domingo, 22 de agosto de 2010

LO BUENO,LO MALO Y LO FEO





Por: Miguel Godos Curay
De todo hay en la viña del señor. Esta semana que pasó se realizaron el a Universidad de Piura las jornadas internacionales de lexicografía de la Academia Peruana de la Lengua en las que se rindió homenaje al insigne humanista piurano Carlos Robles Rázuri. Robles compiló en fichas lexicográficas el habla de los piuranos que publicó en las páginas de El Tiempo.Los piuranismos de Robles Rázuri urgen una edición como un acto elemental de gratitud para quien hizo de su vida un impecable ejercicio de la docencia en el Colegio San Miguel. Abrió las puertas del Archivo departamental de Piura a los investigadores. Y escribió con estilo azoriniano sobre variados tópicos locales. Vargas Llosa, lo recuerda como el "ciego" Robles un estimulador de buenas lecturas. Y un conversador ameno. Aún lo recuerdo en la tertulia piurana de la Casa Grau junto a Isabel Ramos y en sus cotidianos paseos por la Plaza de Armas. Robles administraba con sutileza una fina ironía, provocadora y causa de exultantes carcajadas. Con Néstor Martos, Carlos Chávez Sánchez, Robles Rázuri, Estrada Morales y Jorge Moscol Urbina se completa un ciclo de piuranistas extraordinarios. Gracias a Robles pude entrevistar en varias ocasiones a María Rotsworowski sobre las señoras Capullanas en el Archivo Departamental de Piura. Gracias a Jemu realicé varios recorridos piuranos memorables siguiendo a Vargas Llosa. En las jornadas investigadores y académicos expusieron sus estudios. Marco Martos, el piurano, Presidente de la Academia Peruana de la Lengua convocó a muchos otros entrañables piuranos que concurrieron a la cita. Carlos Arizabalaga, con una pasión admirable por el tópico nuestro resumió con gratitud los méritos del maestro. Lo piurano se reconcentró en la UDEP.

En simultáneo, en el auditorio del Colegio López Albújar se realizaron la I jornadas Itinerantes de Patrimonio Natural y Cultural del Perú con la participación de docentes y promotores culturales. Se habló de la necesaria distinción que existe entre las creaciones humanas (culturales) y las propias de la naturaleza. La diferencia entre un ceramio obtenido en un contexto cultural por un arqueólogo y el daño que perpetra un huaquero que con codicia busca objetos de valor. Otro es el fósil patrimonio natural. Mezclar huacos con fósiles es algo así como preparar cebiche sin pescado o venir a Piura y no probar claro de Catacaos. Como si fuera poco hubo jueves cultural en el Club Grau con selecto público. Todos los jueves el salón Grau se convierte en un aula abierta con temas exquisitos no exentos de polémica.

El lunes, después del Congreso Eucarístico, amanecimos livianos, absueltos de muchos pecados. Nuevamente asumimos la cortesía tan nuestra del "buenos días de Dios". Quienes decían que los piuranos se olvidaron de Dios se quedaron turulatos frente a esta extraordinaria expresión de fervor. El Estadio Miguel Grau que en contadas ocasiones deportivas convoca multitudes se llenó a bote. Rebozó de fieles con el corazón en carne viva. Con tanta energía espiritual no hay razón para que Piura padezca de incapacidad para ordenar la ciudad, combatir la violencia y limpiar cada uno de sus rincones para convertirla en una casa limpia y decente. La vitamina de la fe está en cada una de los creyentes. Si Dios está con nosotros quien está en contra de nosotros. Ayer sábado fueron los evangélicos lo que también concurrieron al Estadio biblia en mano. Lo que demuestra que los piuranos creen en Dios. Los que siguen pasmados y alelados son los políticos.¿Qué nos falta?

Lo malo de la semana, siento vergüenza ajena, fue la denuncia sobre un tema manido, inocultable y repugnante. La descarada corrupción y señalamiento a un docente de la Universidad Nacional de Piura. La fórmula es vieja y repetitiva. El corrupto crea dificultades para finalmente vender facilidades, por supuesto, a buen precio. Un examen complicado con soluciones cuarenta lucas por cabeza. El hecho en apariencia cotidiano e inofensivo no lo es. Se repite en otros escenarios de la administración pública y en todos los casos. Hay un redomado corruptor y corrompidos cómplices que pagan, callan y otorgan. Los dos en este caso son corruptos. El que recibe pero también el que da. Es lo mismo que sucede con el funcionario que inventa nudos y atascos para después cobrar por la desanudada. Lo propio sucede con el policía que detiene, advierte la infracción y en el trance te la resuelve por una bagatela. Es corrupto también el que ingresa a una colocación laboral por la puerta falsa o el que allana el camino con prebendas. El que utiliza certificados falsos para acreditar una suficiencia inexistente. El alumno que copia utilizando el celular. Es corrupto el que "sopla" en un examen pero también el "soplado". O el que reduce en fotocopiadora la página de un libro o un apunte para copiar en un examen. La corrupción es un tema serio y carnudo que debemos desterrar. No sólo en la universidad sino en la sociedad misma. Creo con convicción que en la Universidad Nacional de Piura no todos son malos de la película. Tengo en la UNP la responsabilidad de preservar la buena imagen. Confieso con sinceridad que cuesta el tener que reprobar estos hechos censurables. Algo así como tener en las manos un recado de inmundicia que hay que colocar en su lugar. Un antídoto para estos males es la creación de la Defensoría Universitaria. Una instancia neutral que acoja estos reclamos y otros que deben ventilarse con puntualidad por el bien de la academia. Sin perjuicio de la sanción de las comisiones éticas y las acciones penales a las que hubiera lugar. Por este capítulo vergonzoso perdón. Como dicen los piuranos los pañales sucios se lavan en casa. Y si es necesario con lejía moral.

Lo feo de esta película es lo acontecido en Sechura en donde una empresa petrolera que quiere ganarse la confianza de los sechuranos tuvo la infeliz y desafortunada idea de regalarles una caja de libros viejos, apolillados y con hongos. Yo amo a los libros y si los quiero donar a quien quiero servir los entrego con cariño pensando que sirven a una necesidad. Como era de esperarse los munícipes de Sechura, como reacción natural devolvieron el "donativo". Resulta irracional entender que una empresa pretenda sembrar confianza con esta actitud inexcusable. Es muy probable que en la empresa de marras tengan como responsable de sus políticas de responsabilidad a un imbécil que cree que en la cabeza de los cholitos de Sechura cualquiera es peluquero. No es así. El altruismo debe ser respetuoso de la dignidad de las personas. Muchas empresas confunden estos aspectos. Y andan como los ladinos encomenderos de la conquista regalando espejitos y baratijas para engañar a los tontos.

La responsabilidad social requiere capacidad de colocarse en los zapatos del otro. Los beneficios tienen que ser tangibles y con fruto. Piura, bulle hoy de inversiones en centros comerciales. Esperemos que la millonaria inversión tenga como correspondencia la mejora de los entornos en donde el impacto es directo y brutal. Tiene que haber una cuota de retribución a Piura mejorando su contorno e inaugurando buenas relaciones con sus vecinos. ¿Cuál será el beneficio que tendrá la UNP con un enorme centro comercial en su frontis?. ¿Qué gana y que pierde el centro de Piura convertido en un mercado gigantesco?.¿Contamos con las adecuadas provisiones de servicios?.

En fin. Estas empresas de inversionistas chilenos tienen políticas muy claras de responsabilidad social de las que en Piura no tienen porque desentenderse. No se trata de romper manos solamente para cumplir con sus plazos. Sino de mostrar y practicar de modo transparente un buen trato a la ciudad. Las cartas de lo bueno, lo malo y lo feo están puestas en la mesa. No es el nombre de un viejo western sino una dura batalla, de la que no están exentos los ciudadanos y los políticos para hacer de Piura el mejor lugar para vivir.

domingo, 15 de agosto de 2010

LA MILAGROSA SEÑORA DE PAITA


Por: Miguel Godos Curay
El frío se siente a bordo de la “Merceditas” a medida que el bote se aleja de la playa el mar se torna ondulado. El patrón conduce el timón en plena madrugada, la intrépida nave bambolea en las risueñas aguas del Pacífico. Gaviotas, piqueros y cormoranes asoman en vuelos raudas sobre las aguas.El aroma de mar se torna penetrante. Desde el océano Paita parece un concierto de luciérnagas. Los pescadores en plena noche oran a la Virgen de las Mercedes “La mamita nos preserva de todo mal”, “la Virgencita atiende a nuestras familias”, “la mamita Meche, la virgencita milagrosita”. Mis abuelas y mis tías, que nunca pensaron mudarse de Paita, pidieron en vida ser amortajadas con el escapulario mercedario. Todos ellas, poco antes de partir, refirieron que habían soñado con la procesión interminable de la Mechita, “como un reina la Virgen iba en medio de cientos y miles de cirios encendidos y se escuchaba el Salve Regina Mater Misericodiae…”. Por eso su muerte fue dulce como el corazón de María. Stella Maris, Estrella de los Mares, Estrella de la Evangelización. fue el piropo encendido de amor que al besarle las manos pronunció Juan Pablo II. “La Mechita,”la chinita” está en la punta de la lengua y en los labios de los pescadores y pescadoras, estibadores, jóvenes y viejos, robustas cebicheras y trotamundos cuenta historias destetados con agua de mar.

Es una chinita de rostro inolvidable. Su mirada se siente sobre los ojos. Hay días en que se alegra otros entristece. Ante ella muchas veces se arrodilló para despedirse en sus trajinadas travesías el pequeño Miguel Grau. Lo mismo hicieron los hermanos Cárcamo del barrio de pescadores de la Punta. Noel y Lastra, los Chanavá, los Chumo, los Herrera, los Castillo los Laynes y muchos otros marineros que recorrieron los siete mares. La propia Manuelita Sáenz perteneció a su cofradía y junto con las paiteñas cumplió con el ritual del vestido de la Virgencita. Tiene los ojos almendrados y según a refieren los curiosos en sus pies siempre se encuentra arena fresca de mar. Doña Manola Sáenz le regaló el Niño Dios que le acompañaba a sus pies en todas las procesiones de antaño.

La Mechita tiene un tajo en la garganta a consecuencia de un sablazo que le propinó salvajemente el corsario inglés George Anson un 24 de noviembre de 1741. El Corsario incursionó en plena madrugada a bordo de sus bajeles. Anson dirigía el ataque desde “El Centurión”. Después del asalto el puerto quedó destruido. En tres días terribles, de dolor y llanto, todo quedó reducido a escombros por el fuego. Los papeles del Cabildo. Los ranchos de quincha. Algunas embarcaciones que estaban surtas en la bahía fueron echadas a pique. Sólo quedaron en pie las dos iglesias protegidas por la compasión de los indios. Lo que no impidió que también fueran saqueadas. En una de ellas se mantuvo a 80 vecinos principales prisioneros. La famosa prosperidad de los porteños se hizo polvo y ceniza En aquel entonces recalaban en Paita todos los navíos con valioso cargamento procedente de Portobelo (Panamá). La mercadería fina iba por tierra hasta Lima, la gruesa, por mar, rumbo al Callao. Paita era un hormiguero humano y a pesar de su aspecto destartalado disfrutaba de prosperidad comercial. Ahí se proveían de agua y brea de Amotape los carcomidos barquichuelos.

En aquella noche nefanda la venerada imagen fue conducida a bordo como trofeo de guerra. En ese mismo instante una espesa bruma se apoderó de Paita y el mar tranquilo como una tacita de té de pronto se tornó agitado. Las olas bramaban como caballos salvajes. Los tripulantes temerosos rogaron a Anson que devolviera al mar la imagen, temerosos de un divino castigo. El que en efecto se produjo. Refieren los cronistas que la bandera de Anson se mantuvo intacta en los mástiles. Pero su flota, con el recuerdo del crimen perpetrado en Paita, retornó a Londres arrasada por el hambre y el escorbuto. Su esplendido botín no alcanzaba en cuarenta carretas para sacarlo del puerto. Dicen que en la corte causaban codicia y risa sus trofeos: oro de sagrarios, plata de altares y ornamentos, todo objeto de curiosidad y valor había sido embarcado. Desde pelucas empolvadas hasta calzones bordados habían sido arrebatados para contento de su majestad. El botín llegó pero a los tripulantes no les quedó la consolación del disfrute sino el morir. Estaba naciendo el Imperio Británico. Como apunta Galeano: “El capitalismo adolescente, embestidor y glotón, transfigura lo que toca”.

Días después, indios paiteños y colanes dedicados a la pesca la encontraron en la playa y la condujeron hasta su templo en procesión. Junto a ella se encontró una concha gigantesca de la especie de los taclobos con abundante comida. Sus dos valvas enormes surten hoy de agua bendita a los feligreses y son un patente milagro del fervor religioso de Paita. Refieren las crónicas que el sabio la Condamine, el que midió el Ecuador, en 1735, pagaba su peso en plata pura y los porteños rechazaron esta oferta. Otros quisieron exhibirlas como rareza en la Exposición Universal de París de 1889 pero a nadie le pareció buena la idea. Ahí están para la admiración de todos, en especial de los incrédulos y sin duda son un vivo testimonio de un milagro que se repite cada 24 de septiembre.

UNA ENTREVISTA EXCLUSIVA CON EL CAUTIVO DE AYABACA


Por: Miguel Godos Curay

Bajó desde las alturas, recorriendo caminos escarpados entre higuerones y arrayanes. Dicen que tan luego salió el Cautivito de Ayabaca la tierra tembló. El camino fue a tranco largo. Algunos afirman que se silueta se divisa por esos caminos que como culebras se entrecruzan en los cerros. “Cautivito lindo no nos desampares” oran los peregrinos. Otros se acompañan escuchando los sentidos yaravíes y tonadas del ciego Pablito Maldonado. En cada pueblo, viejos y jóvenes, lo esperaron para verlo pasar y pedirle bendiciones. Muy temprano llegó a Piura y las vianderas del mercado lo primero que atinaron a decir a los parroquianos en el cafecito de la mañana. “El Cautivito ya está en Piura”. ¿Y cómo lo sabes?. No sentiste el temblor de ayer.”

El Cautivo tiene una multitudinaria legión de fieles. En popularidad todos los candidatos juntos son polvo de sus sandalias. Lo adoran a rabiar los pobres, los reclusos de Río Seco, los perseguidos por la justicia. Las madres sufridas, los enfermos a los que desahució la ciencia. Es la última esperanza de los sin esperanza que imploran a sus pies. Sus milagros son patentes. El paciente al que la habían dado unos meses de vida lleva más de diez años peregrinando a Ayabaca. La madre de vientre seco que no podía parir. Lleva en sus brazos a Cautivo, ese hijo tantos años, esperado, el que finalmente trajo el Señor y por eso lleva su nombre. Ahí están los drogadictos que cambiaron de vida por amor al Cautivo y por ello tatuaron su imagen en el pecho cerca del corazón. Ahí está la mujer de vida alegre que decidió reconstruir su hogar y fue perdonada.

Nosotros logramos entrevistarlo al filo de la madrugada. El señor accedió gustoso. Pero nos pidió que fuésemos al grano. “No vayan pensar que estoy de candidato”. Aquí la entrevista.


¿Cómo te sientes Señor en esta ayer cálida pero hoy fría Piura?
Es el clima. Piura tendrá siempre el calor de su fervor y su fe. Piura es y será hoy, mañana y siempre un pueblo cristiano. Lo que sucede es que cuando se alcanza la prosperidad material muchos se olvidan de Dios. Otros sólo me buscan cuando sienten que se les cerraron todas las puertas y mi padre Dios es la última solución. Otros se avergüenzan de su fe y no tienen la valentía de proclamarla. Los piuranos son buenos pero pueden ser mejores. Deben ser mejores.

¿Qué piensas de los candidatos Señor?

Yo no veo propuestas sino los corazones. Y he podido leer en ellos que no hay una adhesión solidaria a los pobres, a las madres y a los ancianos. Los más necesitados no están en la mente ni el corazón de los candidatos. Todos son un costal desbocado de ambiciones. Y ustedes no quieren darse cuenta. El que quiere entender que entienda.

¿Entonces por quién votamos Señor?
Por sus frutos los conocéis. Recuerdas a la higuera que no daba frutos. Muchos de los candidatos son como ella. Es lamentable que en lugar de elegir por el candidato mejor tengamos que elegir por el mal menor. Eso no está bien.

¿Cómo ves a Piura Señor?.

Crece pero no cambia. Los mismos huecos. Las mismas caras. Los mismos problemas: las mismas imprevisiones. Los piuranos tienen todas la condiciones para se buenos pero se obstinan en ser malos y en eso tienen que cambiar. No pueden despreciar las condiciones que tienen para vivir con decoro y dignidad. Muchos no tienen riqueza y se esfuerzan por obtenerla. Los piuranos la tienen y no la aprovechan como debe ser.

¿Cómo podemos cambiar esta situación Señor?
Convoquen inteligencias y experiencias. Capacidades y honestidades. Elijan entre los mejores. ¿Es acaso difícil este esfuerzo?. Únanse. Organícense. Las fuerzas del bien serán siempre superiores a las del mal. El mal crece ahí en donde los buenos se tornan pusilánimes e indiferentes. Los malos prosperan ahí en donde los buenos son consumidos por la desidia y la pereza. Hay que emprender con honestidad ahí donde hay deshonestidad y corrupción. No pueden cruzarse de brazos. No esperan que otros hagan los que ustedes deben hacer.

¿A que se debe esto Señor?
Es el precio de la libertad. Ustedes son los que eligen y después con eufemismos justifican sus yerros. El proyecto de mi Padre es que todos sean buenos, que vivan solidariamente. Mi Padre les ofrece el amor que une a las familias y ustedes eligen caminos que las desunen. Nos hemos olvidado de los hijos, de los niños y los ancianos y de los que sufren. No nos comunicamos. Pueden acudir a mi casa y no lo hacen. Yo abro las puertas de mi corazón y ustedes se empecinan en darme la espalda.

¿Señor qué debemos hacer?
La fórmula es sencilla. Que nos amemos todos como mi Padre os amó. Ahí están los mandamientos. Ahí está mi palabra. Hay que cambiar no sólo de boca sino en el interior de nuestro corazón.

¿Qué es lo que más te apena Señor?
Las vidas arrancadas del vientre de su madre. Estas criaturas cuyos cuerpecitos son arrojados a los basurales muestran un criminal desprecio por la vida. Yo me pregunto ¿ y qué pasa con los piuranos? . Me invocan en todos los momentos pero no siguen mis mandamientos.

¿Estas contento en Piura?

Si miles de mis hijos me están esperando.

¿Qué consejo darías a los candidatos?

No ofrezcan lo que no van a cumplir. Quien incumple lo que promete al infierno se mete.

¿Y a los jóvenes?

Perseveren en su fe y en el amor limpio que les permite que puedan mirarse a los ojos sin temor ni vergüenza.

¿Y a los maestros?

Que valoren su esfuerzo que enseñan a conciencia y con ciencia. No improvisen porque no se puede improvisar el futuro. Amen a sus alumnos actuando responsablemente. La educación mejora no empeora. Muchos de los problemas de hoy son producto del desprecio que existe por la escuela, por los maestros y por la negligencia de los padres de familia que se desentienden de la formación de sus hijos.

¿Y a los periodistas?

Que nunca olviden que la verdad libera y la mentira esclaviza. Cuiden el lenguaje que usan en especial la ortografía y respetan la dignidad humana en lo que informan. Ubíquense siempre en el lugar de los que informan. Sean respetuosos de la dignidad humana.

¿Y a las ONGs?
Que no amarren la chiva. Que hagan el bien sin mirar a quién.

¿Y a las empresas mineras?

Que compartan y repartan los frutos de la explotación de la riqueza entre los más pobres. Que preserven el ambiente y que no inculpen tontamente a mis sacerdotes por defender los bienes que mi Padre les ha dado. La caridad para un rico muchas veces es como sacarle un balde de agua al mar, así dicen en Sechura.

Hay que invertir en educación en la salud en los niños, en los jóvenes y en las familias pobres que esperan una oportunidad para mejorar. No manipulen. No engañen. No distribuyan pescado enseñen a pescar con convicción y dignidad. Multipliquen las ocasiones de hacer el bien no hay nada que les impida hacerlo.

¿Y a los pandilleros y delincuentes?
Por amor a mi Padre tienen que cambiar. Yo dí mi vida por ellos. No pueden continuar como lobos rapaces. No pueden seguir moviéndose por los resortes del mal. Vuelvo a decirles que deben amarse unos a otros. Si tienen amor entre ustedes las cosas van a cambiar.

¿Y a tus sacerdotes Señor?
Que entienden que son otros Cristos en el mundo, el mismo Cristo. No hay que dejarlos solos en su ministerio, como todo buen pastor necesitan estar cerca de sus ovejas. Hay que orar mucho por ellos. Hay que orar por las vocaciones sacerdotales. Hay que orar para que los padres de familia respeten las vocaciones de sus hijos. Y no teman entregármelos para consagrarlos al servicio del pueblo de Dios.

Todo quedó en silencio. Pidiéndole su bendición me despedí del Señor. Son las cuatro de la mañana. Me he despertado súbitamente. He encendido la lámpara de mis lecturas cotidianas. Sobre la pared reposa la imagen bordada con flequillos del Cautivo que recogí hace tiempo en Ayabaca. En el extremo inferior de la reliquia se lee la frase: “Guíame en la Ruta”. Es el mismo rostro del personaje que entrevisté en sueños. La cabellera ensortijada, coronada con potencias doradas. Los ojos tumefactos, el rostro llagado, hilillos de sangre recorren su frente. Los brazos atados con un grueso cordón. La túnica morada le cubre el cuerpo. Los ojos del señor y su profunda mirada me conmovieron. Debe acaso dolerle mucho el corazón.

domingo, 8 de agosto de 2010

INVERSION Y EDUCACION


Por: Miguel Godos Curay

La inversión que goza de licencia social es un catalizador de beneficios en sus áreas de influencia e impacto directo y una buena aliada para mejorar la calidad de vida de las personas. Sin embargo, hay que advertir que estos cambios no operan milagrosamente y de un día para otro. Requieren del componente de la buena voluntad e iniciativa para aprovechar las oportunidades que la inversión pone en bandeja. Sucede lo mismo con el padre que provee comodidades para que su hijo acceda a la universidad y se realice humanamente. Pero el hijo, sin un combustible motivacional, se dedica a holgar esperando que la fortuna y un “golpe de suerte” hagan lo que él con sus garras es incapaz de hacer. No hay progreso. Como dicen los sechuranos “la suerte es el consuelo de los cojudos”.

Sechura, es hoy un mar de oportunidades para la inversión. Vale que ha invertido 566 millones de dólares y va a seguir invirtiendo es como la cereza de la torta. Es un signo de confianza en donde “inversionistas” depredadores sin visión de futuro aparecen y desparecen como la garrapata cuando ya no tiene más sangre que chupar. Tal como lo ha señalado Roger Agnelli el director mundial de Vale, la apuesta por Sechura, debe generar nuevos beneficios en servicios conexos, en provisiones para una empresa que quiere comprar a proveedores locales pero que probablemente no estén preparados hoy pero tienen un vecino que es una garantía para una mañana a la vuelta de la esquina.

La inversión que mejora a las comunidades no es la que se mueve por el esquema Tayloriano de considerar a las personas engranaje de la producción y nada más. Sin importar el entorno y contorno social. Dedicadas a una acumulación salvaje de beneficios. A estas empresas se les clasifica como “desalmadas”. No tienen alma. Otras son las empresas con alma que crecen e invitan a crecer a las personas. Mantienen una relación amable con ellas y se ganan su confianza. Invierten en la educación que es una prodigiosa palanca de oportunidades y mejora de la calidad de vida. Preservan la identidad cultural y procuran una relación sostenible a lo largo de la vida de un proyecto.

Hace mucho tiempo observamos a una viandera sechurana que parte de su ganancia -con admirable racionalidad- la distribuía del siguiente modo. Cinco soles para el comprado de mañana y otros cinco soles para el Cautivito. Cuando le preguntamos si con eso pensaba celebrar la fiesta del Señor en Octubre. La buena señora me respondió que esa porción de su esfuerzo, puesto en las manos de Dios, era el ahorro para que su hijo que acababa la secundaria vaya a la universidad. Nosotros nos preguntamos: ¿Esta no es acaso una lección de esperanza humana?

Otra ocasión en la Plaza de Armas de Sechura el gremio de Construcción Civil, con la presencia de dirigentes nacionales, denunciaba que la transnacional de la explotación de fosfatos “vacunaba” a sus trabajadores para que trabajen diariamente más de doce a catorce horas por encima de las ocho horas de trabajo legales. Por lo que inferimos de la denuncia se trataba de una vacuna “importada” de Brasil que hacía que la gente trabaje más de la cuenta. En un país de ociosos, nuestra primera conclusión fue. Esta vacuna es la solución para que trabajen mejor los funcionarios del gobierno, los parlamentarios, los municipios, los docentes y los estudiantes y profesores de la propia universidad. De ahora en adelante quien tenga un ocioso en casa “vacuna del Brasil” y santo remedio. Pedí al dirigente limeño comisionado para formular la denuncia ante la OIT que me diera detalles de este portento, merecedor de un Nobel. No tuvo agallas para respondernos.

Sin duda, que la historia de este sueño posible llamado Bayóvar tiene muchos hitos memorables. El admirable entusiasmo de George Nicol que descubrió los depósitos de fosfatos. El hallazgo apasionó a Joaquín Schwalb López Aldana que durante catorce años se internó en el desierto Joaquín fue el visionario de un desierto de riqueza. Se enamoró perdidamente de el y fue presa de sus encantos. Ya fallecido, el 2 de junio de 1996, las cenizas del zahorí, fueron entregadas al alcalde Justo Eche Morales quien en acto ritual con una comitiva de sechuranos acudieron al desierto y ahí en donde hoy emerge el progreso las esparcieron. El polvo de sus huesos se confundió con la tierra que amó irresistiblemente.

No podemos dejar de mencionar al ingeniero Jorge Vera Tudela que alentó en todo momento la convocatoria a la inversión, a Juan Ricardo Palma por vislumbrar ese sueño posible al que cantó Chocano de unir el Pacífico y el Atlántico, a Jorge Merino Tafur de Proinversión, a Justo Eche Morales, que se diluyó con dignidad porque a otros les corresponde continuar y hacer grande el proyecto, a José Luis Barranzuela de la UDEP que aclaró en todo momento los ruidos de la desinformación. Y a muchos otros como Edwin Vegas, Antonio Mabres y a Monseñor Oscar Cantuarias decisivos en el otorgamiento de la licencia social. Y entre los ausentes a Teotonio Fonseca, el primer representante de Vale en Piura que partió con el deseo vehemente de ver caminar Bayóvar y a muchos otros cuya vida y cuya memoria engrandecen y humanizan los esfuerzos del progreso.

Es un acto de justicia no olvidar a los comuneros que otorgaron la licencia social por encima de sus desentendimientos. Del negocio casi informal del comercio de la sal al manejo de los beneficios de la inversión, hay una enorme distancia. La Comunidad de Sechura no puede seguir siendo un bocadillo apetecible de quienes sólo se mueven por los hilos de su interés personal sino por el bien de todos los comuneros. La vigilancia activa y la transparencia le son necesarias.

Cuando la inversión camina es bueno allanar la trocha del esfuerzo humano para que los beneficios se encarnen. Hace algunas horas el Párroco Jorge Dedios Morán, lanzó una iniciativa de las itinerantes bibliotecas parroquiales. Es probable que se conviertan en las alforjas de la cultura que recorriendo con la bendición de Dios, cada hogar, coloquen los beneficios de la cultura través de un módulo bibliográfico en manos de muchas familias. La iniciativa merece el apoyo de quienes no sólo por altruismo sino por responsabilidad social quieran ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas. No se trata de regalar caballas para saciar el hambre y que hacen a las personas pedigüeñas sino enseñar a pescar oportunidades realización humana para toda la vida. En Sechura no sólo está Vale, sino también otras empresas mineras como American Potash (salmueras), Cementos Pacasmayo (calizas) y Juan Pedro Quay (diatomitas), las petroleras Olympic y Savia y las propias empresas pesqueras que no deben perder de vista que una buena relación construye climas favorables propicios para la inversión y para el bienestar de la población. La preservación ambiental en todos los casos es necesaria. Los negocios mafiosos, la corrupción de funcionarios, la compra de conciencias, el tráfico de influencias, las mordidas de los vivos finalmente desnudan a las empresas desalmadas. Aquellas que no valoran que el recurso más valioso que existe es la persona humana. Lo demás será siempre lo de menos.

sábado, 31 de julio de 2010

A BUEN FIN NO HAY MAL PRINCIPIO


Por: Miguel Godos Curay
Piura se mueve. La región se mueve. Las inversiones generan enormes expectativas en propios y extraños. El consumo se ha disparado de tal manera que no hay rincón de Piura en el que se coma menos. En Piura circulan no menos de 50 mil tarjetas de crédito. Al piurano parecen no sorprenderle los sobre costos que provocan los consumos suntuarios El empujón de la economía se siente en negocios nuevos que generan acumulación en sectores anteriormente empobrecidos. Cientos de jóvenes buscan futuro en ocupaciones y oficios de veloz retorno. Los técnicos de Senati y Sencico son mucho más afortunados que los abogadines picapleiteros que deambulan con el consultorio móvil por la Plaza Pizarro. Las escuelas Tecnológicas de la UDEP y la UNP abren caminos atractivos a mejores ingresos que en las tradicionales profesiones liberales.

La gastronomía es un buen negocio y una buena plaza en Piura. Sin embargo, hay que advertir a todos los chefs que si un buen potaje atrae por la presentación es el sabor el que finalmente confirma una buena elección. Lo es también la repostería, sobretodo, la que rescata las tradicionales delicias piuranas como el quesillo, la natilla, los gofios y las acuñas. Sumemos a ello las cocadas, las tortas de canela, las jaleas de guayaba y las mazamorras de achira y leche. El champús de piña. Los exotismos coloridos no son tan piuranos. Pese a que se siente un poco de frío estacional Piura tiene sol y calor para los helados con frutas deliciosas.

Son también atractivos los souvenirs. Piura tiene una buena provisión de artesanos y artistas multifacéticos. Sin embargo, tienen que aprender a dominar las técnicas de representación del rostro y las manos. Cholitas de espaldas son el leit motiv facilón que inunda las galerías en donde se pueden adquirir cuadros de estos artistas. La profusión de colgajos chinos amenaza nuestra artesanía tradicional. No hay rincón en que los chinos no hayan penetrado con baratijas que desplazan a nuestros maromeros y trompos. Hasta los guairuros, esos coloridos frijoles, para las pulseras femeninas son desplazados por otros sintéticos Made in China.

El boom de la construcción transforma poco a poco el hogar de los piuranos. No hay familia que no haya comprado una bolsa de cemento, losetas o sanitarios con el fin de mejorar su casa. Piura demanda mano de obra calificada que pueda encontrar a la vuelta de la esquina. Nadie quiere un técnico de construcción que resulte un ojo de la cara o un impuntual amarra la chiva que incumple con reiteración. Frente a estos impulsos de la economía un dolor de cabeza es la inseguridad que utiliza la informalidad de los vehículos menores para el pillaje y el despojo. Piura crece pero también crecen los lenocinios camuflados en la “zona industrial”. Negocios que empujan el delito se ven favorecidos por el desorden urbano y la falta de autoridad en el que está sumergida la ciudad.

La renovación del parque automotriz demanda técnicos capaces en resolver contratiempos en plazos breves. El mecánico informal incumple sus plazos, infla costos y necesita seguimiento en sus tareas. Es bueno pero las malas prácticas desvalorizan su labor. Igual sucede con los conductores de taxis que encarecen las tarifas con los desconocidos especialmente a los turistas expuestos a estafas, sustracciones y engaños. Urge distinguir entre los servicios ordinarios y los que se brinda a quienes visitan la ciudad. En Piura hay una verdadera explosión de clínicas veterinarias por la extendida costumbre del tener mascotas. Pero en cambio son contados los postulantes a la especialidad de zootecnia y medicina veterinaria en la universidad.

Los servicios educativos han experimentado un crecimiento notable, sin embargo, no somos retribuidos en la calidad esperada. Nuestros mayores déficits son el aprendizaje de la matemática, comprensión lectora. Existe en el piurano un bloqueo psicológico al aprendizaje de idiomas. Los cursos de idiomas en los establecimientos públicos son una tomadura de pelo y una pérdida de tiempo. Incluso a algunos académicos con rango doctoral, a duras penas son capaces de sostener un diálogo en fluido inglés o francés. Aprender idiomas debe ser en el futuro una imprescindible preocupación de los piuranos. La información fresca en los campos de la ciencia y economía están disponibles en inglés. Sin idiomas no tendremos capacidad de abrir mercados para nuestros productos bandera.

Si hay una ausencia reprochable en las propuestas de algunos candidatos es su preocupación por la educación de calidad. Todos consienten y creen que los esfuerzos del Estado son suficientes. No es así. Si los municipios apostaran por atender las urgentes necesidades de la escuela pública. Se ahorrarían los gastos en represión, patrulleros y motocicletas policiales.

Como un sintonizado canto de sirenas los candidatos ofrecen nuevamente terminal terrestre, ordenar el mercado, parchar los huecos de este cráter interminable. Piura en esencia requiere orden y autoridad. Una activa exigencia cívica para que no se arrojen los desperdicios en la vía pública. Respeto a los niños y a los ancianos. Una tolerancia que permita que juntos podamos ser escuchados y atendidos en nuestras demandas. Sumemos a ello una vigilancia cívica que permita que las obras públicas no sean socavadas por la corrupción -que comparte y reparte- lo que con negligencia se hurta. Por eso los piuranos han convertido en una letanía ardida el quejarse de la mala calidad de las obras públicas sobrevaloradas y eternamente cuestionadas.

Piura luce desgarbada y desordenada. Es probable que sea la misma sensación desagradable cuando se realizan transformaciones en el hogar. Es el precio de la mejora futura. Es también necesario recordar a los inversionistas que es parte de su responsabilidad social preocuparse por ese entorno social estremecido hoy por el febril ritmo de la construcción. Piura quiere que la inversión que aquí se realiza no sólo genere renta y beneficio, sino que también mejore escuelas, promueva arte, ilumine la oscuridad que provoca frustraciones, aliente bibliotecas, expanda la música y las áreas verdes. No nos oponemos a que ganen pero por elemental consideración Piura exige una justa retribución visible que no se quede en los bolsillos de los sinvergüenzas. Como decía Shakespeare “a buen fin no hay mal principio”. Empecemos pues a cambiar esa actitud cómplice de indiferencia ante la corrupción y el abuso. A ese maltrato cotidiano al que por decoro debemos renunciar. A ese dejarnos encandilar por el floro de estos candidos candidatos.

viernes, 30 de julio de 2010

¡YO AMO AL PERU Y DE AQUI NO ME VOY!


Por: Miguel Godos Curay
El Perú es un país de la patada. Para Arnold Toynbbe nuestra patria es una locura geológica. El Perú es un edén. Desiertos de muerte en la extensa faja costera. Selvas tupidas pobladas de aves multicolores. Andes de cordilleras escarpadas con penachos de hielos que se derriten por el cambio climático. Ciudades vigorosas que con el empuje de la inversión se transforman y crecen. Hombres y mujeres que mueven la economía informal que arrastra a multitud de desempleados que con su genio Made in Perú le sacan la vuelta a todo. Perú coloso de la bamba que copia los CD con los últimos estrenos de Hollywood. Perú que transforma telas y los convierte en trajes para todos que causan asombro.

Genio Perú que aplicó desde el incario el guanarpo que hace potentes a los impotentes antes que se inventara el sildenafilo provoca infartos. Perú domesticador de mil cuatrocientas plantas que maravillan a la ciencia con sus propiedades milagrosas. Y sacian, como la papa, el hambre del mundo. Perú de terremotos, inundaciones y de huaycos. Perú de hecatombes impredecibles que sólo se conjuran hincando las rodillas ante el señor de los Milagros. Perú de procesiones, de cirios y membrillos, de bocadillos y alfeñiques. Perú oloroso a comida deliciosa para la contumaz gula. Perú crisol de razas y culturas que acoge a todos sean del color del que sean. Perú del blanco aventurero y del indio emperador. Perú de tapadas que se destapan en menos de lo que canta un gallo. Perú de vírgenes y boquerones por lo que se muestra la inmensidad del paisaje. Madre Perú que pares de pie junto al chachacomo o junto a un algarrobo para que los hijos al nacer pisen la tierra.

Perú de lagunas mágicas y serpenteantes ríos desbocados que recorren las extensiones impenetrables sembrando vida. Perú multicolor de polleras y de diablos, de huaynos y mulizas, de valses y yaravíes. De cumbias y de arbolitos. De rock. De cajones y cojones. Perú inventor de la dinamita que estalla en la conciencia de un rebelde como Túpac Amaru. Peró genio didáctico que explica el origen de las cosas. Perú de neuronas como las de Mariano Iberico, Francisco Miro Quesada, Luz González Umeres entre muchos otros y otras que piensan y repiensan al Perú en tiempo presente, partiendo del pasado para construir un futuro de felicidad y justicia. Perú de magos y aparecidos. Perú del San Pedro de Siete Vientos y del Ayahuasca para emprender vuelos planetarios sin moverte de la tierra que pisas. Perú de brujos y de sombras hace rato curado del susto y del ojo.

Perú de Grau, hombre de bien por donde se le mire. Perú de Bolognesi y Cáceres galvanizados con pólvora y acero. Perú de Alcides Carrión vida entregada por la ciencia. Perú de taumaturgos como Rosa de Lima y Martín de Porres, como Toribio de Mogrovejo y Francisco Solano que siendo españoles aquí sintieron en esta tierra su encuentro íntimo con Dios y le pidieron pasaporte peruano para la eternidad. Perú de Haya el Indoamericano juglar de la América mestiza. Perú de Mariátegui consagrado al socialismo. Perú de Víctor Andrés Belaúnde cristiano convicto y confeso. Columnas vertebrales de esta arquitectura milenaria que se llama Perú.

Perú genio gastronómico inventor de la Pachamanca y el costeño copús. Perú del cebiche y el tamal. Del anticucho y la papa rellena. De la patasca y el chilcano, del pasado por agua caliente y de la ocopa. Del langostino y de la raya. Del pavo, el pato, el cuy y el cabrito. Perú de la papa y el olluco. Del vino, la cerveza y el masato. Del ají rocoto y del ají limo que despiertan el alma y provocan esa sensación de picor que consume el oxígeno.Perú dueño de una extensa faja litoral donde anida la proteína sustancial para que nuestros churres saquen 20 en matemáticas. Perú de la cachema y el bonito, del toyo y el pez espada. Del chalaco y el tramboyo, el erizo y el pulpo, de la almeja y la concha de abanico señorita recatada para los alucinados gustos.

Perú que fabricas ciudades de barro como Chan-Chan y litópolis como Macchu Pichu en donde solo asoman los cóndores. Perú del Collao que soporta el hielo. Perú de los uros que camina sobre una alfombra de fibra natural. Perú del barrio de Belén sostenido en las alas de los mosquitos. Perú del fútbol.De Lolo Fernández inmortal y de manguera Villanueva, de Cubillas y Chumpitaz. Perú de Chochas Zapata y Juan Seminario. Perú historiado por mentes esclarecidas como las de Jorge Basadre, Juan José Vega y Pablo Macera. Perú de pupilas hechizadas en sus pintores como Ignacio Merino, Francisco González Gamarra, Fernando Szyszlo, Julia Codesido, Tilsa Tsuchiya, Carlos Bacaflor, Alberto Quintanilla y Víctor Delfín.

Perú alimentador de fantasías e ilusionismo de tantos políticos payasos. Perú que vendes cuentitos al mejor postor. Perú que alimentas a los honestos pero también a los corruptos y podridos que perforan el erario como comejenes. Perú que inventó a la Sunat para que exprima a los pequeños contribuyentes y permita que las grandes empresas mineras contribuyan “con lo que sea su voluntad”. Perú socavado por la inmoralidad y aún sigue vivo. Perú que eriges ídolos de una día. Perú que ayer bailaba la cumbia del chino y hoy encana al chino. Perú que permite que los libros de Montesinos y Abimael Guzmán circulen sin contratiempos porque el Perú es plural.

Perú satrapía de quienes administran la justicia al mejor postor. Y hacen del Ministerio Público el Público Ministerio de la inmoralidad. Perú que acaricia con deseos vehementes la justicia. Perú que espera, se detenga de una vez por todas, ese gigante latrocinio. Perú que paga por misericordia dietas y emolumentos jugosos a los ministros, presidentes, regidores y alcaldes porque el servicio público ha dejado de ser un público servicio. ¿Por qué será? Ojo a la bolita que se la llevan todita como dice el rifero.

Perú de escritores de plumas excelsas como Vargas Llosa Bryce Echenique, Manuel Scorza, Julio Ramón Ribeyro, Miguel Gutiérrez y González Viaña. Perú cerebral de Vallejo y Florián. Perú cerebro, cerebro Perú mente factura porque aquí hasta los locos piensan. Perú genio total que ama a sus niños y los protege porque hay que crear un nuevo peruano que piense y que no se sienta grande con los pequeños ni pigmeo con los grandes. Perú delicioso como la papaya de la selva y el mango y la uva de Piura. Perú que baila marineras, Perú que añoro, Perú que lloro cuando se estremecen las fibras del corazón. Perú de rebeldía amamantado con coraje que se indigna ante las causas injustas. Perú mi tierra, Perú mi casa y de aquí no me voy y nadie me saca. Perú nuestro santificado sea tu nombre, perdona nuestras ofensas así como también perdonamos a los que nos ofenden. Danos hoy el coraje y la valentía para preservar tu historia y tu grandeza. Perú de vocación universal. ¡Bendito sea siempre tu nombre!.

domingo, 25 de julio de 2010

LIBROS DE TODOS LOS TIEMPOS


Por: Miguel Godos Curay

A los niños de mi tiempo había dos acontecimientos que nos fascinaban de sobremanera, uno era el cine de barrio. El otro las coloridas historietas mexicanas de editorial Novaro que llegaban semanalmente a los quioscos en donde el alquiler de revistas era un buen negocio. Novaro, editorial mexicana, fue fundada por Luis Novaro en 1950. Desapareció tras el terremoto que asoló México en 1980.

Las historietas referían las hazañas de personajes como “El Conejo de la Suerte", "Porky y sus amigos", "El Correcaminos", "Elmer Gruñón", "Tuco y Tico" "Las Urracas Parlanchinas" y "Piolín y Silvestre", Félix el Gato", "Popeye el Marino", "Lorenzo y Pepita" y "Flash Gordon", Tom y Jerry", " La Pequeña Lulú", "Periquita", "La Pantera Rosa", "El Superratón", "La Zorra y el Cuervo", "Sal y Pimienta", "Tarzán de los Monos", " El Llanero Solitario", "El Pájaro Loco" y "Daniel el Travieso", "Gene Autry", "Red Ryder", "Tomahawk", "Korak" (el hijo de Tarzán) y " Roy Rogers".

Había decenas de niños y jóvenes leyendo. Otros deletreaban. He visto con placer a muchos estibadores porteños aprender a leer con estas ediciones populares que eran una verdadera gimnasia preparatoria para lecturas mayores. Aún recuerdo el día en que una devocional vela redujo a cenizas el altar de la alcoba de la abuela de Dioscórides Mariño Castillo. La primera preocupación fue el rescate de los cientos de comics que coleccionaba puntualmente cada semana. Las cajas fueron conducidas como preciadas reliquias entre los curiosos apiñados en la calle Junín. En esta corta edad nos resultaba inexplicable entender el mundo sin estas historietas que nos abrían los ojos a escenarios inexplorados, mágicos y maravillosos.

Uno de los libros que nos conmovió fue “Marcelino Pan y Vino” de José María Sánchez Silva y sus deliciosos relatos que referían el amor imposible de una sirena y un pescador. Otro consagrado a la exaltación de la primavera nos emocionó vivamente. La historia refería al tonto del pueblo preguntando en qué momento llegaba la primavera. Este hombre con las noticias que le dieron los más avezados y avisados salió en su busca y en efecto la encontró prueba de ello eran sus ojos que de negros se mudaron a verdes causando la admiración en el pueblo. En cierta ocasión recaló por Paita un trotamundos desconocido. Por el acento de su modo de hablar supusimos que era “chileno”. Y así lo llamamos los colegiales. En cierta ocasión la policía migratoria lo detuvo por su irregular presencia y fue llevado preso. El sujeto estaba al borde de las lágrimas. Al mirarnos descubrimos que tenía los ojos verdes. Uno de nuestros compañeros de clase dijo: “El chileno vio la primavera”.

Después vinieron las novelas ejemplares de Cervantes y el insuperable Don Quijote. Cierta ocasión calló a mis manos un libro rescatado entre los escombros de una de las derruidas casas del barrio de La Punta de Paita. Era un deshojado ejemplar de “El Periquillo Sarniento” de José Joaquín Fernández de Lizardi, periodista mexicano considerado por Alfonso Reyes “padre de la novelista hispanoamericana”. Los textos del Periquillo eran sumamente divertidos sobretodo los capítulos que daban cuenta de su experiencia escolar. En donde la palmeta suministrada sin indulgencia mantenía la disciplina en la escuela. A nosotros nos pasaba lo mismo. Y en nuestra escuela como en los parvularios romanos, mexicanos y peruanos nos conocíamos por sobrenombres y nuestros defectos corporales. Era el aula un verdadero concierto de apodos.

A la lista ceremonial del maestro o la maestra se sumaba la de los alumnos con sonoros y divertidos sobrenombres. A un compañero de clases al que le cayó una certera pedrada en la ceja le llamaron de por vida “cacho mocho”. Existía una fauna completa "gato", "perro", "pato", "culebra". El “Periquillo Sarniento” era una copia fotostática de nuestra escuela. De este libro surgieron adjetivos descomunales a algunos profesores como por ejemplo “sátrapa infernal”. Las fórmulas de tortura escolar eran idénticas: palmetas, alambres, orejas de burro y garbanzos para doblegar rodillas. Años después pude adquirir por un dólar media docena de ejemplares de “El Periquillo Sarniento" en una feria de libros en La Habana (Cuba) y los repartí en bibliotecas amigas.

Junto a las historietas hubo un efluvio de estimulantes libros para una lectura placentera. Fueron los libritos pasta azul de Editorial Peisa y los impecablemente bien encuadernados de Editorial Salvat. De estas dos series leímos todos. Nos impresionaron Ciro Alegría, López Albujar y Scorza. Y nuestra admiración por Ricardo Palma creció con un ejemplar de sus “Tradiciones Peruanas” editado por Aguilar que nos llegó por casualidad. El cine era, en aquel entonces, una pasión irreductible. Los westerns y esas películas que colocaban en la punta de la nariz a los héroes de la epopeya homérica resultaban deslumbrantes. De ahí nació el interés adolescente por Odiseo y la Guerra de Troya. El cine francés también añadió una cuota de madurez a las lecturas posteriores. Una película en blanco y negro inspirada en Madame Bovary desató en la secundaria una lectura apasionada de Flaubert.

Paita, siendo un puerto diminuto tenía bibliotecas admirables. Una de ellas fue la de los Ginocchio una familia de humanistas empedernidos. Don Julio César Ginocchio era un hombre conectado a la cultura universal. Escribía con prosa colorida crónicas desde Paita que firmaba con el seudónimo de Rinaldo Prati en las páginas de La Industria. El intenso trajín portuario de Paita hizo que por su bahía recalaran Pablo Neruda y Gabriela Mistral. Rinaldo Prati logró entrevistar a Gabriela.

El doctor Luis Ginocchio fue heredero de esta tradición humanística con una genuina devoción por los libros y el arte. Coleccionaba ejemplares de inimaginables ediciones de “La Divina Comedia” de Dante Alighieri. Tenía una sensibilidad profunda por la pintura y poseía una valiosa pinacoteca. Su hermano Don Carlos tiene la misma afición y Carlos Ginocchio Celi, su hijo, hará entrega de su biblioteca personal a la Universidad de Piura. Paita se conectaba con el mundo a través del comercio marítimo. Vapores que surcaban los siete mares recalaban por Paita. Libros, llegaban a Paita junto al tabaco y wisky de contrabando. Algunos circulaban entre lectores ávidos y otros corrían de mano en mano.

Otra de las bibliotecas fue la de los Castillo. De esta patriarcal familia surgió Luciano Castillo Colonna el fundador del Partido Socialista del Perú. Ahí nació un núcleo de maestras y maestros como doña Emma, doña Violeta, doña Elena, don Carlos, don Héctor, la congresista Fabiola Morales Castillo hija de doña Emma y el propio Dioscórides Mariño. Esta tradición no se pierde hasta hoy. Los Castillo leían y enseñaban a leer. Cuando la señorita Violeta narraba los epónimos pasajes del Combate Naval de Angamos los alumnos se emocionaban patrióticamente hasta las lágrimas.

La Biblioteca Municipal de Paita, pequeña pero bien atendida fue un centro de irradiación de cultura. Era una biblioteca de puertas abiertas en donde se abría espacios para los niños. Se nos permitía escoger los libros que queríamos leer. Ahí descubrimos “El Tesoro de la Juventud” con sus bien ilustradas páginas. Ejemplares de novelas de Salgari, Verne, Dickens, Twain.

En la Biblioteca de la Universidad de Piura encontré los libros que quería leer filosofía, historia, derecho. También fui asiduo lector en la Biblioteca Municipal Ignacio Escudero. Otro de los asiduos concurrentes era el pintor Rosendo Li Rubio. Ahí realicé un itinerario obligado por los seis volúmenes del Festival del Libro Piurano, por las “Tradiciones de Piura” de Carlos Camino Calderón, por el “Romancero Piurano de Teodoro Garcés Negrón. Leí a López Albújar y a Mario Vargas Llosa. A Cronwell Jara y a Carlos Espinoza León cuyos relatos compile y puse el nombre de “El Canto del Chilalo. Este itinerario piurano prosiguió con “Hombres de Caminos” de Miguel Gutiérrez y “Para Vencer a la Muerte” de Anne Marie Hocquenghem. Confieso que he leído. La lectura abre las mentes. Consuela a los tristes. Incendia pasiones. Aviva el entendimiento. Es fermento de libertad porque el que piensa emprende vuelo con su imaginación. Los hombres que leen no soportan las ataduras desventuradas de la ignorancia y son libres. Un pueblo que lee es un pueblo que madura la calidad de sus decisiones políticas y progresa.
(Conferencia pronunciada en la Feria del Libro el 22.07.2010)