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Una página que reune los artículos periodísticos de Miguel Godos Curay. Siempre con una lectura polémica, fresca y deslumbrante de la realidad.
viernes, 10 de abril de 2026
PRIMER DIA DE CLASES EN LA UNP
jueves, 5 de febrero de 2026
¡ALTO AL MALTRATO A PIURA!
Por: Miguel Godos Curay
A vísperas del medio milenio: San
Miguel de Tangarará, Tangarara o Tangaralá -topónimo de las crónicas
quinientistas- fue fundada en agosto de
1532 por Pizarro según la hipótesis del historiador y paleógrafo Miguel Maticorena
Estrada. Piura cumplirá medio milenio de fundada el 2032, dentro de cortos seis
años. La fundación consignada y celebrada el 15 de julio fue un pedido de
notables piuranos amigos del Presidente don Luis Miguel Sánchez Cerro con motivo
del cuadrigentésimo fundacional en 1932. En 1534 por la insalubridad del lugar, Diego
de Almagro, dispuso el traslado de la naciente urbe al sitio de Piura, conocida
como Piura La Vieja, empezándose a llamarse desde entonces San Miguel de Piura.
Así lo consignan las letras de tonderos anónimos cuyos arreglos añaden hoy autoría
con firma propia. Algo así como llamar empanadas a las cachangas de Cotos.
¿Por qué en Piura fracasa la
ingeniería?: Una leve lluvia demostró que las obras públicas cacareadas a los
cuatro vientos por políticos y ayayeros son un fiasco impredecible. Toneladas
de cemento vaciado en pistas y veredas inundaron barrios enteros y mortifican a
los vecinos. Miles de zancudos propagadores del dengue picotean a todos los piuranos.
Estamos “hasta las huevas” (piuranismo aceptado). Recorra por curiosidad: El
Chical, Ignacio Merino, Santa Margarita y los asentamientos humanos en torno a
la Laguna Negra.
¿Qué falla en Piura? : Según los vecinos
de barrios populosos nadie nos oye: “Nos han visto la cara de cojudos”, otros
sostienen “no saben lo que hacen y roban al por mayor”. Carlos Findaly
construyó el Puente Viejo entre el 28 de diciembre de 1891 y lo entregó el 18
de abril de 1893 con una inversión de 70 mil soles. El puente viejo se desplomó
por el paso inadvertido de un pesado camión conducido por un boquiabierto que
en su declaración dijo “no había ningún cartel de la capacidad del puente”. Y
no reparó el daño con nada.
Las inundaciones de El Chical, Ignacio
Merino, Santa Margarita, Avenida Don Bosco y Sullana son demostración visible
de improvisación. Cuando al General E.P. Alberto Ríos Rueda, Presidente del
Consejo Transitorio de Administración Regional, se le ocurrió ampliar el cauce
del Piura aguas abajo del Puente Bolognesi. La consecuente socavación de los
cimientos causó el desplome irremediable. Ignacio Merino se inunda porque no
funciona como se espera el sistema de bombeo y evacuación de la avenida Vice.
¿Fracasa la ingeniería en Piura?: El Chical
es una vieja penitencia ineludible. En
Piura lo que hizo la ingeniería se inunda. Vean ustedes El Chilcal, Ignacio
Merino, Santa Margarita, la avenida Aguilar Santisteban. Los vecinos que
trazaron las calles de San Martín, Santa Rosa, Nueva Esperanza, Los Ficus la
mayor parte de ellos migrantes de Morropón , Ayabaca y Huancabaamba expertos en identificar los
cursos del agua. Ubicaron con mejor visión los barrios populosos que no se inundan.
El agua en las zonas inundables de la ciudad está a menos de siete u ocho metros
de profundidad según los estudios de suelos. Los algarrobos cuyas raíces buscan
agua en el subsuelo cuando la encuentran en la superficie por fugas en las
redes de agua y desagüe se desploman. Los vehículos cuyos propietarios buscan
sombra pueden ser víctimas de un percance indeseable. Por eso un parque de las
aguas en una zona inundable es un hazmerreír de la planificación urbana
producto de la ignorancia supina y la improvisación.
¿Reconstrucción o destrucción?: La actual
reconstrucción de Piura es más una técnica para destruir una ciudad desde sus
cimientos que anticipar un desarrollo urbano planificado. Sino se desploman las
viejas casonas hoy, se avecinan muchas sorpresas mañana. Obras sin
planificación, negociados de desembolsos y adicionales. La irresponsabilidad en
las decisiones políticas no es sino demostración de incapacidad, negligencia,
inmoralidad y arrogancia con casco. Con deplorables omisiones en los estudios.
Sin una fiscalización responsable y exigente estamos ante una torta que devora
presupuestos públicos y desembozada demagogia política. Los ayayeros de hoy son
los cojuditos de mañana. Las ratas gordas de ayer son la pata de conejo de los
imbéciles de hoy.
¿Urge un frente cívico con agallas?: En
1982 el Frente Cívico de Piura,
presidido por Luis Antonio Pardes Maceda, Decano del Colegio de Abogados, Jorge
Gamio Vargas (PPC) Monseñor Oscar Cantuarias Pastor, Robespierre Bayona Amaya
(Sutep) impulsaron la conquista del canon petrolero en 1983 tras los diluvios
de 1982. Piura se puso de pie tras la indiferencia del gobierno frente a la
emergencia del Fenómeno del Niño 1982/1983. Piura se enfrentó al gobierno
nacional. Hoy corresponde a un Frente Cívico con huevos emplazar a los
gobiernos locales y regional. Los fracasos visibles son demostración de lo mal
que se conducen en Piura las obras públicas. Piura, con siete universidades
permanece enmudecida. Los colegios profesionales son el contingente silencioso
de profesionales sin una conexión cívica y ciudadana. ¿Callan y otorgan?.
Demanda justa y necesaria: La Cámara
de Comercio y Producción de Piura (CAMCO ha expresado con reiteración su
enérgico rechazo y preocupación por la ineficiencia, improvisación y retrasos
en la reconstrucción del centro histórico de la ciudad. Hasta el momento es la
única institución que se pronuncia en este escenario de indignación y reclamo.
Una ciudad destruida y paralizada
tiene un severo impacto económico en la inversión que acumula pérdidas. La
falta de planificación, el cierre de vías es un tiro de gracia a la economía de
Piura. Las pérdidas serán cuantiosas de agudizarse el periodo de lluvias: ¡Dios
nos tenga confesados!.
sábado, 31 de enero de 2026
UF…YA VIENEN LAS ELECCIONES
Por: Miguel Godos Curay
La campaña electoral sabe a cebiche de
mango verde. Los candidatos no tienen propuestas atractivas para los electores.
Pintar muros y colocar coloridos cartelones con la retocada faz de los
pretenciosos no atrae a nadie. Los misios utilizan retorcidas pancartas con
faltas de ortografía. El desbocado uso de las redes sociales empacha hasta la
saciedad. Una ciudad desvencijada con problemas irresueltos es una cruda
demostración de incapacidad y grosero descaro. Los ciudadanos comunes y
corrientes sienten que la cédula electoral de la contienda es un cojudo
laberinto de rostros retocados y símbolos sin atractivo e identidad. No existen
propuestas ni debates saca chispas que confronten propuestas.
Las encuestas son como los inolvidables
horóscopos de diario. Repiten los cuentos de años pasados. Los sondeos de
opinión a los vecinos que hacen malabares por calles y callejones destrozados
en donde las cisternas se desploman finalmente condensa la rabia cívica. Las opiniones individuales son de unánime
indignación. La opinión pública es de absoluto rechazo un arroja piedras
verbales contra todos los partidos. Ni jabonarse en las heladas aguas de las lagunas
de Las Huaringas surte efecto. Las campañas
consumen recursos de los gobiernos regionales y locales. Los aparatos de
propaganda electoral son la vaca lechera de las oficinas de imagen y relaciones
públicas. Es probable que acabada la contienda los contingentes avezados de
chupamedias y adulones se queden en la calle,
Igual sucede con las encuestas y
sondeos de opinión. Los votos el día de las elecciones serán extravíos y desengaños
con el desanimo a cuestas. En la comunicación política no es suficiente maquillar
al candidato. Los electores esperan propuestas posibles frente arrebatos
demagógicos. En política la comunicación tiene dos direcciones de los
ciudadanos hacia los candidatos al poder que se expresa en votos y del poder
hacia los ciudadanos con propuestas legítimas y puntuales.
Lo que se vive a vísperas de las
elecciones es una indiferencia incurable. Los sectores populares viven en carne
propia crudas decepciones. Lo que aparece en las redes es jarabe de guaba
despojado de realidad e inteligencia. Los electores vinculan los candidatos a
su trayectoria oronda y lironda. Distinguen perfectamente entre la realidad y
los cuentos repetidos. Menudean en todo momento crisis y conflictos. La
violencia producto de la inseguridad ciudadana, el deterioro de los servicios públicos,
la trayectoria de los candidatos es también sutilmente una potente forma de
comunicación.
Por supuesto, el manoseado recurso de
regalar polos, almanaques, útiles escolares, bolsas de víveres ya no surte
efecto. La gente recibe todo lo que le dan y todo eso no significa adhesión
incondicional. Hoy el reclutamiento de personeros para garantizar la pachanga
de los votos cuesta buenos soles. Con tal presencia de candidatos los conteos
serán aburridos y tediosos. Es probable
que organizar la defensa del voto en mesa demandará la inversión de un
ojo de la cara. En teoría el personero se
moviliza, requiere refrigerio, un equipo telefónico para sus despachos y
obtener el acta de resultados cuya entrega requiere el pago inmediato. Lo demás
es puro cuento.
Vivimos una etapa de severa crisis de
los partidos, más gente reclutan los grupos evangélicos y las sectas populosas.
Los locales partidarios no tienen la vitalidad de otros tiempos hoy parecen
rezos de ánimas políticas. No se piense que los electores jóvenes han madurado
su decisión política. La decepción cívica es descomunal. No se piense que quienes
pintarrajean la ciudad son los candidatos
favoritos. Los usuarios del celular tienen inhóspitas preferencias: una
balacera en las oficinas de Hidrandina en Trujillo; un accidente con muerto en
el puente de la Quebrada de Las Monjas en Piura o la presentación con la cabeza
rapada del “Monstruo” con sus estúpidas declaraciones de arrepentimiento. Justo
en el día de su repatriación en el estado de Texas, en los Estados Unidos, se
ejecutó con inyección letal a un homicida. En el Perú las redes sociales han
popularizado un avezado criminal. Y no
faltó un oficial de la Policía Nacional ávido de popularidad que declarara que
el indeseable anuncia su arrepentimiento. Canto de sirenas de un asesino. La escasez
de noticias y la falta de criterio periodístico llena páginas y confiere
espacio a lo peor de lo peor de nuestra sociedad. Hasta la inconducta de Jerí
se ha diluido en ese culto pervertido y morboso del extraviado sensacionalismo.
Esencial en todo proceso político electoral es el debate, la confrontación de propuestas persuasivas. La ignorancia, el denuesto y la incapacidad para debatir son atributos que los ciudadanos ponderan. No es suficiente la exhibición de una cara de cojudo, un adefesiero símbolo partidario y un número que se olvida inmediatamente. En el reino de los desmemoriados el desinterés flota en el aire. En ciudadanos despojados de cultura política y civismo el desinterés es clamoroso. La indiferencia de los jóvenes por las propuestas electorales es evidente. A vísperas de elecciones la indiferencia activa es el esplendor visible de la contienda electoral.
jueves, 29 de enero de 2026
DEMOLICIÓN E INDIGNACIÓN CIUDADANA
Por: Miguel Godos Curay
La demolición (derribo, destrucción,
derrumbamiento, derrumbe, asolamiento, arrasamiento) está de moda. Es lo que hacen
hoy alcaldes y gobernadores. En sus desbocadas ambiciones políticas han
encontrado en la sobrevaloración de obras públicas una indiscreta forma de
desviar y dilapidar fondos públicos para financiar sus campañas reeleccionistas
y perpetuarse en los cargos. Una forma eficaz y descarada de robo.
Como en los tiempos de Al Capone poco
o nada importa el daño perpetuado. El mafioso engrosaba sus arcas con el
contrabando de alcohol y corrupción de funcionarios. Cuando la putrefacción
parecía incontrolable, Eliot Ness, agente federal del Departamento del Tesoro,
lo capturó y los puso entre rejas por fraude fiscal. Los fraudes requieren
fiscales, contralores y jueces que pongan al descubierto a los corruptos y sin
miramientos desnuden los delitos y a los responsables. Una especie de coraje
cívico valeroso y una fortaleza contra todas las formas de chantaje, coimas, influencias
perniciosas interesadas. Por encima de todo integridad moral y ética.
Frente a la lenidad de la Contraloría
y la indiferencia ciudadana. A todos los buitres se les ocurrió demoler en
diciembre todas las arterias de la ciudad para asegurar el botín navideño. En
tiempos electorales las campañas se financian con dineros públicos sustraídos
de los presupuestos. Nadie pone la suya. Alí Babá y los cuarenta se quedaron
cortos. La leche bautizada, el pan sin peso, los productos vencidos, la cutra
de los pulperos que estafan con kilos de 800 gramos son un guiño en el hoy
festín de la corrupción. Hoy sólo los indignados protestan, nadie vigila, nadie
reclama, ni nadie sanciona. ¡Piura es tierra de nadie!
La lista de ladrones y vuelteros se
engrosa perversamente. Empieza con las tesoreras de las promociones, las obras
inconclusas, las Apafas (Asociaciones de Padres de Familia) se escaldan y
enferman cuando rinden cuentas. Los municipios y los gobiernos regionales son
hoy la cartera abierta para endilgarse con sutileza burocrática muchos soles
sin rendir cuentas. Todo lo encubre el velo de la impunidad. La gusanera empieza en la cabeza y se
prolonga en las extremidades. Ni las ofrendas florales para los fallecidos
institucionales se salva de la repartija, todas las boletas “bien emitidas” están
infladas es la ley del oeste en los mercados. De cada diez comprobantes de pago
nueve son truchos.
Están infladas las rendiciones de
gastos congresales. Los gastos de los comisionados a todos los ministerios. El
Perú institucional es un choclo agusanado que no tiene granos para preparar un tamal
de honestidad. Igual sucede con el programa vaso de leche en sus inocultables
desvíos a las heladerías. Igual el combustible de los vehículos del Estado sin
bitácora ni registro de provisión. Igual los servicios de mantenimiento que nunca
se realizan pero cuestan un ojo de la cara. Todos los mantenimientos están
amarrados con talleres de los recomendados y favoritos. Realmente cobran por no
hacer nada. Por eso reparten.
El descarado negocio tiene sus guiños
pervertidos y perversos. Establecimientos en donde se consume cerveza y piqueos
pero el comprobante, para la finta, anota alimentos. Esta forma sutil de
corrupción menudea en todas partes, compromete a grandes y chicos, a gordos y
flacos, a uniformados y sin uniforme. La honestidad no existe, la honradez es
la virtud de los cojudos. El Perú está infestado por la incertidumbre de la
corrupción y el dispendio. Cuando se presumía que la informática iba a
destronar la corrupción pocos imaginaron que los sistemas informáticos iban a
enfrentar una descomunal y cuantiosa descomposición.
Fallan en las obras públicas los
diseños, los estudios de suelos, las supervisiones, los cronogramas sujetos a
la sobre valoración. Sí Piura no se desploma por los suelos es por milagro. Al
viejo casco urbano le han arrancado los cimientos. Los estudios de geología y
de mecánica de suelos hacia el lecho del río no existen. La resistencia de
materiales es un indicador nominal de información irreal. La destrucción de la
ecología y el ambiente es irreversible en tiempos de cambio climático. ¡Nadie
repara el daño!
Nadie repone los cientos de algarrobos
talados y arrancados por la ingeniería cementera y dilapidadora de recursos.
Los técnicos y los ingenieros dicen que ellos obedecen sin miramientos al que
manda. Ignorando que el único
mandatario, en este extremo, es el ciudadano de a pie, las amas de casa, el
pueblo llano, las empresas que pagan sus impuestos. La civilidad entera en
donde no se admite a los come echados y sinvergüenzas.
En la vigilancia de la calidad de las obras públicas tienen cuota ineludible de responsabilidad los Colegios Profesionales que reúnen a ciudadanos con formación técnica y profesional competente. Igual los gremios y las instituciones barriales con coraje y agallas para el reclamo. Sí organismos como la Contraloría de la República, el Ministerio Público brillan por su pasmosa indiferencia no queda sino la protesta y el reclamo. Piura, se ha quedado sin prensa para expresar su protesta y opinión. El corifeo de ayayeros y lameculos no es una expresión de opinión libre. Lo que no significa que el consenso comparte el silencio. No son pocos los ciudadanos que en el hazmerreír electoral viciarán su voto pues no están dispuestos a elegir inelegibles. Esa especie bucanera que se disfraza de honestidad. Y tienen legítima razón.



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