades de la navidad. Sus aguas gracias al tajamar de Tacalá elevaba el nivel de las aguas y recorría las plantaciones hasta cerca de Catacaos.

Sus tierras sedientas siempre dieron buenos frutos. Las huertas caseras estaban pobladas de guayabos para elaborar en el fogón jaleas y guabas dulces para los churres. Había quienes cultivaban en sus corrales frijol de palo, ají de mesa, albahaca, zapallitos y sandías. La tierra nuestra daba de todo. Antes de que se inventara le leche en polvo y la enlatada. En Piura se comerciaban hectolitros de leche de cabra altamente nutritiva.  De los hatos de cabras, las vacas del pobre según López Albújar, nunca faltó nutrientes y sustancia para los quesos, quesillos y natillas hoy ausentes. Para los desnutridos y debiluchos se recomendaba como tónico formidable le leche de burra negra. Con tres tomas era suficiente para activar las neuronas y poner fin a la pereza de la debilidad.

En los fogones y sartenes se freían cachemas de Colán o de Sechura. En Paita se pescaban en botes a vela provistos de lamparines que atraían a los peces y a flor de agua capturaban con sus anzuelos.  Se empleaban como cebo lombrices sacadas de los fangos contiguos a los parantes de los muelles. En Paita, el Muelle Fiscal, el Muelle de Fierro y el muellecito de la Estación del ferrocarril y El Toril. Cachemas y  sucos frescos, sabrosos y fritos fueron la mejor de las delicias, acompañados siempre con sarsa de cebollas, limón y ají fueron un don irrepetible.

Piura, tiene una devoción irrepetible a la luna. Las abuelas seguían el calendario lunar con cuartos, lunas llenas y lunas nuevas. Las comadronas no necesitaban de la ecografía de uso reciente sino del calendario Bristol y mirar las fases de la luna para con su arte acomodar al feto y programar su venida. Las viejas abuelas trenzaban con fino pabilo y cera de abejas el cordón umbilical y cernían la flor de la ceniza de algarrobo con una eficacia superior al polvo secante. Al llamado de los trajines del parto concurrían con su tijera de acero Solingen y su cuadro de San Ramón Nonato al que colocaban una vela y movían conforme a la posición del feto: de costado, atravesado o de cabeza listo para su arribo a esta Piura creyente y supersticiosa hasta el tuétano.

Sólo en Piura la candela habla, el viento murmura, en los remolinos baila el diablo y los moscones traen noticias. Las barajas adivinatorias son un arte tan solicitado que no hay ni aldea ni pueblo que no tenga una amable y solicita lectora de naipes. Algunas barajas centenarias pasan de mano en mano desde tiempos inmemoriales. En Piura se respeta el santoral estrictamente. Los nombres productos de la modernidad son una condena eterna para el nombrado. Según nos explicaron en caso de riesgos acudes a tu santo protector. Pero si te llamas Oster, marca de artefacto o licuadora, no le puedes pedir protección porque ni te escucha ni te empelota. Los santos cristianos protegen, cuidan y preservan. Según me explicaron en un reciente naufragio los de nombres exóticos y raros se ahogaron todos. Sólo se salvaron los protegidos por nombres bíblicos cristianos.

La amistad, la confianza, la cortesía, la generosidad y el respeto son grandes atributos de los buenos piuranos. Son el soporte de confianza. La desconfianza es duda perenne. La zalamería o jarabe de babas es la marca indeleble del procaz y cicatero que se aprovecha de los demás. Persuade con lenguaje florido para obtener lo que busca finalmente rehúye el trato y la obligación. Junto a ellos están en la clasificación ordinaria los que escupen la sopa; los desleales, la lengua suelta para el agravio, los desagradecidos, los amargos, los rajones, los perversos y los chismosos de todo pelaje. Son la expresión popular de la envidia que no sólo desea lo que le es ajeno. Sino que convierten los bienes ajenos en males.

Piura, puede ser una región próspera si dejara de sentirse una tribu de aldea. En donde hasta el aseo personal, según se cree, es una obligación ajena. Está sucia por los cuatro costados porque cree y piensa que asear su territorio no es su obligación. Habita en el territorio de la crítica, el floro, las promesas incumplidas, cultiva el diálogo infructífero de la estupidez.  Por cierto, ese es el peor de nuestros defectos: el salpicar veneno y cieno allí en donde los logros se hacen con esfuerzo. En una región de falsarios, demagogos, creídos, groseros, altaneros, cojudos de nacimiento y cojudos por vocación en donde todo se mide por lo que tienes y no por lo que sabes. Se cimienta y se conjuga la cojudez en todos sus extremos.

En una región rica y potente, con un capital humano valioso, apostar por la educación seria y responsable es ineludible obligación. La mejor inversión es crear posibilidades para el despliegue inteligente y para el asombro. Si todos aprenden, todos pueden apalancar el progreso y el desarrollo. No es suficiente tener muchos libros si nadie los lee.  No es suficiente hablar de buenos ejemplos si la honestidad, el respeto y la tolerancia no se cultivan desde abajo. No hay otra vía para ser mejores y transparentes.

Casi siempre y con reiteración cuando se abordan temas políticos lo primero que se menciona es ¿quién roba más y hace menos? No se habla de logros visibles ni del despliegue de la decencia y la honestidad. Se presume mucho pero poco se hace. La vanidad del piurano es un capricho dislocado de la realidad oronda y lironda. El piurano considera que vale por lo que tiene y no por lo que sabe. Ahí está el punto de quiebre de ese narcisismo pervertido sin metas y logros visibles. Nos quedamos sin diarios impresos no sólo por la crisis del papel y la cresta de la ola tecnológica de Internet. También por esa patente desazón escolar de haber olvidado como ejercicio humano el leer y el pensar.

Tenemos la serena convicción de que sólo los inteligentes, aunque sean pocos, estremecen a las crisis y las convierten en una posibilidad de transformación y cambio. Una legítima apuesta por la educación no se nutre de la novedosa tecnología de la IA sino de ese esfuerzo significativo que abrió las memorias al silabario y a los números en las tablas aritméticas.  A esa mirada profunda a los cielos y a las estrellas. A esos deseos de aprender y crear sin mirar por encima del hombro. A ese afán humano de compartir conocimiento sin ataduras a los lastres ideológicos y políticos. Enseñar tiene el potente resorte de la transformación humana y lealtad con la vida. Seguimos pensando que esta Piura tan venida a menos puede cambiar. Aunque empecemos con el simple gesto de limpiar la ciudad. La limpieza de las conciencias empieza siempre por los pequeños detalles.

 

martes, 26 de mayo de 2026

OTRA VEZ LA VIOLENCIA CRIMINAL EN PIURA

 Por: Miguel Godos Curay

Víctor Hugo Febre Calle, Alcalde Distrital de 26 de Octubre victimado por sicarios.

En los tiempos de la vesania criminal del senderismo Piura se llenó de sangre. Nos tocó cubrir información en el Campus de la UNP tras el asesinato de Ricardo Ramos Plata (15.12.1987) Presidente de Corpiura y Luis Antonio Paredes Maceda, primer Presidente Regional (9.07.1992). Docentes universitarios especialistas en Agronomía y Legislación comercial y minera. Apristas de trayectoria política. A este episodio sangriento se sumaron diecisiete policías emboscados y masacrados en Hualapampa (Huarmaca) (4.02.1993). Aún recordamos el arribo de los helicópteros con los restos de las víctimas al Grupo Aéreo Nº7. Mi reportero con los ojos húmedos dijo: “Así a dónde vamos a llegar. ¡Piura no es tierra de nadie!”

Hoy nos estremece el crimen consecuencia del sicariato, el delito y la extorsión. Se trata de actores criminales pertrechados con armas de fuego. Los sicarios son migrantes ilegales que pese a las disposiciones de control perpetran en la sombra el crimen. Los indeseables han convertido la delincuencia ordinaria en escuadrones criminales terribles y desenfrenados. El asesinato del alcalde del distrito 26 de octubre Víctor Hugo Febre Calle, egresado de la Facultad de Agronomía de la UNP con estudios de derecho en la Universidad Garcilaso de la Vega es la reciente víctima. Amenazado por extorsionadores y corruptos pendientes de los presupuestos de obras públicas

Febre Calle humilde vecino de su distrito sin signos exteriores de riqueza. No se ablandó frente a las extorsiones y amenazas. Seguido por sicarios a sueldo movidos por la vindicta política. No se descarta la intervención del entorno podrido tras la vida del joven alcalde que enluta a su familia. Las pesquisas policiales son contundentes. El rompecabezas del crimen está casi resuelto. Corresponde al Ministerio Público la acción eficaz contra el delito y el crimen.

Definitivamente no es el móvil ideológico de ayer la causa criminal. Hoy es producto de la extorsión, la trata de personas, la apropiación de predios y el festín corrupto de las obras públicas. Se sustraen y malversan presupuestos públicos impunemente. La sobrevaloración de obras públicas, el atraso de las mismas en busca de presupuestos adicionales está a la orden del día. Los procedimientos de control resultan ineficaces y no dan resultados. Piura es un nido infeliz de obras públicas defectuosas. El tuétano de la administración pública está roído por la deshonestidad y la corrupción. Según el SINADEF hasta el momento son 60 las víctimas de homicidios. La estadística de la muerte en Piura no se detiene.

No son suficientes las protestas y los lamentos si la Sociedad Civil no asume una respuesta contundente frente a las agresiones. La población espera una acción eficaz de la Policía Nacional, el Ministerio Público y la Administración de Justicia. Sin embargo, falta la energía cívica y la movilización ciudadana para que las instituciones públicas responsables entiendan que su acción es observada y reconocida por todos. La arrogancia, la prepotencia y la procacidad nunca han sido la piedra de toque de las buenas gestiones. Las súbitas riquezas, producto de la sustracción en los presupuestos públicos, son inocultables. El esplendor vanidoso de los afortunados urge del peso de la ley y la acción de la justicia.

Admitir y tolerar que todo está podrido exige la legítima demanda de una ciudadanía activa. El reclamo más allá del griterío y el grosero eufemismo del sarcasmo tras el robo no lo son todo. Exigimos lo que por derecho nos corresponde. No se puede discriminar en donde no existen diferencias de ninguna clase.  El bien común no es privativo de unos y exclusión de otros. Todos somos ciudadanos en igualdad de condiciones y derechos.

Es un viejo cuento el de la bonanza de los de arriba y la desconsideración con los de abajo. Todos somos iguales en derechos y obligaciones para vivir en sociedad. Y es un eufemismo la afirmación “lo privado es mejor que lo público” para sugerir e inventar traumáticas exclusiones. En educación, por ejemplo, la inteligencia es atributo personal de quien la cultiva y la desarrolla plenamente. El dinero te permite adquirir una laptop último modelo, pero no te brinda, la inteligencia personal para darle un mejor uso.

Realmente, hoy en la sociedad del conocimiento de Toffler, las personas no valen por lo que tienen que es perecedero y agotable sino por lo que saben, por lo que leen, por lo que aprenden, por lo que cultivan y siembran. Una región como Piura, superior en territorio a El Salvador e Israel, no puede continuar en el desgobierno, inequidad, inseguridad y el desorden. Tanta muerte impune, tanta indiferencia intolerable, tanto desorden frente a la incapacidad y respuesta de nuestras autoridades. La pachanga del desgobierno no debe continuar. O nadamos contra la corriente bregando fuerte o nos ahogamos en el cieno de la inmoralidad y el desorden.

Nuestro homenaje al joven alcalde Víctor Hugo Febre Calle, ofrendó su vida en la conducción de su distrito. Nos duele su familia y el desconcierto de su comunidad socavada por el delito y la violencia cotidiana. Ojalá la impunidad no se dilate perversamente y echar tierra sobre un episodio sangriento de la historia. El cielo y la tierra claman justicia. Nos duele pasar esta página sin que se esclarezcan estos hechos sangrientos que despiertan en el colectivo ciudadano indignación y dolor.


viernes, 8 de mayo de 2026

HABLANDO CON MAMÁ

 Por: Miguel Godos Curay

Un cebiche y un atamalado en las cebicherías contiguas al muelle fiscal de Paita

    Guardo en lo más profundo del corazón grandes sentimientos de afecto para mi madre. Siempre generosa, buena, entusiasta, memoriosa en todo momento. Un culto imprescindible a las bíblicas abuelas señoronas del fogón y los antojos. No olvido a la tía Eloisa que fue otra mamá incondicional con las delicias del tamal de pescado, la carne aliñada y los picantes. Mantengo frescos los recuerdos del cariño de mi mamá Pancha que me acogió y no sería lo que soy por su bondad infinita en mi formación universitaria.  Tengo un hato de recuerdos siempre imprescindibles de los fogones de la sierra de Santo Domingo de Morropón. No olvido a la abuela Marga con sus sarmentosas manos leyendo el tarot a los curiosos jinetes de los altos en caballos y machos enjaezados en fina plata. Las espadas escondidas en las alforjas y los sombreros dejando a la luz del día la rubicunda piel indemne por el frío de la cordillera.

    De mis tiempos de maestro rural permanecen en el recuerdo innumerables historias de ternura insuperables. Hoy muchas madres ausentes, habitan los recuerdos. Una abuela ciega de ojos verdes que luchaba con asta en mano contra aves siniestras que querían arrancarle los ojos. Con José Sabogal Wiesse, hijo del pintor indigenista estuvimos en el taller de doña Quirina una alfarera experta en tiestos y ollas de cerámica hechas en casa. No Olvido a Doña Angélica dueña de una zarca mirada con su memorable sazón en la calle Comercio. Mi devoción al café encontró ahí un rincón apacible. Madres con historias de novela. Doña Margarita Paz, comerciante de tintes textiles por onzas y puñados; para comodidad de su tarea se limpiaba las manos en su enhiesta cabellera blanca tiñéndola de azul, violeta y bermellón. Su testa lucía con mayor esplendor que los arrumacos del teñido juvenil contemporáneo. Aún recuerdo que tras representar en el desfile escolar la memorable montonera de los Chalacos la abuela generosa entregó media libra para los participantes.

    No olvido a doña Julia López, a doña Elodia, a la maestra Hilfaria, madres de carne y hueso forjadoras de sueños. Siempre generosas, altruistas y buenas. Su vida siempre fue un recado al corazón. Alguna vez una de estas abuelas. Me pidió que le leyera una carta trajinada de su hijo enviada desde tierras lejanas y lo hice con solicitud y apremio. Algunos párrafos llenos de ternura tenían que ser repetidos varias veces a pedido de parte. Al contemplar un hilo de lágrimas corriendo por los pliegues del arrugado rostro me llené de ese sagrado silencio del que se nutren los sentimientos más puros.

    Encontré a doña Julia López en las redes sociales. La recuerdo por su plena identidad con el Colegio San Juan. Ahí empecé en plena juventud, culminados los estudios universitarios, como maestro. Fueron cinco años de aprendizaje con los pies en la tierra de realidad peruana. Conocí a Carlos Quiroz Padilla conversador ameno, con su guitarra y sus aires andinos me nutrió de esperanza.  Yaravíes, cumananas, notas de poetas y bohemios cuesta arriba entonando y torciendo como cabuyas sus sentimientos: “…..si me quitan lo que es mío me arrancan el corazón…”

    ¿Tantos recuerdos convoca mamá?  Doña Tomasita, mi comadre y madre del padre Ubaldo Ramos Cisneros, me dejó sin aliento cuando me dijo que había cambiado la vida a su hijo. En efecto, un gran amigo hijo de don Paco Ramos maestro de plena identidad con la palabra. Don Paco, recitaba dando vigor a las palabras. Nos hizo sentir a Antonio Torres Heredia hijo y nieto de camborios en su recital conmoviendo al silencio. Memorable Lorca en Piura. Lo siento, lo escucho en sus ruegos en las horas de apremio. Pero ahí andamos con el viejo decir de mi padre que repetía en cada encuentro “las personas no valen por lo que tienen sino por lo que saben” y nos quedamos cortos.

    Nos acompaña en el filo de esta noche la crónica inquieta como el copo de lana de oveja que se hace hilo en el huso diestro de las madres campesinas tan invisibles en la ciudad. Igual sucede con las viejas pescadoras de La Punta con sus canastas y sus fuentes de mate con pescado fresco cortado con primor en el hoy desaparecido mercadillo del Zanjón en la Paita de ayer. Este Perú congregado en el día de las madres no deja de ser una ofrenda de cariño convertido en rosas rojas y blancas sobre el pecho de los niños.

    En estos detalles de afectos sorprendentes nos quedamos sin aliento frente a los cantones ecuatorianos en donde el primer monumento público está dedicado a las madres. Los entorchados pasan a un segundo plano. El homenaje a las madres es una ofrenda visible. En el Perú no pasan de cinco o seis los monumentos a la madre. Contamos el de Caraz (Áncash), uno de los primeros erigidos en el país (1966), el de Lima, del escultor Rafael Castillo Rodríguez en el Campo de Marte (1969). Otros son el de doña Juana Alarco de Dammert, benefactora de la niñez, en el Parque Neptuno y el de Víctor Delfín en la Biblioteca Municipal de Piura.

    En los villorrios de Cusco, Huancayo y Arequipa son impresionantes las fervorosas tallas coloniales de la madre de Dios. María es símbolo perenne de la devoción popular. Nuestras madres andinas tienen vínculos indesligables con la tierra. La tierra es femenina, fecunda, nutritiva frente al trato irresponsable de sus habitantes. Talamos los árboles por antojo, destruimos todas las formas de vida sin pensar en los que vienen. La madre tierra sufre con desolación ese agravio criminal. Nuestro homenaje a todas las madres, en especial, a los que nutren de esperanza   las aspiraciones de sus hijos que se forman en las aulas universitarias.

    Nuestro ruego por las madres peruanas olvidadas por los arrebatos legislativos y la indignidad artera de los políticos. Nuestro homenaje a la madre que se esfuerza con incondicional entrega. Aquella que cocina, lava, plancha y ayuda a sus críos a resolver las tareas escolares pero que al responder a la encuestadora del INEI dice “yo no trabajo mi esposo es el que trabaja”. Y no es así. Los cimientos del país se estremecen por la injusticia en todas sus formas. Bien dice Manuel Acosta Ojeda: “Madre, esas arrugas se formaron pensando ¿Dónde estará mi hijo, por qué no llegará?  Y por más que las bese no las podré borrar”. Mi homenaje a ti mamá.

 

viernes, 1 de mayo de 2026

PRIMERO DE MAYO EN LA MEMORIA

Por: Miguel Godos Curay
    Cada primero de mayo en Paita de los años 50 y 60 era un rito glorioso y de esplendor retórico, de las manos de mi padre acudíamos en romería al cementerio en una marcha acompañada de vivas, banderas y rememoración de glorias y conquistas sindicales. Fue en ese trecho reivindicatorio que oímos al doctor Luciano Castillo fundador del Partido Socialista puntual, con una firmeza en la evocación de la lucha sindical de los obreros textiles y los panaderos del Callao. No fue fácil la conquista de las ocho horas de trabajo en el Perú. 
    La masa obrera estaba repartida en los enormes fundos costeros donde los hacendados tenían su tirabuzón legal para sacarle la vuelta a la ley laboral. Los más activos obreros anarquistas en Lima editaban boletines impresos en imprentas clandestinas. Aunque Manuel González Prada estaba proscrito era lectura obligada. La evocación del martirio de ocho obreros en Chicago (1886) acusados de conspiración y revuelta, finalmente condenados a la horca era una página para el recuerdo y la memoria. 
    Existía la persecución sindical y el soplonaje muchos dirigentes perseguidos abandonaban su hogar. Pedro Miguel Arrese, el autor de Alma Mía, en aquel entonces dirigente sindical petrolero en Talara refiere que esa letra intensa surgió en plena persecución policial. Lo acontecido en Talara fue un rapto de barbarie. Muchos activistas sindicales desaparecidos fueron fondeados en alta mar. Los enclaves obreros en la costa y sierra del Perú eran las extensas haciendas en donde exigir ocho horas de trabajo era una pretensión desconocida por los gamonales. Aquí repetían el que no trabaja no come. 
    Alguna vez Domingo Seminario Urrutia, el hacendado despojado por la Reforma Agraria de Pabur y Huápalas me mostró el llavero de Palacio de Gobierno con llaves de oro regalo al Presidente Odría de los varones de la azúcar y el algodón. Con este tipo de presentes resulta inaudita la reciprocidad política. Tuvimos el llavero en las manos. Y no nos quedó sino preguntar a don Domingo Seminario Urrutia cómo había adquirido esta pieza de colección. La misma estuvo en poder de la ex Primera Dama doña María Delgado. Tras las estrecheces económicas sobrevinientes de la lejanía del poder la vendió al mejor postor. 
    En las fábricas de hilados en Vitarte la jornada diaria superaba las doce horas. El pago a destajo era una fórmula que obligaba a la masa obrera a un sobreesfuerzo agotador y extenuante. Por las ruidosas protestas y demandas obreras se suspendió el trabajo nocturno. La diaria jornada culminaba a las 7 de la noche. El activismo sindical y las demandas obreras fueron un trabajo de hormiga de obreros anarquistas y socialistas.  
    Refieren los testimonios las escuelitas sindicales no sólo era un borbotón de ideas de reivindicación y justicia sino centros de educación elemental en donde muchos obreros analfabetos aprendieron a leer y escribir. En Piura advierte Castro Pozo la práctica del yanaconaje era el vínculo laboral de campesinos pobres con las haciendas. 
    El hacendado proveía tierras y semillas para cultivar la tierra y posteriormente recuperar su aporte con buena parte de la producción. Los hombres iban al campo las mujeres al trabajo doméstico en la hacienda. En las plantaciones algodoneras y cañeras de la costa otra forma de reclutamiento laboral era el enganche. Familias enteras de Piura se desplazaban al valle de Ica para cosechar algodón, otros iban a las haciendas azucareras. Muchas familias se desplazaron al sur para trabajar en la cosecha de algodón. 
    El reclutamiento en Piura se extendía a las petroleras afincadas en Talara. Agricultores y pescadores de Catacaos y Sechura cambiaron de actividad migrando en busca de colocación laboral en la extracción de petróleo. Los campamentos petroleros eran un alfajor de marginación social. A un lado y con todas las comodidades los blancos de las empresas y sus familias. Al otro extremo en insalubres canchones de madera las familias obreras. 
    Esa forma de exclusión se perpetuó con la vedette de las empresas estatales: Petroperu. Ahí se mantuvo un trato preferente, ventajoso y excluyente a los funcionarios de la empresa pública con beneficios de todo tipo. Residencia, provisiones, educación de colegio privado y transporte. La fuerza laboral obrera siempre fue excluida de estos beneficios inalcanzables. El naufragio actual de la empresa es consecuencia de la deplorable incompetencia y el festín político de dilapidación de la empresa estatal. Despedazada la alcancía de escasos beneficios en el foso del infortunio es un forado hoy de US$ 2,000 millones para evitar la paralización de sus refinerías. 
    Piura, que supera en espacio y territorio a Israel y El Salvador puede y debe producir explotando y transformando sus recursos Para ello requiere inversiones y una fuerza laboral calificada para su despegue económico. Con ocho universidades la oferta formativa replica una producción en serie y desbocada de profesionales improductivos y sin colocación laboral en humanidades, derecho, contabilidad e ingenierías desplazadas por la tecnología y la modernidad. La pesca depredadora y debe dar lugar a una acuicultura que transforme en gigantescas granjas costeras la producción de especies amenazadas y aniquiladas en la franja litoral. Hoy la mayor parte de la caballa que se expende en los mercados procede del sur de las pesquerías de Chile. Patética es la situación del algodón. Se estima que la actual producción es inferior a las 2,000 hectáreas. Pese a la posibilidad de rendimientos óptimos de 70 quintales por hectárea la siembra se contrae. 
    De la prosperidad algodonera de ayer sólo quedan las ruinas de lo que fue Textil Piura. Con esa valiosa experiencia en la producción del pima cuya fibra es una de las mejores cotizadas del planeta. Piura puede convertirse en un desafío productivo. Piura puede resurgir con el concurso de la investigación científica y el esfuerzo de sus universidades actualmente reducidas a la rentabilidad del negocio y a la titulación en serie para la improductividad. El gran desafío es aprender a decidir sin menoscabo que no hay producción sin inversión. Un país y una región no progresan e impulsan desarrollo sin decencia y honestidad. Sin investigación, sin la energía creativa de la inteligencia seguiremos viendo pasar el océano de las oportunidades en el mar negro de la indiferencia.

viernes, 10 de abril de 2026

PRIMER DIA DE CLASES EN LA UNP

Por: Miguel Godos Curay 
El retorno a clases e inicio de las actividades académicas de un nuevo semestre tiene una potente dosis de entusiasmo en la universidad. Para los recién ingresantes es su primer día en el que se espera un contacto fresco y nutritivo con el saber. Todo depende de la pasión con la que asume su tarea académica el docente. De la emoción personal de compartir lo que sabe y cómo lo enseña. El fiasco insoportable es una clase tediosa y aburrida. Si el profesor no activa los resortes de la motivación se sumerge en los pantanos del extravío y el aburrimiento. La curiosidad natural se convierte en un concierto de bostezos. 

Los estudiantes, en especial, los que acuden el primer día esperan un trato cortés y amable. Deploran la impuntualidad y el uso del temor como insuperable herramienta pedagógica. El miedo y la amenaza sólo movilizan los resortes de la defensa y la reacción. En cambio, la sinceridad espontánea es una valiosa experiencia para activar la confianza y el respeto. Estos son los ingredientes de la libertad de cátedra. La prédica ideológica y política retuerce las aspiraciones juveniles. La libertad de cátedra no se condice con la imposición de los personales puntos de vista. La realidad como advierte Ortega y Gasset depende del punto de vista. Lo que para algunos puede ser un espejo cóncavo para otros es convexo. La verdad se expone, la mentira se impone. 

Nos encontramos instalados en la realidad expresión de lo que es. No de lo que no es. La universidad es la viva expresión de la sociedad del conocimiento, del saber en sus múltiples posibilidades. De la certeza de la verdad demostrada. De la búsqueda insaciable. De la lectura fresca y comedida. Del decir, del pensar, del escribir y de dialogar en el aula con pleno sentido de la libertad. Por eso no tienen sentido los retorcidos negocios de venta de mandiles, de frascos de alcohol, separatas y copias tantas veces multiplicadas sin ninguna utilidad práctica. El conocimiento fresco es innovación. Es aire puro, para la inteligencia y la comprensión. 

La universidad, en definición certera de Cueto Fernandini, es una corporación académica de maestros y alumnos en busca del conocimiento universal. Uno de sus presupuestos éticos irrenunciables es la libertad. No es un imperio político. Es un imperio en el reino de lo ético. Por eso es permeable a la búsqueda de las rutas de los hechos ignorados acorde con las vocaciones legítimas y la disciplina metódica de la madurez de la inteligencia. No se trata de repetir lo que dijo en el aula el profesor convertido en interrogantes sin pies ni cabeza de los exámenes. Las evaluaciones son actos subjetivos que no tienen un vínculo eficaz con la realidad y el aprendizaje creativo. Es mucho más exquisita la experiencia crítica que el memorismo efervescente que acaba en el olvido. Mucho mejor es saber argumentar en base a la búsqueda y la propia experiencia. 

Advierte Adela Cortina: “Enseñar al que no sabe era y es una de las obras de misericordia del catecismo”. Enseñar entraña una entrega personal. Quien no tiene este atributo y disposición para educar y formar a otros. Es un mercachifle embustero. El crítico Iván Illich, desde la orilla del humanismo radical, sostiene que lo importante para los jóvenes se aprende fuera de las aulas. Las lecciones de la realidad son evidencia desnuda en los mercados y plazas, en los asentamientos humanos y en la decepción clamorosa de la inseguridad social. La economía de un país se mide junto a las apremiantes necesidades. En principio, no se puede vivir ni entender el mundo real sin pasar por la escuela. Quienes no acuden a ella fracasan sin oportunidades en la vida. 

Se enseña con conocimientos estudiados y reflexionados, con lectura intensa con un diálogo abierto con los pares. Con la indagación metódica, con la investigación en busca de una comprensión intuitiva y profunda. En la sociedad del conocimiento y las redes de información es imposible desdeñar la comprensión de las cosas. El acceso al conocimiento es una posibilidad al alcance de todos. Los libros permiten asomarte a biblioteca virtuales. El ávido lector encuentra lo que busca. El distraído consume su tiempo en contenidos inútiles y en la pirotecnia visual de las redes sociales. Internet es una herramienta de acceso al conocimiento si se usa disciplinadamente sin perder el tiempo. Caso contrario se convierte en un pueril entretenimiento, adictivo e incontrolado. 

No se piense que los jóvenes universitarios se consagran íntegramente al estudio. Muchos pierden su tiempo, otros, desaprovechan la oportunidad de tener una solvente preparación académica. Otros se dedican de cuerpo entero a la vida social prefieren la diversión incontrolada en celebraciones movidas por los resortes de las organizaciones estudiantiles que alientan el pervertido divertimiento y la captura de las preferencias electorales. De todo encontramos en la viña del señor. Responsables, irresponsables, estudiosos, vagos redomados, impuntuales, expertos en perder el tiempo y fomentar incontroladamente la ociosidad. Así como hay buenos y estudiosos. Hay los que no saben lo que quieren. Los que dilapidan irresponsablemente los aportes familiares para el transporte y la pensión estudiantil. No faltan los rebeldes que contagian su desaliento a los incautos e ingenuos. Una estúpida ebriedad de baba de caracol insoportable. 

La universidad abre las puertas a todos. Frente al desaliento y el desconcierto corresponde a los docentes reforzar la autoestima y el respeto a quienes confían su formación profesional, su futuro. Definitivamente no se puede ser buenos docentes sin ser buenas personas. Buenos ciudadanos y buenos profesionales. El ser competentes obliga a ser profesionales honestos. Una cosa es la profesión que se tiene y otra la profesión que se es. Una demostración legítima y palpable de calidad humana y de respeto a los jóvenes que se le han confiado.
La universidad es un espacio para el aprender y el conocimiento en un clima de
libertad, tolerancia y respeto.

jueves, 5 de febrero de 2026

¡ALTO AL MALTRATO A PIURA!

Por: Miguel Godos Curay

A vísperas del medio milenio: San Miguel  de Tangarará, Tangarara  o Tangaralá -topónimo de las crónicas quinientistas-   fue fundada en agosto de 1532 por Pizarro según la hipótesis del historiador y paleógrafo Miguel Maticorena Estrada. Piura cumplirá medio milenio de fundada el 2032, dentro de cortos seis años. La fundación consignada y celebrada el 15 de julio fue un pedido de notables piuranos amigos del Presidente don Luis Miguel Sánchez Cerro con motivo del cuadrigentésimo fundacional en 1932.  En 1534 por la insalubridad del lugar, Diego de Almagro, dispuso el traslado de la naciente urbe al sitio de Piura, conocida como Piura La Vieja, empezándose a llamarse desde entonces San Miguel de Piura. Así lo consignan las letras de tonderos anónimos cuyos arreglos añaden hoy autoría con firma propia. Algo así como llamar empanadas a las cachangas de Cotos.

¿Por qué en Piura fracasa la ingeniería?: Una leve lluvia demostró que las obras públicas cacareadas a los cuatro vientos por políticos y ayayeros son un fiasco impredecible. Toneladas de cemento vaciado en pistas y veredas inundaron barrios enteros y mortifican a los vecinos. Miles de zancudos propagadores del dengue picotean a todos los piuranos. Estamos “hasta las huevas” (piuranismo aceptado). Recorra por curiosidad: El Chical, Ignacio Merino, Santa Margarita y los asentamientos humanos en torno a la Laguna Negra.

¿Qué falla en Piura? : Según los vecinos de barrios populosos nadie nos oye: “Nos han visto la cara de cojudos”, otros sostienen “no saben lo que hacen y roban al por mayor”. Carlos Findaly construyó el Puente Viejo entre el 28 de diciembre de 1891 y lo entregó el 18 de abril de 1893 con una inversión de 70 mil soles. El puente viejo se desplomó por el paso inadvertido de un pesado camión conducido por un boquiabierto que en su declaración dijo “no había ningún cartel de la capacidad del puente”. Y no reparó el daño con nada.

Las inundaciones de El Chical, Ignacio Merino, Santa Margarita, Avenida Don Bosco y Sullana son demostración visible de improvisación. Cuando al General E.P. Alberto Ríos Rueda, Presidente del Consejo Transitorio de Administración Regional, se le ocurrió ampliar el cauce del Piura aguas abajo del Puente Bolognesi. La consecuente socavación de los cimientos causó el desplome irremediable. Ignacio Merino se inunda porque no funciona como se espera el sistema de bombeo y evacuación de la avenida Vice.

¿Fracasa la ingeniería en Piura?: El Chical es una vieja penitencia ineludible.  En Piura lo que hizo la ingeniería se inunda. Vean ustedes El Chilcal, Ignacio Merino, Santa Margarita, la avenida Aguilar Santisteban. Los vecinos que trazaron las calles de San Martín, Santa Rosa, Nueva Esperanza, Los Ficus la mayor parte de ellos migrantes de Morropón , Ayabaca  y Huancabaamba expertos en identificar los cursos del agua. Ubicaron con mejor visión los barrios populosos que no se inundan. El agua en las zonas inundables de la ciudad está a menos de siete u ocho metros de profundidad según los estudios de suelos. Los algarrobos cuyas raíces buscan agua en el subsuelo cuando la encuentran en la superficie por fugas en las redes de agua y desagüe se desploman. Los vehículos cuyos propietarios buscan sombra pueden ser víctimas de un percance indeseable. Por eso un parque de las aguas en una zona inundable es un hazmerreír de la planificación urbana producto de la ignorancia supina y la improvisación.

¿Reconstrucción o destrucción?: La actual reconstrucción de Piura es más una técnica para destruir una ciudad desde sus cimientos que anticipar un desarrollo urbano planificado. Sino se desploman las viejas casonas hoy, se avecinan muchas sorpresas mañana. Obras sin planificación, negociados de desembolsos y adicionales. La irresponsabilidad en las decisiones políticas no es sino demostración de incapacidad, negligencia, inmoralidad y arrogancia con casco. Con deplorables omisiones en los estudios. Sin una fiscalización responsable y exigente estamos ante una torta que devora presupuestos públicos y desembozada demagogia política. Los ayayeros de hoy son los cojuditos de mañana. Las ratas gordas de ayer son la pata de conejo de los imbéciles de hoy.

¿Urge un frente cívico con agallas?: En 1982  el Frente Cívico de Piura, presidido por Luis Antonio Pardes Maceda, Decano del Colegio de Abogados, Jorge Gamio Vargas (PPC) Monseñor Oscar Cantuarias Pastor, Robespierre Bayona Amaya (Sutep) impulsaron la conquista del canon petrolero en 1983 tras los diluvios de 1982. Piura se puso de pie tras la indiferencia del gobierno frente a la emergencia del Fenómeno del Niño 1982/1983. Piura se enfrentó al gobierno nacional. Hoy corresponde a un Frente Cívico con huevos emplazar a los gobiernos locales y regional. Los fracasos visibles son demostración de lo mal que se conducen en Piura las obras públicas. Piura, con siete universidades permanece enmudecida. Los colegios profesionales son el contingente silencioso de profesionales sin una conexión cívica y ciudadana. ¿Callan y otorgan?.

Demanda justa y necesaria: La Cámara de Comercio y Producción de Piura (CAMCO ha expresado con reiteración su enérgico rechazo y preocupación por la ineficiencia, improvisación y retrasos en la reconstrucción del centro histórico de la ciudad. Hasta el momento es la única institución que se pronuncia en este escenario de indignación y reclamo.

Una ciudad destruida y paralizada tiene un severo impacto económico en la inversión que acumula pérdidas. La falta de planificación, el cierre de vías es un tiro de gracia a la economía de Piura. Las pérdidas serán cuantiosas de agudizarse el periodo de lluvias: ¡Dios nos tenga confesados!.  

sábado, 31 de enero de 2026

UF…YA VIENEN LAS ELECCIONES



Por: Miguel Godos Curay

La campaña electoral sabe a cebiche de mango verde. Los candidatos no tienen propuestas atractivas para los electores. Pintar muros y colocar coloridos cartelones con la retocada faz de los pretenciosos no atrae a nadie. Los misios utilizan retorcidas pancartas con faltas de ortografía. El desbocado uso de las redes sociales empacha hasta la saciedad. Una ciudad desvencijada con problemas irresueltos es una cruda demostración de incapacidad y grosero descaro. Los ciudadanos comunes y corrientes sienten que la cédula electoral de la contienda es un cojudo laberinto de rostros retocados y símbolos sin atractivo e identidad. No existen propuestas ni debates saca chispas que confronten propuestas.

Las encuestas son como los inolvidables horóscopos de diario. Repiten los cuentos de años pasados. Los sondeos de opinión a los vecinos que hacen malabares por calles y callejones destrozados en donde las cisternas se desploman finalmente condensa la rabia cívica.  Las opiniones individuales son de unánime indignación. La opinión pública es de absoluto rechazo un arroja piedras verbales contra todos los partidos. Ni jabonarse en las heladas aguas de las lagunas de Las Huaringas surte efecto. Las campañas  consumen recursos de los gobiernos regionales y locales. Los aparatos de propaganda electoral son la vaca lechera de las oficinas de imagen y relaciones públicas. Es probable  que acabada  la contienda los contingentes avezados de chupamedias y adulones se queden en la calle,

Igual sucede con las encuestas y sondeos de opinión. Los votos el día de las elecciones serán extravíos y desengaños con el desanimo a cuestas. En la comunicación política no es suficiente maquillar al candidato. Los electores esperan propuestas posibles frente arrebatos demagógicos. En política la comunicación tiene dos direcciones de los ciudadanos hacia los candidatos al poder que se expresa en votos y del poder hacia los ciudadanos con propuestas legítimas y puntuales.

Lo que se vive a vísperas de las elecciones es una indiferencia incurable. Los sectores populares viven en carne propia crudas decepciones. Lo que aparece en las redes es jarabe de guaba despojado de realidad e inteligencia. Los electores vinculan los candidatos a su trayectoria oronda y lironda. Distinguen perfectamente entre la realidad y los cuentos repetidos. Menudean en todo momento crisis y conflictos. La violencia producto de la inseguridad ciudadana, el deterioro de los servicios públicos, la trayectoria de los candidatos es también sutilmente una potente forma de comunicación.    

Por supuesto, el manoseado recurso de regalar polos, almanaques, útiles escolares, bolsas de víveres ya no surte efecto. La gente recibe todo lo que le dan y todo eso no significa adhesión incondicional. Hoy el reclutamiento de personeros para garantizar la pachanga de los votos cuesta buenos soles. Con tal presencia de candidatos los conteos serán aburridos y tediosos. Es probable  que organizar la defensa del voto en mesa demandará la inversión de un ojo de la cara. En teoría el personero se  moviliza, requiere refrigerio, un equipo telefónico para sus despachos y obtener el acta de resultados cuya entrega requiere el pago inmediato. Lo demás es puro cuento.

Vivimos una etapa de severa crisis de los partidos, más gente reclutan los grupos evangélicos y las sectas populosas. Los locales partidarios no tienen la vitalidad de otros tiempos hoy parecen rezos de ánimas políticas. No se piense que los electores jóvenes han madurado su decisión política. La decepción cívica es descomunal. No se piense que quienes pintarrajean la ciudad  son los candidatos favoritos. Los usuarios del celular tienen inhóspitas preferencias: una balacera en las oficinas de Hidrandina en Trujillo; un accidente con muerto en el puente de la Quebrada de Las Monjas en Piura o la presentación con la cabeza rapada del “Monstruo” con sus estúpidas declaraciones de arrepentimiento. Justo en el día de su repatriación en el estado de Texas, en los Estados Unidos, se ejecutó con inyección letal a un homicida. En el Perú las redes sociales han popularizado  un avezado criminal. Y no faltó un oficial de la Policía Nacional ávido de popularidad que declarara que el indeseable anuncia su arrepentimiento. Canto de sirenas de un asesino. La escasez de noticias y la falta de criterio periodístico llena páginas y confiere espacio a lo peor de lo peor de nuestra sociedad. Hasta la inconducta de Jerí se ha diluido en ese culto pervertido y morboso del extraviado sensacionalismo.

Esencial en todo proceso político electoral es el debate, la confrontación de propuestas persuasivas. La ignorancia, el denuesto y la incapacidad para debatir son atributos que los ciudadanos ponderan. No es suficiente la exhibición de una cara de cojudo, un adefesiero símbolo partidario y un número que se olvida inmediatamente. En el reino de los desmemoriados el desinterés flota en el aire. En ciudadanos despojados de cultura política  y civismo el desinterés es clamoroso. La indiferencia de los jóvenes por las propuestas electorales es evidente. A vísperas de elecciones la indiferencia activa es el esplendor visible  de la contienda electoral.