lunes, 22 de septiembre de 2025

AL MAESTRO AQUINO CON CARIÑO

 Por: Miguel Godos Curay


Fue en el año 1982 en compañía de Luis Felipe Angell de Lama, Sofocleto, visitamos el taller de don Félix Aquino Valverde  y doña Margarita Ipanaqué Chunga. Estaba la familia reunida en la casa taller. Teófilo pintor, Eddy joyero, Oscar, Manuel, Juan de Dios, Luis Alfredo dedicados a la escultura y pintura. Las primorosas bordadoras Carmen y Nemesia daban vida con sus manos a los atuendos de los santos de vestir. Con el talento en las manos que crean los Aquino han consagrado su vida al arte pictórico, a la fina talla y escultura de venerados Cautivos e imaginería expresiones del fervor popular. Oscar reconocido recientemente como Maestro del Perú por la Derrama Magisterial. El año 2023 El Comercio lo premió como ganador nacional de la primera versión del reconocimiento a los “peruanos que suman”.

La impresión de don Sofo fue un recado inolvidable para los que llamó gestores de las genuinas expresiones del arte popular en el norte del Perú. Estos son los artistas genuinos invisibilizados por los extravíos de la modernidad. Los artistas populares se mantienen en pie con su propio esfuerzo en sus talleres en lugares remotos e inolvidables del Perú profundo. Y muchas veces sin el reconocimiento oficial pues los alcaldes prefieren la estridencia de la cumbia. El artista crea y recrea. Oscar hace poco dejó las aulas del centenario Colegio San Miguel. Hoy está en el Instituto de Arte y Cultura de la Universidad Nacional de Piura donde una legión numerosa de universitarios concurre a sus talleres.

Los hermanos Aquino viven consagrados al arte. Teófilo es un reconocido pintor y escultor. Eddy se dedicó a la joyería como sus antepasados. Oscar destaca por sus esculturas que han dado la vuelta al mundo. Sus creaciones han sido entregadas a Enrique Iglesias del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), al Nobel Mario Vargas Llosa y  Daisaku Ikeda el líder del movimiento Soka Gakai.

Los artistas que preservan la tradición cultural no cuentan con el apoyo oficial. Al igual que los escritores viven arrinconados por la ignorancia fortuita de gobernantes torpes para contemplar la belleza y leer la producción literaria de poetas y escritores. Los compositores de piezas para las bandas tradicionales han partido y no hay como ayer esa pasión para, nota a nota, escribir partituras.  Por eso las bibliotecas municipales no reciben la atención que merecen ni se fomenta la lectura que despierta la identidad de los estudiantes.

Ya es hora de despertar las inteligencias consumidas por el tedio y la modorra. Como decía un apasionado bibliófilo nuestros escritores despliegan toda su artillería retórica y verbal para exaltar bandoleros. Nunca las inteligencias, nunca los artistas que son el legado más valioso del humanismo y de la propia identidad. Ser lector y escritor en el Perú es una tarea que requiere un esfuerzo de búsqueda, de lectura compartida y conversación larga y amena.  Hoy muchos municipios se han dedicado a las demoliciones y colocación de placas con nombres de autoridades por vanidad.

En efecto, las placas inaugurales solo buscan perennizar los nombres de innombrables pigmeos políticos e ingenieros de obras deficientes para el olvido colectivo. Esta práctica egocéntrica antepone el interés personal y desventurado prestigio sobre el bien común.  La huachafería de la autopromoción, está en todas partes y es tal la cantidad de placas que con todas ellas se podrían tapizar los accesos del cementerio metropolitano. Producto de este desatino es también la tala brutal y salvaje de más de 700 algarrobos para encementar sardineles estrechos en donde los pocos sobrevivientes de esta masacre ecológica duras penas se podrán mantener en pie. Las plantas requieren aire no sólo para sus follajes sino para la raíz que cubre la tierra. Las raíces cumplen la función de anclaje y absorción de aguas y nutrientes. Facilitan la respiración de las raíces hoy acogotadas por el cemento. ¿Intervendrá la Fiscalía Provincial Especializada en Materia Ambiental de Piura?

Conocen los artistas de la estatura de Oscar Aquino que le esencia de su existencia es enseñar el arte a las nuevas generaciones. El arte vislumbra eternidad, los denuestos se sepultan en la fosa del olvido. Quien brilla con luz propia merece la gratitud de su pueblo. A pesar de los pesares: la cultura, la lectura y el arte se mantienen en pie. El mejor monumento de una ciudad son las bibliotecas, las galerías de arte en donde resplandece la inteligencia y el saber. Bien se dice que las bibliotecas y los museos son islas en el profundo mar de la ignorancia.

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sábado, 13 de septiembre de 2025

LAS ANGUSTIAS DE LA CIUDAD DE DIOS


Por: Miguel Godos Curay

Las ciudades como sus habitantes tienen personalidad. Una ciudad es un espejo que refleja el modo de ser de sus vecinos. Cada rincón tiene una nota distintiva que la hace diferente de otras. Hay ciudades que agonizan efímeras, urbes de vida corta pobladas por fantasmas que ayer le dieron sustancia a su existencia.  Otras quedaron postergadas para siempre, olvidadas en los litigios familiares por herencias que se reparten como botín de filibusteros que todo se lo comen a pedazos.

Otros desprecian el pasado y festinan la destrucción de las viejas casonas que se caen a pedazos. Otras son rincones apacibles, silenciosos donde moran lo sueños y los deseos. Otras temen la arremetida y los arrebatos de la caprichosa modernidad aún recuerdo se enlosetó el ayuntamiento con baldosas que hoy están hechos añicos.

Hasta los tristes árboles de la plaza principal languidecen heridos de muerte. Hoy son el gimnasio decrépito de las ardillas donde se reproducen cada 40 días. Las nuevas camadas sin tener que comer en los árboles lánguidos buscan las manos de los visitantes en pos de galletas y no mueren. Se han tornado en ardillas sociales por las urgencias del hambre. De la última remodelación estofada y estafada sólo quedan las visibles huellas de la mala factura de los trabajos.

Las pilastras de la plaza se han llenado de placas conmemorativas del bicentenario de la libertad de la patria. Aún queda el inocultable recuerdo de los yerros de la improvisación y la huachafería. La libertad, marmórea escultura observa la ciudad con curiosidad estupenda. Le impresiona el vaivén del cabildo convertido en una tramitadora interminable. En el sopor de la tarde su presencia es obligatoria en todos los registros fotográficos.

Sus ojos son testigos del infortunio e inolvidables recuerdos. La Pola como la llaman. Es un misterioso  recuerdo de Policarpa Salavarrieta la patriota colombiana. La Pola en tiempos de montoneras vio desfilar las turbas de la comuna y horas más vio sacar los chicharrones humanos de la más criminal tragedia. A balazos se mataron los hermanos. Y las madres y las viudas concurrían a la plaza rosario en mano rezando por los muertos invocando le guarden turno al Prefecto Fernando Seminario Echeandía en el infierno. Aquel enero de 1883 la hacienda se enfrentó con la comuna.

La ciudad se desmorona en el olvido en la matraca histórica risible de fundir y confundir la fundación de San Miguel de Tangarará, Tangarara o Tangaralá como anotan los cronistas en 1532 con la fundación de San Miguel del Villar después de muchos trajines en 1588. No hay documento escrito que confirme el aserto se trata de un cálculo aproximado que ignora la plena vigencia de la Pragmática de los diez días del año adoptada en 1584 que dispone se debían omitir diez días (del 4 al 14 de octubre de 1582) para adoptar el calendario gregoriano. Con estos ajustes y desajustes la ciudad celebra dos fechas en una como si se tratara de una pirueta histórica. En realidad desconocen la historia.

La ciudad  y sus habitantes han olvidado la historia y su pasado. El alcalde de la cuadrilla ha convertido la ciudad en capital de la cumbia sanjuanera. Un híbrido colombo panameño con sanjuanito ecuatoriano que divierte a las masas en coros multitudinarios de letras tortuosas de infidelidades desbocadas, añoranzas furtivas, sed interminable por aguardiente de la caña. Es el nuevo gusto que compite con los coros que imploran el perdón y el diezmo obligatorio para los pastores y pasto para sus ovejas.  Católicos y evangélicos compiten por la fidelidad de sus prosélitos. Creyentes, creyentes torrejas y no creyentes son parte del rebaño de Dios.

Así andamos. Con un pie en el cielo y la otra pata en el infierno. Sucede lo mismo en la administración pública en donde se dilapidan los dineros públicos. Se roba descaradamente y se engaña impunemente. Si viniesen las lluvias diluviales en el próximo verano se desnudarían nuestras debilidades y flaquezas. El agua es vida en todo el planeta en la aldea en que vivimos es un tormento que inunda ciudades y vierte océanos inmundos de basura arrastrados por las aguas. Entonces vivimos del frejol de palo y las zarandajas. De los choclos del temporal y las sandías.

Nuestra ciudad con visos de pueblo ya no planta árboles los tala salvajemente por su adicción al cemento y el asfalto. Olvido de pronto que el suelo respira y que los árboles lo protegen. Se improvisa por la falta de seso e ignorancia. Los modelos producto de la copia y la falta de identidad creativa nos han llenado de losetas resbalosas, fierro, árboles talados sin sus bancas de madera para el refresco de los abuelos. Hoy las bancas empotradas de losetas queman los culos por los que nadie se sienta. 

La peor amenaza  de la modernidad  es el poco inteligente “copia y pega”. Los estudiantes  no piensan “copian y pegan” las tareas escolares, no leen como antes tampoco entienden lo que leen. Lo que los convierte en brutos potenciales y consumados. Igual sucede en las aulas universitarias  en donde docentes que no leen obligan a sus alumnos a leer. El resultado es un fiasco grosero en dónde los trabajos monográficos son “copia y pega” descomunales.

Otros con el pervertido auxilio de la IA inventan autores y endilgan hipótesis sin fundamento citan a autores inexistentes. Junto a la cibernética avanzada, existe otra subdesarrollada de softwares piratas que convierte las tesis monográficas en papelería inútil. Tesis de licenciatura y doctorales se copian  por cientos y por millares. Los artículos en revistas indexadas son un fiasco risible y repugnante. Pocos trabajos de investigación nacionales se incorporan a los rankings mundiales. La mayor parte de nuestros doctores tienen mala ortografía y sintaxis. Los buenos son pocos. Y los que hablan y escriben correctamente en inglés son como manzanitos solitarios.

Así andamos como cangrejos solitarios en el mundo de la ciencia. No hay producción editorial ni investigaciones serias que aporten significativamente a la ciencia. Los anaqueles universitarios de investigación están llenos de “huevadas” me dijo un conserje. “Eso no sirve para nada ni resuelve nada” prosiguió. Y estamos por creerle. La revolución para el cambio tiene que empezar en la raíz de la universidad que está en las aulas. El diálogo entre maestros y estudiantes convertidos en discípulos en el gobierno mismo de la universidad que no puede ser un refugio del festín de sus presupuestos. Tampoco es una cofradía de favorecidos por el resorte de la incompetencia. La universidad de los cangrejos inmorales no es otra cosa que el injustificado retroceso de la dignidad, la decencia y el decoro.

domingo, 31 de agosto de 2025

LAS ANIMAS MILAGROSAS

Por: Miguel Godos Curay

Nuestros pueblos y villorrios están llenos de ánimas milagrosas que despiertan la devoción y la piedad de las gentes sencillas. Así en Chulucanas no hay feligrés que no haya colocado un cigarrillo encendido en el anónimo nicho de “la Turquita”. Una extraña gitana que murió cuando su tribu visitó la tierra de los mangos y los limones hace mucho tiempo. Camino a Huancabamba, en el kilómetro 55, está el soldadito desconocido al que los camioneros cada lunes colocan velas y flores. Otros le ofrendan tortas de canela y hasta aguardiente de caña. A él se encomiendan y le piden protección contra los salteadores que ahora abundan por los caminos de la sierra.

Mi padre, en Paita, arrojaba flores al mar porque sentía la presencia de los ahogaditos. Estaba convencido que lo acompañaban en la madrugada y marchaba seguro, por el largo trecho, hasta la zona industrial entre los grises farallones del puerto. Nunca enfrentó ningún percance al filo de la madrugada. Pero sus margaritas, que arrojaba al mar, eran infaltables todos los lunes. En Sullana, todas las tardes, es muy concurrida la peanita de Juan de Dios. Otro muerto milagroso que protege del infortunio a mototaxistas, vianderas y gente sencilla que ora ante él con envidiable fervor.

En Tumbes, entre las zarzas del camino a Zorritos está la tumba de “la chilenita” una mujer que fue encontrada muerta en el camino y en cuya blusa tenía como única seña el escudo de Chile. No había otra forma de identificarla. Aquí concurren los contrabandistas, comerciantes que vienen desde el Ecuador y hasta peloteros. Son personajes de leyenda que convocan un fervor profano y una confianza ciega en su intercesión. Se trata de un sincretismo y simbolismo al filo del cristianismo formal.

De los caminantes de la sierra aprendí a respetar los restos de animales muertos. Perros y caballos, cuya lealtad indoblegable, nos recuerda que la amistad es perdurable más allá de la muerte. A los perros hay que enterrarlos junto a un árbol al que con su carne sirvan de abono y su alma se consustancie con la naturaleza. Son criaturas de Dios y merecen respeto -me dijo un viejo arriero- que me transmitió un profundo cariño por los perros extintos que son distintos que los “perros muertos” de la mala fe y el avivato. Son almas que guían y protegen de eso estoy seguro.

Las cruces de cerro son también una bendición. Una crucesita en la punta del cerro salvó al pueblo de Morropón pues ahí una noche de tormenta calló un rayo cuyo impacto hubiese provocado destrucción en el pueblo. En el tablazo de Paita se venera con singular la devoción la “Cruz de Cisneros”. El tal Cisneros no fue ni un santo ni un fraile predicador del que se tenga memoria. Fabricio Cisneros fue un bandolero de la afamada Villa de Querecotillo que quedándole corto el camino tenía como escenarios de sus fechorías los caminos entre Macará y Tumbes.

Refiere López Albújar, en “Los Caballeros de Delito”, que andando Cisneros por Máncora le cayó en pleno cumpleaños a un tal Ruiz quien se defendió a balazos y logró capturarle. Conducido a Tangarará, el subprefecto de Paita Abelardo Garrido lo remitió a Paita custodiado por un capitán de gendarmes apellidado Matos quien no tuvo reparos en fusilarlo en pleno tablazo cerca al cementerio de Paita. Entregado el cuerpo a sus deudos éstos en represalia lo enterraron en el mismo lugar donde fue fusilado y en donde hoy se erige una capilla. Y por aquella tradición tan nuestra el que alguien fuera ladrón en vida no es impedimento para que más tarde se convierta en alma milagrosa en la muerte.

EL MACHISMO QUE AÚN NOS QUEDA



Chichera de Catacaos en el fotoóleo de don Manuel Quiroz. 

Por: Miguel Godos Curay

En Piura la violencia contra la mujer es de origen remoto pero está a la vuelta de la esquina. Durante la colonia los señores de los feudos adquirían negritas para el trabajo doméstico o para nanas de leche. No estaban exentas de abusos y excesos repudiables. La educación para las niñas fue un esfuerzo pionero de religiosas y normalistas que tuvieron que soportar la agresiva resistencia de muchos padres y hasta los caporales de las haciendas. Hemos alcanzado algunos logros pero aún hay que vencer la mezquina pretensión de funcionarios perversos para quienes una cara bonita es botín del que manda. El chantaje en todas sus formas. La deshonestidad desembozada.

El asesinato de la joven universitaria Xiomara Alejandra Huertas Santiago (18), victimada salvajemente en su entorno familiar próximo no debe quedar impune. Reportada como desaparecida movilizó al vecindario en su búsqueda. Posteriormente se produjo el hallazgo del cuerpo maniatado y enterrado en el corral de la casa de su tío y presunto asesino. Según el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables en lo que del año se han registrado 79 feminicidios en el Perú y 04 en Piura. Las denuncias de violencia contra la mujer superan ya las 5,540. Sería advertencia de una ola de agresión en el seno del hogar.

LA VIOLENCIA LESIONA LA DIGNIDAD DE LA PERSONA

Según las estadísticas del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables el año 2022 se reportaron 8 casos de tentativas de feminicidio, en el 2023: 9 casos, en el 2024:  9 casos. Las secuelas de violencia obligan a las víctimas a hospitalización por la gravedad de las lesiones. Sin embargo, la violencia psicológica crece explosivamente. Los casos de desaparición denunciados ante las autoridades policiales suman más de 9 en especial de jovencitas. Otra papa caliente es el embarazo adolescente de menores de 14 años. La situación se agrava por la resistencia en los hogares al sostenimiento de una nueva familia sin la posibilidad de una subsistencia digna y decorosa.

Preocupante es en Piura la trata de personas convertida en próspero e impune negocio favorecido por centenares de jovencitas migrantes que merodean a vista y paciencia de los vecinos establecimientos hoteleros en diversos sectores de la ciudad. Los casos Bello Horizonte, avenida Gulman, 18 de Mayo son las cerezas de la torta. La displicencia de las autoridades sectoriales del Mincetur, Municipalidades, Salud y Policía Nacional no enfrenta aún este problema cuyas aristas delincuenciales comprometen a pandillas promotoras del meretricio, a establecimientos hoteleros sin registros que favorecen el negocio carnal. “Cuando manda el billete nadie se mete” sostienen irritados vecinos atemorizados en la tierra de nadie. El VIH está también a la orden del día.

EL 50.2% DE PIURANAS SUFRE VIOLENCIA PSICOLÓGICA

A nivel nacional, la región Piura ocupa el puesto número 13 en violencia contra la mujer, mientras que el 50.2 por ciento de las piuranas sufren alguna forma de violencia psicológica, ya sea propiciada por su pareja, intrafamiliar, el espacio laboral, la escuela y la propia universidad según el registro del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables.

A este cuadro desolador habría que puntualizar que el piurano es tradicionalmente machista, se nutre de la posesión excluyente de la mujer. Las hijas recién nacidas son chancletas. El espacio de la mujer casada se constriñe al trabajo del hogar junto a su prole. Las pocas posibilidades de socialización fuera del hogar se trasladan a los grupos parroquiales y grupos evangélicos cristianos. Antes predominaban las familias numerosas hoy se prefiere tener los hijos que se pueden mantener.

CASOS DE INCESTO ADVIERTEN  AGRESIÓN A MENORES

A pesar de los pesares aún el estupro es una institución perversa del machismo en los pueblos apartados. Los casos de incesto son también preocupantes en algunos asentamientos humanos y poblados de la sierra. De los ocho casos reportados las menores tenían menos de quince años. En el mundo rural  y campesino es visible la marginación social que aún impide a muchas niñas concurrir a las escuelas. Otro es el caso de padres irresponsables que entregan a sus hijas bajo la falsa promesa de brindarles buena educación que acaba en la esclavitud del trabajo doméstico, mal pagado y en condiciones inhumanas. Pese a todo existe hoy una actitud diferente frente al maltrato y el abuso.

Piura recuerda con generosidad al Padre Alberto Gallo, párroco de la Catedral que acogía semanalmente en la iglesia a muchas trabajadoras del hogar para el aprendizaje de costura, cocina y repostería al mismo tiempo instrucción para la defensa de sus derechos laborales. Por supuesto la iniciativa del Cura Gallo escaldaba en su conciencia a algunas feligresas maltratantes. Su magisterio dejó muchos frutos en esta ciudad de enredaderas y muchos prejuicios. Pese a que el Ministerio de Trabajo promueve el trato laboral justo y equitativo con acceso a la seguridad social, un horario y trato justo. Aún queda mucho por hacer. Muchas jovencitas que trabajan hoy en los grifos -hasta ayer oficio privativo de varones- lo que mayor temen es la agresión delincuencial.

LA MUJER TRABAJADORA ACTIVA LA ECONOMÍA REGIONAL

Centenares de mujeres trabajan en los mercados y servicios de transporte urbano iniciando su jornada muy temprano. Son un vigoroso resorte de la economía regional. Sin embargo, urge promover el buen trato. Los más deliciosos platos de la cocina piurana son fruto de su sazón. Otras son tejedoras de sombreros en Narihualá y  diligentes chicheras pendientes de sus tabernas en Catacaos, La Arena y Belisario. Oficio milenario ligado a la tierra y a la  faena agrícola.

La producción de chicha es un rito gozoso que preserva la tradición.  Grande es también el esfuerzo de las obreras municipales que limpian el rostro de la ciudad. Otras venden diarios a lo largo de la avenida Grau. En el esplendor de la cumbia también hay memorables intérpretes como Edita e Irma Guerrero que hicieron de  esos emocionados sanjuanitos letras de cumbias. Tienen su espacio y su lugar en el corazón del pueblo.  

MEMORIAL DE NATACHA

No es casual que en el habla urbana se discrimine con desprecio a las cholas, a las negras y a las   serranas. Por la década de 1970 se llamaba a las trabajadoras del hogar “Natachas” en alusión a la telenovela peruana emitida por Panamericana Televisión. Natacha Cervantes, una pollerona provinciana, al quedarse huérfana, gracias al padre Florencio consigue trabajo en Lima en casa de la familia Pereira. Raúl Pereira, uno de los hijos queda prendado del trato humano espontáneo de Natacha. La telenovela obtuvo elevados raitings hasta el final  y popularizó a Gustavo Rojo y Ofelia Lazo en los roles principales. La canción que popularizó la serie fue una creación de Raúl Vásquez que la interpretó junto a la Peña Ferrando en todo el Perú.  El guion exitoso fue escrito por el argentino Abel Santa Cruz.

EDUCACIÓN UNNA APUESTA DE LA JUVENTUD PIURANA

Es gracias a la educación que muchas jóvenes profesionales tienen acceso a los estudios universitarios y a una profesión liberal. Sin embargo, es necesario un mayor esfuerzo en favor de los derechos de la mujer. En los últimos reductos de la descascarada burguesía de la hacienda aún persisten estos distingos. Sin embargo, la lucha contra el mal trato a la mujer se mantiene en pie. Las mujeres profesionales en los campos del derecho, economía, ingeniería y la medicina. Las que forman parte del cuerpo policial y las Fuerzas Armadas tienen la buena fama de su integridad a toda prueba lo que es una buena señal. En general en el mundo universitario las mujeres obtienen mejores calificaciones que sus pares varones en los cursos de ciencias. Sus elecciones profesionales son muy precisas: educación,  enfermería, obstetricia, medicina, ingeniería, educación, comunicación y derecho. Hoy tienen voz propia y demandan y exigen respeto. Se puede afirmar categóricamente que los logros en la formación profesional de la mujer vislumbran un porvenir diferente en donde se revalore la vida y el respeto a los derechos humanos elementales.

Es de advertir que la Piura del siglo XVI era gobernada por las señoras Capullanas, llamadas así por su traje parecido al “capuz” o albornoz morisco con el que se vestían. Tenían mando y autoridad en sus curacazgos. Según los cronistas Reynaldo de Lizárraga y Martín de Murua era tal su poder  que podían elegir al marido de su preferencia y arrinconaban al aborrecido que lagrimaba con tristeza. Las señoras  Capullanas aparecen en muchos documentos sobre herencias y sucesiones durante el siglo XVII exigiendo se reconozcan sus derechos conforme al fuero castellano,

jueves, 28 de agosto de 2025

LAS ÍNSULAS EXTRAÑAS

Por: Miguel Godos Curay


Parece ser que el manual de la notoriedad y la figuración es el recetario de nuestros gobiernos locales donde nuestras autoridades aparecen para la exhibición y la reelección. A contrapelo desaparecen por arte de birlibirloque frente a sus responsabilidades. Por eso la censura ciudadana está por venir en las próximas elecciones. Nos recuerda el Drae que ínsula viene: Del lat. insŭla 'isla', 'casa aislada'. En su primera acepción: f. Lugar pequeño o gobierno de poca entidad, a semejanza del encomendado a Sancho en el Quijote. Esta es la forma visible de nuestros municipios: Islotes comedidos para  la temeridad de dilapidar recursos públicos, “gobiernos de poca entidad” para muchos ciudadanos; “buenos para nada” para otros y el afortunado tesoro de la corrupción y de la cutra para todos.

En buen romance mucho ruido y pocas nueces. Mucha cumbia sin resultados a la vista. Nuestra ciudad es muestra de ello no tiene ni pies ni cabeza. Nadie defiende a Piura de los arboricidios premeditados ni las demoliciones anunciadas. Ni los remedos del parque de las aguas en una urbe que se muere de sed.  Se recurre mucho al artificio, a la pólvora y la foto para el momento. A la estridencia de la cumbia, al pintarrajeo de los muros con el rostro de chicheros consumados. Al empapelamiento grotesco y chocarrero de toda la ciudad. Condecoras a los mejores por ser ejemplos, pero no pintas su faz para la admiración cívica de su ciudad.  

Somos el lejano oeste en donde por falta de autoridad nadie está libre de la agresión brutal de delito. Somos una ciudad invadida por pedigüeños que simulan limpiar los parabrisas en las intersecciones viales alentando la mendicidad de menores.  Cuando en la ciudad de los ciegos el tuerto es rey los problemas irresueltos se invisibilizan. El tuerto aparenta que te mira. En realidad mira la punta de su nariz.

El aspecto urbano de Piura es desolador. Sus monumentos históricos se desmoronan con la complacencia del Ministerio de Cultura. Poco queda del pasado y con el velo de las cortinas se cubre la lenidad de las instituciones. La Piura señorial a la que cantaban los bardos ya no existe. De la biblioteca nadie se acuerda. No se compran libros hace mucho tiempo esperanzados en donaciones que nunca llegan. Se dilapidan los dineros públicos en la capital de la cumbia y en la notoriedad pervertida antes de invertir en la cultura y la inteligencia. Esta crisis contagiosa corroe hasta nuestras instituciones en donde las renuncias colectivas son el hedor de lo mal con que se hacen las cosas.

La anomia nos consume. Esa indiferencia concesiva que admite y tolera la cutra y el robo es una vergüenza. Piura huele a caca y todos estamos contentos sonriendo para la foto en la plaza desarmada, sin bancas, con don Enrique López Albujar. Sin embargo, la procesión va por dentro. El caos del mercado central es la demostración visible del relajo de la autoridad. Ahí rejas, calles invadidas, el desorden son la evidencia de lo mal que se administra y los pocos esfuerzos por ordenar. Apena observar que lo poco bueno que se hizo se vino por los suelos por el desorden reinante y contagioso. Tapas de alcantarillas destrozadas por cebicherías ambulantes que ahí arrojan desperdicios y aguas servidas. Con espacios lotizados por la informalidad y las mafias que engordan en nuestro principal centro de abastos. Con semáforos de adorno que congestionan los accesos al extremo y que nadie respeta. Con drenes colmatados por falta de mantenimiento. Con desorden en todas las esquinas sólo es posible afirmar que la autoridad no existe.  En esta materia estamos hasta las huevas me dijo un asiduo concurrente a los puestos de venta de libros. Razón no le falta.

Un operativo inopinado de la Sunat, Enosa, Defensa Civil, Compañía de Bomberos, Dirección de Trabajo y la propia fiscalización municipal son urgentes y necesarios para acabar con la elusión fiscal que no da comprobantes de pago y contrata personal sin  ningún beneficio social; la tugurización de la informalidad que lotiza accesos y espacios libres y de modo irresponsable tolera y fomenta las conexiones eléctricas clandestinas que en cualquier momento provocan siniestros de dimensiones incalculables. El desorden empieza con furgones y mototaxis que invaden y bloquean los accesos. Comerciantes que salen de sus puestos y se apropian de la vía pública. A este problema se suma la congestión vehicular provocada por el desorden en la avenida Sánchez Cerro.

La avenida Sánchez Cerro desde la intersección con la avenida Sullana está sitiada por las casas comerciales y el comercio ambulatorio que han convertido la vía pública en estacionamiento privado de vehículos y motocicletas causa de la estrechez de la vía, congestión y desorden. La inmediata sanción del mal uso de zonas rígidas y ocupación indebida del espacio público la avenida Sánchez Cerro se descongestiona en un santiamén. Causa del desorden es la falta de autoridad municipal. Los supervisores municipales de tránsito hoy dedicados al webveo con su celular en mano. Sí solo registraran al vehículo o establecimiento infractor y reportaran a una central notificadora -foto a la vista- su tarea facilitaría el ordenamiento y se incrementarían las rentas municipales por cobro de multas e infracciones.

Piura, una ciudad cálida y apacible. Una región promesa tan grande y tan rica por su producción agrícola, minera y pesquera no puede continuar creciendo desordenadamente. Tampoco puede ser el escenario de las inciertas aventuras de políticos improvisados siete suelas y tramposos que buscan servirse del erario y a los que poco importa el bien común. Piura, con siete universidades debe ser el esplendor de las inteligencias, el cambio y la transformación social con dignidad y decencia. En donde es posible vivir en ciudades ordenadas, respetuosas del agua, la vida y el ambiente. Ciudades en donde las bestias no talen impunemente los algarrobos con la creencia infeliz que las mordeduras del cemento y el asfalto son progreso. No es así. Las severas lecciones del impacto ambiental apuntan a direcciones diferentes para preservar la calidad de vida y el bien común. Vendrán diluvios y los ríos anchurosos e indetenibles abrirán sus cauces ahí en donde la improvisación sentó sus reales. Entonces sólo nos quedará en la conciencia la certeza de vivir en la carencia y la necesidad teniendo todo.

sábado, 21 de junio de 2025

“QUO VADIS” PERIODISMO

 Por: Miguel Godos Curay


Causa extrañeza el escozor con el que a veces escribimos, después de leer, pensar y enseñar. Es lo que hacemos a diario. Sin miramientos, vivimos entre libros comprados cuando sentimos irresistibles ganas de penetrar en sus contenidos. O cuando están a bajo precio en el suelo. Hoy no está de moda el buen pensar, la guerra, los misiles y las hostilidades mundiales son como el afán de notoriedad a cualquier precio. Capturan la atención en el momento. La violencia y la pornografía buscan ganar adeptos en las redes sociales. En este escenario hay quienes detestan los libros, los dejan asolear en los techos y creen en su inutilidad porque acabaron sus estudios sin aprender nada. Otros los odian y se deshacen de ellos como si perturbaran su existencia. Hoy son más lo que no leen que los que leen.

Los que no leen y olvidaron lo aprendido son analfabetos funcionales: saben leer pero no leen. Para ellos leer es un lejano recuerdo. Son como los lectores de diarios que van a la página de deportes o leer las rebuscadas mentiras de los horóscopos. Quienes desconocen el trabajo en las redacciones. Ignoran, por ejemplo, el refrito del que se nutren los augurios para cada signo. La mentira a la orden del día. La superstición al galope algo así como los sortilegios de los chistosos chamanes de la Laguna Negra de Huancabamba. Realmente entonan huevadas y escupen babas a los buscadores de suerte y fortuna.

Los buenos lectores son escasos como los telegrafistas código Morse. Leer distrae, informa, activa el cerebro, alienta y apasiona en el buen uso del lenguaje. En cada página se aprende y en otras se corrigen los yerros del corrector. Al fino humorista don Augusto ”Pelau” Feijó autor y editor de Chilindrinas los correctores de pruebas del periódico eran “jodedores” de pruebas pues cada vez que empleaba términos del habla popular los corregían con el diccionario y le quitaban el sentido humorístico de su perversa lira. Una flecha sin veneno es como el impacto del matacojudos. Ayer parte del ornato de la ciudad.

Don Vicente Seminario Reto distribuidor puntual de El Peruano en su local del jirón Libertad aprendió mucho en la lectura de la gaceta. Y cuando no leía, se entregaba a su negocio piurano de alquimista y vendía por varas, libras y onzas: azufre en barra y en polvo, alumbre, sal de soda, piedras de destilar agua traídas de la Silla de Paita, la pez que regateaban los violinistas; los ebanistas finos encontraban goma laca, trementina y, alcohol de su propia destilería. En su tienda había desde jaulas para perico, raticidas fulminantes y una serie de reliquias misteriosas como los pistolones que guardaba debajo de su cama. Y el sable del finado don Miguel Gerónimo Seminario y Jaime. Vicente era un genio. Fabricó un motor para auto que funcionaba con kerosene. Y su fascinación era una cocina solar construida con cartón de empaque y platinas de cajetillas de tabaco. Otro una terma para tibiar el invierno. Sus inventos funcionaban. Era muy ameno en la conversación e impresionante en sus memoriosos relatos. Elocuente en la historia de Piura. Un narrador inagotable con fabuloso ojo de vidrio.

Frente a la Plaza Pizarro, que pretenden demoler, los pisa huevos del gobierno regional, estaba la imprenta de don José del Carmen Rivera, el editor de Ecos y Noticias, el primer diario del Perú impreso en papel de colores. Riverita no tuvo mejor rapto creativo ante la escasez de papel que utilizar pliegos de papel cometa de colores. Su diario no dejó de aparecer. En muchas ocasiones el periodista y editor, frente a la eventualidad de amenazas, colocaba candado al enrejado de madera de su redacción y taller. Sucede que muchas veces olvidaba el escondite donde guardaba la llave. La memoria se iluminaba cuando el recuerdo fluía tras la misteriosa cerradura.

Un lector acucioso mezcla de corrector ortográfico y analista profundo fue don Evaristo Lozada Valencia en la redacción de Correo. Leía hasta los avisos y se percataba de detalles insospechados. Empezaba con la lectura de los diarios capitalinos El Comercio y La Prensa, proseguía con La Crónica, Expreso posteriormente con La República y los tabloides locales El Tiempo y Correo. Les extraía el néctar noticioso. Los acontecimientos políticos nacionales y locales. Era el guardián de la redacción. Ahí transcurría el día desmintiendo rumores como cuando se robaron mil millones del blindado carro porta valores del BCR. El robo concentró la atención en los jirones Libertad, Callao y se perdió en las inmediaciones de la urbanización Los Cocos cerca al Club Grau. La balacera dejó un efectivo de la Guardia Republicana muerto. “¡Evaristo se llevaron todo el billete del BCR!” Le dijeron. A lo que respondió seguro. “En el centro de Piura sólo se roban monederitos”.

Caustico en política, acucioso en los datos, cordial y amable a la antigua, solemne en las respuestas por teléfono. Memorioso en las anécdotas y puntual en la cena en el comedor del diario Correo. Vivía sólo a inmediaciones de la Plaza Pizarro y era conocido por todos los fotógrafos ambulantes de cajón que ocupaban este rincón de la ciudad. Con sus carillas dobladas y su bolígrafo era un buen datero del acontecer citadino. Puntual en la entrega de sus notas, escrupulosamente impecable con sus camisas almidonadas. De gestos sorprendentes. Una mañana nos sorprendió con un paquete de libros de Eduardo Congrains Martin sobre la guerra con Chile y un releído ejemplar:  "Diez días que estremecieron el mundo" de John Reed, periodista norteamericano testigo y autor de esta crónica testimonio sobre la revolución Rusa de 1917.

El periodismo siempre fue una pasión existencial profunda y desbocada. Una aventura incierta en busca de primicias. La primicia marcaba la distancia con los colegas de otras redacciones. No solo se trataba de estar primero en los escenarios de los acontecimientos sino extraer con precisión el tuétano de la noticia. El compartir noticias con el dispositivo celular en mano -como se acostumbra hoy- es una perversión poco periodística. El periodista es un indagador metódico, un cuestionador insatisfecho, un analista de respuestas. Un buscador solitario de noticias. El periodista de ayer nunca daba pelota a las notas de prensa recomendadas por los relacionistas públicos.

Los redactores de ayer se secaban las manos con las notas de prensa que llegaban a la redacción. Al hacerlo repetían a boca de jarro ¡cuidado con la mermelada! Nada de lo que decían interesaba ni se publicaba. “Lo que diga el Alcalde en la nota de prensa -pásatelo por las pelotas- Noticia es lo que no dice, lo que oculta y no quiere que se sepa”. Repetían los jefes de redacción.  Las notas recomendadas se elaboran para el ocultamiento misterioso de los malos manejos. La melaza de la deshonestidad. Los eufemismos de la Caja Municipal sobre funcionarios malandrines y sin idoneidad son agua de malvas. La caca envuelta está por dentro. Las conexiones deshonestas, hoy invisibles pero ayer visibles, comprometen al directorio. Son a todas luces podredumbre a investigar por la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS). Como dicen en Sechura “el pescado se pudre por la cabeza”.

Hoy las redacciones adelgazan y los periodistas trabajan sin protección social y están expuestos a riesgos al momento de cumplir su tarea. Hoy disponen de enormes ventajas tecnológicas. El celular es una computadora en miniatura. Pese al impulso el periodismo es un cachuelo pesetero. Cualquier hijo de vecino con un buen celular puede presumir de periodista. Se fabrica una colorida credencial, se coloca un chaleco y concurre a disfrutar de los bocaditos en todas las conferencias de prensa. Igual sucede con las gerencias de comunicaciones y prensa en diversas dependencias públicas. En algunas de ellas mantienen a no menos de dos redacciones de diario. Pobladas de camarógrafos de celular, redactores de deplorable ortografía y sintaxis, ayayeros a sueldo incondicionales y comisarios políticos. Nadie pregunta, nadie indaga y nadie contrasta fuentes informativas. Un genuino aplastamiento inmoral a la ética. Otros son frustrados demoledores de honras ajenas. Una especie de lepra injuriosa en vísperas de contiendas electorales. Una forma sutil de sicariato político.  Sin duda, cambian los tiempos y también los actores.

 

sábado, 14 de junio de 2025

PIURA CON OJOS DE ABUELO

Bendición de Monseñor Daniel Turley Murphy (Chulucanas)

Por: Miguel Godos Curay

Mi abuelo se llamó José de la Rosa Godos Hernández, mi padre Juan José Godos Atoche. Mi nombre resume a los José del vínculo parental y el de Miguel Curay el abuelo materno. En familia los nombres procedían al pie de la letra del santoral bien impreso en el popular Almanaque Bristol. Siempre con abundante información sobre mareas,  lunas llenas, eclipses y el inicio y final de las estaciones. Una herramienta útil para la pesca y la agricultura. Hoy no, los nombres se han convertido en genuinos disparates popularizados por la necedad y el mal gusto.

Las listas de los estudiantes de la universidad demuestran un nuevo fenómeno. La onomástica de hoy es extraída de las telenovelas y series televisivas brasileñas, turcas y coreanas. No faltan los Estifen Jokins, Erkenci Kus (Pájaro soñador), Hercai y hasta las Dolunay (Luna llena) de la cultura otomana que guarda estrechos vínculos entre Europa y Asia. Entre las series coreanas: La jueza del infierno, La reina de las lágrimas y Belleza verdadera. Para varones con suerte nombres diminutos como Min-jun, Yu-kun, Seo-jun, Minho, Joon y Hyeon. Y para las mujercitas Yung-mi, Hye, Sun-hee, Haneul, Yon, Sook, Youra, Iseul, y Gi entre los favoritos.

Quienes somos respetuosos con la tradición imaginamos los bautismos con tantas denominaciones exóticas. Y en Piura, nos consta, se asigna nombres del Bristol a las mascotas. “Mi gata se llama Camilita y mi perrito Ramón”. Los animales domésticos  tienen hoy nombres de  santos y los cristianos nombres foráneos de marcas publicitadas de vehículos, artefactos y topónimos producto de la  influencia del comercio y populares series de Netflik. Toda una rareza de patronímicos.

Las viejas tradiciones son desplazadas por los impulsos de Internet y las redes sociales atiborradas de curalotodos, la intimidad desnuda de actores, fórmulas para ganar dinero sin mucho esfuerzo, violencia, racismo, la sublimación pervertida del delito y toneladas incontenibles de pornografía. Los anticancerígenos milagrosos compiten con  los estimulantes del apetito sexual. El negocio de la distracción da cuenta del Papa León XIV opinando los no creyentes y utilizando fuentes no reveladas. Igual sucede con la información política tan obtusa y distraída de las agendas nacionales.

Y resulta sorprendente cómo los políticos de todos los pelajes se vanaglorien respecto a la solución definitiva de la urgente necesidad de agua potable para los sectores populosos de Piura. Los surtidos caños sólo existen en la imaginación pues nadie explica ni garantiza de dónde vendrá el agua. El agua de la napa freática es salobre y mezclada cono el agua superficial que viene de Curumuy no permite la buena cocción de los frejoles. La sedimentación de Poechos supera el 60% de su capacidad portante y el agua  almacenada se estima en 40 millones de metros cúbicos. Después de arrojar el agua al mar poco o nada se hace en Piura para enfrentar el stress hídrico. El discurso político efectista es un viejo cuento. La opinión técnica no se escucha ni se debate seriamente.

El perfil político de los eventuales candidatos  es una combinación de ignorancia supina y un afán voraz por morder presupuestos. Los excesivos gastos de propaganda, los discursos vacíos, las legiones de lameculos tras los candidatos posterga con malas prácticas el ejercicio de la ciudadanía responsable. La decencia es desplazada por la indecencia. La honestidad por la repartija y el robo descarado. La verdad por la mentira en todos sus matices y sus aderezos suspicaces, contumaces y la injuria. Esta gobernabilidad nutrida por la ignorancia y la irresponsabilidad no conduce a nada. Urgen fiscalizaciones profundas  y una presencia activa en la administración pública de los órganos de control y la propia Contraloría de la República. Se ha olvidado de plano que la ciudadanía activa exige rendición de cuentas y transparencia en todo.

El rostro de Piura lastimado por la incuria y reducido al de una aldea infeliz es la descarnada demostración de la incapacidad de nuestros gobernantes empeñados en el festín de presupuestos, el exhibicionismo huachafo y el negligente interés por resolver los problemas de una ciudad. Tanto se me habló del bicentenario de Catacaos que emprendimos el recorrido desde la Legua y lo que no dejó de sorprendernos son las toneladas de basura a lo largo de la pista. La efeméride debería empezar  por una acción inmediata y decidida contra el desaseo que decepciona y desencanta a los turistas y visitantes. No se come rico ahí donde hay basura. Es lo que se observa a la vera del camino. Esta es una irresponsabilidad negligente de sus autoridades tan dadas a los rituales de la celebración y huachafería.

En Piura, como decían los conversadores de la antañona rotonda del Puente Viejo, el mejor negocio es comprar a sus gobernantes por lo que valen y venderlos por los que creen que valen. Esa es nuestra miseria institucional. Esa es nuestra fracturada gobernabilidad que no resuelve nada sumisa a las temperaturas de la voracidad política, la cutra y el robo. Vivimos como cangrejos en retroceso permanente. Somos una ciudad en la que el espacio histórico se cae a pedazos y en donde el caos se impone ahí en donde debe primar el orden y el respeto. No crean los ingenieros y funcionarios calzón flojo que Piura es una aldea despojada de historia. Esta lectura procaz y desaguisada es consecuencia de la ignorancia y el olvido de que, dentro de siete años, el 2032, se  cumplirá el medio milenio de San Miguel la primera ciudad fundada por españoles en el Perú. Cada rincón de Piura tiene historia. Y la primera obligación de los que gobiernan es el servicio honesto y responsable a su ciudad. No hemos elegido ratas pardas para que conduzcan  al gobierno local y al regional sino ciudadanos que vislumbren futuro de nuestra ciudad y región.