martes, 26 de mayo de 2026

OTRA VEZ LA VIOLENCIA CRIMINAL EN PIURA

 Por: Miguel Godos Curay

Víctor Hugo Febre Calle, Alcalde Distrital de 26 de Octubre victimado por sicarios.

En los tiempos de la vesania criminal del senderismo Piura se llenó de sangre. Nos tocó cubrir información en el Campus de la UNP tras el asesinato de Ricardo Ramos Plata (15.12.1987) Presidente de Corpiura y Luis Antonio Paredes Maceda, primer Presidente Regional (9.07.1992). Docentes universitarios especialistas en Agronomía y Legislación comercial y minera. Apristas de trayectoria política. A este episodio sangriento se sumaron diecisiete policías emboscados y masacrados en Hualapampa (Huarmaca) (4.02.1993). Aún recordamos el arribo de los helicópteros con los restos de las víctimas al Grupo Aéreo Nº7. Mi reportero con los ojos húmedos dijo: “Así a dónde vamos a llegar. ¡Piura no es tierra de nadie!”

Hoy nos estremece el crimen consecuencia del sicariato, el delito y la extorsión. Se trata de actores criminales pertrechados con armas de fuego. Los sicarios son migrantes ilegales que pese a las disposiciones de control perpetran en la sombra el crimen. Los indeseables han convertido la delincuencia ordinaria en escuadrones criminales terribles y desenfrenados. El asesinato del alcalde del distrito 26 de octubre Víctor Hugo Febre Calle, egresado de la Facultad de Agronomía de la UNP con estudios de derecho en la Universidad Garcilaso de la Vega es la reciente víctima. Amenazado por extorsionadores y corruptos pendientes de los presupuestos de obras públicas

Febre Calle humilde vecino de su distrito sin signos exteriores de riqueza. No se ablandó frente a las extorsiones y amenazas. Seguido por sicarios a sueldo movidos por la vindicta política. No se descarta la intervención del entorno podrido tras la vida del joven alcalde que enluta a su familia. Las pesquisas policiales son contundentes. El rompecabezas del crimen está casi resuelto. Corresponde al Ministerio Público la acción eficaz contra el delito y el crimen.

Definitivamente no es el móvil ideológico de ayer la causa criminal. Hoy es producto de la extorsión, la trata de personas, la apropiación de predios y el festín corrupto de las obras públicas. Se sustraen y malversan presupuestos públicos impunemente. La sobrevaloración de obras públicas, el atraso de las mismas en busca de presupuestos adicionales está a la orden del día. Los procedimientos de control resultan ineficaces y no dan resultados. Piura es un nido infeliz de obras públicas defectuosas. El tuétano de la administración pública está roído por la deshonestidad y la corrupción. Según el SINADEF hasta el momento son 60 las víctimas de homicidios. La estadística de la muerte en Piura no se detiene.

No son suficientes las protestas y los lamentos si la Sociedad Civil no asume una respuesta contundente frente a las agresiones. La población espera una acción eficaz de la Policía Nacional, el Ministerio Público y la Administración de Justicia. Sin embargo, falta la energía cívica y la movilización ciudadana para que las instituciones públicas responsables entiendan que su acción es observada y reconocida por todos. La arrogancia, la prepotencia y la procacidad nunca han sido la piedra de toque de las buenas gestiones. Las súbitas riquezas, producto de la sustracción en los presupuestos públicos, son inocultables. El esplendor vanidoso de los afortunados urge del peso de la ley y la acción de la justicia.

Admitir y tolerar que todo está podrido exige la legítima demanda de una ciudadanía activa. El reclamo más allá del griterío y el grosero eufemismo del sarcasmo tras el robo no lo son todo. Exigimos lo que por derecho nos corresponde. No se puede discriminar en donde no existen diferencias de ninguna clase.  El bien común no es privativo de unos y exclusión de otros. Todos somos ciudadanos en igualdad de condiciones y derechos.

Es un viejo cuento el de la bonanza de los de arriba y la desconsideración con los de abajo. Todos somos iguales en derechos y obligaciones para vivir en sociedad. Y es un eufemismo la afirmación “lo privado es mejor que lo público” para sugerir e inventar traumáticas exclusiones. En educación, por ejemplo, la inteligencia es atributo personal de quien la cultiva y la desarrolla plenamente. El dinero te permite adquirir una laptop último modelo, pero no te brinda, la inteligencia personal para darle un mejor uso.

Realmente, hoy en la sociedad del conocimiento de Toffler, las personas no valen por lo que tienen que es perecedero y agotable sino por lo que saben, por lo que leen, por lo que aprenden, por lo que cultivan y siembran. Una región como Piura, superior en territorio a El Salvador e Israel, no puede continuar en el desgobierno, inequidad, inseguridad y el desorden. Tanta muerte impune, tanta indiferencia intolerable, tanto desorden frente a la incapacidad y respuesta de nuestras autoridades. La pachanga del desgobierno no debe continuar. O nadamos contra la corriente bregando fuerte o nos ahogamos en el cieno de la inmoralidad y el desorden.

Nuestro homenaje al joven alcalde Víctor Hugo Febre Calle, ofrendó su vida en la conducción de su distrito. Nos duele su familia y el desconcierto de su comunidad socavada por el delito y la violencia cotidiana. Ojalá la impunidad no se dilate perversamente y echar tierra sobre un episodio sangriento de la historia. El cielo y la tierra claman justicia. Nos duele pasar esta página sin que se esclarezcan estos hechos sangrientos que despiertan en el colectivo ciudadano indignación y dolor.


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